Pues hablemos primero del cambio climático y
de sus lugartenientes, “El Niño” y “La Niña”, para creyentes de la causa y no creyentes
o negacionistas, porque estos últimos, estoy bastante seguro que lo niegan por desconocimiento sobre el tema.
El cambio climático se
define como la variación global del clima de la Tierra, caracterizada por un aumento
sostenido de la temperatura media y alteraciones profundas en los patrones
meteorológicos a largo plazo.
Aunque el clima terrestre ha cambiado de forma
natural a lo largo de su historia, el fenómeno actual destaca por una velocidad
e intensidad sin precedentes impulsada de manera primordial por la actividad
humana desde el siglo XIX.
Causas Principales
- Quema de combustibles fósiles.- El uso de carbón, petróleo y gas para la energía y el transporte representa más del 75 % de las emisiones mundiales de gases de efecto invernadero (GEI).
- Deforestación.- La tala y destrucción de bosques elimina sumideros naturales de carbono, liberando grandes cantidades de dióxido de carbono acumulado a la atmósfera.
- Prácticas agrícolas e industriales.- El uso descontrolado de fertilizantes nitrogenados libera óxido nitroso, mientras que la producción masiva de bienes incrementa la huella de carbono global.
- Aumento del efecto invernadero.- La acumulación densa de gases actúa como una capa térmica que atrapa el calor del sol y eleva la temperatura de la superficie terrestre.
Impactos y
Consecuencias
- Fenómenos meteorológicos extremos.- Se intensifican las olas de calor, las sequías prolongadas, los incendios forestales y las lluvias torrenciales o riadas destructivas.
- Aumento del nivel del mar.- El derretimiento acelerado de los glaciares polares y el hielo marino provoca la elevación de las aguas y amenaza zonas costeras.
- Alteración de ecosistemas.- Se observa una pérdida masiva de biodiversidad, acidificación y calentamiento de los océanos, lo que debilita los ciclos biológicos naturales.
- Crisis socioeconómica.- Se pone en riesgo la seguridad alimentaria e hídrica, incrementando la pobreza, los riesgos de salud y los desplazamientos de poblaciones vulnerables.
Medidas de
Mitigación y Adaptación
|
Estrategia |
Descripción
principal |
Objetivos
clave |
|
Mitigación |
Acciones para reducir y limitar las emisiones de GEI. |
Transición a energías limpias y cumplimiento del Acuerdo
de París. |
|
Adaptación |
Ajustes en los sistemas naturales y humanos. |
Construcción de infraestructuras resilientes y gestión
eficiente del agua. |
|
Protección |
Restauración y conservación de ecosistemas terrestres. |
Repoblación forestal y defensa de la biodiversidad
marina y polar. |
Que representann “El
Niño” y “La Niña” a nivel climático. Y efectos que producen en el Clima.
El Niño y La Niña son
las fases opuestas de un patrón climático natural conocido como ENOS (El
Niño-Oscilación del Sur). Este fenómeno se origina por la interacción entre el
océano y la atmósfera en el océano Pacífico ecuatorial y tiene la
capacidad de alterar de forma drástica el clima, las lluvias y las temperaturas
de todo el planeta.
Donde, mientras que El
Niño representa la fase de calentamiento, La Niña es la fase de enfriamiento de
esas aguas.
El Niño (Fase Cálida)
Ocurre cuando los
vientos alisios (que soplan de este a oeste) se debilitan. Esto permite que las
aguas cálidas del Pacífico occidental se desplacen hacia las costas de América
del Sur.
- Impacto en el Pacífico Oriental (Sudamérica).- Provoca un aumento inusual de la temperatura del mar, lo que genera fuertes lluvias, inundaciones y tormentas en países como Perú y Ecuador.
- Impacto global.- Suele elevar la temperatura media global y provoca sequías extremas en Australia, Indonesia y el sur de África.
La Niña (Fase
Fría)
Es el fenómeno
completamente opuesto y ocurre cuando los vientos alisios se fortalecen de
manera inusual. Al soplar con más fuerza, empujan el agua cálida hacia Asia y
Oceanía, provocando que las aguas profundas y frías del océano emerjan en las
costas americanas.
- Impacto en el Pacífico Oriental.- El mar se enfría más de lo normal, lo que suele traducirse en periodos muy secos en las costas de Sudamérica.
- Impacto global.- Tiende a ejercer un efecto de enfriamiento térmico planetario. Provoca lluvias monzónicas e inundaciones en el sudeste asiático y Australia, inviernos más fríos en el norte de América, y favorece una mayor cantidad de huracanes destructivos en el océano Atlántico.
COMPARACIÓN DIRECTA
|
Características |
El Niño |
La Niña |
|
Temperatura del mar (Pacífico) |
Más cálida de lo habitual |
Más fría de lo habitual |
|
Vientos Alisios |
Se debilitan o cambian de rumbo |
Se fortalecen considerablemente |
|
Efecto térmico mundial |
Eleva la temperatura global |
Mitiga temporalmente el calor global |
|
Lluvias en Sudamérica |
Excesivas (riesgo de inundaciones) |
Escasas (riesgo de sequías) |
|
Lluvias en Asia/Australia |
Sequías e incendios |
Lluvias intensas e inundaciones |
Ninguno de estos
fenómenos es provocado directamente por el cambio climático, pero los
científicos de organismos como la Organización
Meteorológica Mundial advierten que el calentamiento global
amplifica sus consecuencias, haciendo que las lluvias sean más destructivas y
las sequías mucho más severas.
Influencia del Niño y la Niña en el cambio climático
La relación entre El
Niño, La Niña (componentes del ciclo ENOS o ENSO) y el cambio
climático no es de causa-efecto directa, sino de interacción y
amplificación mutua. El Niño y La Niña son fenómenos climáticos naturales y
cíclicos originados en el Océano Pacífico, pero el cambio climático global
altera su comportamiento y exacerba sus impactos destructivos.
1. El impacto de El
Niño y La Niña sobre la temperatura global
Estos fenómenos
funcionan como un "termostato" temporal del planeta que se superpone
a la tendencia de calentamiento a largo plazo:
- El Niño (Fase cálida).- Se produce por el debilitamiento de los vientos alisios, lo que libera el calor acumulado en el océano hacia la atmósfera. El Niño eleva temporalmente la temperatura media mundial. Debido a esto, los años bajo la influencia de un Niño fuerte suelen romper récords históricos como los años más calurosos jamás registrados.
- La Niña (Fase fría).- Los vientos alisios se intensifican y provocan el afloramiento de aguas profundas y frías en el Pacífico ecuatorial. La Niña ejerce un efecto de enfriamiento temporal a nivel global. Sin embargo, a causa del cambio climático, los años recientes bajo el efecto de La Niña han seguido siendo sustancialmente más calurosos que los años de El Niño de décadas pasadas.
2. Cómo el cambio
climático altera a El Niño y La Niña
El calentamiento global
antropogénico altera la dinámica del ciclo ENOS de las siguientes formas:
- Mayor intensidad de los extremos.- Un océano y una atmósfera más cálidos retienen más energía y humedad. Cuando se desarrolla El Niño o La Niña, los eventos meteorológicos asociados (sequías, lluvias torrenciales o huracanes) son mucho más severos que en el pasado.
- Ciclos más impredecibles.- Los modelos climáticos sugieren que el calentamiento de las capas superficiales del océano puede incrementar la frecuencia de eventos "Súper El Niño" y episodios de "La Niña prolongada" (como el evento de triple impacto ocurrido entre 2020 y 2023).
- Efectos colaterales en los ecosistemas.- La Niña suele favorecer la vida marina por el afloramiento de nutrientes. No obstante, con la acidificación y el calentamiento global del océano, incluso los periodos de recuperación de La Niña resultan insuficientes para frenar el blanqueamiento masivo de los arrecifes de coral.
Resumen de
diferencias y sinergias
|
Fenómeno |
Acción natural sobre el clima |
Interacción con el Cambio Climático |
|
El Niño |
Libera calor oceánico y eleva
la temperatura global a corto plazo. |
Actúa como un multiplicador del
calentamiento global, generando picos extremos de calor e incendios masivos. |
|
La Niña |
Absorbe calor en el océano
profundo y enfría temporalmente el planeta. |
Su capacidad de enfriamiento se
ve amortiguada; la atmósfera ya está tan cálida que sus efectos fríos son
menos notorios. |
EFECTOS
CLIMÁTICOS EN EUROPA DE, EL NIÑO Y LA NIÑA
En Europa, el
impacto de El Niño y La Niña es mucho más débil, indirecto y difícil de
predecir que en América o Asia. Al estar el continente tan lejos del Océano
Pacífico, sus efectos se sienten atenuados y "camuflados" por la
influencia directa del Océano Atlántico.
Sin embargo, ambos
fenómenos alteran la corriente en chorro (el río de viento que arrastra
las tormentas) provocando cambios notables, especialmente durante el otoño y el
invierno:
El Niño en Europa
Cuando ocurre un evento
de El Niño (especialmente si es fuerte), tiende a modificar la presión sobre el
Atlántico Norte:
- Sur de Europa y
España.- Las
borrascas y frentes atlánticos suelen desviarse hacia el sur. Esto provoca que
los otoños e inviernos tiendan a ser más lluviosos, inestables y con mayor
riesgo de tormentas fuertes o DANAs. Las temperaturas al principio del
invierno pueden ser más suaves.
- Norte de Europa.- El invierno suele comenzar siendo más
templado y húmedo, pero hacia el final del invierno (enero a marzo), el
debilitamiento del vórtice polar puede abrir la puerta a olas de frío ártico
severas y secas en el Reino Unido y Escandinavia.
La Niña en Europa
Con La Niña, el patrón
suele invertirse, aunque de forma todavía más impredecible:
- Sur de Europa y
España.- Tiende a
fortalecerse el anticiclón de las Azores, bloqueando las lluvias de invierno.
Esto se traduce en inviernos que suelen ser más secos y notablemente más
fríos de lo habitual.
- Norte y Centro de
Europa.- La corriente
en chorro se desplaza hacia el norte, lo que suele dirigir las tormentas y
borrascas directamente hacia las islas británicas, los países escandinavos y el
norte continental, provocando inviernos muy húmedos, ventosos y tormentosos.
En España,
el final de 2026 y el próximo año 2027 van a
estar meteorológicamente muy condicionados por la combinación del calentamiento
global y la llegada del fenómeno de "El Niño Godzilla o Super Niño".
Los pronósticos
oficiales de la AEMET y agencias internacionales ya dibujan las tendencias
clave para los próximos meses:
El final de 2026:
Otoño prolongado y muy cálido
- Temperaturas altas.- Tras cerrar el verano más caluroso de
la serie histórica, el otoño ha comenzado de forma atípica. La AEMET estima
entre un 60% y 70% de probabilidad de que el último trimestre de 2026 sea
más cálido de lo normal en todo el país. Las temperaturas veraniegas (el
"veranillo de San Miguel") se estirarán hasta bien entrado octubre.
- Lluvias abundantes en
el Oeste.- La
influencia de El Niño abrirá la puerta a constantes borrascas atlánticas. Hay
un 70% de probabilidad de que las lluvias superen la media histórica en Galicia,
Castilla León, y norte de Extremadura.
Invierno 2026 -
2027: El "efecto El Niño" en su pico máximo
El invierno astronómico
(diciembre a marzo) coincidirá con el momento de mayor fuerza de El Niño
global. En España se traducirá en un escenario de marcados contrastes
regionales:
- Noroeste y Centro
Peninsular (Galicia, Meseta Norte, Madrid).- Se prevé un invierno predominantemente húmedo,
lluvioso y templado. La llegada continua de borrascas desgastará el frío
invernal continental, dejando temperaturas medias ligeramente superiores a lo
habitual.
- Fachada Mediterránea
y Baleares.- Es la
zona con mayor incertidumbre, pero los años con un Niño fuerte suelen aumentar
el riesgo de episodios de lluvias torrenciales e inestabilidad (DANAs)
debido a un Atlántico muy activo que empuja masas de aire inestables hacia el
este.
- Nieve.- Un año de El Niño fuerte, no garantiza
grandes nevadas generales. Al ser un invierno con aire más templado del
Atlántico, la cota de nieve podría ser alta, concentrándose principalmente en
los sistemas montañosos del norte (Pirineos y Cordillera Cantábrica).
Avance para 2027:
Primavera y Verano
Hacia la primavera de 2027,
los modelos apuntan a que los efectos de El Niño comenzarán a disiparse
gradualmente hacia una fase neutra. No obstante, debido a la inercia térmica
del planeta potenciada por el fenómeno, el inicio de la temporada cálida de
2027 mantendrá la tendencia de los últimos años: primaveras cortas que dan
paso a veranos tempranos, muy calurosos y propensos a olas de calor
intensas.
Fuente: Medios digitales.