2 de agosto de 2026

OPINIÓN. Del orden dentro del desorden y de la relación de la Extrema Derecha con la Teoría del Caos.

La teoría del caos como estrategia política de la extrema derecha contemporánea, que avanza a nivel global.

 

La teoría del caos (ver Anexo I) nacida en el seno de la física y las matemáticas, demuestra que en sistemas dinámicos complejos, variaciones minúsculas en las condiciones iniciales pueden provocar resultados masivos e impredecibles.
 Aunque originalmente describe fenómenos naturales como el clima, en el siglo XXI este concepto ha sido secuestrado y adaptado por la ciencia política, particularmente por los movimientos de extrema derecha global. Lejos de buscar la estabilidad institucional tradicional, la nueva derecha radical ha descubierto que el caos no es un subproducto del fallo del sistema, sino una herramienta de demolición deliberada. 
Este artículo, intenta  analizar cómo la extrema derecha utiliza la teoría del caos, como una estrategia política consciente y explícitamente dirigida, a  erosionar la democracia liberal, fragmentar el tejido social y construir un nuevo orden, a partir de un desorden programado.

La hipersensibilidad del ecosistema digital: El "Efecto Mariposa" informativo.

En la teoría del caos, el efecto mariposa postula que el aleteo de un insecto puede desencadenar una tormenta al otro lado del planeta debido a la interconexión del sistema. Traducido a la política moderna, el ecosistema de las redes sociales actúa como el medio perfecto para esta amplificación creciente y no lineal.

La extrema derecha ha perfeccionado el uso de "pequeños estímulos" (un bulo hiperbólico, un meme satírico, una teoría de la conspiración marginal o un dato sacado de contexto) introducidos de forma estratégica en el debate público. Debido a los algoritmos de las plataformas, diseñados para premiar la indignación y la polarización, estos impulsos microscópicos se magnifican exponencialmente en cuestión de horas. Un rumor nacido en un foro oscuro puede transformarse, en pocos días, en un debate parlamentario o en disturbios callejeros. Para la extrema derecha, el caos informativo es una estrategia de guerra asimétrica: no necesitan convencer con argumentos macroeconómicos o programas políticos complejos; les basta con sembrar micro-dosis de confusión para colapsar la capacidad de discernimiento de la ciudadanía.

La estrategia de la disrupción permanente: El "Shock" como parálisis institucional.

A diferencia del conservadurismo clásico, que busca preservar las instituciones frente al cambio radical, la extrema derecha populista del siglo XXI opera bajo una lógica nihilista y disruptiva. Inspirados en parte por la "doctrina del shock(*)" pero llevada al terreno de la agitación cultural, líderes y partidos de este espectro aplican una táctica de crisis perpetua.

(*) La doctrina del shock es una teoría política y económica que postula que los gobiernos u oposición y los grandes poderes, aprovechan momentos de crisis profunda —como guerras, golpes de Estado, ataques terroristas o desastres naturales— para imponer medidas de libre mercado impopulares y recortes sociales que la población rechazaría en condiciones normales.

Cuando un sistema político se mantiene en un estado de caos constante —cambios de gabinete injustificados, ataques sistemáticos a la prensa, deslegitimación de los tribunales de justicia y rupturas del protocolo diplomático— las instituciones democráticas tradicionales entran en una suerte de fatiga material. La burocracia y los mecanismos de control del Estado de derecho están diseñados para operar en entornos de relativa previsibilidad y consenso procedimental. Al introducir un comportamiento político caótico y no lineal, la extrema derecha satura los mecanismos de defensa de la democracia. La oposición (o el gobierno en el caso de España) y la sociedad civil quedan atrapadas en un ciclo eterno de reacción ante el último escándalo, lo que les impide articular una alternativa política sólida o fiscalizar de manera efectiva las políticas de fondo.

Actualmente, en el caso de España, los papeles de los actores están cambiados pues vienen determinados por la aplicación de la teoría del caos, dado que la oposición actúa como si estuviese  gobernando y el gobierno termina deshumanizado como si fuese la oposición, siendo este el resultado de la aplicación a la política española, de la citada teoría contra el gobierno, por parte de PP y Vox desde la oposición. 

Atractores extraños en la política: La canalización del descontento.

En los sistemas matemáticos caóticos existen los llamados "atractores extraños": trayectorias complejas hacia las cuales el sistema es inevitablemente arrastrado, impidiendo que el caos se disperse de forma totalmente aleatoria. En la estrategia de la extrema derecha, estos atractores extraños toman la forma de narrativas identitarias nacionales, supremacistas o de supervivencia cultural frente a un "enemigo externo" (la inmigración, las élites globales o los movimientos progresistas).

La estrategia consiste en destruir la confianza en todas las certezas compartidas del sistema democrático: la ciencia, los datos económicos, la justicia y los medios de comunicación. Una vez que el ciudadano se encuentra flotando en un vacío de desinformación y desconfianza absoluta —un estado de caos cognitivo—, la extrema derecha ofrece sus atractores extraños como los únicos faros de orden y certidumbre. El mensaje subyacente está claro: "El mundo exterior es caótico, peligroso y hostil; solo la tribu, la nación pura y un líder fuerte pueden protegerte". El desorden social se fomenta activamente para que la demanda social de orden autoritario sea cada vez mayor.

CONCLUSIÓN.

El peligro del colapso del sistema.

Aplicar la teoría del caos a la política es una apuesta de altísimo riesgo que persigue la captura del poder mediante el desgaste psicológico y estructural de la sociedad. Al explotar la no linealidad de las redes sociales y la vulnerabilidad de las instituciones, la extrema derecha ha logrado transformar el debate político en un entorno turbulento e impredecible.

Sin embargo, los estrategas de esta corriente cometen un error de cálculo fundamental que la propia teoría del caos advierte: por definición, un sistema caótico es imposible de controlar a largo plazo. Al dinamitar los consensos básicos que sostienen la convivencia pacífica, se corre el riesgo de empujar al sistema político hacia un punto de no retorno o colapso sistémico. La historia demuestra que las fuerzas del desorden, una vez desatadas con fines electorales, rara vez obedecen a quienes pretendían instrumentalizarlas para coronarse sobre sus cenizas.

Fuente: Redacción

EJEMPLOS

Un ejemplo sería éste. Recientemente ha surgido en España la polémica por un ataque a la soberanía nacional, principalmente centrado en Ceuta, debido  a la entrada ilegal de migrantes, de origen mayoritariamente marroquí, por indicaciones de las mafias que se dedican a traficar con personas, según el gobierno español. Otras fuentes señalan que nada se mueve en Marruecos, sin que el Jefe del Estado de dicho país lo permita. Y quizás también hubiese podido ocurrir, que el gobierno marroquí, atendiese una supuesta propuesta o sugerencia del Jefe del Estado de EE.UU. para inundar Ceuta al menos con 50.000 migrantes, procedentes del país marroquí. 

¿Qué motivos tendría el Presidente de Estados Unidos, para pretender que se desatase el caos en Ceuta?

Pues parece ser, que el Presidente Donald Trump, está preocupado con las elecciones de medio mandato de noviembre puesto que las encuestas no son favorables a la victoria de los republicanos, y suena como advertencia o amenaza, que podría pasar en EE.UU. lo mismo que en Ceuta, si los demócratas ganasen dichas elecciones, según sus propias reflexiones.

¿Acaso significaría esto, que llegado el caso, como presuntamente ha hecho con Marruecos, iba a presionar a la Presidenta de México para que una muchedumbre traspasase la frontera que comparte con EE.UU. y entrasen en su propio país? En el territorio de las suposiciones, todo es posible, relativo y etcétera.  

La teoría del caos aplicada a la política, avanza abiertamente  en Europa (incluido España) y América Latina (ver Anexo II) .

Desde gobiernos y partidos cercanos  a la extrema derecha europeos y españoles, se han lanzado como lobos sedientos de sangre, a atacar a España por ser uno de los pocos Estados de la UE que trata con humanidad a los emigrantes pidiendo la expulsión del país del Acuerdo de Schenge, de libre circulación de los ciudadanos europeos, pues después de las regularizaciones de miles de migrantes en España, para la extrema derecha, la crisis desatada en Ceuta sería algo así, como la gota que ha colmado el vaso, por falta de mano dura contra los migrantes, que como no podía ser de otra manera, hasta el Presidente Trump se atreve a destacarlo. Por ello en España, desde la derecha radical, se invita a tomarse la justicia por su mano.

En esta nueva España, partidos neonazis, y fascistas como Vox y PP, ya tocan a rebato, donde unos llaman a tomar las armas y otros a movilizar el ejército, siendo los destinatarios de tanto odio los migrantes (especialmente si son menores no acompañados) que demuestra su racismo y el desprecio que sienten por los derechos humanos.

En lo tocante en el ascenso al poder de la extrema derecha en América Latina, los resultados de las elecciones en cada país de la región, no muestran una simple alternancia democrática tradicional, sino un cambio político estructural. El retorno de Donald Trump a la Casa Blanca en 2025 ha impulsado una ola de gobernantes de derecha radicalizada que adoptan la retórica, la agenda punitiva de seguridad y el alineamiento geopolítico con Washington.

Pudiendo ser el siguiente, un  resumen de la situación política actual a nivel regional en América Latina, ampliada en el Anexo II:

El Mapa de la Ola Radical (Siete de Siete)

Entre abril de 2025 y junio de 2026, las siete elecciones presidenciales de la región dieron la victoria a una derecha radical y personalista:

  • Ecuador.- Daniel Noboa (Abril 2025)
  • Bolivia.- Rodrigo Paz (Octubre 2025) – El perfil "tecnócrata" que rompe con China y vuelve al FMI.
  • Honduras.- Nasry Asfura (Noviembre 2025)
  • Chile.- José Antonio Kast (Diciembre 2025) – Agenda de deportaciones masivas y blindaje fronterizo.
  • Costa Rica.- Laura Fernández (Febrero 2026) – Réplica del modelo de megacárceles.
  • Perú.- Keiko Fujimori (Junio 2026)
  • Colombia.- Abelardo de la Espriella (Junio 2026) – Discursos con retórica y estética calcada del trumpismo.

El Motor de Washington: Geopolítica y Seguridad

La Administración Trump actúa como el organizador material y político de este giro regional a través de tres ejes principales:

  • Apadrinamiento político.- Cumbres a medida (Escudo de las Américas en Miami), visitas a Mar-a-Lago y respaldos explícitos durante las campañas.
  • Recursos estratégicos y economía.- Realineamiento comercial, como el giro de Bolivia para abrir el litio al capital estadounidense desplazando a China.
  • Externalización de fronteras y sumisión militar:
    • Costa Rica, El Salvador y Paraguay asumen cuotas de deportados y figuras de "tercer país seguro".
    • Cooperación militar agresiva a través de la Operación Lanza del Sur, un despliegue de EE. UU. contra el narco en el Caribe y el Pacífico cuestionado internacionalmente por sospechas de ejecuciones sumarias.

Fragilidad Electoral y Consolidación

  • Victorias pírricas.- El cambio político se asienta sobre márgenes extremadamente estrechos (menos de un punto en Colombia, décimas en Perú y Honduras), acompañados de recuentos polémicos y denuncias de fraude.
  • El peso de la diáspora.- El voto exterior desde países como EE. UU. y España fue matemáticamente decisivo para inclinar la balanza hacia la derecha.
  • Alianzas regionales.- Esta ola electoral se suma al poder ya consolidado de Nayib Bukele en El Salvador (hacia un tercer mandato en 2027) y Javier Milei en Argentina (favorecido por la fractura interna del peronismo).

 Las Trincheras de Resistencia

Frente al avance del azul oscuro en el mapa latinoamericano, las dos economías más grandes de la región actúan como los únicos reductos de la izquierda:

  • México.- Claudia Sheinbaum mantiene un gobierno de base hegemónica a través de Morena.
  • Brasil.- Lula da Silva lidera las encuestas para buscar un cuarto mandato, utilizando la soberanía y la oposición a los aranceles de Trump como bandera frente al avance del bolsonarismo (Flávio Bolsonaro).

Fuente: Editorial

 

ANEXO I

La Teoría del Caos es una rama de las matemáticas y la física que estudia sistemas dinámicos complejos que son altamente sensibles a las condiciones iniciales. Aunque sus resultados parecen aleatorios, en realidad están regidos por leyes totalmente deterministas(*).

(*) Leyes deterministas, son aquellas reglas científicas o principios, en los que un estado inicial fijo produce siempre un resultado final, exacto e igual, sin dejar lugar al azar.

A continuación, se presenta un resumen estructurado con sus conceptos clave y ejemplos prácticos.

1. Principios Fundamentales

  • Determinismo.- El comportamiento del sistema está determinado por leyes fijas; no interviene el azar.
  • Sensibilidad a las condiciones iniciales.- Pequeños cambios al principio provocan resultados drásticamente diferentes al final.
  • Imprecisión a largo plazo.- Debido a la sensibilidad inicial, es imposible predecir el futuro lejano del sistema.
  • No linealidad.- Las relaciones entre causas y efectos no son proporcionales; un estímulo pequeño puede causar un impacto gigante.

2. Conceptos Clave

El Efecto Mariposa

Es el concepto más famoso de la teoría. Acuñado por el meteorólogo Edward Lorenz, explica cómo el aleteo de una mariposa en Brasil podría, en teoría, desencadenar un tornado en Texas semanas después.

Atractores Extraños

En los sistemas caóticos, si se dibujan los estados por los que pasa el sistema, estos no se dispersan infinitamente. En su lugar, tienden a orbitar alrededor de una zona geométrica específica llamada atractor extraño. Estos atractores suelen tener formas complejas y nunca se cruzan a sí mismos.

Fractales

Son estructuras geométricas que se repiten a diferentes escalas (autosimilitud). Si haces zoom a un fractal, verás la misma forma que al principio. Los atractores extraños suelen tener una geometría fractal.

3. Ejemplos Prácticos en la Vida Real

  • El clima.- Es el sistema caótico por excelencia. Hoy conocemos las leyes físicas del aire y del agua, pero un error de 0,001°C en la medición de hoy cambia por completo el pronóstico de dentro de dos semanas.
  • El goteo de un grifo.- Si abres un grifo muy poco a poco, las gotas caen con un ritmo constante. Si abres un poco más, el ritmo se vuelve caótico e impredecible, aunque la presión del agua sea constante.
  • El péndulo doble.- Un péndulo simple es predecible. Si cuelgas un segundo péndulo del extremo del primero, su movimiento se vuelve completamente caótico y loco ante la más mínima variación al soltarlo. 
  • La bolsa de valores.- Aunque responde a reglas financieras, el comportamiento de millones de inversores individuales introduce variables microscópicas que hacen imposible predecir caídas o subidas a largo plazo.
  • Dinámica de poblaciones.- El crecimiento y declive de una especie de depredadores y presas en un bosque sigue patrones caóticos regulados por pequeñas variables como el clima o enfermedades locales.
  • Imprevisibilidad de la Política.- La teoría del caos influye en la política al demostrar que los sistemas políticos son dinámicos, no lineales y altamente impredecibles, donde una pequeña acción puede cambiar el rumbo de una nación entera.

Fuente: Medios Digitales


ANEXO II

La extrema derecha se expande por toda América Latina bajo la sombra de Trump

Introducción

La historia política de América Latina se ha caracterizado tradicionalmente por los movimientos pendulares, una alternancia regular entre proyectos progresistas y conservadores surgida tras la caída de las dictaduras militares. 

Sin embargo, el escenario que se dibuja en la región desde principios de 2025 no responde a una simple oscilación democrática, sino a una profunda mutación estructural. El retorno de Donald Trump a la Casa Blanca en enero de 2025 ha actuado como el catalizador de una ola de derecha radicalizada que avanza de manera implacable. En un lapso sorprendentemente breve, siete procesos electorales consecutivos han teñido el mapa regional de un azul oscuro homogéneo, consolidando una agenda que mimetiza la retórica, las prioridades y la puesta en escena del trumpismo adaptado al contexto latinoamericano.

El mapa del giro radical: Siete de siete

El avance de esta nueva corriente política se cuenta a través de victorias electorales consecutivas que demuestran la pérdida de terreno de las opciones de izquierda y centro-izquierda. La secuencia comenzó en abril de 2025 con la consolidación de Daniel Noboa en Ecuador y continuó de forma ininterrumpida: Rodrigo Paz en Bolivia (octubre), Nasry Asfura en Honduras (noviembre), José Antonio Kast en Chile (diciembre), Laura Fernández en Costa Rica (febrero de 2026), y finalmente Keiko Fujimori en Perú y Abelardo de la Espriella en Colombia, ambos en junio de 2026.

Aunque el origen y las trayectorias de estos líderes presentan distintos matices, el nexo ideológico y metodológico es evidente. No estamos ante la vieja derecha tecnocrática o el conservadurismo tradicional, sino ante proyectos de corte personalista y agresivo, fuertemente enfocados en la seguridad y con un dominio hiperactivo de los nuevos formatos de comunicación digital. Incluso los perfiles inicialmente catalogados como moderados han terminado convergiendo en el fondo de la agenda trumpista. El boliviano Rodrigo Paz, autodefinido como centrista, ha materializado un giro drástico al revisar los contratos de litio previamente otorgados a China y reabrir el canal diplomático con Washington. En los extremos más explícitos, la influencia estética e ideológica es directa: Kast promete la militarización fronteriza y deportaciones masivas en Chile; Fernández replica el modelo penitenciario de megacárceles salvadoreñas en Costa Rica; y De la Espriella asume el poder en Colombia bajo el lema explícito de "Make Colombia Great Again", pronunciando discursos detrás de cristales blindados.

El motor de Washington: Geopolítica y soberanía consensuada.

Donald Trump no opera como un mero referente ideológico distante, sino como el motor activo de este realineamiento regional. A través de plataformas diseñadas a medida, como la cumbre Escudo de las Américas celebrada en Miami en marzo, la Casa Blanca ha apadrinado directamente a sus candidatos afines. Este respaldo se ha traducido en intervenciones políticas explícitas: desde la recepción de Noboa en Mar-a-Lago durante su campaña, hasta llamadas de felicitación anticipadas a De la Espriella y presiones financieras indirectas para favorecer a las fuerzas aliadas en las legislativas de otros países de la región.

Este tutelaje político tiene un correlato material e inmediato en la entrega de recursos estratégicos y la externalización de las políticas de seguridad estadounidenses. En el ámbito económico, el caso boliviano es paradigmático mediante la firma de un memorando sobre minerales críticos que desplaza la influencia china en favor del capital norteamericano. En materia migratoria, países como Costa Rica, El Salvador y Paraguay han asumido los costos operativos de la contención regional, aceptando cuotas de deportación semanales o firmando acuerdos de "tercer país seguro" para albergar a los solicitantes de asilo rechazados por Estados Unidos.

El aspecto más crítico de este alineamiento se observa en la cooperación militar y antinarcóticos, cuyo marco de acción es la llamada "guerra contra el narco". La Operación Lanza del Sur, desplegada por las fuerzas armadas estadounidenses en el Caribe y el Pacífico oriental desde septiembre de 2025, representa una de las mayores intervenciones militares en suelo regional en décadas. Este despliegue, que ha resultado en la destrucción de decenas de embarcaciones y en la muerte de cerca de doscientas personas, ha despertado severas advertencias de juristas internacionales debido a la falta de juicios públicos y el riesgo latente de ejecuciones sumarias, todo ello avalado por gobiernos locales dispuestos a ceder soberanía a cambio de estabilidad interna y respaldo político.

Fragilidad democrática y enclaves de resistencia

A pesar de la contundencia del avance territorial, un análisis detallado de los datos electorales revela que el vuelco político se asienta sobre bases de notable polarización y fragilidad. Muchas de estas victorias se definieron por márgenes mínimos: siete décimas en Honduras, tres décimas en Perú y menos de un punto porcentual en Colombia. Estos escrutinios agónicos, sumados a denuncias recurrentes de fraude y recuentos prolongados, evidencian sociedades profundamente divididas. En este contexto de paridad interna, el voto de la diáspora residente en el extranjero —particularmente en Estados Unidos, España y Argentina— desempeñó un papel matemático crucial para inclinar la balanza hacia la derecha radical, como se demostró de forma palmaria en los casos peruano y colombiano.

No obstante, la estrechez de los resultados no ha restado velocidad ni profundidad a las reformas institucionales. Esta oleada electoral se acopla a un ecosistema regional donde figuras preexistentes como Nayib Bukele consolidan su hegemonía mediante reformas constitucionales encaminadas a la reelección indefinida de cara a 2027, mientras que en Argentina el panorama legislativo favorece la continuidad del proyecto de Javier Milei ante una oposición peronista fragmentada y descabezada por disputas internas.

Frente a este avance generalizado, las dos mayores economías de la región, Brasil y México, permanecen como los últimos reductos de resistencia de la izquierda institucional. En México, Claudia Sheinbaum gobierna con un respaldo legislativo hegemónico sin desafíos electorales inmediatos. En Brasil, Lula da Silva encabeza las proyecciones para un cuarto mandato, articulando su estrategia de defensa en torno a la soberanía económica y la resistencia a las políticas arancelarias de la administración Trump, enfrentándose directamente al bolsonarismo que busca el retorno a través de su hijo Flávio.

RESUMEN

El auge de la extrema derecha en América Latina, bajo el influjo del trumpismo, marca el fin de una época de consensos progresistas moderados y abre un periodo caracterizado por el nacionalismo inflamado, la subordinación geopolítica a Washington y la priorización absoluta de agendas punitivas de seguridad (encarcelamientos masivos). Aunque las victorias en las urnas reflejan una ventaja numérica estrecha y a menudo dependiente del voto exterior, la capacidad de estos nuevos gobiernos para transformar la arquitectura institucional, económica y militar de sus respectivos países es innegable. Brasil y México quedan, por el momento, como las únicas trincheras de un modelo político en repliegue, en una región cuyo mapa se ha reorganizado bajo las pautas e intereses dictados desde el norte.

Fuente: Publico.es