3 de abril de 2021

ESPAÑA. La incidencia por coronavirus cae a 151 casos en plena Semana Santa

 Sanidad registra 9.571 casos nuevos desde el jueves y la incidencia desciende tres puntos coincidiendo con los días festivos

En total, desde el inicio de la pandemia, se han infectado en España, 3.300.965 personas confirmadas por test y han fallecido 75.698

La incidencia acumulada en los últimos 14 días cae tres puntos en plena Semana Santa y se sitúa en 151 casos por cada 100.000 habitantes. En España hasta el momento se han notificado un total de 3.300.965 casos confirmados de COVID-19 y 75.698 fallecidos, según los datos del Ministerio de Sanidad, que suma 9.571 contagios y 157 fallecidos desde el pasado jueves.

Las comunidades recibieron este viernes un millón de dosis de AstraZeneca y la vacunación continúa en Semana Santa. En algunas los centros de atención primaria están cerrados y no están inmunizando estos días, pero los grandes puntos de vacunación sí lo hacen.

La Comunidad de Madrid usará el Wizink Center desde finales de la semana que viene para vacunar a las personas de 60 a 65 años. Además ha anunciado que a partir del 5 de abril la movilidad se restringirá en un total de 11 zonas básicas de salud y 10 localidades. La medida afecta a 123.000 ciudadanos, es decir, al 4,9 % de la población y al 7,9% de los casos.

Países Bajos ha decidido este viernes suspender la vacunación con AstraZeneca a menores de 60 años hasta que la EMA concluya su informe sobre los posibles trombos. Alemania el pasado miércoles tomó la misma decisión.

España ha decidido prorrogar los controles en la frontera interior terrestre con Portugal hasta el próximo 17 de abril con las mismas limitaciones aplicadas hasta el momento debido a la situación epidemiológica en ambos países.

En todo el mundo son ya más de 2,8 millones de fallecidos y más de 129 millones de personas infectada.

Fuente: Rtve.esEl Diario.es






SITUACION DE LA VACUNACION POR COMUNIDADES



Fuente: Rtve.esEl Diario.es













ELUSIÓN FISCAL. Multinacionales transfirieron 1 billón de dólares a paraísos fiscales para no pagar impuestos

 Diez paraísos fiscales recibieron la mayor parte de los beneficios de las empresas, según la investigación del ICTD. Entre ellos se incluyen tres países europeos (Luxemburgo, Países Bajos y Suiza), así como las Islas Caimán, Singapur, Bermudas y Puerto Rico.

Las grandes multinacionales transfirieron 1 billón de dólares de beneficios de los países donde se desarrollan su actividad económica a un pequeño número de paraísos fiscales en 2016. Esta estrategia de elusión fiscal priva a los gobiernos de todo el mundo de más de 200.000 millones en ingresos fiscales, según se refleja en un informe realizado por investigadores del Centro Internacional de Impuestos y Desarrollo (ICTD, por sus siglas en inglés).

Los investigadores descubrieron que las multinacionales con sede en los Estados Unidos y Bermudas utilizaron la transferencia de beneficios a través de sistemas agresivos, mientras que los países con bajos ingresos fiscales sufrieron la mayoría de las pérdidas debido a tales prácticas.

Este informe se basó en información corporativa publicada en 2020 por la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE).

Petr Janský, economista de la Universidad Charles, en Praga, y uno de los autores del estudio, afirmó lo siguiente: «Es una pregunta tan simple: ¿Dónde pagan impuestos las multinacionales? ¿Y cuánto pagan en países de bajos ingresos?».

El principal problema que provocan estos sistemas no es sólo que las grandes multinacionales se estén beneficiando de este esquema de evasión fiscal, sino que alguien esté siendo perjudicado.

Los «Paradise Papers» hechos públicos por el ICIJ sacó a la luz la ingeniería fiscal de más de 100, incluidas Apple, Nike y el fabricante de Botox Allergan. Apple, por ejemplo, encontró formas de mantener las tasas impositivas ultrabajas y acumular una montaña de 252.000 millones de dólares en efectivo en el extranjero.

Lo que este nuevo estudio demuestra es que esos no son casos aislados. Diez paraísos fiscales recibieron la mayor parte de los beneficios de las empresas, según la investigación del ICTD. Entre ellos se incluyen tres países europeos (Luxemburgo, Países Bajos y Suiza), así como las Islas Caimán, Singapur, Bermudas y Puerto Rico.

Por otro lado, aunque los países africanos parecen ser, a priori, los más vulnerables a la transferencia de beneficios a paraísos fiscales, el informe muestra cómo los esquemas de evasión fiscal de las multinacionales también privan a países de altos ingresos, como Estados Unidos, Alemania, España y Francia, de recursos financieros. Se estima que los países europeos perderán al menos un 25% de su base de ingresos debido a la transferencia de beneficios.

«La transferencia de beneficios es, por tanto, un fenómeno en el que la mayoría de los países pierden», señala el informe.

El equipo de ICTD, además, utilizó datos fiscales de Estados Unidos e información a nivel de país que las corporaciones de más de 50 países miembros de la OCDE han acordado informar. La nueva regla requiere que las empresas con más de 850 millones de dólares en ingresos informen de cuánto pagan en impuestos en jurisdicciones individuales y dónde registran los ingresos. La iniciativa es parte de un esfuerzo coordinado para abordar la elusión fiscal por parte de las multinacionales y evaluar su impacto económico global.

Sin embargo, solo unos pocos países habían recopilado y hecho pública esta información. Algunos solo proporcionaron datos agregados sin proporcionar detalles sobre los pagos de impuestos de las multinacionales y la asignación de beneficios a nivel de país.

En total, la OCDE ha publicado datos sobre 4.000 multinacionales con sede en 26 jurisdicciones y que operan en más de 100 jurisdicciones en todo el mundo.

Mientras tanto, los investigadores de este nuevo informe esperan que los legisladores consideren los nuevos hallazgos cuando discutan la introducción de un impuesto mínimo global para las multinacionales. La iniciativa, denominada «el acuerdo de impuestos sobre el clima de París» por el economista ganador del Premio Nobel Joseph Stiglitz, ha contado recientemente con el apoyo de la nueva secretaria del Tesoro de Estados Unidos, Janet Yellen.

Se espera que los países miembros de la OCDE lleguen a un acuerdo sobre la reforma del impuesto mínimo a mediados de 2021.

Fuente: Diario16.com

CIENCIA. La computación cuántica marcará un antes y un después en la informática

William Daniel Phillips, premio Nobel de Física en 1997, opina que la computación cuántica supone un salto tecnológico sin comparación a los que hemos vivido hasta ahora, más grande incluso que el existente entre el ábaco y la informática actual.

La mecánica cuántica surge a principios del siglo pasado como el campo de la física que describe el comportamiento de la naturaleza a niveles subatómicos (por ejemplo, de partículas como fotones o electrones), para el que la mecánica clásica no encontraba una solución satisfactoria. Posteriormente, a principios de los ochenta, el físico estadounidense Richard Feynman planteó la construcción de un ordenador cuyos estados internos fueran variables cuánticas. Este premio Nobel, junto con el también estadounidense Paul Benioff y el matemático ruso Yuri Manin sentaron las bases de esta nueva computación, empezando así la segunda revolución cuántica. Esta atrajo el interés de las agencias de seguridad de varios gobiernos, cuando el físico estadounidense Charles Bennett y el canadiense Gilles Brassard propusieron el primer protocolo de criptografía cuántica y el matemático estadounidense Peter Shor un algoritmo que reduce drásticamente el tiempo de ejecución de la factorización de números, una de las bases de la criptografía actual.

Igual que la informática clásica se basa en el concepto de bit (que puede tomar el valor 0 o 1), en la informática cuántica el cúbit (del inglés qubit, quantum bit), es la unidad mínima de información. A diferencia del bit, que solo puede estar en uno de esos dos estados, el cúbit puede encontrarse simultáneamente en los estados 0 y 1. Es como si pasáramos de un interruptor de la luz que la apaga o la enciende, a uno que nos deja tener muchos estados intermedios. Así con 10 cúbits tendríamos 1.024 estados simultáneos y, cada vez que añadimos un cúbit, duplicamos la potencia de cálculo.

Hay que tener en cuenta que generar y manejar los cúbits es un enorme desafío científico y de ingeniería, ya que hay que evitar que los cúbits interactúen con el entorno hasta que sean medidos, para lo que, en algunos casos, se enfrían los circuitos a temperaturas más bajas que la del espacio profundo (cercanas al cero absoluto, -273 grados centígrados). A pesar de ello, en la actualidad los ordenadores cuánticos presentan todavía muchos errores, ya que se pierde la coherencia de los valores de los cúbits.

Existen dos formas de trabajar con ordenadores cuánticos. Una es la basada en el llamado temple cuántico (quantum annealing) ―empleada por la compañía D-Wave― en los que el problema a resolver se hace corresponder con un modelo cuya solución es el estado de energía más bajo del sistema y que son adecuados para ejecutar problemas de optimización. La otra es la de ordenadores que soportan la computación cuántica basada en puertas ―empleada por IBM, Google o Rigetti―, en la que un problema se descompone en una secuencia de operaciones básicas primitivas, que se realizan mediante puertas cuánticas. Hay que tener en cuenta que los ordenadores cuánticos no sustituyen a los actuales, sino que conviven en arquitecturas híbridas en las que un ordenador clásico envía al ordenador cuántico las instrucciones oportunas, recogiendo y procesando los resultados que este le devuelve.

Los ordenadores cuánticos no solo permiten simular mucho mejor la naturaleza, sino también ejecutar algoritmos que para los ordenadores “clásicos” son impracticables, ya que tardarían demasiado tiempo ―en algunos casos, incluso el mayor supercomputador del mundo, varios millones de años― o necesitarían una memoria casi infinita. De hecho, en 2019 Google anunció la “supremacía cuántica” con un experimento diseñado por el español Sergio Boixo: un ordenador cuántico logró hacer en unos minutos algo que a un superordenador convencional le llevaría miles de años.

Existen cientos de aplicaciones interesantes para este nuevo tipo de informática en campos como la economía y servicios financieros, química, medicina y salud, logística y cadena de suministro, energía y agricultura. Y, por supuesto, la informática cuántica impacta de modo fundamental en la ciberseguridad y en la Inteligencia Artificial. Ello ha impulsado a muchos gobiernos (EE UU, la Unión Europea, Países Bajos, Francia o Alemania) a incluir las tecnologías cuánticas en sus agendas y ecosistemas de investigación.

Con el fin de contribuir a que la informática cuántica sea una realidad, un conjunto de investigadores y profesionales de la informática [entre los que se incluye el firmante de este artículo] propuso en el Manifiesto sobre la Ingeniería y la Programación del Software Cuántico, la implicación de todos: las empresas y los profesionales, identificando los proyectos que puedan beneficiarse de esta tecnología; los científicos, intentando resolver las cuestiones pendientes; los gobiernos apoyando la investigación y transferencia, y los académicos, considerando la informática cuántica en los currículos y planes de estudio. La computación cuántica ofrece la oportunidad de experimentar lo mismo que los pioneros de la informática en los años sesenta del siglo pasado y ser protagonistas de esta nueva era.

Fuente: El Pais.com