27 de enero de 2026

OPINIÓN. Memoria frente al cinismo. La radiografía de un abandono ferroviario

La política, en su expresión más noble, debería ser el ejercicio de la gestión basado en la realidad y la responsabilidad. 


Sin embargo, con frecuencia asistimos a un espectáculo de amnesia selectiva donde el relato pretende asfixiar al dato.


Este escrito solo pretende ser, un breve resumen del artículo publicado en el periódico digital El Plural.com donde se detalla la información adelantada en este blog en anteriores post, sobre las consecuencias de los recortes de inversión, del gobierno del PP de Rajoy, en la red de ferrocarriles españoles entre 2012 y Mayo de 2018.

 El citado artículo, no es solo una denuncia contra los actuales dirigentes del Partido Popular —Feijóo, Ayuso o el legado de Rajoy—, que también, pero además es  un testimonio de fiscalización parlamentaria que utiliza la memoria institucional como antídoto contra el oportunismo tras la tragedia ferroviaria de Adamuz.


La tesis central es clara.-  La ofensiva política de la derecha tras el accidente no nace de una preocupación legítima por la seguridad, sino de un cinismo que ignora deliberadamente el deterioro sistémico provocado durante sus años de mandato.

El autor no habla desde la conjetura, sino desde el registro oficial del Congreso de los Diputados. La fuerza del argumento reside en que las pruebas del "abandono" no proceden de la oposición de entonces, sino de las propias respuestas firmadas por el Gobierno del PP entre 2012 y 2017.

El documento en sí, desgrana una década de gestión ferroviaria para demostrar que el sistema no solo se estancó, sino que retrocedió.


Y los datos son demoledores.-  El AVE, antaño orgullo de puntualidad, vio cómo los retrasos graves se triplicaban en apenas cinco años.

Bajo una supuesta bandera de austeridad, se escondía una realidad de "vías vacías".- Se invertía en cemento para inaugurar kilómetros de red mientras se dejaba morir el corazón del sistema, las infraestructuras.

La ausencia total de compra de nuevos trenes para Cercanías y Media Distancia durante casi un lustro condenó a la flota a la obsolescencia, a la falta de repuestos y a una estancia perpetua en los talleres.

Ese "minimalismo inversor" llegó a extremos casi grotescos, reflejados en la degradación de servicios básicos como la limpieza de los aseos, demostrando que cuando se recorta en lo pequeño, se termina comprometiendo lo grande.

En este escenario, además de Cataluña, Andalucía aparece como la gran damnificada, sufriendo una desinversión crónica y la pérdida de proyectos estratégicos por pura incapacidad de gestión.


El autor establece un contraste necesario con el presente.

Frente a la parálisis de la era Rajoy, se esgrime el giro de 180 grados iniciado en 2018.

El aumento del gasto en mantenimiento —un 52% más— y la licitación histórica de 345 nuevos trenes, no se presentan como logros triunfalistas, sino como una labor de reconstrucción de emergencia para revertir años de dejadez.

La seguridad, se argumenta, no es un concepto abstracto, sino el resultado directo de la inversión y la conservación.


CONCLUSIÓN

En resumen, el texto es un alegato contra la demagogia.

Al recordar la tragedia de Angrois bajo el mandato del PP, el autor no busca el ataque gratuito, sino exigir un respeto mínimo a las víctimas que pase por el rigor y la prudencia.

La política ferroviaria no puede ser un arma arrojadiza cuando quien la empuña tiene las manos manchadas de recortes, y por tanto de sangre.

Al final, los diarios de sesiones y las respuestas parlamentarias permanecen.

Como bien concluye el artículo, frente al bulo y el ruido mediático, la verdad documentada es la única vía para respetar la inteligencia de los ciudadanos y la seguridad de nuestro sistema de transporte.


Más información 

  Artículo que se cita de El Plural.com


Fuente: Redacción y El Plural.com