16 de mayo de 2020

CORONAVIRUS. Prometedor estudio apunta a que casi todos los curados desarrollan inmunidad

Estudio recogido por "The New York Times", confirma que prácticamente la totalidad de los enfermos generan anticuerpos, aunque se desconozca aún por cuánto tiempo. 
Un nuevo estudio ofrece un rayo de esperanza en la sombría lucha contra el coronavirus: casi todas las personas que han tenido la enfermedad, independientemente de su edad, sexo o gravedad de la enfermedad, han desarrollado anticuerpos proporcionando potencialmente inmunidad a la reinfección. Así lo dice un estudio de la prestigiosa Escuela de Medicina del Hospital Monte Sinaí de Nueva York, pendiente aún de una última revisión por la comunidad científica, que evaluó a 1.434 contagiados.
De confirmarse esta conclusión, permitiría a las personas que han pasado la enfermedad hacer un vida normal sin miedo a un nuevo contagio.
El estudio, que publicado de forma preliminar en MedRxiv, investigó a 1.434 candidatos que habían pasado la enfermedad o creían que la habían pasado. "Personas con infección confirmada o sospechada de SARS-CoV-2 se examinaron mediante PCR para detectar la presencia del genoma viral y mediante un ensayo inmunoabsorbente ligado a enzimas para detectar la presencia de anticuerpos contra el pico de SARS-CoV-2", explica el estudio.
El 98% generó anticuerpos
La muestra del estudio sobre inmunidad recoge a 624 personas que habían superado el coronavirus. En el momento en el que se realizaron las primeras pruebas, se obtuvieron resultados inquietantes. Solo se detectó un nivel alto de inmunidad en 511 de ellos. Un segundo grupo de 42 personas parecía tener algunos anticuerpos, pero su nivel inmunitario parecía bastante bajo. Y, lo más preocupante, 72 personas no tenían ni rastro de anticuerpos.
Una de las particularidades del grupo de muestra escogido es que se trataba de personas que no tenían un cuadro particularmente grave de Covid-19. Tan solo un 3% de ellos había tenido que ser ingresado en el hospital.
Lo interesante del estudio es que esa prueba de anticuerpos se repitió y, finalmente, los anticuerpos de tipo memoria (esos que se activarían en un segundo contacto con el virus) sí que aparecieron en ese grupo de 72 personas. Concretamente, solo hubo tres sujetos que no desarrollaron esta inmunidad.
Los datos obtenidos con el primer grupo, el de los confirmados con el virus, significan que el 98% generó anticuerpos, si bien aún se desconoce por cuanto tiempo. En todo caso, "la positividad de la PCR se detectó hasta 28 días después de la resolución de los síntomas".
Los científicos del Monte Sinaí han llegado así a la conclusión de que "la gran mayoría de los pacientes confirmados con COVID-19 seroconvierten, potencialmente proporcionando inmunidad a la reinfección".
Tener anticuerpos no es lo mismo que tener inmunidad al virus. Pero en investigaciones anteriores, el equipo del doctor Florian Krammer, virólogo de la Escuela de Medicina del Hospital Monte Sinaí, ha demostrado que los niveles de anticuerpos están estrechamente relacionados con la capacidad de desarmar el virus, la clave de la inmunidad.
Uno de los puntos más importantes de la investigación del Monte Sinaí —la que más pacientes analizó, hasta ahora, sobre la cuestión de los anticuerpos— es que mostró que no sólo aquellos que estuvieron gravemente enfermos crearon anticuerpos: todos lo hicieron, también los que sólo tuvieron los síntomas de un resfrío. Del mismo modo, otros factores como la edad o el sexo no afectaron la producción de anticuerpos: básicamente cualquiera que se infectó con SARS-CoV-2 los desarrolló.
Los científicos —bajo la dirección de Ania Wajnberg— trabajaron sobre un grupo de donantes de plasma convaleciente. Sólo el 3% de ellos había necesitado ir a una sala de emergencias o ser hospitalizado. Los demás sólo tuvieron síntomas moderados. “Hasta donde yo sé, este es el grupo más grande de gente que describió una enfermedad suave”, dijo Wajnberg a The New York Times.
En detalle, el equipo estudió muestras de 624 personas que habían dado positivo en una prueba de COVID-19 y se habían recuperado. Al comienzo solo 511 de ellos tenía altos niveles de anticuerpos, 42 tenían bajos y 71 no tenían. Pero cuando 64 de los donantes que habían tenido niveles bajos o ausentes se sometieron a un segundo análisis, todos excepto tres mostraron anticuerpos.
Pruebas rápidas y masivas, la clave para volver a la normalidad
Eso significa que muchos de los resultados negativos que actualmente se ven pueden ser consecuencia del momento en que se los hace: “Si bien no buscábamos esto, encontramos lo suficiente como para decir que 14 días es probablemente demasiado pronto”, dijo Wajnberg. “Actualmente le estamos diciendo a la gente que (el momento óptimo para el test de anticuerpos) es al menos tres semanas después de la aparición de los síntomas”.
Otro descubrimiento lateral pero valioso del estudio fue que los tests que buscan directamente el coronavirus, cuya imagen más común es el hisopado, pueden dar positivo aun cuando un paciente parece curado, hasta 28 días después del comienzo de la infección. Eso explicaría por qué una persona, aun cuando dio negativo en la prueba, podría volver a dar positivo sin que eso signifique que contrajo una segunda infección.
Ya el Centro para el Control y la Prevención de las Enfermedades de Corea del Sur había argumentado que los 292 casos de esa índole que habían tenido en el país se debían a componentes muertos del virus que permanecieron en las células de los pacientes.
Oh Myoung-don, titular del comité que postuló esa hipótesis, dijo a la agencia de noticias oficial, Yonhap, según Newsweek: “Los fragmentos de ARN (el material genético de los virus) pueden existir en una célula aun cuando el virus esté inactivo”. Además, por el modo en que el SARS-CoV-2 interactúa con el ADN humano, no tiene capacidad para “crear infecciones crónicas”, subrayó.
No es novedoso: algo similar sucede con el virus del sarampión, que se puede detectar seis meses después de la enfermedad, dijo Florian Krammer, virólogo de la Escuela de Medicina del Hospital Monte Sinaí, al Times; los del ébola y el zika permanecen aún más tiempo en el cuerpo.
El trabajo de Monte Sinaí confirmó que un alto porcentaje de las personas que mostró anticuerpos nunca había sido diagnosticada con el coronavirus. Es decir que el COVID-19 se expande también entre los asintomáticos. En algunos lugares de mucha densidad de población, como la ciudad de Nueva York, eso implicó una tasa de infección del 20%, según las autoridades estatales.
No obstante, advirtió Wajnberg, “la gente no debería suponer que si tuvo fiebre en enero tuvo COVID y ahora es inmune”: entre la muestra de personas que no habían sido sometidas a una prueba, el 62% no tenía anticuerpos, y sus síntomas se debieron a otras enfermedades del tracto respiratorio. Así que si no tiene la certeza de que tuvo la enfermedad, salir creyéndose inmune podría hacer que contraiga la enfermedad. Es en este punto, dicen los médicos, donde se vuelve relevante el uso de test masivos para volver a la nueva normalidad.
Fuente: elUniverso.com 

OTRA DE BULOS. ¿Qué los comités científicos y técnicos que asesoran al Gobierno no son públicos?

Los nombres de los expertos científicos y técnicos que asesoran al Gobierno de España en relación con la pandemia de covid-19 y el plan de desescalada son públicos. 
   Los funcionarios que trabajan para el CCAES y para la Dirección de Salud Pública ya estaban allí antes de la llegada de Pedro Sánchez a la Moncloa y seguirán en su puesto cuando cambie el Gobierno, subrayan fuentes de Sanidad
El bulo de que el Ejecutivo no quiere hacer pública la composición de estos comités circula desde hace varios días alentado por la derecha política y mediática, que trata de hacer ver que Sanidad no cumple su deber de transparencia y tiene algo que ocultar.
El Gobierno asegura que creó sólo dos comités de expertos con ocasión de la crisis sanitaria. El primero es el Comité Científico del covid-19, con el que se reúne el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, todas las semanas, y cuyos nombres fueron hechos públicos el 21 de marzo, hace siete semanas.
La composición del Comité Científico se conoce desde hace siete semanas y la identidad de quince de los expertos del grupo de trabajo para la desescalada se publicó el 28 de abril
Son médicos especialistas en salud pública, epidemiología, farmacia y virología de reconocido prestigio: Antoni Trilla García, Hermelinda Vanaclocha Luna, María Teresa Moreno-Casbas, Agustín Portela Moreira, Inmaculada Casas Flecha y Miguel Hernán.
El segundo grupo de trabajo creado por el Gobierno para redactar del Plan para la Transición hacia una Nueva Normalidad, o plan de desescalada, que el Consejo de Ministros aprobó el pasado 28 de abril, está compuesto por una veintena de especialistas epidemiología, salud pública, nuevas tecnologías, filosofía, desigualdad, inteligencia artificial, economía y relaciones internacionales. Y también ha contado con el trabajo de diferentes altos cargos de la Administración.
La composición de la mayor parte de este grupo tampoco es un secreto. De hecho fue divulgada por la Agencia Efe, citando como fuente a la Vicepresidencia de Transición Ecológica y Reto Demográfico previa autorización de los afectados. Incluye nombres como los de Ana María García, catedrática de Salud Pública, Antoni Plasencia, director del Instituto de Salud Global de Barcelona, Raquel Yotti, directora del Instituto de Salud Carlos III, Manuel Cuenca, director del Centro Nacional de Microbiología, Miguel Hernán, profesor de Bioestadística y Epidemiología, Carlos Cuerpo, director de Análisis Macroeconómico del Ministerio dd Economía, Borja Barragué, profesor de Filosofía del Derecho, José Fernández Albertos, investigador de Políticas y Bienes Públicos del CSIC, Miguel Otero, economista del Real Instituto Elcano, Carme Artigas, secretaria de Estado de Digitalición e Inteligencia Artificial, Manuel Muñiz, secretario de Estado de España Global, Bruno Sánchez, doctor en Astrofísica, Ángel Alonso, embajador de la Misión Especial para la Ciudadanía España Global, Diego Rubio, director de la Oficina Nacional de Prospectiva y Estrategia de País a Largo Plazo, y del diplomático y director del Gabinete del Secretario de Estado para la Unión Europea Diego Martínez Belio.
Al margen de ambos comités están los expertos que trabajan para el Centro de Coordinación de Alertas y Emergencias Sanitarias (CCAES) y para la Dirección General de Salud Pública del Ministerio de Sanidad, que son los que se encargan de la gestión en el día a día. Su labor incluye, según fuentes del departamento de Salvador Illa, la realización de informes técnicos que sirven de base, posteriormente, para las resoluciones del ministerio sobre la progresión, o no, a alguna de las fases previstas en el plan de desescalada.
Empleados públicos
El CCAES, subrayan las fuentes citadas, no es un “comité de expertos creado para realizar una labor de asesoramiento en este episodio concreto de la pandemia por coronavirus”. Se trata de empleados públicos, algunos “con larga trayectoria en este departamento, que han trabajado en la respuesta a esta y a otras epidemias anteriores”, incluidas las habituales gripes de cada año. Son profesionales y técnicos “que llevan tiempo desarrollando su labor en el área de Salud Pública”, como los que trabajan para las áreas de salud pública de cada comunidad autónoma y elaboran los informes que dan pie a las propuestas que las consejerías de salud transmiten al Ministerio de Sanidad.
Son precisamente los técnicos de salud pública del ministerio quienes “analizan los datos y realizan los informes” que después sirven de base para que Illa tome las decisiones. “Si hay alguna disparidad”, remarcan, “corresponde al ministro la última palabra”.
Tanto los técnicos de los servicios de salud de las consejerías como los del ministerio “no son políticos. Estaban en la época de gobiernos anteriores y seguirán en las siguientes”, subrayan las fuentes citadas.
La referencia de la Ley de Salud Pública a la publicación de los nombres de las personas que formen parte de órganos externos no afecta a los funcionarios internos. La norma dice que “será pública la composición de los comités o grupos que evalúen acciones o realicen recomendaciones de salud pública”, pero no se refiere a los funcionarios y empleados públicos sino a “las organizaciones científicas y profesionales y a las personas expertas con quienes colaboren en las actuaciones de salud pública, incluidas las de formación e investigación, así como a las personas y organizaciones que reciban subvenciones o con las que celebren contratos, convenios, conciertos o cualquier clase de acuerdo”.
El malestar del Ministerio de Sanidad ante la insistencia de algunos partidos y medios en que se divulgue la identidad de estos funcionarios del CCAES y de la dirección general de Salud es palpable. 
   “Esto empieza a parecerse a la campaña de acoso que se inició en Andalucía contra los empleados públicos de la Junta que se ocupaban de los asuntos de violencia de género”, recuerdan.
Fuente: Infolibre.es

PANDEMIA. Descienden los decesos en España hasta 102 en las últimas 24 horas

El número de muertos diarios con coronavirus descendió este sábado hasta los 102, la cifra más baja desde el 16 de marzo.
En total son 27.563 los fallecidos y más de 230.000 los contagiados, y 146.446 curados. Pedro Sánchez ha anunciado que pedirá al Congreso la quinta y última prórroga del estado de alarma, esta vez de un mes de duración. Toda España entrará el lunes en Fase 1 de la desescalada, salvo la Comunidad de Madrid, Barcelona y algunas zonas de Castilla y León, que seguirán en Fase 0 con algunos alivios. Las islas canarias de El Hierro, la Gomera y la Graciosa, y Formentera, en Baleares, pasan directamente a la Fase 2 y son los territorios más avanzados de toda España.
El mapa mundial del coronavirus: más de 4,5 millones de casos y más de 308.000 muertos en todo el mundo
EUROPA
España (230.698 casos, 27.563 muertes). El primer fallecimiento en España tuvo lugar en la Comunidad Valenciana el 13 de febrero y fue descubierto en la autopsia posterior. Una a una se han ido registrando contagios en todas las comunidades españolas, y también en las ciudades autónomas de Ceuta y Melilla. El Gobierno pretende mantener el estado de alarma que decretó el 15 de marzo hasta al menos el 9 de mayo, pero iniciará el 4 de mayo el plan de desconfinamiento gradual y asimétrico por territorios, que durará entre seis y ocho semanas y será por fases. Los niños pueden salir a la calle bajo ciertas condiciones desde el 26 de abril, se pretende permitir salidas indviduales para pasear y hacer deporte a partir desde el 2 de mayo.
Italia (223.885 casos, 31.610 muertes). Fue el foco del brote en Europa cuando empezó a detectar casos en la última semana de febrero y es el segundo país del mundo con más víctimas mortales con coronavirus. El Gobierno italiano paralizó toda actividad, a excepción de la esencial, durante dos meses y ha prohibido entrar y salir del país. El Ejecutivo de Giuseppe Conte ha anunciado el inicio del desconfinamiento gradual a partir del 4 de mayo, cuando retomarán la actividad las empresas y se permitirán visitas familiares y funerales de hasta 15 personas. Dos semanas después, podrán abrir pequeños comercios; y la restauración hará lo propio a partir de junio, pero solo para comida para llevar.
Francia ya es el tercer país de Europa con más muertos con coronavirus, al registrar 27.529 fallecidos con más de 141.000 casos. En confinamiento desde el 17 de marzo, el 11 de mayo ha empezado a levantar las restricciones, pero mantendrá la emergencia sanitaria hasta el 10 de julio. Todos los comercios abrirán, a excepción de la hostelería, el uso de mascarilla será obligatorio en el transporte público y las playas solo abrirán con el visto bueno de los respectivos gobiernos locales y regionales.
Alemania ha superado los 7.800 muertos con más de 175.000 positivos de Covid-19. El ministro de Sanidad ha asegurado que el país, que declaró el estado de emergencia a mediados de marzo, tiene "bajo control" el brote del coronavirus. El 20 de abril, el Gobierno abrió grandes comercios, talleres, librerías y peluquerías, bajo medidas de higiene y el 6 de mayo alivió algunas medidas de restricción, pero mantiene el distanciamiento social.
El Reino Unido se ha convertido en el país de Europa con mayor número de fallecidos y el segundo del mundo, tras Estados Unidos. Mientras los países vecinos decretaban el confinamiento, el país quiso apostar por una estrategia diferente basada en la inmunidad de grupo y no decretó el confinamiento hasta el 23 de marzo. El 30 de abril, el primer ministro Boris Johnson dio por superado el pico de contagios y el 10 de mayo anunció el plan de desescalada en tres fases que se prolongará hasta julio. Actualmente, el país acumula más de 34.000 muertes confirmadas y más de 238.000 contagiados, entre ellos el príncipe Carlos, que superó la enfermedad, y el propio Johnson, que estuvo ingresado en una unidad de cuidados intensivos. Los expertos advierten de que podría ser el país europeo más afectado por la pandemia. De hecho, una investigación del diario Financial Times ha llegado a elevar la cifra de decesos por encima de los 41.000.
La OMS constata situaciones dispares en Europa, porque mientras se ha estabilizado en la mitad occidental, la pandemia aún crece en los países del este, como Rusia, Turquía y Ucrania.
Rusia ha dado cuenta de más de 272.000 contagiados y más de 2.500 muertes, y su presidente, Vladimir Putin, que el 28 de marzo decretó nueve días de vacaciones obligadas en el país, dio vía libre a su gobierno para declarar el estado de emergencia por la pandemia. El alcalde de Moscú ha prolongado el confinamiento hasta el 31 de mayo de sus doce millones de habitantes, ciudad en la que se concentra el mayor número de afectados por esta enfermedad, si bien pretende reanudar a partir del día 12 las obras y la actividad industrial, con estrictas medidas de seguridad y obligará al uso de mascarillas en lugares cerrados.
En Turquía, donde los casos superan ya los 146.000 y las muertes superan las 4.000, el Gobierno pretende entrar a partir del 11 de mayo en una fase de recuperación gradual que califica de "vida social controlada", caracterizada por la distancia social y el uso de mascarillas en el espacio público. Se plantea también que los mayores de 65 años puedan volver a salir y abrir centros comerciales, peluquerías y otros negocios, pero todavía no la hostelería.
En el resto de Europa, la expansión de la pandemia es relativamente elevada en Bélgica, que prevé una reapertura progresiva de comercios y escuelas a mediados de mayo; o en Países Bajos que reabrirá los colegios pero ha prohibido los eventos multitudinarios hasta septiembre. Suiza, Portugal (en estado de calamidad, si bien prevé una flexibilización progresiva de las restricciones impuestas por el coronavirus), Irlanda y Suecia también acumulan miles de casos positivos.
Por su parte, la República Checa ha acelerado el levantamiento de las restricciones de movimiento al considerar que la epidemia está bajo control por la reducción de los contagios, y desde el 24 de abril permite salir a la calle y viajar al extranjero. Austria levantó el confinamiento el 1 de mayo, y sus locales de gastronomía y hostelería podrán reabrir a partir del día 15 y 29 del mismo mes, dictando una distancia mínima de un metro entre las personas y llevar cubierta nariz y boca en comercios y transporte público.
AMÉRICA
Estados Unidos es el país más afectado del mundo y el único en el que se ha superado los 1,4 millones de contagios, con más de 87.000 muertes. La Administración Trump ha implantado diversas medidas para frenar el virus: suspendió los vuelos procedentes de Europa durante un mes, declaró la emergencia nacional para combatir el virus, en abril suspendió la emisión temporal de persmisos de residencia durante al menos 60 días. El país se convirtió el 10 de abril en el primer país del mundo en registrar un aumento de más de 2.000 muertes por coronavirus en un solo día. Apenas dos semanas después, las manifestaciones se sucedieron por varios estados en contra del confinamiento.
En Canadá, casi la mitad de todos los casos del país norteamericano están ligados a residencias de ancianos, y ese mismo es el caso de Quebec, la provincia más afectada por la pandemia. Las autoridades médicas han obligado a recurrir a militares para intentar contener la situación en residencias de Quebec y Ontario. Canadá mantendrá cerrada la frontera con EE.UU. para todo tránsito que no se considere esencial por lo menos hasta el 20 de mayo para ayudar a contener la pandemia.
La Covid-19 también se ha propagado por América Latina. La Organización Panamericana de la Salud (OPS) reportó que "ha habido un aumento preocupante" de la pandemia en América Latina. El país más extenso del subcontinente, Brasil, es también el más afectado. Su presidente, Jair Bolsonaro, ha optado por minimizar los efectos de la pandemia y animar a la gente a seguir trabajando, en contra del criterio y el discurso de sus colaboradores, como el ministro de Sanidad, médico y militar de gran prestigio en el país por su labor en la crisis, que fue destituido. En un clima de crispación política, la expansión de la pandemia no ha llegado a su pico, mientras Bolsonaro presiona a los gobernadores y alcaldes y se alinea con empresarios y otros ministros para abogar por el retorno de la actividad económica.
En el resto de Latinoamérica, destaca por su número de contagios Perú, que sigue viendo crecer las cifras hasta acercarle al límite de sus recursos. Con el sistema sanitario desbordado en algunas regiones, al país se le ha abierto un nuevo frente al registrar un gran foco de infecciones en sus hacinadas prisiones, lo que ha provocado una oleada de violentos motines para pedir medicinas y libertad.
La Covid-19 también es una amenaza en Chile, que no ha decretado confinamiento obligatorio a nivel nacional, sino un modelo de "cuarentenas selectivas o estratégicas" con restricciones semanales que revisan según evolucionen los contagios, y que han obligado a volver al confinamiento de una docena de comunas de la capital ; Ecuador -en ciudades como Guayaquil se acumulan por centenares los muertos en las viviendas-; México, donde el Gobierno ha declarado la emergencia sanitaria y prolongará hasta el 30 de mayo las medidas de distanciamiento social, Colombia y Argentina, esta última en situación de aislamiento social obligatorio desde el 20 de marzo.
ASIA
China, el país epicentro del brote, especialmente en la provincia de Hubei y la ciudad de Wuhan, ya no es el primero del mundo ni en contagiados ni en fallecimientos, aunque tras más de un mes en la 'meseta' de la curva de la evolución de la enfermedad, las autoridades llegaron a duplicar la cifra oficial de fallecidos en Wuhan. De hecho, ya ha comenzado a detectar más casos importados que de contagio local, lo que ha llevado a las autoridades a prohibir la entrada de extranjeros, a excepción de personal diplomático.
Irán es el país con mayor número de víctimas mortales en Asia después de China y el único que ha superado los 110.000 casos positivos. La mayoría de los casos se concentran en la provincia de Teherán, pero también hay en Markazí y el norte del país. Irán está teniendo problemas para importar medicamentos y equipos sanitarios y de higiene debido a las sanciones impuestas por Estados Unidos en 2018 tras retirarse del acuerdo nuclear multilateral, pero ha recibido donaciones de varios países y organizaciones internacionales y quiere obtener un préstamo del Fondo Monetario Internacional.
En Corea del Sur, la enfermedad tuvo gran incidencia inicial en febrero, pero logró contener la propagación a mediados de marzo y ahora es un ejemplo mundial de actuación temprana ante una crisis que abordó con una estrategia basada en la eficiencia tecnológica para vigilar el virus.
Japón detectó los primeros casos en el crucero Diamond Princess. El país se vio obligado a aplazar a 2021 los Juegos Olímpicos que iba a acoger Tokio este verano, aunque hay expertos que advierten de que ese plazo de un año no sea suficiente si antes no se obtiene una vacuna contra la Covid-19. 
India, el segundo país más poblado del mundo, está sometido a un confinamiento desde el 25 de marzo, con el objetivo de controlar una expansión del virus que sería difícilmente asumib por sus sistema sanitario.
En la mitad oriental de Asia, destaca también la expansión de la enfermedad en Pakistán, Filipinas (el primer país en registrar una muerte con Covid-19 fuera de China en febrero), Indonesia, Singapur y Malasia.
La enfermedad tiene una concentración más dispar en el resto del continente. En Asia occidental, sobresale Israel, uno de los primeros países en prohibir la entrada a viajeros de España y que prevé reabrir los negocios y las escuelas en los próximos días. En esta región, son relevantes las medidas tomadas por Arabia Saudí, que ha prohibido la entrada a la Meca de peregrinos y ha cancelado el rezo diario en las mezquitas.
ÁFRICA
En África, el último continente en el que la Covid-19 ha penetrado, apenas quedan rincones donde la pandemia no se haya hecho presente desde que Egipto reportó el primer caso del coronavirus SARS-CoV-2, aunque el registro de casos aún no se ha disparado como en otras áreas del mundo. Este continente de 1.200 millones de habitantes no es por el momento de los más afectados por el coronavirus, pero la OMS ya ha advertido de la "preocupante tendencia al alza" en esta zona y un reciente estudio estima que si la pandemia no se controla, podrían morir hasta 190.000 personas en el continente y hasta 44 millones podrían contagiarse.
Otras estimaciones, de la Comisión Económica de Naciones Unidas para África (UNECA), apuntan que "más de 300.000 africanos" podrían morir por la Covid-19 en un continente donde el 56 % de la población urbana se concentra en barrios marginales o viviendas informales y sólo el 34 % de los hogares tiene acceso a instalaciones básicas para lavarse las manos. Además, la crisis alimentaria en uno de los continentes más afectados por la pobreza podría llegar a duplicarse, según han advertido la FAO y el Programa Mundial de Alimentos.
A la cabeza de los contagios están Sudáfrica, Egipto, Marruecos, Argelia, Nigeria, Ghana y Camerún.
Ante las dimensiones que la pandemia puede tener en los países más pobres del planeta, la OMS admitió que el distanciamiento físico en esos lugares es "casi imposible" y pidió cautela a la hora de decretar confinamientos porque "millones de personas en el mundo deben trabajar cada día para poder poner un plato en la mesa y no pueden estar en casa un largo periodo de tiempo sin asistencia".
OCEANÍA
Australia, que ha registrado poco más de 7.000 contagios y menos de un centenar de muertes, ha empezado ya a levantar el confinamiento: si desde marzo ya funcionaban las escuelas y las guarderías, en abril se han reabierto algunas playas. Pese a todo, muchos negocios están cerrados o sus actividades restringidas, tampoco se permiten las reuniones de más de dos personas, con excepciones, y se recomienda a la población permanecer en casa a menos que se haga deporte, se acuda a una cita médica o se haga la compra.
Nueva Zelanda, que también ha logrado aplanar la curva y registra menos de 1.500 y solo 21 muertes, permite desde el 28 de abril la reanudación controlada de un 75% de actividades económicas y comerciales, además de reabrir las escuelas el 29 para los escolares que no pueden realizar sus estudios a distancia, aunque todavía siguen vigentes las restricciones a las actividades sociales y las medidas de distanciamiento físico.
Los mandatarios de ambos países estudian la posibilidad de reanudar los viajes entre sus territorios tras los avances en la lucha contra la Covid-19, aunque aún no tienen una fecha prevista a corto plazo.
Tabla de datos
La tabla siguiente, además de mostrar los datos del coronavirus en España por Autonomías, presentan unos cálculos estadísticos, basados en la letalidad del SARS-COV-2, referidos a una letalidad media para la población en general del 1,1% (procedente del estudio seroprevalencia del Ministerio de Sanidad), que identifican los probables casos por coronavirus que han superado el coronavirus y posiblemente hayan generado anticuerpos.
Además, añado una última fila con nuevo cálculo sumando al total de decesos en España, los 9.300 ancianos fallecidos, residentes en Geriátricos con síntomas COVID-19 sin confirmar.
Evidentemente los datos indicados no están validados por la comunidad científica, por lo que deben tomarse con la debida prudencia.
(*) Datos confirmados a las 21,00 horas del día anterior (Ministerio Sanidad)
Fuente: rtve.es

14 de mayo de 2020

PANDEMIA. El coronavirus ataca a traición a quien se deja.

¿Por qué el coronavirus está afectando de manera tan desigual a unos países y a otros? ¿O por qué en Alemania, Singapur o Corea del Sur han podido contener la primera oleada? ¿Y por qué, en el otro extremo, Estados Unidos, Rusia y Brasil son ahora los tres países donde más se extiende la epidemia?
Si se detienen a pensarlo, verán que hay patrones comunes en los dos grupos. A los países que mejor han parado el golpe, el coronavirus no les pilló desprevenidos. Todos lo trataron desde el principio como una amenaza potencialmente grave.
El coronavirus se aprovecha de quienes lo subestiman
Singapur y Corea lo esperaban desde hacía años, porque habían sufrido brotes graves del SARS y del MERS y sabían que antes o después llegaría otro coronavirus. En Alemania, el hoy famoso Christian Drosten, uno de los máximos expertos mundiales en este tipo de virus, vio venir la tormenta y desarrolló a mediados de enero el primer test del mundo de detección del SARS-CoV-2.
En España, por sacrificar su sistema de investigación en nombre de la austeridad, no tuvo igual capacidad de reacción. Gracias Sr. Rajoy y gracias Sra. Merkel.
¿Pero qué tienen en común los países donde el coronavirus más se ha extendido?
 Un analfabetismo del riesgo, eso es lo que les une. La incapacidad de valorar el riesgo correctamente. En España y en Italia estábamos convencidos a principios de febrero que aquí no habría ningún Wuhan. Que, si llegaba algún caso aislado, nuestro sistema sanitario, tan elogiado en los discursos y tan recortado en los presupuestos, lo controlaría. En aquel momento aún no sabíamos que quienes contraen la infección pueden contagiar a otros antes de tener síntomas, al igual que los asintomáticos. Y pensábamos que el nuevo coronavirus se comportaría como el del SARS, que sólo se transmite después de que hayan aparecido los síntomas. Pero no pongamos excusas. Nos equivocamos. Aprendimos la lección por la vía dura.
Otros países se resisten aún a aprenderla.
¿Qué tienen en común Rusia, Brasil y EE.UU. para haberse convertido ahora en grandes campos de expansión de la Covid-19? El negacionismo de sus líderes. Vladímir Putin rectificó tarde, porque quería celebrar las elecciones del 26 de abril que debían cronificarle en el poder; cuando se dio cuenta de que debía suspenderlas, el virus ya había tomado Moscú. Donald Trump y Jair Bolsonaro no han rectificado. Y del mismo modo que negar el cambio climático lo agrava, porque impide tomar medidas para combatirlo, negar la gravedad del coronavirus favorece su propagación.
No sólo en Estados Unidos y en Brasil. También en España.
En cualquier lugar donde haya un líder político que subestime el coronavirus, que quiera precipitarse en la desescalada en nombre de la economía, lo estará ayudando a encontrar nuevas víctimas. Porque, si algo hemos aprendido de este virus, es que ataca a traición. No es un orco como el virus del ébola, que viene de frente mostrando toda su agresividad. El coronavirus es un Gollum. Ataca a quienes lo subestiman y se dejan abusar.
EDITORIAL
Así que cuidado con las concentraciones del Barrio Salamanca en Madrid, y las manifestaciones en mercedes de Vox, que dentro de 15 días sabremos las consecuencias, que no se yo si van a ayudar mucho a pasar a la fase I, más bien lo contrario, pero bueno, los expertos están en el Gobierno de la Comunidad de Madrid y en su Ayuntamiento, que si mal no recuerdo, son los mismos que llamaban asesino al Presidente del Gobierno Pedro Sánchez, por consentir las manifestaciones por los derechos de la mujer del 8M, porque claro, como es bien sabido, la extrema derecha no contagia coronavirus, sino que difunde efluvios de amor, por supuesto.
    Otra pequeña duda, ¿la Ley no es igual para todos? Pues si lo es, ¿porque  entonces la policía no ha identificado a todos estos manifestantes que incumplen el "Estado de Alarma" en fase 0 y les han puesto una denuncia como Dios manda? ¿Cumplen órdenes del Alcalde de Madrid tal vez? 
Por cierto, creo que el personal sanitario de toda España y especialmente los de Madrid, están muy interesados en darles las gracias a todos ustedes, de una manera bastante efusiva, según me han comentado.
Fuente: laVanguardia.com

PANDEMIA. Propagación «silenciosa» del coronavirus. ¿Por qué?

Un estudio de la Universidad de Princeton analiza si la diseminación asintomática puede ser una estrategia evolutiva exitosa del nuevo virus SARS-CoV-2
Un asilo de ancianos de Washington se infectó con coronavirus. Se confirmaron 167 positivos de Covid-19, entre los que había 101 residentes, 50 miembros del personal sanitario y 16 visitantes del centro. Murieron 34 ancianos, si bien 7 no mostraron ningún síntoma a pesar de contraer el virus. Algo parecido ocurrió cuando se hicieron pruebas a 397 personas de un refugio para gente sin hogar en Boston: después de hacer test a los asintomáticos, las pruebas mostraron que había un 36% de positivos en SARS-CoV-2 aparentemente sanos. Un porcentaje similar revelaron las pruebas que se realizaron a los ciudadanos japoneses evacuados desde Wuhan: alrededor del 30% de los infectados no mostraban síntomas. Y un estudio italiano preliminar señala que este porcentaje se podría elevar hasta el 43% de los positivos en términos generales. Los pacientes asintomáticos son, a la vez, alivio y preocupación en las estrategias contra la pandemia global del coronavirus. Pero, ¿qué significan a nivel microscópico? ¿Puede ser el propio plan evolutivo del Covid-19 para expandirse más y mejor entre la población humana?
Esta es la teoría que barajan investigadores de la Universidad de Princeton (EE. UU.), que acaban de publicar los resultados en la revista « Proceedings of the National Academy of Sciences». En concreto, expusieron pros y contras de la propagación «silenciosa» del coronavirus en base a dos teorías: ¿la transmisión asintomática permite que el virus infecte a un mayor número de personas? ¿O es la falta de síntomas la que, eventualmente, disminuye la propagación y reduce la supervivencia del SARS-CoV-2 a largo plazo?
«Por varias razones, una etapa asintomática podría proporcionar ciertos beneficios al patógeno», explica Bryan Grenfell, biólogo de Princeton y uno de los autores de la investigación. «Con la crisis de Covid-19, la importancia de esta fase asintomática se ha vuelto extremadamente relevante». Sobre todo, de cara a evaluar las posibles medidas para acabar con este patógeno.
La naturaleza se abre paso
Igual que ocurre con organismos más complejos, los virus pueden evolucionar por selección natural. La mutación genera nuevas variantes y, si estos cambios benefician la transmisión del patógeno, entonces esa cepa del virus se extenderá. De hecho, las enfermedades más virulentas a menudo son menos mortales, ya que el fallecimiento del huésped de manera rápida y sin posibilidad de contagiar a mucha gente no favorece su expansión.
«La evolución viral implica una compensación entre el aumento de la tasa de transmisión y el mantenimiento del huésped como base de propagación», afirma Simon Levin, profesor de Princeton en Ecología y Biología Evolutiva. «Las especies que utilizan esta compensación de manera más efectiva desplazarán a otras en la población».
El «juego» entre patógeno y huésped
Para comprenderlo, hay que pensar en una suerte de «juego» entre patógeno y huésped, en el que la supervivencia es la meta final y la evolución la herramienta para hacerse con la victoria. Así, los asintomáticos serían una ventaja a corto plazo para el virus, ya que las estrategias de la sociedad huésped a la que infectan (en este caso, la especie humana) son difíciles de implementar: las personas infecciosas que carecen de síntomas tienden a seguir con normalidad su vida, entrando en contacto con mucha gente susceptible de ser contagiada. En contraste, una persona que desarrolla fiebre y tos puede ser más propensa a aislarse, por ejemplo, al quedarse en casa y no ir al trabajo.
Pero también hay inconvenientes: las personas sin síntomas pueden generar menos partículas infecciosas y, por lo tanto, contagiar de forma más limitada con un estornudo violento o una tos fuerte. Esto significa que la transmisión general podría reducirse con el tiempo.
Los investigadores utilizaron modelos de enfermedades para explorar las compensaciones entre estos escenarios. De hecho, esta investigación se realizó antes de que el nuevo coronavirus apareciera en escena. Chadi Saad-Roy, primer autor de la investigación, usó la gripe como modelo de una infección que puede no mostrar síntomas y que además tuviera una incidencia significativa. «Me preguntaba por qué la gripe asintomática surgía en la evolución y es así como formulamos un modelo simple para tratar de entender por qué la evolución favorecería ese comportamiento», afirma Saad-Roy.
Síntomas variables e inexistentes
Los patógenos pueden exhibir una variedad de comportamientos que contribuyen a su propagación. Algunos virus, como el VIH, se extienden antes de mostrar síntomas. Otros se transmiten a la vez que aparecen los síntomas, como la viruela. La mayoría probablemente emplean una combinación de ambas, como se ha demostrado con la gripe o el nuevo coronavirus.
Para estudiar el efecto de la transmisión asintomática, el equipo realizó modificaciones a un modelo matemático estándar de cómo una enfermedad se propaga a través de una población. El modelo divide a la población en individuos susceptibles, infectados y recuperados. Además, a los infectados los dividieron a su vez en dos etapas: en la primera, los investigadores podrían variar el nivel de los síntomas en ninguno, algunos y significativos. En la segunda, los individuos son completamente sintomáticos. El equipo se centró no solo en el efecto de la variación de los síntomas en la propagación de la enfermedad, sino también en las consecuencias evolutivas de mostrar niveles variables de síntomas en la primera etapa.
Fuente: Abc.es

PANDEMIA. Virus mutantes versus Coronavirus mutantes

Una publicación reciente sugería que el SARS-CoV-2 había mutado a una forma “más agresiva”. La palabra “mutación” es un clásico de terror en cualquier enfermedad infecciosa: la cepa mutante, la amenaza de Andrómeda.
Los virus mutan constantemente y la inmensa mayoría de estas mutaciones son inocuas. El material genético del coronavirus es RNA. Cuando los virus RNA realizan copias de su propio material genético (proceso denominado replicación) carecen de un sistema de corrección de errores y por ello producen virus defectuosos. Son los virus mutantes. La mayoría de estas mutaciones son indiferentes o causan desventajas con respecto al virus original. Los virus con mutaciones indiferentes pueden circular sin producir apenas cambios en el tipo de infección que causan. Si las mutaciones son perjudiciales, estos virus dejarán de circular fácilmente y con el tiempo serán eliminados por selección natural. El SARS-CoV-2 es bastante estable: más de 13.000 virus analizados y apenas dos mutaciones al mes desde marzo. La lentitud en mutar es en este caso una característica favorable para nosotros.
Aunque la mutación refuerce al virus para sobrevivir o para transmitirse mejor, es poco probable que produzca variaciones radicales en el curso de una epidemia. La capacidad de infectar más o menos y la gravedad de la enfermedad están bajo el control de múltiples genes. El coronavirus responsable del SARS causa una enfermedad grave que obliga a los pacientes a permanecer en cama hospitalizados, y por ello se transmite menos eficazmente de persona a persona. En el otro extremo tenemos los coronavirus responsables del resfriado común, que apenas causan síntomas o estos son muy leves, por lo que no alteran especialmente el patrón de contacto entre personas infectadas y no infectadas, transmitiéndose fácilmente.
Hay varios tipos de SARS-CoV-2 circulando. Los tres principales se denominan A, B y C. Los tipos A y C se observan más en Europa y América. El tipo B es más frecuente en Asia. Se pueden identificar subgrupos de virus que en ocasiones permiten seguir la pista a su origen y relacionarlo con una epidemia concreta, como las de Wuhan (China) o Lombardía (Italia).
Otro estudio genético del SARS-CoV-2 indica que muy probablemente ya circulaba desde finales del 2019 y que, tras los casos iniciales en China, se extendió muy rápidamente por todo el mundo sin que fuese detectado a tiempo.
Fuente: laVanguardia.com

CORONAVIRUS. España registra un ascenso de fallecimientos hasta los 217 en las últimas 24 horas

España ha registrado 217 muertes con coronavirus en el último día. Es la primera vez que el dato sube de la barrera de los 200 fallecimientos tras cinco jornadas consecutivas por debajo de esa cifra. En total, 27.321 personas han muerto con COVID-19 desde el inicio de la pandemia.
El número de nuevos contagios confirmados por prueba PCR en las últimas 24 horas se eleva a 506, un número que también es superior a los de los días anteriores: el miércoles se registraron 439 casos nuevos y el martes, 426. Desde que llegó el coronavirus a España se han contabilizado 229.540 casos diagnosticados mediante esta prueba. Si se suman los confirmados con test de anticuerpos, el total asciende a 272.646
Tabla de datos
La tabla siguiente, además de mostrar los datos del coronavirus en España por Autonomías, presentan unos cálculos estadísticos, basados en la letalidad del SARS-COV-2 estimada entre 0,6% y 3,5% (según nuevo estudio publicado en Science de Stephen M. Kissler y su equipo de investigadores de la Harvard TH Chan School of Public Health), así como los referidos a una letalidad para la población en general entre 0,3% y 1% (procedente del Ministerio de Sanidad), que identifican los probables casos por coronavirus no detectados.
Además, añado una última fila con nuevo cálculo sumando al total de decesos en España, los 9.000 ancianos fallecidos, residentes en Geriátricos con síntomas COVID-19 sin confirmar.
Evidentemente los datos indicados no están validados por la comunidad científica, por lo que deben tomarse con la debida prudencia.
(*) Datos confirmados a las 21,00 horas del día anterior (Ministerio Sanidad)
Fuente: elDiario.es

13 de mayo de 2020

CORONAVIRUS. España registra un leve repunte hasta los 176 fallecidos en las últimas 24 horas

La epidemia de covid-19 se ha cobrado en las últimas 24 horas 184 vidas y ha infectado a 439 personas.
Son cifras muy similares a las del día anterior, una estabilidad en los datos que se refleja en prácticamente todos los indicadores y que no alteran la tendencia a la baja que se viene observando desde hace semanas.
En total, 27.104 personas han fallecido por el coronavirus y 228.691 han sido diagnosticadas con pruebas PCR, las más fiables. Según este marcador, España ya no es el país con más casos de Europa; Rusia la ha superado, con 232.243.
Tabla de datos
La tabla siguiente, además de mostrar los datos del coronavirus en España por Autonomías, presentan unos cálculos estadísticos, basados en la letalidad del SARS-COV-2 estimada entre 0,6% y 3,5% (según nuevo estudio publicado en Science de Stephen M. Kissler y su equipo de investigadores de la Harvard TH Chan School of Public Health), así como los referidos a una letalidad para la población en general entre 0,3% y 1% (procedente del Ministerio de Sanidad), que identifican los probables casos por coronavirus no detectados.
Además, añado una última fila con nuevo cálculo sumando al total de decesos en España, los 9.000 ancianos fallecidos, residentes en Geriátricos con síntomas COVID-19 sin confirmar.
Evidentemente los datos indicados no están validados por la comunidad científica, por lo que deben tomarse con la debida prudencia. 
(*) Datos confirmados a las 21,00 horas del día anterior (Ministerio Sanidad)
Fuente: ElPais.com

PANDEMIA. Solo un 5% de la población española ha pasado ya el coronavirus

El estudio de seroprevalencia muestra "gran variabildad" entre provincias: hay zonas con más de un 10% de la población con anticuerpos y otras con apenas un 1%
Solo un 5% de la población española ha pasado ya la COVID-19 y, por lo tanto, ha desarrollado inmunidad al coronavirus, según la primera oleada el estudio de seroprevalencia ENE-COVID desarrollado por el Instituto de Salud Carlos III (ISCIII), dependiente del Ministerio de Sanidad y del de Ciencia. El trabajo de campo del estudio, el de mayor magnitud que se ha hecho en España de este tipo, comenzó el pasado 27 de abril. Esa estimación supone que unas 2.230.000 personas han superado la enfermedad en esta ola de la pandemia.
La directora del Centro Nacional de Epidemiología, Marina Pollán, ha destacado la "gran variabilidad geográfica" que ha presentado este estudio, que "en grandes números, se puede extrapolar" al conjunto de la población. Hay zonas con más de un 10% de su población que han tenido contacto con el SARS-Cov2 y otras con apenas un 1%. No hay diferencias sustanciales entre hombres y mujeres, aunque sí se ha observado una prevalencia menor (entre el 1 y el 3%) en niños de entre 0 y 9 años. Las provincias donde más población ha pasado la enfermedad son Madrid, Guadalajara, Segovia, Cuenca, Albacete, Ciudad Real y Soria que se mueven entre el 10 y el 15%. De hecho, Soria lidera el porcentaje con un 14,2%. 
En una segunda banda, entre el 5 y el 10% de su población afectada, se sitúan León, Palencia, Zamora, Burgos, Salamanca, Ávila, Valladolid, Toledo, Álava, Zaragoza, Navarra y Barcelona. Ya por debajo de la media nacional están Cáceres, Huesca, Teruel, Bizkaia, La Rioja, Lleida, Málaga y Jaén. El resto se mueven entre el 0 y el 3% de su población que presentan anticuerpos de inmunoglobulina G tras superar la COVID-19.
Un cuarto (el 26%) de todos los que han dado positivo en las pruebas de anticuerpos han pasado la enfermedad sin síntomas. Esta es una de las claves para  explicar el estallido súbito de la enfermedad en algunos países, como pasó en España en febrero: el número de asintomáticos y su capacidad de contagio. El estudio también indica que casi la mitad (el 46%) de aquellos que refirieron anosmia (la pérdida del olfato) presentaron anticuerpos para el coronavirus, la característica más común. Illa estaba acompañado en la presentación, además de por la doctora Pollán, por la directora del ISCIII, Raquel Yotti, por el secretario general de Sanidad, Faustino Blanco, y por el ministro de Ciencia, Pedro Duque.
Fuente: elDiario.es

12 de mayo de 2020

PANDEMIA. “Merkel olvida el regalo que todos dimos a Alemania por su quiebra”

Ante la postura insolidaria de la canciller para la crisis de la pandemia, la secretaria de Políticas Sociales de UGT, Mari Carmen Barrera, recuerda que “en 1953 el FMI perdonó el 62% de 38.800 millones de deuda y los países víctimas de los nazis renunciaron a reclamar daños”
Merkel sigue impasible a la tragedia del coronavirus.
Merkel no cede y el plan anticrisis de la UE ante el coronavirus choca con Alemania. Ante esta situación, la secretaria de Políticas Sociales de UGT, Mari Carmen Barrera, recuerda a la canciller -a través de un tuit- que ““en 1953 el FMI perdonó el 62% de 38.800 millones de deuda y los países víctimas de los nazis renunciaron a reclamar daños”.
Además, Barrera pone de manifiesto también que nunca un país tuvo, como fue Alemania, “un tratamiento tan favorable nunca”:
🔈#MERKEL OLVIDA EL REGALO QUE TODOS DIMOS A ALEMANIA POR SU QUIEBRA:
📌EN 1953 FMI PERDONÓ EL 62% DE 38.800 MILL DE DEUDA
📌LOS PAÍSES VÍCTIMAS DE LOS NAZIS RENUNCIARON A RECLAMAR POR LOS DAÑOS
📌NINGUN PAÍS OBTUVO UN TRATAMIENTO TAN FAVORABLE NUNCA.HTTPS://T.CO/SVP1TGS8GZ
— Mari Carmen Barrera (@mcarmenbarrera) May 11, 2020
Sin embargo, hoy Angela Merkel no recuerda el pasado. De hecho, la Comisión Europea no descarta iniciar un expediente de infracción contra Berlín.
De hecho, la resistencia del Gobierno de Merkel a cualquier fórmula que no lleve a endeudar más a los países más afectados por la pandemia, como es el caso de España, y el reciente varapalo del Tribunal Constitucional alemán a la intervención del BCE para rebajar las primas de riesgo, aboca sin remedio a una profunda recesión en países como el nuestro.
Ante esta postura de Alemania, es bueno recordar al mundo, y especialmente a Europa, que el Acuerdo sobre la deuda externa alemana de 1953 o Acuerdo de Londres de 1953, consistió en la quita o anulación de parte de la deuda externa alemana en un 62,6%; tanto las deudas contraídas en el período de entreguerras (Primera Guerra Mundial y Segunda Guerra Mundial) como las deudas resultantes de la postguerra -fin de la Segunda Guerra Mundial– por parte de 25 países acreedores.
Fuente: Diario 16.com

ESPAÑA. Obligará a guardar cuarentena de 14 días a viajeros internacionales desde el 15 de mayo

Podrán desplazarse para ir a centros sanitarios, comprar comida, fármacos o bienes de primera necesidad, pero tendrán que hacerlo obligatoriamente con mascarilla
Los viajeros que vengan a España desde el extranjero deberán guardar cuarentena los 14 días siguientes a su llegada, según una orden del Ministerio de Sanidad publicada este martes en el Boletín Oficial del Estado (BOE), que será efectiva a partir del próximo viernes, 15 de mayo, y estará vigente durante el estado de alarma y sus posibles prórrogas. Habrá excepciones: entre otros, los trabajadores transfronterizos o los profesionales sanitarios que se dirijan a ejercer su actividad laboral.
España sigue así la estela de gran parte de sus vecinos europeos, que han venido estableciendo periodos de cuarentena de 14 días a los viajeros que entran en sus territorios. En España, esta medida se ha venido aplicando a las autorizaciones excepcionales otorgadas para las repatriaciones de españoles y residentes en España procedentes de Italia. Ahora se hará con todo viajero internacional, salvo algunas excepciones.
Según argumenta el Gobierno en esta orden, "la favorable evolución de la situación epidemiológica" en España y el inicio de la desescalada "hacen preciso reforzar las medidas de control, de tal forma que teniendo presente la distribución mundial del virus y en base al principio de precaución, se considera necesario aplicar a las personas que procedan del extranjero la necesidad de realizar una cuarentena durante 14 días".
Desplazamientos por motivos de fuerza mayor
Durante este periodo de cuarentena, los viajeros que vengan a España deberán permanecer en su domicilio o alojamiento, debiendo limitar sus desplazamientos a la adquisición de alimentos, productos farmacéuticos y de primera necesidad; asistencia a centros, servicios y establecimientos sanitarios, y otros desplazamientos por motivos de fuerza mayor o situación de necesidad. En todos ellos será obligatorio el uso de mascarilla.
De igual manera, la orden establece que se deberán observar todas las medidas de higiene y/o prevención de la transmisión de la enfermedad provocada por el coronavirus, en especial a lo que se refiere a contacto con convivientes.
Las autoridades sanitarias podrán contactar con las personas en cuarentena para realizar su seguimiento. En todo caso, ante la aparición de síntomas como fiebre, tos, dificultad respiratoria, malestar general u otros síntomas de caso sospechoso de Covid-19, las personas en cuarentena "deberán contactar por teléfono con los servicios sanitarios mediante los números habilitados por las comunidades autónomas, indicando que se encuentran en cuarentena por proceder del extranjero", señala la orden
Excepciones: trabajadores transfronterizos y tripulación
De todas estas medidas quedan exceptuados los trabajadores transfronterizos, transportistas y las tripulaciones, así como los profesionales sanitarios que se dirijan a ejercer su actividad laboral, siempre que no hayan estado en contacto con personas diagnosticadas de Covid-19.
Las agencias de viaje, los tour operadores y compañías de transporte deberán informar a los viajeros de estas medidas al inicio del proceso de venta de los billetes con destino en el territorio español.
En el caso de los viajes en avión, las compañías aéreas deberán facilitar el formulario de salud pública para localizar a los pasajeros (Passenger Location Card), que deberá portar el viajero a su llegada a España.
Fuente: elPais.com

CORONAVIRUS. Falta de un gen en pangolín puede ser clave para la vacuna humana contra Covid-19

Un estudio señala que esta variante evolutiva puede dar pistas de por qué este animal no desarrolla síntomas de la enfermedad
De la misma forma que un detector de humo hace saltar una alarma, ciertos genes avisan a las defensas cuando un virus ingresa en el cuerpo de un ser vivo, desencadenando una respuesta inmune en la mayoría de los mamíferos. Esto es justamente lo que pasa con el nuevo coronavirus y, de hecho, se ha observado que este hecho puede empeorar la enfermedad al provocar una «tormenta perfecta» que provoca la inflamación de los tejidos; sin embargo, hay un animal al que esto no le ocurre: el pangolín. El hallazgo se hace ahora mucho más relevante al encontrarse relacionado con la forma en la que el nuevo SARS COV 2, que está afectando a millones de personas en todo el mundo, se propagó probablemente de los murciélagos a la especie humana: muchos estudios apuntan a que los pangolines podrían ser el portador intermedio de la enfermedad. Pero, ¿por qué a ellos no les afecta del mismo modo que a nosotros? Los genes pueden tener la clave.
El estudio, publicado en la revista « Frontiers in Immnunology» recoge que, a pesar de carecer de estos genes que avisan de que el virus ha ingresado en su organismo, los pangolines son capaces de tolerar la enfermedad y no tener síntomas por algún tipo de mecanismo desconocido. Y esta ventaja evolutiva puede suponer la diferencia a la hora no solo de encontrar la respuesta a esta pregunta en estos animales, sino en la vacuna humana contra el Covid-19.
Un sistema inmune particular
Como principal «sospechoso» de ser el animal transmisor de la enfermedad a las personas, los científicos analizaron su genoma, comparándolo con el de otros mamíferos incluidos gatos, perros, ganado y, por supuesto, humanos. «Nuestro trabajo muestra que los pangolines han sobrevivido a través de millones de años de evolución sin un tipo de defensa antiviral que es utilizada por todos los demás mamíferos», explica Leopold Eckhart, de la Universidad de Medicina de Viena en Austria y coautor del estudio. «Otras investigaciones sobre pangolines descubrirán cómo logra sobrevivir a las infecciones virales, y esto podría ayudar a diseñar nuevas estrategias de tratamiento para las personas con infecciones virales».
En humanos, el coronavirus puede causar una respuesta inmune inflamatoria llamada tormenta de citoquinas, que luego empeora los resultados y puede llevar incluso a la muerte. La supresión farmacéutica de la señalización génica, sugieren los autores, podría ser una posible opción de tratamiento para casos severos de Covid-19. Es decir, anular la respuesta inmune del individuo como hacen los pangolines de forma natural podría ser la clave, como han apuntado otros experimentos.
Sin embargo, Eckhart advierte que tal remedio podría abrir la puerta a infecciones secundarias. «El principal desafío es reducir la respuesta al patógeno mientras se mantiene un control suficiente del virus», apunta. Un sistema inmunitario hiperactivo puede ser apaciguado «al reducir la intensidad o al cambiar el momento de la reacción de defensa».
Pangolines como punto de partida
Si bien el estudio identificó diferencias genéticas entre pangolines y otros mamíferos, no investigó el impacto de esas diferencias en la respuesta antiviral. Es decir, se centró en la respuesta de esta especie con respecto al Covid-19 y no estudió los efectos con otros virus diferentes.
Además, los científicos aún no entienden cómo los pangolines sobreviven al coronavirus sin consecuencias, solo que su falta de estos dos genes de señalización podría tener algo que ver en que sean simples portadores. Eckhart agrega que otro gen, RIG-I, que también actúa como un sensor contra los virus, debe estudiarse más a fondo, ya que podría ser la respuesta defensiva contra los coronavirus.
Por lo tanto, este estudio es solo un punto de partida para entender mejor las características de esta nueva amenaza, la respuesta de los cuerpos de los mamíferos y las opciones para atajar el mal.
Fuente: ABC.es