Por
dar una explicación lógica a los insultos repetitivos contra el Presidente del
Gobierno, da la sensación que derechas y ultraderechas tienen un alma
franquista, por ello, cuando están en la oposición o simplemente no se hacen
las cosas como ellos lo harían si estuviesen gobernando, les sale el ramalazo
fascista y empiezan a volcar todo su odio sobre el Gobierno Central en general
y sobre la Presidencia del mismo en particular.
Después
de lo obvio, que es el evidente desprecio a esos comportamientos propios de
personas sin ningún respeto a las instituciones democráticas ni educación, está
la imagen del país que se está proyectado al mundo, donde bien parece querer
decir, que España no es país para quienes no son fascistas.
Y
ahí quería llegar yo, porque desconozco el número exacto de fascistas que hay
en España, ya que teniendo en cuenta que solo algunos dirigentes de Vox han
manifestado que su organización política es un partido fascista, insinuando
incluso que se sentían orgullosos de serlo. Y suponiendo que todos sus votantes
también lo fuesen, lo cual es mucho suponer, y dado que el total de votantes máximo
en unas elecciones generales que ha tenido esta formación ultra, ha sido de
unos 3,65 millones de personas, podría decirse que Vox aportaría más de la
mitad de los fascistas a la lista de esa categoría, el resto estarían integrados
en otras organizaciones políticas, populistas, extremistas y radicales, que en
conjunto alcanzarían un máximo de entre 5 y 6 millones de personas.
Pues
teniendo en cuenta todo esto y además, sabiendo que en España el censo
electoral casi llega a los 37 millones de personas (exceptuando las 163.020
personas a los que el Tribunal Supremo ha suprimido el derecho al voto), bueno pues
teniendo en cuenta todo esto, a mí no me salen las cuentas.
Lo
que no entiendo es que fascistas/extremistas/radicales, solo representan entre un 5% y un 6%
de los votantes, que los votantes españoles votantes vayan a votar por la vuelta al gobierno de la nación del franquismo.
Esto me lleva a pensar que los no fascista, votan a favor del PP o Vox, porque posiblemente tengan un alma franquista, que ha quedado interiorizada dentro de millones de españoles digamos por conversión forzada. Y entiendo esto es así, más que por ideología, por el miedo que pasaron durante la dictadura, la transición, y actualmente con los discursos de odio que una y otra vez, lanzan PP y Vox, para atemorizar a los ciudadanos que tan mal lo pasaron durante el franquismo y el posfranquismo.
Y hoy en día, ya en democracia, quizás sigan pasando miedo, digamos por una especie de estrés postraumático.
Y
al miedo se vence como siempre a hecho la gente de a pie, apretando un huevo
contra otro, para seguir el camino, y yendo a votar el 29 de noviembre, para
que el fascismo no vuelve a tener cabida en el gobierno de esta nación, porque ya
se sabe, el que parte y reparte se queda con la mejor parte. Y en este caso la
mejor parte son las pensiones nuestras, por supuesto que sí.
Así
que menos miedo, y más cojones, para ir a votar contra los franquistas, que nos
van a quitar hasta la camisa estos fascistas.
POSDATA
No puedo por menos que volver a referirme a la sentencia del Tribunal Supremo, que prohíbe votar a 163.020 personas, a todas luces inconstitucional, que los dirigentes del PP y Vox, como buenos fascistas que son, ignoran la Constitución y se alegran de dicha sentencia, que es de suponer, hasta los mismos magistrados conocen que es inconstitucional, porque es contraria al apartado 5 del artículo 68 de la Constitución Española, donde dice así:
Apartado 5. Son electores y elegibles todos los españoles que estén en
pleno uso de sus derechos políticos.
La ley
reconocerá y el Estado facilitará el ejercicio del derecho de sufragio a los
españoles que se encuentren fuera del territorio de España.
Entonces tengo que
coincidir con Alberto Ibáñez, cuando dice en twitter que “el pucherazo no está
Correos sino en el Supremo”
Tenemos que contemplar
el hecho que sin estar en el gobierno, PP y Vox ya manda y dirige el Tribunal
Supremo. Así que si llega a gobernar, nadie podrá estar tranquilo, pues con
toda seguridad quitarán los pisos y pensiones aunque se tengan en propiedad.
Fuente: Redacción
