5 de julio de 2026

JONATHAN HAIDT, Y LA CRISIS DIGITAL. Análisis sobre Tecnología, Juventud y Bienestar

El ensayista neoyorquino dice que en los países desarrollados impera el descontento hacia las redes y advierte que las empresas no deberían tener acceso a enganchar a los niños.


 Introducción

 Jonathan Haidt representa una voz significativa en el debate contemporáneo sobre el impacto de la tecnología en la sociedad. Como psicólogo moral y catedrático de la Universidad de Nueva York, su trayectoria intelectual refleja una evolución desde el optimismo tecnológico hacia el escepticismo fundamentado en evidencia empírica. 

Su reciente obra La generación ansiosa (2024) sintetiza décadas de investigación en psicología social para alertar sobre cómo las redes sociales están generando una epidemia de enfermedades mentales entre los jóvenes. Este artículo analiza sus principales preocupaciones y sus implicaciones para la sociedad contemporánea.

Del optimismo al escepticismo: Una Transformación Intelectual

La trayectoria de Haidt ilustra un cambio de perspectiva comprensible y bien documentado. Producto del siglo XX, creció en un contexto donde la tecnología representaba progreso inequívoco: la carrera espacial, la llegada a la Luna, la promesa de un futuro mejor. Como psicólogo social, observó cómo la tecnología transformaba nuestras formas de vida, pensamiento y relación, pero también cómo la humanidad había demostrado capacidad de adaptarse y resolver los problemas surgidos.

Sin embargo, esta apertura inicial al potencial transformador de la tecnología ha sido matizada por la observación de fenómenos que escapan a nuestra capacidad adaptativa. Haidt argumenta que tecnologías como las redes sociales y la inteligencia artificial poseen efectos tan profundos que quizás no seamos capaces de asimilarlos. Esta transición desde el tecnoptimismo hacia el tecnoescepticismo no representa un rechazo dogmático de la innovación, sino una evaluación pragmática basada en evidencia.

La Captura de la Voluntad: De herramienta a servidumbre

Uno de los análisis más penetrantes de Haidt concierne la transformación del dispositivo móvil. El iPhone, cuando fue lanzado, era una herramienta versátil comparable a una navaja suiza: útil, eficiente, bajo el control del usuario. No obstante, la introducción de las redes sociales y los sistemas de notificaciones convirtió una herramienta neutral en el epicentro de lo que él denomina "la economía de la atención".

Esta transición es crucial para comprender la naturaleza del problema. No se trata simplemente de que las personas utilicen excesivamente la tecnología, sino de que la tecnología ha sido deliberadamente diseñada para capturar y mantener la atención de manera compulsiva. Como Haidt señala, la tecnología se ha convertido en algo de lo que resulta imposible alejarse, incluso cuando se lo intenta, porque su arquitectura está pensada para generar dependencia. Esto recuerda más a una forma de control que a una herramienta democrática.

La deconstrucción de una promesa: Internet y sus promesas incumplidas

Internet fue vendido como liberación. Las primaveras árabes parecían confirmar que la tecnología podría derribar sistemas autoritarios. Sin embargo, la emergencia del "lado oscuro" fue igualmente rápida. Cambridge Analytica demostró que estas mismas plataformas podían ser utilizadas para manipulación política a escala masiva.

Este giro es especialmente relevante porque representa el momento en que la inocencia fue perdida. Ya no se trataba de ignorancia sobre los posibles daños, sino de evidencia clara de que los sistemas diseñados para conectar podían ser pervertidos para controlar. La pregunta que surgió entonces —"¿qué les hemos hecho a los jóvenes y a nosotros mismos?"— sigue siendo la pregunta central que articula el pensamiento de Haidt.

La Reprogramación de la Infancia: Un cambio evolutivo

Haidt ofrece una perspectiva biológica y evolutiva que merece atención cuidadosa. Los seres humanos evolucionaron durante cientos de miles de años en entornos naturales, donde el desarrollo infantil implicaba exploración física, interacción social directa, contacto con la naturaleza y aprendizaje experiencial. El crecimiento típico requería trepar árboles, correr, mirar a otros a los ojos, experimentar con el mundo material.

La infancia contemporánea ha sido "reprogramada" por la pantalla. Este cambio no es marginal, sino fundamental en sus consecuencias neurobiológicas. El cerebro en desarrollo requiere ciertos tipos de estimulación y experiencia para desarrollarse correctamente. La sustitución de estas experiencias naturales por interacción mediada digitalmente afecta no solo a comportamientos, sino a la arquitectura neuronal misma. Los niños crecen normalizando la adicción a los dispositivos móviles como forma natural de existencia, desconociendo otras posibilidades.

La Asimetría Moral: proteger a los niños, responsabilidad de los adultos

Un aspecto ético fundamental del pensamiento de Haidt concierne la asimetría moral entre adultos y menores. Mientras que es legítimo permitir que los adultos tomen decisiones autodestructivas —fumar, apostar, consumir sustancias— no lo es permitir que las corporaciones tecnológicas tengan acceso sin restricciones a los niños.

Los menores carecen de la capacidad de toma de decisiones completamente desarrollada. Su juicio crítico, su capacidad de resistir a la manipulación, su comprensión de las consecuencias a largo plazo aún están en formación. Permitir que empresas diseñadas para maximizar el compromiso mediante principios de neurociencia y análisis de datos masivos se dirijan específicamente a este público vulnerable constituye una vulneración de derechos.

Haidt propone un umbral de edad de 16 años como punto de entrada a las redes sociales, una recomendación que ha encontrado respaldo bipartidista en España, donde tanto el presidente del Gobierno como el líder de la oposición han expresado acuerdo con la necesidad de elevar esta edad mínima.

El fenómeno de la IA y el rechazo tecnológico

La inteligencia artificial presenta un caso de estudio interesante sobre cómo la sociedad contemporánea ha cambiado su relación con la tecnología. Lo que comienza como curiosidad —ChatGPT inicialmente era percibido como un novedad que escribía de manera imperfecta— se transforma rápidamente en inquietud cuando se observa que la tasa de mejora se acelera exponencialmente, doblando capacidades cada tres o cuatro meses. Pudiendo a corto plazo, llegar a sustituir al ser humano en múltiples actividades y tareas laborales o profesionales. "La posibilidad de que la IA se ocupe de la mayoría de los trabajos es muy real" ,  dijo Haidt.

Esto genera rechazo precisamente en contextos que tradicionalmente habían sido pro-tecnología. Estados Unidos, que ha sostenido históricamente una fe casi religiosa en la innovación tecnológica, ha evolucionado hacia un tecno-escepticismo generalizado. Incluso entre universitarios, población típicamente favorable a nuevas tecnologías, donde ahora predomina la desconfianza. Esta transformación sugiere que las preocupaciones de Haidt resuenan porque están ancladas en observaciones empíricas reales sobre daño tangible.

Primacía de la Emoción sobre la Razón

Haidt aborda una cuestión epistemológica profunda: la relación entre emoción y razón en la toma de decisiones humana. Contrario a la visión ilustrada que privilegia la razón, Haidt sostiene que históricamente las emociones han primado, con excepciones muy específicas donde contextos especiales (laboratorios de física, universidades, fondos de inversión) logran priorizar el pensamiento racional.

Esta observación tiene implicaciones directas para entender el presente. Si las emociones mueven el mundo, entonces una sociedad donde las plataformas digitales han sido diseñadas explícitamente para capturar y amplificar reacciones emocionales es una sociedad particularmente vulnerable a la manipulación.

La búsqueda del sentido de la vida y  el retorno a lo Espiritual

Quizás uno de los diagnósticos más penetrantes de Haidt concierne lo que denomina "anomia" (ausencia de norma o ley al respecto) de la pérdida de sentido y orientación moral. Entre la población joven, especialmente entre hombres, se observa un retorno hacia formas religiosas y espirituales más estructuradas. No se trata del protestantismo progresista sino del catolicismo o la ortodoxia: religiones que ofrecen estructura, sacrificio, exigencia y, crucialmente, sentido.

Este fenómeno revela una verdad incómoda: los jóvenes están "perdidos en un pozo de anomia", desesperados por una brújula moral que oriente su existencia. Las redes sociales y la cultura digital no han proporcionado alternativas de sentido comparables. Por el contrario, han generado vacío. Los jóvenes recurren a formas antiguas de significado porque las alternativas contemporáneas se han mostrado insuficientes.

CONCLUSIÓN

El pensamiento de Jonathan Haidt articula un diagnóstico profundo de la condición contemporánea: hemos creado sistemas tecnológicos que capturan nuestra voluntad, reprograman el desarrollo infantil, amplifican nuestros sesgos emocionales y erosionan las fuentes tradicionales de significado. No se trata de una crítica nostálgica del pasado, sino de una evaluación basada en evidencia del presente.

Sus recomendaciones —elevar la edad de acceso a las redes sociales a los 16 años, implementar regulaciones, desarrollar campañas de salud pública, establecer límites corporativos sobre el acceso infantil— son relativamente modestas comparadas con la magnitud del problema. Lo que Haidt exige es, esencialmente, que recuperemos la capacidad de dirigir la tecnología en lugar de ser dirigidos por ella.

La convergencia de su análisis con observaciones bipartidistas (PSOE y PP) en España sugiere que su mensaje ha trascendido la polarización política. Cuando líderes de izquierda y derecha acuerdan en la necesidad de proteger a los menores de la tecnología predatoria, esto refleja no una imposición ideológica, sino un reconocimiento compartido del daño empírico. La pregunta fundamental que Haidt invita a formular es simple pero crucial:¿queremos continuar permitiendo que corporaciones diseñen la infancia, o recuperamos la agencia para hacerlo nosotros mismos?

Fuente: El País.com

4 de julio de 2026

OPINIÓN. De los pecados capitales, desde el punto de vista político, cometidos por el Partido Popular y Vox, en España


 En una democracia, los pecados políticos capitales son acciones que destruyen la confianza y dañan las leyes.
 

Estos pecados capitales, principalmente serían los siguientes:


 


  1. SOBERBIA .- Creerse superior a los ciudadanos y actuar como dueño del poder en lugar de como servidor público. Por ejemplo, el desprecio a los derechos humanos de los ciudadanos y ciudadanas, no es un valor democrático sino justamente lo contrario. Y otro ejemplo sería, que ahora que el Partido popular tiene el control absoluto del Senado lo utiliza como su cortijo, intentando reconvertirla en una cámara inquisitorial, lo cual no creo que sea ni legal.    
  2. AVARICIA .- Usar el puesto de gobierno para enriquecerse de forma ilegal. Se acuerdan de aquello que verbalizaba el Sr. Zaplana, “he venido a la política para forrarme”. Lo malo es que no es el único del PP que  piensa lo mismo, sino que además lo llevan a la práctica: recuerdan los sobresueldos en el Partido Popular, que tanto ocultan sus  dirigentes, ¿de donde sale ese dinero?
  3. DEMAGOGIA .- Mentir y hacer promesas imposibles para ganar votos fácilmente. Como bajar los impuestos a todos, bueno en proporción mucho  más a los ricos. Faltaría más. O cuando sin pruebas, acusan de mil delitos al gobierno actual. 
  4. NEPOTISMO .-  Dar empleos o dinero del gobierno a familiares y amigos en lugar de a personas capacitadas, ¿se acuerdan ustedes de la familia de Ayuso y sus allegados?
  5. CLIENTELISMO.- Dar favores, comida o dinero a cambio de lealtad política y votos. Precisamente lo que presuntamente viene haciendo el PP y Vox de forma continuada, desde tiempos inmemoriales, con medios afines por ejemplo.
  6. CENSURA .- Limitar la libertad de prensa o castigar a quienes piensan diferente para evitar críticas. Práctica habitual del PP y Vox con los medios de comunicación que no son afines: recuerdan que desde Vox amenazaron  con entrar con lanzallamas a RTVE o cuando el jefe de gabinete de Ayuso amenazó con dejar sin trabajo a una periodista o cuando éste, hizo públicas la dirección de algunos periodistas, que ahora un juez ha archivado, como no podía ser de otra manera.
  7. IMPUNIDAD .- Sentirse por encima de la ley, sin asumir responsabilidades por sus propios errores, o por presuntos homicidios involuntarios.(como los 230 muertos en la dana de Valencia en 2024. O como los 7.291 personas muertas en las residencias de mayores de Madrid durante la pandemia). 
O alguien escuchó de Aznar, disculpase por meter a España en guerras ilegales  o por tener los  gobiernos más corruptos de la democracia española.                                         
 O acaso alguno oyó pedir disculpas a Rajoy porque en sus gobiernos hubo  casos de corrupción como, Gürtel, Púnica o Kitchen, caso de la Policía Patriótica (el Watergate español, que espiaba a políticos de la oposición española) o por haber pagado la renovación de la sede del PP en Madrid con dinero oculto al fisco.                                                                  
O por qué el exministro de Hacienda del gobierno de Rajoy, Sr. Montoro, presuntamente dirigiera una trama, donde se elaboraban leyes a la carta, bajo pedido de empresas y previo pago de dichos servicios. Que seguramente fue beneficioso para todas las partes, excepto para la ciudadanía, pues todo estos trapicheos iban sufragados por los impuestos de todos. De lo cual, todos nos enteramos  cuando años después, se filtró a la prensa que estaba siendo investigado el caso, por un juzgado catalán de como dichos impuestos habían volado a manos de unos codiciosos empresarios, ávidos de beneficios, supuestamente “caídos del cielo”. 

Por no hablar del poder judicial que dicen las malas lenguas, que los conservadores los tiene en el bolsillo (al estilo de don Vito Corleone, naturalmente) y con solo unos recortes de prensa amarilla, son capaces de tumbar gobiernos. 

La última sería que el Tribunal Supremo, tiene a bien aceptar denuncia interpuesta por los gobiernos de la Comunidad de Valencia y de la Comunidad de Aragón (ambas cogobernadas por PP y Vox) de donde se  pide  aclaración a la Justicia Europea sobre si únicamente pertenece a la soberanía nacional, regularizar la situación de migrantes, que viven y trabajan en España. A mi entender, por lo que sea, el Tribunal Supremo no tomó la misma decisión cuando esas regularizaciones las hicieron gobiernos como el del Partido Popular de Aznar y me pregunto, si están tan preocupados ahora, ¿como no lo estaban entonces?. 

Quizás sea que los actuales magistrados son más doctos en derecho que los anteriores, o también pudiera ser, que los presentes magistrados,  se sienten bastante concernidos por la prioridad nacional, o al menos  tanto como la preocupación que demuestran públicamente, porque la ciudadanía manifieste su inquietud por la supuesta  corrupción que presuntamente existe en  la Justicia, de la cual dice desconfiar el pueblo llano, como no podía ser de otra manera.


CONCLUSIÓN

España va bien, aunque partidos españoles ultraconservadores, opinen lo contrario (pues las cifras económicas desmienten a estos) Son partidos como Vox y ahora también el Partido Popular, que así mismo se apunta a los discursos de odio de los ultras, contra la inmigración y por tanto contra la regularización de inmigrantes (de ahí la denuncia del PP presentada ante el Tribunal Supremo). 

Igualmente, se muestran contrarios a la ley de nietos (aprobada en el Congreso de Diputados Ley de 14/07/2022, dentro de la Ley de Memoria Democrática, como disposición adicional octava) la cual permitirá adquirir la nacionalidad española, entre otros, a los descendientes de españoles que salieron de España tras la guerra civil, amenazados de muerte por la dictadura. 

Y cuando en España atendemos a 100 millones de turistas al año, el Sr. Feijóo viene ahora alegando, que este país no está preparado para atender a ocho millones más de migrantes y personas nacionalizadas ¿y en lugar de 8 millones de personas, por qué no dijo 18 o 28 millones más? Está claro que divulgar datos confirmados y decir la verdad, no son fortalezas del Partido Popular y Vox. Pero debo reconocer, que en los discursos de odio se salen. 

Por supuesto, en todo esto, siempre van juntos y de la mano PP y Vox, que “de casta le viene al galgo” a ambos dos. Pues “de bien nacidos es ser agradecidos” y es entendible como homenaje a los 7 ministros franquistas que formaron el partido político (Alianza Popular) embrionario de los actuales partidos, PP y Vox.

A todo esto anima Aznar, cuando con cierta maldad y poca cautela, dice, “el que pueda hacer que haga" (en mi opinión, se refiere a derrocar al Gobierno del Estado) pues según todos ellos, la cosa marcha viento en popa, para imponer en España otra dictadura fascista. 

Menudos  patriotas de pacotilla, están hechos estos antidemócratas y encima se piensan que son los listos del barrio, porque van a nacionalizar a los fetos no nacidos ¿para llegar a los 8 millones que decía Feijóo quizás?

Pero en este país nadie se chupa el dedo, pues los españoles y españolas de bien, que todavía quedan muchos y muchas, mayormente son votantes del centro político y como hasta el Papa diría, en  el pecado está la penitencia (pues continuarán en la oposición por los siglos de los siglos. Amén) y más a más, si además de ser un pecado político, es un pecado capital,  que según tengo entendido, no consta en ningún mandamiento de la Biblia, el desprecio de los derechos humanos, sino más bien lo contrario, pues me suena decía, "amarás al prójimo como a ti mismo" de ahí que el cinismo moviese a todo el PP y Vox, a romperse las manos aplaudiendo al Papa en el Congreso de Diputados en su visita a España de este año, ¿por aquello de al enemigo que huye puente de plata, quizás?

Y luego van a la Iglesia, ¿para qué?. A ver si va a tener razón mi abuelo (que en paz descanse) cuando decía que a la iglesia, solo iban los políticos cuando tenían mala conciencia. 

Fuente: Redacción

20 de junio de 2026

OPINIÓN. De las prisas y esperas políticas.

En este mundo que nos ha tocado vivir, todo se hace deprisa y no hay espera posible. Sin embargo, en política, los tiempos existen y debieran ser respetados, pero en demasiadas ocasiones, esto no ocurre.

Tenemos el caso de España, que desde comienzos de la legislatura en 2023, donde resultó elegido Presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, casi el mismo día que prestó juramento o promesa ante el Jefe del Estado, la jauría humana que representan Partido Popular y Vox, empezó la campaña —siguiendo las tesis del manual nazi de Goebbels—  de deshumanización y deslegitimación (es decir, de odio por resumir) contra el gobierno recién formado y principalmente contra el Presidente de todos los españoles, al objeto de desestabilizarle y finalmente derrocarle dando un golpe de Estado político, al cual como no, se han unido algunos policías y jueces que bien ya se han jubilado o están a punto de hacerlo. Ayudando unos, y dictando otros, sentencias que pasarán a los anales de la historia, con resoluciones jurídicas que recuerdan mucho a las que se produjeron en tiempos de la dictadura, donde el lema era también “el que pueda hacer que haga”.

A mi entender, en ese contexto incluyo juicios como el del procés catalán y las investigaciones abiertas por la policía patriótica del PP de los gobiernos de Rajoy, contra Podemos, los juicios contra Begoña Gómez y David Sánchez (esposa y hermano  del Presidente del gobierno, respectivamente), el juicio  contra el exfiscal general del Estado, Álvaro García Ortiz, y recientemente, el que se sigue contra el expresidente Zapatero (en fase de instrucción) donde todos estos procesos judiciales tienen en común que son auténticas cacerías políticas-judiciales y prospectivas (prohibida en ámbito penal y procesal) y que además, a base de retorcer la ley, son capaces de conseguir dar apariencia de verdad, no a partir de pruebas concluyentes sino desde razonamientos supuestamente lógicos. Pues ya decía Jaimito en un famoso chiste, donde hacía esta reflexión al respecto: señores, la lógica no existe porque yo toco los timbres de los portales, y no me llaman toca-timbres, me llaman “hijo puta”. Algo así le está pasando al Presidente del Gobierno, cuando toca el timbre de la conciencia ciudadana, avisando de la llegada del fascismo.

Después de esta larga introducción quiero ir al meollo de la cuestión que sería determinar el por qué, en una democracia hay que respetar los tiempos que marcan la Constitución, pues sino ya no sería una democracia. No sé si me explico.

Bueno, vamos a ver si poniendo un ejemplo me entienden. Si la Constitución Española dice que una legislatura debe durar 4 años desde su inicio, y que el único que tiene el privilegio para acortar su duración es el Presidente del gobierno (bien convocando elecciones o bien dimitiendo) y esto es así porque lo dicta la Carta Magna. El resto de congresistas y senadores (a no ser que los primeros pongan una moción de censura en el Congreso de Diputados) solo les queda el recurso del pataleo, o dar un golpe de Estado judicial (que es lo que está ocurriendo) 

Al líder de la oposición le han entrado las prisas, porque tiene claro que es la última bala que le queda, antes que le jubile su partido, y para su consuelo le diré al señor Feijóo, que estando jubilado no se vive tan mal. Y le digo más, pues se vive aún mejor que trabajando, y si me apuran, incluso le diría que es mejor que optar a ganar unas elecciones generales (la erótica del poder está sobrevalorada) pues siempre existe la posibilidad que pierda, y entonces pasaría a la posteridad como otro candidato fracasado del PP que quiso gobernar España y no pudo. 

Al contrario que antes, que no gobernaba porque no quería. 

A eso me refería también con los tiempos de la política.

CONCLUSIÓN

Pero lo peor lo he dejado para el final. Pues concluyo este escrito reflexionando sobre el futuro del Partido Popular, muy necesario para la democracia española en versión centro derecha, pero tan inviable en el modo extrema derecha actual, que solo puede conducir a una alianza entre PP y Vox (ya anticipada por el líder del partido popular) que pudiera llevar a la posterior desaparición del partido conservador ahora en versión de ultraderecha, al integrarse todos ellos en Vox, que bien podría derivar en un futuro "frente populista y/o fascista" que está por venir.

En cualquier caso, el centro político quedaría huérfano y desprotegido, que el PSOE bien haría en presentar nuevas políticas sociales (como ha hecho siempre, a pesar que PP y Vox,  bloquean constantemente, su aprobación en el Congreso de Diputados) para evitar que los votantes centristas quedasen desatendidos, pues caso contrario y si se diese dicha situación, probablemente la mayoría de estos votantes optarían por la abstención.

Fuente: Editorial

17 de junio de 2026

ESPAÑA. La financiación autonómica y la Comunidad Valenciana: entre la necesidad económica y la confrontación política. Y opinión al respecto del resto de comunidades autónomas (Anexo I)

 


El caso de la Comunidad Valenciana resulta especialmente relevante, ya que se trata de una de las regiones históricamente más perjudicadas por el actual modelo de financiación y una de las más endeudadas del país.

La Comunidad Valenciana arrastra desde hace años un déficit estructural derivado, en gran medida, de una financiación insuficiente respecto a sus necesidades poblacionales y competenciales. Esta situación ha obligado a la Generalitat a recurrir de forma continuada al endeudamiento para sostener servicios esenciales como la sanidad, la educación o las políticas sociales. Por ello, la propuesta presentada por el Ministerio de Hacienda supone una oportunidad relevante para corregir parcialmente este desequilibrio histórico.

Según los datos conocidos, el president de la Generalitat, Juanfran Pérez Llorca, había reclamado una mejora de la financiación de 1.782 millones de euros. Sin embargo, la propuesta del Gobierno central eleva esta cifra hasta los 3.669 millones anuales, más del doble de lo solicitado inicialmente. A ello se suma la posibilidad de una quita de deuda de 11.219 millones de euros, una cantidad que representa aproximadamente una quinta parte de la deuda acumulada por la comunidad. Desde una perspectiva estrictamente económica y financiera, estos recursos permitirían reforzar considerablemente la capacidad presupuestaria de la Generalitat, mejorar los servicios públicos y reducir la carga financiera derivada del pago de intereses.

No obstante, la cuestión ha trascendido el ámbito económico para convertirse en un escenario de confrontación política. El Partido Popular, desde su dirección nacional en Génova, ha mostrado una posición crítica hacia la reforma al considerar que responde principalmente a acuerdos políticos con Cataluña. Esta estrategia ha llevado a una oposición generalizada tanto al nuevo sistema de financiación como a la condonación de deuda. Sin embargo, la realidad valenciana presenta matices que dificultan mantener una negativa absoluta. Pérez Llorca, consciente de las necesidades de la comunidad, ha adoptado una postura más pragmática al mostrarse dispuesto a negociar dentro de los órganos institucionales correspondientes, especialmente en el Consejo de Política Fiscal y Financiera.

Esta actitud refleja la tensión existente entre la disciplina partidaria y la defensa de los intereses territoriales. Mientras que desde la dirección nacional del PP se promueve una estrategia de confrontación con el Gobierno central, el Ejecutivo valenciano debe responder a las demandas concretas de sus ciudadanos. La mejora de los recursos disponibles y la reducción de la deuda representan beneficios tangibles que difícilmente pueden ser ignorados por una administración que afronta importantes desafíos financieros.

Además de la reforma de la financiación, el Gobierno central ha aprobado diversas medidas de apoyo económico para la Comunidad Valenciana. Entre ellas destaca la asignación de 1.904 millones de euros a través del denominado Extra FLA, destinados a cubrir el exceso de déficit previsto para 2025. Esta cantidad se suma a otros 2.126 millones procedentes del Fondo de Liquidez Autonómica ordinario, alcanzando un total de 4.030 millones de euros. Si se consideran también el FLA DANA y otras líneas de financiación, los recursos movilizados durante 2026 ascienden a 8.639 millones de euros. Asimismo, la comunidad recibirá 344 millones de euros procedentes del Fondo de Solidaridad de la Unión Europea para paliar los daños causados por la DANA, superando incluso las previsiones iniciales.

Estos datos ponen de manifiesto la relevancia de la cooperación institucional entre administraciones. Más allá de las diferencias ideológicas, la coordinación entre el Gobierno central y la Generalitat resulta esencial para garantizar la estabilidad financiera de la comunidad y atender las necesidades de la población. La negociación y el diálogo aparecen, por tanto, como herramientas imprescindibles para alcanzar acuerdos que permitan mejorar la situación económica de la región.

En conclusión, el debate sobre la financiación autonómica en la Comunidad Valenciana ejemplifica la complejidad de conciliar intereses políticos y necesidades territoriales. Mientras la confrontación partidista puede generar réditos electorales a corto plazo, la realidad financiera valenciana exige soluciones pragmáticas y negociadas. La propuesta de reforma, junto con la quita de deuda y las distintas líneas de financiación extraordinaria, representa una oportunidad para aliviar una situación de infrafinanciación que se prolonga desde hace décadas. Por ello, el reto para los responsables políticos consiste en anteponer los intereses de los ciudadanos valencianos a las dinámicas de confrontación nacional, favoreciendo acuerdos que contribuyan a fortalecer el bienestar y el desarrollo de la comunidad.

Fuente: El Plural.com

ANEXO I

La financiación autonómica constituye uno de los pilares fundamentales para garantizar la igualdad de acceso a los servicios públicos en España. Sin embargo, el debate sobre la reforma del sistema de financiación y la condonación parcial de la deuda de las comunidades autónomas ha puesto de manifiesto cómo los intereses partidistas pueden entrar en conflicto con las necesidades reales de los territorios.

La opinión de las comunidades autónomas no es uniforme porque cada territorio parte de una situación financiera distinta. Sin embargo, sí pueden identificarse varios bloques de posiciones.

1. Comunidades tradicionalmente infrafinanciadas: apoyo o predisposición a negociar

Territorios como la Comunidad Valenciana, Región de Murcia y, en menor medida, Andalucía llevan años denunciando que reciben menos recursos por habitante ajustado que la media nacional. Por ello, suelen reclamar una reforma profunda del sistema de financiación.

En estos territorios existe una contradicción evidente: muchos de ellos están gobernados por el PP, cuyo discurso nacional es crítico con la propuesta del Gobierno, pero al mismo tiempo serían de los principales beneficiarios de una mejora de la financiación y de una eventual quita de deuda.

2. Comunidades gobernadas por el PP: rechazo político, pero con matices

La posición oficial del PP ha sido rechazar tanto la quita de deuda como el modelo planteado por el Gobierno, argumentando que:

  • La deuda no desaparece, sino que se traslada al Estado y, en última instancia, a todos los contribuyentes.
  • Consideran que la medida nace de acuerdos políticos con los partidos independentistas catalanes.
  • Defienden que el verdadero problema es la financiación estructural y no únicamente el endeudamiento acumulado.

No obstante, dentro del PP existen diferencias territoriales. Algunos presidentes autonómicos han mostrado una posición más pragmática, especialmente aquellos cuyas comunidades presentan mayores niveles de deuda o denuncian infrafinanciación. El propio presidente valenciano, Juanfran Pérez Llorca, se ha mostrado dispuesto a negociar el nuevo modelo, aunque exigiendo que el debate se produzca en el Consejo de Política Fiscal y Financiera.

Incluso dirigentes nacionales del PP han reconocido que cada comunidad tiene autonomía para decidir si acepta o no una eventual quita de deuda, aunque el partido la considere una mala solución.

3. Comunidad de Madrid: la oposición más firme

La Comunidad de Madrid es probablemente la comunidad más crítica con la propuesta. Madrid sostiene que es una de las regiones que más aporta al sistema y considera que determinadas fórmulas podrían penalizar a los territorios con mayores niveles de crecimiento económico y recaudación.

Además, Madrid no presenta los problemas de infrafinanciación ni de endeudamiento que sufren otras regiones, por lo que percibe menos beneficios directos en la reforma.

4. Comunidades gobernadas por el PSOE

Las comunidades gobernadas por el PSOE han mostrado, en general, una actitud favorable a la negociación del nuevo sistema y a la condonación parcial de deuda. Argumentan que:

  • Permitirá liberar recursos para sanidad, educación y servicios sociales.
  • Reducirá costes financieros.
  • Corregirá desequilibrios acumulados desde la crisis financiera de 2008.

Su postura coincide esencialmente con la defendida por el Ministerio de Hacienda.

5. Cataluña y los partidos nacionalistas

La situación catalana es particular. Mientras partidos como Esquerra Republicana de Catalunya han apoyado medidas relacionadas con la condonación de deuda, sectores de Junts per Catalunya han criticado que la extensión de estos beneficios al conjunto de las comunidades diluye el trato diferencial que reclaman para Cataluña.

VALORACIÓN GENERAL

Si se observa el debate desde una perspectiva económica y no partidista, muchos expertos coinciden en que existen dos problemas distintos:

  1. La infrafinanciación estructural de determinadas comunidades (especialmente Valencia y Murcia).
  2. El exceso de deuda acumulada como consecuencia de esa infrafinanciación y de sucesivas crisis económicas.

La quita de deuda puede aliviar el segundo problema, pero no resuelve el primero si no va acompañada de una reforma estable del sistema de financiación. Por ello, algunas comunidades consideran que aceptar la quita sin reformar el modelo sería insuficiente, mientras que otras entienden que rechazar ambas medidas simultáneamente supone renunciar a recursos que podrían beneficiar a sus ciudadanos.

La Comunidad Valenciana se encuentra precisamente en el centro de esa tensión: es una de las regiones que más ha reclamado históricamente una mejor financiación y, al mismo tiempo, pertenece al bloque político que más recelos manifiesta hacia la propuesta del Gobierno. Esa circunstancia explica por qué el debate es especialmente intenso en territorio valenciano.

Fuente: Medios digitales.

POSTDATA

Quien le ha visto y quien le ve,  Sr. Feijóo. 

Los tiempos han cambiado, y actualmente se ven las cosas de otra manera, bien distinta diría yo. Faltaría más.

Nada que ver lo que opina el líder popular sobre la financiación de las Comunidades Autónomas ahora, con respecto a  cuando el Sr. Feijóo era el Presidente de la Comunidad Autónoma de Galicia (**). Pues siendo presidente de Galicia, le solía poner las peras a cuarto a Casado en el sentido que lo suyo no se tocaba, en referencia a la financiación de la Comunidad de Galicia. Y ahora pone firmes a  Presidentes y Presidentas de autonomías, gobernadas por el partido popular, al grito "de aquí mando yo" y de "el que se mueva no sale en la foto". 

Que diferencia, a cuando en 2021 defendía aquello de, "los presidentes autonómicos tienen la obligación de defender a sus ciudadanos por encima de los partidos"

Fuente: Editorial


(**) Durante la etapa en la que coincidieron Feijóo y Casado, como presidente de la Xunta y líder nacional del PP respectivamente, Alberto Núñez Feijóo no compartía una postura de bloqueo u oposición frontal a negociar la reforma de la financiación, marcando distancias con la estrategia puramente partidista o de confrontación que a veces se impulsaba desde la dirección nacional de Pablo Casado.

La relación y las diferencias de criterio entre Feijóo y Casado respecto a este asunto se fundamentaron en los siguientes aspectos:


1º)El criterio territorial frente al criterio de "Génova"


Mientras que la dirección nacional de Pablo Casado tendía a abordar la financiación como un arma de oposición contra el Gobierno de Pedro Sánchez o evitaba un posicionamiento que dividiera a sus propias comunidades, Feijóo priorizó siempre los intereses de Galicia. Para el mandatario gallego, la financiación no era un debate de siglas políticas, sino un asunto estrictamente territorial y de gestión de servicios públicos.


2º)Alianzas bilaterales con el PSOE que incomodaban a la dirección del PP

El principal reflejo de la autonomía de Feijóo frente a Casado fue la organización de la Cumbre de Santiago de Compostela en noviembre de 2021:

  • Feijóo reunió y firmó un documento conjunto con presidentes autonómicos del PSOE (como Emiliano García-Page o Javier Lambán) para exigir un modelo basado en el coste de los servicios.
  • Esta foto y el acuerdo multipartidista no gustaban en la sede central del PP (Génova), que en ese momento apostaba por una estrategia de confrontación total y bloque cerrado contra el Gobierno central y el PSOE. Feijóo defendió públicamente que "no iban contra nadie" y que los presidentes autonómicos tenían la obligación de defender a sus ciudadanos por encima de los partidos.
Fuente: Medios digitales.

INTERNACIONAL. Del acuerdo interino entre EE.UU. e Irán, como oportunidad global.

 

Cuando en las capitales se habla de “inminente firma” de un acuerdo entre Estados Unidos e Irán, suele entenderse como un cierre diplomático.


Pero el verdadero significado de un memorando de entendimiento interino —según lo atribuido por Bloomberg y difundido en reportes que describen el borrador— es más práctico y, sobre todo, más urgente: se trata de bajar el nivel del riesgo en uno de los puntos más sensibles del planeta y, al mismo tiempo, reconstruir incentivos para que la desescalada no sea un espejismo.

La buena noticia es que, por su estructura, el acuerdo no se limita a prometer “paz” en abstracto. Apunta a producir efectos rápidos y medibles: extensión del alto el fuego, fin de operaciones militares, reapertura del tráfico en Ormuz y medidas económicas como exenciones vinculadas a petróleo, con el componente nuclear encaminado hacia negociaciones posteriores.

El corazón del mensaje: no es un final, es una corrección del rumbo

Un acuerdo interino puede parecer, para algunos, insuficiente. Pero precisamente por eso tiene potencial: evita que la diplomacia exija perfección desde el primer día y, en cambio, concentra esfuerzos en lo que más conviene al mundo inmediato "estabilizar el sistema".

  1. Se apaga la llama del conflicto.- El borrador descrito incluye una extensión del alto el fuego y el cierre de operaciones militares en los frentes relevantes, con un horizonte temporal de alrededor de 60 días. En términos periodísticos y políticos: esto le quita oxígeno a la lógica del “ahora o nunca”.
  2. Se protege el cuello de botella energético: Ormuz.- El punto más simbólico y más determinante para la economía global es el compromiso de reabrir Ormuz para buques comerciales y normalizar el tránsito en un plazo estimado (según las descripciones, en torno a 30 días), junto con el levantamiento de la “bloqueada naval” sobre puertos iraníes. No hace falta ser experto: si Ormuz deja de sentirse como una amenaza latente, el mundo respira.
  3. La economía deja de ser un arma y pasa a ser un incentivo .- El diseño atribuido al borrador contempla exenciones sobre sanciones (por ejemplo, en el ámbito petrolero) para permitir ingresos y ventas durante la etapa interina, mientras se articula una ruta hacia un “acuerdo final” con más decisiones por delante. Esto es clave: la desescalada necesita recompensa; si sólo hay castigo, la tregua se vuelve frágil.
  4. La cuestión nuclear se “secuencía”.- El componente nuclear aparece como un compromiso de límites y no proliferación, con inventarios/enriquecimiento tratados mediante mecanismos que se terminarán de acordar. El enfoque es claro: no resolver todo a la vez; asegurar que la mesa exista y que la conversación sea viable.

Por qué esto importa globalmente: el mercado no negocia, pero reacciona al riesgo

Si este memorando avanza, su mayor impacto no será sólo político. Será económico y psicológico.

  • Energía.- Al reducir el riesgo de interrupciones marítimas, puede bajar la prima de incertidumbre que castiga precios y cobertura. Ormuz, como “sismógrafo” geopolítico, tiende a marcar el ritmo.
  • Comercio y logística.- Menos tensión equivale a menos primas de riesgo, menos disrupciones, más capacidad para planificar. 
  • Finanzas y cumplimiento.- Si las exenciones y el tratamiento de sanciones se ejecutan con reglas claras (y temporales), se reduce el miedo institucional en bancos y aseguradoras. Esa claridad—no la retórica— es lo que permite que el dinero fluya.
  • Sistema internacional.- El acuerdo refuerza el precedente de que los conflictos se pueden “secuenciar”: primero conducta verificable para estabilizar, luego discusiones más profundas.

Escenario optimista, donde la interinidad se convierte en duradero.

En un escenario optimista, el acuerdo interino logra tres cosas a la vez:

  1. La tregua se respeta y Ormuz se reabre.- Sin incidentes (claro está) que pudieran reavivar el ciclo de represalias.
  2. Las exenciones petroleras se implementan.-  Con un calendario realista y reglas que reduzcan el riesgo legal. El resultado: Irán siente que cumplir tiene beneficios, y Estados Unidos puede defender internamente que la estrategia produce resultados tangibles.
  3. La mesa nuclear progresa.- En los próximos 60 días, convirtiendo compromisos amplios en parámetros verificables para el “acuerdo final”. En ese punto, el interino deja de ser una pausa y se convierte en la primera fase de un arreglo más estable.

Si eso ocurre, el mundo podría vivir un giro poco frecuente, como pudiera ser que una negociación que no sólo reduce tensión, sino que también recalibra el riesgo global a favor de la previsibilidad. Y la previsibilidad es —para mercados, gobiernos y sociedades— una forma de paz que se siente todos los días.

CONCLUSIÓN

Un acuerdo interino entre EEUU e Irán no es todavía paz en sentido pleno. Pero sí puede ser “paz operativa”: la que se mide en rutas marítimas abiertas, en treguas cumplidas, en incentivos económicos que vuelven racional el no-escalar.

Y si el escenario optimista se materializa, entonces el mundo no sólo habrá evitado un choque: habrá aprendido que desescalar puede ser un plan, no una reacción.

Fuente: Bloomberg

 

ANEXO I

En referencia al borrador del acuerdo de paz de EE.UU. e Irán cuya existencia ha sido revelada por diferentes informaciones atribuidas a fuentes con acceso a las negociaciones, entre ellas artículos de Bloomberg citados por otros medios, conviene subrayar que no se ha publicado el texto íntegro oficial y que existen versiones parcialmente divergentes en algunos puntos. 

¿Qué contendría dicho borrador?

Un resumen estructurado de elementos que aparecen de forma más repetida y consistente en las filtraciones y declaraciones oficiales, sería el siguiente.

  1. Cese permanente de hostilidades
    • Fin de las operaciones militares directas entre EE.UU. e Irán.
    • Mantenimiento de una tregua ampliada en otros escenarios regionales.
  2. Reapertura del estrecho de Ormuz
    • Irán garantizaría el tránsito comercial.
    • EE.UU. levantaría medidas navales extraordinarias adoptadas durante la crisis.
  3. Proceso de negociación de 60 días
    • El acuerdo actual sería un marco provisional.
    • Las cuestiones más difíciles quedarían para una negociación posterior.
  4. Programa nuclear iraní
    • Irán se comprometería a no desarrollar armas nucleares.
    • Congelación o limitación de nuevas actividades de enriquecimiento.
    • Debate posterior sobre el destino de las reservas de uranio enriquecido.
  5. Alivio gradual de sanciones
    • Exenciones temporales para exportaciones de petróleo iraní.
    • Compromiso estadounidense de no imponer nuevas sanciones durante la negociación.
  6. Activos iraníes congelados
    • Algunas versiones hablan de la liberación de hasta 25.000 millones de dólares.
    • Otras versiones vistas por Bloomberg no incluyen esa cifra concreta, lo que muestra que el texto todavía estaría sujeto a negociación.
  7. Reconstrucción y desarrollo económico
    • El borrador visto por Bloomberg incluiría un programa de reconstrucción para Irán con financiación potencial de al menos 300.000 millones de dólares procedente de socios regionales y mecanismos internacionales, condicionado a un acuerdo definitivo.
  8. Lo que NO parece resuelto
Varios asuntos que deliberadamente se habrían dejado fuera para la segunda fase:
    • Programa de misiles balísticos iraní.
    • Relación de Irán con grupos armados regionales.
    • Arquitectura de seguridad de Oriente Medio.
    • Garantías permanentes sobre sanciones.

Consecuencias globales probables

  Petróleo y gas: impacto inmediato

La consecuencia más visible sería una reducción de la prima de riesgo geopolítico en la energía.

El estrecho de Ormuz transporta aproximadamente una quinta parte del petróleo mundial. Su reapertura estable reduciría tensiones en los mercados energéticos y presionaría a la baja los precios del crudo.

Ganadores:

  • Europa.
  • India.
  • Japón.
  • Corea del Sur.
  • Economías importadoras netas de energía.

Inflación mundial más baja

Un petróleo más barato implica:

  • Menores costes de transporte.
  • Menores costes industriales.
  • Menor presión inflacionaria.

Esto facilitaría futuros recortes de tipos de interés por parte de bancos centrales.

  Mercados financieros

Probablemente:

  • Subidas bursátiles en sectores dependientes de energía barata.
  • Caída de activos refugio (oro, dólar defensivo).
  • Mejora de la confianza empresarial global.

  Regreso parcial de Irán al mercado energético

Si las sanciones petroleras se alivian:

  • Irán podría aumentar exportaciones.
  • Se incrementaría la oferta mundial de crudo.
  • Se reduciría parte del poder de mercado de otros exportadores.

Reconfiguración geopolítica

Israel

Es probablemente el actor más incómodo con el acuerdo.

Diversos análisis señalan que el gobierno israelí considera insuficientes las garantías sobre:

  • Misiles iraníes.
  • Redes de aliados regionales de Teherán.

Monarquías del Golfo

Recibirían positivamente la reapertura de rutas comerciales, aunque mantienen dudas sobre la capacidad del acuerdo para contener a Irán a largo plazo.

China

Sería uno de los principales beneficiarios económicos por su fuerte dependencia energética del Golfo.

Rusia

Podría verse perjudicada indirectamente si el petróleo baja de precio y si Irán recupera cuota de mercado energético.

Riesgo principal, que el acuerdo alcanzado sea frágil

Muchos analistas consideran que el texto actual es más un alto el fuego estructurado que una paz definitiva.

Las cuestiones fundamentales —nuclear, misiles, influencia regional y sanciones permanentes— siguen pendientes. Por eso varios observadores describen el acuerdo como una ventana de oportunidad de 60 días más que como una solución definitiva.

Balance general

Si el acuerdo se firma tal como se ha filtrado, el efecto más importante a corto plazo sería la estabilización del mercado energético mundial y una reducción significativa del riesgo de una guerra regional abierta. Sin embargo, a medio plazo el éxito dependerá de que las negociaciones posteriores consigan resolver el programa nuclear iraní y las cuestiones de seguridad regional que el borrador actual deja prácticamente abiertas.

Fuente: Medios digitales