El enfrentamiento comercial en el que desde hace años llevan inmersos China y Estados Unidos, no cesa entre ambas superpotencias económicas, que desean el liderazgo mundial.
ANTECEDENTES DE GUERRA COMERCIAL CHINA-EE.UU.
Ahora, con iniciativas como las Nuevas Rutas de la Seda, Pekín trata de
ganarse a la región, donde la influencia de Estados Unidos es notable,
especialmente en países como Corea del Sur, Japón, Australia o Taiwán, vecinos
con los que China no guarda buenas relaciones.
¿Nueva Guerra Fría?
“La guerra comercial solo es un factor. Hay una lucha por el poder entre
una superpotencia establecida y una aspirante que quiere convertirse en la
número uno y destronar a Estados Unidos. El enfrentamiento es mucho más grave y
profundo de lo que muchos piensan”, opina Jean-Pierre Cabestan, profesor de
Estudios Internacionales de la Universidad Baptista de Hong Kong.
En otras palabras: “Hemos entrado en una nueva ‘Guerra Fría’ con China”,
pero con diferencias, pues China está mucho más integrada en la economía
mundial que la URSS, aunque también habla de un conflicto ideológico en el que
la dictadura comunista en China “ha iniciado una ofensiva contra lo que llama
‘democracia occidental’”.
Otros analistas, especialmente estadounidenses, observan una competición
comercial por una hegemonía en el futuro, que se enfocará en la ciencia y la
tecnología, la economía, la política y la ideología.
Del comunismo al capitalismo
Pero conviene recordar, que buena parte del ascenso meteórico de China
en las últimas décadas se debe precisamente al apoyo de Estados Unidos, que
llevó a Pekín al libre mercado, dejando atrás la economía comunista, que los
mantenía en la pobreza.
La débil China de entonces, con prometedores dividendos demográficos, se
antojaba ideal para los líderes estadounidense de los noventa: “Estados Unidos
asumió que China se convertiría en una economía de mercado y sería un amigo con
el que pudiésemos trabajar, pero la gente ya no cree que China vaya a jugar de
acuerdo a las reglas”, reflexiona el profesor de Ciencias Políticas Eugene
Gholz, de la Universidad de Notre Dame (Indiana).
Durante mucho tiempo, en China se vio a Estados Unidos como un ejemplo a
seguir para el crecimiento económico.
Crecimiento futuro
Ahora, los chinos reivindican el derecho a recorrer el mismo camino que
en su día recorrió Estados Unidos para convertirse en una verdadera
superpotencia.
“En el pasado, China era pobre y necesitaba inversión estadounidense.
Ahora que no es pobre, ya no la necesita tanto como antes”, apostilla el
director de Estudios Americanos de la universidad shanghainesa de Fudan, Shen
Dingli.
Pero, los años del crecimiento milagroso a doble dígito en China son
cosa del pasado, y pronto lo será también su época como “fábrica del mundo”.
A medida que los chinos se enriquezcan, la competitividad de sus
productos irá reduciéndose, y el yuan no podrá seguir siendo una divisa
eternamente barata.
También es un tema de seguridad
Las sospechas de Washington sobre Pekín van mucho más allá del campo
económico, llegando hasta los mismos cimientos del país: su defensa y su
seguridad nacional.
En su último plan de ciberestrategia (2018), el
Pentágono alertaba de que China supone, al igual que Rusia, un riesgo por sus
“campañas persistentes”, en las que busca erosionar la capacidad militar y la
vitalidad económica estadounidenses con ciberataques en los que extrae
“información delicada” de instituciones públicas y privadas.
Fuente: abc.com
RESUMEN DE SITUACION ACTUAL DE GUERRA COMERCIAL ENTRE CHINA Y EE.UU..
Contexto General
- Desde el punto de
vista económico.- El partido de
ida del clásico Estados Unidos - China ya se ha jugado. Ahora toca el de
vuelta, todo lo demás son entrenamientos. Ni siquiera el partido Estados
Unidos-Unión Europea tiene la misma importancia (el gigante planetario es el
activo comercial chino)
- Desde el punto de vista estratégico.- Según el Pentágono, los mayores riesgos de un conflicto global estarían en el Pacífico, no en Europa.
Tampoco sería imposible que pudieran equivocarse, y fuese Europa donde comenzase el enfrentamiento bélico a escala global, caso que, (gracias a políticos mediocres, pagados de si mismos) los países europeos siguiesen sin armarse ante la amenaza rusa. Y por tanto, fuese el viejo continente quien terminase pagando los platos rotos, de las luchas de poder entre superpotencias.
Estrategia de Trump
- Aranceles y Halcones Anti-Chinos.- Trump ha impuesto aranceles a China y se ha rodeado de asesores que
favorecen una postura dura frente a Pekín. A pesar de cambios de opinión sobre
los aranceles, sus decisiones se ven influenciadas por los mercados y lobbies
internos.
- Incertidumbre del Plan.- Su estrategia a largo plazo no es clara, implicando que sus decisiones
pueden ser más tácticas que planificadas.
China y su Respuesta
- Dependencia de EE. UU. .- China depende de las exportaciones a EE. UU. para su crecimiento
económico, y Xi Jinping es consciente de que su país tiene más que perder en un
conflicto comercial.
- Preparativos Estratégicos.- China ha comenzado a adoptar medidas para afrontar la presión
estadounidense, como readmitir a empresarios influyentes y fijar metas de
crecimiento del PIB del 5%.
Dinámica de Poder
- Preocupaciones de Xi.- Se mencionan las preocupaciones de Xi Jinping sobre el posible
aislamiento de China, similar al aislamiento que en su tiempo sufrió, la desaparecida Unión Soviética.
- Acciones de Trump .- Trump opta por terminar conflictos en otras regiones, como el de Rusia
y Ucrania en suelo europeo, para centrarse en China, buscando crear divisiones entre Pekín y
Moscú.
Relaciones Comerciales y Estrategias
- Intensificación de Tensiones .- Trump ha impuesto nuevos aranceles a China y busca estrategias que
limiten su influencia global, incluyendo alianzas con otros países para
obstaculizar las exportaciones chinas.
- Negociaciones PENDIENTES .- Aunque Trump está dispuesto a negociar, las condiciones impuestas
podrían ser inaceptables para Xi, quien se resiste a cambios estructurales en la
economía china.
CONCLUSIONES
- Evolución de la Política Comercial .- La era de cooperación económica ha sido sustituida por una postura de confrontación, creando un clima de incertidumbre en la relación entre ambas
superpotencias.
- Implicaciones para el Futuro .- Los cambios en la economía global, la lucha por la supremacía
tecnológica y las rivalidades geopolíticas indican que el enfrentamiento entre
EE. UU. y China podría intensificarse en los próximos años.
Fuente: El Mundo.es