2 de junio de 2021

CORONAVIRUS. Así evoluciona en España la campaña de vacunación.

 Así evoluciona la campaña de vacunación histórica contra la Covid-19 para inmunizar a millones de personas en todo el mundo en tiempo récord. El objetivo: acelerar la curva

La humanidad afronta la mayor campaña de vacunación de la historia. El proceso de inmunización contra la Covid-19, que se inició a principios de diciembre en Estados Unidos, Reino Unido, Rusia y China, está en marcha en todo el mundo y destaca en la mayoría de países más ricos.

España inició el 27 de diciembre la administración de las dosis de Pfizer, a mediados de enero comenzaron a inocularse también las de Moderna y, en febrero, las de AstraZeneca. Las tres vacunas son de doble dosis: requieren de dos pinchazos separados por un periodo de varias semanas. Las de Janssen fueron los últimos sueros en empezar a administrarse en nuestro país, que sólo requiere de una inyección.

Desde que comenzó la campaña, las primeras personas en recibir la vacuna fueron los ancianos residentes en centros de mayores, así como al personal sanitario de primera línea y los grandes dependientes. Conforme ha avanzado el proceso de vacunación se han ido inoculando dosis de los distintos sueros al resto de la población general, priorizando a los grupos de mayor edad.

La siguiente tabla muestra el estado del proceso de vacunación en España en cada comunidad autónoma. Se muestra el porcentaje de población completamente vacunada, el porcentaje de población con al menos una dosis de la vacuna, el porcentaje de dosis administradas sobre las recibidas en cada comunidad autónoma, el número de dosis inyectadas y la fecha registrada de la última dosis administrada.

 


De aplanar a acelerar la curva

Cuando empezó la pandemia había un objetivo principal para todos los países del mundo: aplanar la curva de contagios. Con la llegada de las vacunas, la meta es acelerar la curva de la vacunación para inmunizar a millones de personas en tiempo récord: un desafío logístico y médico nunca antes realizado a escala mundial.

Con el paso de las semanas, se ha demostrado que el cuello de botella de la vacunación en España son las dosis recibidas. Así evoluciona el ritmo de vacunación en España, medido en la media de dosis diarias administradas en la última semana.



 

Fuente: El Diario.es

PANDEMIA. Los contagios por coronavirus repuntan en 45 grandes ciudades españolas

 La fuerte caída de los contagios tras el repunte de abril y el avance de la vacunación llevan a España a los mejores niveles de ocupación hospitalaria y mortalidad desde el verano de 2020. Una situación de incidencias bajas donde hay que estar alerta ante rebrotes del virus que se puedan expandir.

 Precisamente, los últimos datos avisan ya de estos repuntes: los contagios vuelven a subir en 45 grandes ciudades de más de 40.000 habitantes. La peor parte de estos rebrotes se concentra en Andalucía, Castilla y León, Murcia y la Comunitat Valenciana, aunque las tasas de incidencia de esos municipios continúan en muchos casos muy lejos del nivel considerado como alto riesgo de contagio. Destaca la situación en Andalucía: allí se encuentran 13 de estas 45 ciudades, y la mitad de ellas son localidades costeras de la provincia de Cádiz.

Entre las 45 grandes localidades en las que suben los contagios destaca Antequera, en Málaga, donde los casos se han disparado por un brote asociado al ocio nocturno (los contagios suben un +334% en dos semanas), Puerto del Rosario (+267%), Algeciras (+220%), Gandía (+160%) o Sanlúcar de Barrameda (+156%). A pesar de estas subidas de la incidencia, solo seis grandes urbes se sitúan por encima de los 250 casos. Antequera es precisamente la ciudad con la incidencia más elevada de toda España: registra 399 casos por cada 100.000 habitantes en 14 días. Le siguen en el ranking Santurtzi (Bizkaia), Arrecife (Las Palmas), Huelva, Granada y Portugalete (Bilbao) como las únicas ciudades con riesgo muy alto de contagio.

En el otro extremo, los mejores niveles se registran en los municipios de Telde (Las Palmas), Alzira (Alicante), Santa Lucía de Tirajana (Las Palmas) y San Bartolomé de Tirajana (Las Palmas) donde la incidencia está incluso por debajo de los 10 casos por 100.000 habitantes. Se trata de ciudades que se encuentran en la España que ha vuelto a la normalidad junto a casi 4.000 municipios (donde vive el 27% de la población española) que registran incidencias por debajo de los 50 casos. Son algunas de los resultados extraídos del análisis realizado por elDiario.es a partir de los datos de las consejerías de Sanidad de 17 comunidades autónomas y las ciudades autónomas de Ceuta y Melilla. Puedes leer más detalles sobre la obtención de estos datos en la metodología.

A nivel global, los casos confirmados de COVID-19 continúan en descenso en 842 municipios donde vive el 51% de la población española (la semana pasada era el 62%). Están subiendo en 532 donde vive el 22% de la población y están en fase de meseta (se mantienen más o menos igual que hace dos semanas) en 113, donde vive el 11%. El resto son municipios muy pequeños donde se registran muy pocos casos –menos de 5 cada dos semanas– o para los que no hay información disponible –que representan al 16% de la población española–.

El siguiente gráfico muestra el ranking de grandes municipios (de más de 40.000 habitantes) según el número de casos confirmados en los últimos 14 días en relación a su población y también cómo ha variado la incidencia en las últimas dos semanas respecto a las dos anteriores.

Fuente: El Diario.es


ESPAÑA. Mayo recupera el nivel de empleo previo a la irrupción de la pandemia con casi 212.000 afiliados más a la Seguridad Social

El número total de trabajadores (19.267.221) supera ya los registrados en febrero de 2020, antes de que estallara la pandemia, aunque es inferior al de mayo de 2019. El paro baja en 129.378 personas, la mayor caída mensual de la serie histórica.

Mayo trae buenas noticias para el mercado laboral. Algunas simbólicas, como el retorno a datos de trabajadores previos a la irrupción de la pandemia, que supuso un batacazo en las primeras semanas de casi un millón de puestos de trabajo menos. Con el crecimiento de 211.923 afiliados más a la Seguridad Social en mayo respecto al mes anterior, el número total de trabajadores se situó en una media de 19.267.221 personas, por encima de los 19.250.229 de febrero de 2020. Hay que recordar no obstante que los datos todavía son inferiores a los del último mayo 'prepandemia', en 2019, cuando había 19,44 millones de afiliados de media.

El empleo creció con fuerza en mayo, pero también se redujo mucho el desempleo, que nos deja una cifra histórica. El número de personas inscritas en las oficinas Servicio Público de Empleo Estatal (SEPE) descendió en 129.378 personas en mayo respecto al mes anterior, "la mayor reducción mensual de la serie histórica", destaca el Ministerio de Trabajo en su nota de prensa. El total de personas desempleadas se sitúa así en las 3.781.250.

El contexto de este mayo, que generalmente es positivo para el mercado laboral por el inicio de las contrataciones para el verano y la llegada del buen tiempo, incluye además el empuje de la economía por el fin del estado de alarma. Con este, han descendido las restricciones por la pandemia y se aprecia un gran aumento del empleo en actividades hasta ahora más limitadas como la hostelería.

Otro dato que muestra la activación económica es la caída de trabajadores en ERTE (expedientes de regulación temporal de empleo), que no obstante ha quedado ligeramente por debajo de las previsiones del Gobierno (-100-000). El número de personas acogidas a ERTE descendió en 95.439 personas hasta quedar en un total de 542.142 personas protegidas en este mecanismo al terminar el mes.

Gran empuje de la hostelería

La Seguridad Social destaca, además de los datos de afiliación media, los desestacionalizados. Estos marginan efectos estacionales del mercado laboral. Según estos, mayo supuso un crecimiento del empleo en 45.434 personas, un dato que rompe con la tendencia de pérdidas de los tres meses anteriores.

Según los datos desestacionalizados, el total de trabajadores se sitúa en 19.065.058 personas, aún lejos de los 19.479.814 de febrero de 2020, antes de que irrumpiera el coronavirus.

Fuente: El Diario.es

ANALISIS DE TRIBUNALES. La Superliga de futbol vencerá a la UEFA en los tribunales

 Las leyes antimonopolio de la Unión Europea determinan que tanto la UEFA como FIFA, las federaciones nacionales o las ligas de fútbol mantienen una posición dominante contraria a la libre competencia

Fuentes jurídicas consultadas, han confirmado que la cuestión prejudicial elevada por el Juzgado de lo Mercantil 37 de Madrid al Tribunal de Justicia de la Unión Europea (TJUE) en referencia a la polémica entre la Superliga y la UEFA prosperará. Esto supondrá un duro golpe para el monopolio del fútbol.

La Unión Europea cuenta con normas estrictas para la protección de la libre competencia que prohíben determinadas prácticas. El conflicto generado por la creación de la Superliga de fútbol ha abierto nuevamente la polémica sobre la posición dominante de la UEFA, la FIFA, las federaciones nacionales y las distintas ligas profesionales de los países que disponen de ellas. Según la normativa actual del fútbol ninguna empresa podría crear una competición independiente de esos organismos, algo que va claramente en contra de las leyes europeas en contra de los monopolios.

Respecto a la Superliga, la competición creada por Manchester United, Arsenal FC, Chelsea FC, Tottenham Hotspur FC, Manchester City, Liverpool FC, Real Madrid, Fútbol Club Barcelona, Atlético de Madrid, Inter de Milan, AC Milan y Juventus de Turín, independientemente del polémico modelo de competición, es el mejor ejemplo de cómo la UEFA, las federaciones nacionales y las ligas profesionales imponen su posición dominante.

En la actualidad, el presidente de la confederación europea, el esloveno Aleksander Ceferin, ha amenazado con duras sanciones a Real Madrid, FC Barcelona y Juventus de Turín si no disuelven la sociedad mercantil de la Superliga. Esto es contrario al Derecho de la Unión Europea.

El Derecho de la Unión contrario a la UEFA

El artículo 102 del Tratado de Funcionamiento de la UE resalta claramente que si una empresa, y la UEFA es una sociedad mercantil, con una posición de poder en un mercado concreto abusara de ella, ello resultaría perjudicial para los competidores. Por ello, el Derecho de la competencia de la Unión prohíbe este tipo de actuaciones porque, en el caso del fútbol, además, se impide la existencia de la competencia.

Uno de los casos más destacados de abuso de posición dominante desembocó en la Decisión Microsoft de 2004. La Comisión Europea concluyó que Microsoft había abusado de su posición dominante en el mercado de sistemas operativos para ordenadores personales al reservarse frente a sus competidores información indispensable para la interoperabilidad, lo que impedía a los proveedores de sistemas operativos rivales competir de manera efectiva.

La posición dominante genera una obligación por parte de la sociedad mercantil en cuestión de velar por que su comportamiento no falsee la competencia, lo que significa que exactamente el mismo comportamiento no tendría por qué ser ilegal en el caso de una empresa no dominante.

Abuso de posición dominante

La UEFA no sólo aplica esa posición dominante para impedir que se creen competiciones que no estén bajo su control, sino que amenaza a las sociedades mercantiles que pretenden salirse del yugo de Ceferin con expulsarlas de las competiciones que sí organiza la UEFA. Ese comportamiento no es más que la confirmación de una grave vulneración del Derecho de la Unión.

Por estas razones, la cuestión prejudicial va a prosperar. Según el auto del magistrado Ruiz de Lara,  «si FIFA y UEFA, como entidades que se atribuyen la competencia exclusiva para organizar y autorizar competiciones de clubes de futbol internacionales en Europa, prohibieran o se opusieran, basándose en las citadas disposiciones de sus estatutos, al desarrollo de la Superliga, ¿debería interpretarse el artículo 101 TFUE en el sentido de que estas restricciones a la competencia pudieran beneficiarse de la excepción establecida en esta disposición, atendiendo a que se limita de forma sustancial la producción, se impide la aparición de productos alternativos a los ofrecidos por FIFA/UEFA en el mercado y se restringe la innovación, al impedir otros formatos y modalidades, eliminado la competencia potencial en el mercado y limitándose la elección del consumidor?».

El modelo de competición

Otra cuestión es el polémico modelo de competición propuesto por la Superliga que podría ir en contra del propio espíritu del fútbol al no permitirse el acceso a través de méritos deportivos.

Desde un punto de vista jurídico, dicho modelo no contraviene ninguna ley. Sin embargo, desde el punto de vista del espíritu del deporte sí que podría ser contrario a los valores tradicionales en el que los resultados deportivos tienen una influencia en la entrada o no en una competición continental

Esperemos que los líderes correspondientes de UEFA, FIFA y resto de Ligas nacionales, tras del probable varapalo de los Tribunales Europeos respecto de la Superliga, se avengan a negociar, porque sino el negocio del futbol, quizás termine como la fábula de la gallina de los huevos de oro.

Fuente: Diario16.com

30 de mayo de 2021

CORONAVIRUS. Los 5 indicadores que dejan entrever, con todas las cautelas, el final de la pandemia en España.

 Fijándonos esencialmente en las tendencias referentes a, la incidencia, las hospitalizaciones, la edad media de los casos y de los ingresados, la positividad de las pruebas, el ritmo de inmunización y el lento descenso de las muertes, se permite cierto optimismo respecto del final de la pandemia en España, pero sin olvidarnos de las debidas precauciones.

"El problema no es el turismo, sino la euforia", alertó respecto a la campaña de atracción de turistas británicos, cuyo Gobierno se resiste a calificar a España como país de bajo riesgo. Los datos, desde luego, le dan la razón. Aunque desde la caída del estado de alarma la incidencia acumulada a 14 días ha bajado más de 70 puntos –de 198 a 124 casos por 100.000 habitantes–, aún quedan semanas para alcanzar el objetivo de los 50 marcado por el Gobierno. En ese momento, la transmisión comunitaria estará controlada en España.

Sin embargo, la incidencia es un indicador cada vez menos relevante. Antes era el faro, luz y guía del documento de actuaciones coordinadas entre las comunidades frente a la pandemia, y ahora hay que leerlo en conjunto y con tiento. En esta nueva interpretación, cinco indicadores desvelan un "momento para el optimismo", como expresa Pedro Gullón, miembro de la Sociedad Española de Epidemiología (SEE).

Primero: edad y cantidad de hospitalizados

El dato clave que los expertos consultados coinciden en señalar, es el efecto de la vacuna en la presión asistencial. La última semana de enero fue en la que se registraron más ingresos en hospitales por COVID-19 en todos los grupos de edad, y desde el 22 de junio, el 65% de los hospitalizados han sido mayores de 60 años. Pero en la última semana, este grupo de edad representa el 52% de los ingresados. "Me esperaba una bajada más acusada, pero tiene sentido porque los hospitalizados, en general, están en mínimos", explica Javier Álvarez, analista de datos y asesor de la Consejería de Salud asturiana.

La ocupación hospitalaria por COVID está en un 3,9%. Ha pasado de 8.605 pacientes en la primera semana de mayo a los 4.813 actuales. "Me llama la atención la forma robusta en la que bajan los hospitalizados", coincide Saúl Ares, investigador del CSIC. El experto pide no centrarse en la edad de los pacientes, que a la fuerza es menor debido a la vacunación. "No hay más jóvenes hospitalizados, pero la proporción respecto a otros tramos de edad es mayor porque los de más de 60 están protegidos", recuerda. De hecho, los ingresos de las personas de 0 a 49 años, comparados con su pico en la tercera ola, representan un 22% de los que había entonces.

Con cautela: Aunque la presión hospitalaria está bajo control en casi todas las regiones del país –Madrid aún cuenta con un 7,7% y Euskadi con un 7,8%– la desocupación de las UCI está yendo a un ritmo más lento porque quienes las llenan "son más jóvenes y presentan cuadros más largos que les obligan a ingresar más tiempo", explica Javier Álvarez. "Hemos normalizado tener unidades de cuidados intensivos con más del 20% de ocupación por una sola enfermedad, y eso que damos datos de UCIs extendidas que están muy por debajo de la ocupación real", reconoce el asesor en Asturias. De hecho, sin ampliaciones artificiales, la ocupación en UCI –actualmente del 14,7%– escalaría a un 40%.

Segundo: la mejor positividad desde septiembre

La positividad, que mide el número de pruebas que confirman la infección por COVID-19 del total realizado, está en su mejor momento. Por primera vez desde septiembre, España presenta una tasa por debajo del 5%, requisito fundamental para considerar una epidemia bajo control según la OMS. Con un 4,97% y una tasa de 1.511 pruebas por cada 100.000 habitantes en una semana. "El mínimo necesario, según la OMS, es de 1.000 por semana, y nosotros estamos haciendo 1,6 veces lo que propone, en un periodo de claro descenso de incidencia y en primavera", advirtió Simón ante la pregunta de si se detectaba lo suficiente.

"Entre la gente vacunada sí es más fácil que los casos sean asintomáticos, pero entre los que no lo estamos tendrían que seguirse dando cuadros normales", explica Saúl Ares respecto a si la bajada de media de la edad de los contagios podría estar generando una ola silenciosa. El problema con este indicador es que se puede "artefactar" –manipular–, según los expertos.

Con cautela: "La positividad sería muy útil si todos tuviéramos un estándar, pero cada comunidad puede obtener la que más le convenga según sus protocolos: es un tema de cantidad, pero también de dónde buscas", advierte Álvarez. Las comunidades que más pruebas han hecho la última semana son Baleares (2.267 por cada 100.000 habitantes), Navarra (2.253), Madrid (2.075) y Euskadi (2.018). "Los cribados masivos, por ejemplo, arrojan resultados muy sesgados", reconoce. Además, hay seis CCAA que superan el 5% de positividad. Las que más, Aragón (9%) y Andalucía (7,8%). También son dos de las que menos pruebas diagnósticas hacen.

Tercero: ningún territorio en riesgo extremo

Por primera vez en meses, España no tiene ningún territorio en riesgo extremo y los casos están en mínimos desde el 14 de agosto. Los analistas coinciden en elegir la incidencia a 7 días, a pesar de que ser más variable que la de 14, que muestra una tendencia asentada. "Se entiende peor, pero matemáticamente es mucho mejor: cuando la IA a 7 sube, ya llegas tarde", explica Álvarez, asesor del Gobierno de Asturias. "Ahora mismo está muy por debajo de la mitad de la de 14 –56 casos frente a 124– y es una forma rápida de ver la bajada: otro indicador optimista", dice el investigador del CSIC, Saúl Ares.

Por otro lado, la incidencia por grupo de edad también mejora. La edad media de los casos acumulados es de 43 años; pero la edad media de la última semana es de 37 años. Desde el 22 de junio, el 21.2% de casos se han dado en mayores de 60 años; pero en la última semana estos han representado un 14%. "Estos días escucharemos a gente culpando a los botellones, pero no, es un claro efecto de la vacunación", dice Pedro Gullón, coautor del libro Epidemiocracia. "Para mí, la baja incidencia en personas mayores es el indicador más optimista", reconoce. "Yo también lo soy, porque aunque no bajase o mesetase, ya no impactaría de igual manera en hospitalizados y fallecidos", añade Álvarez.

Con cautela: Euskadi, La Rioja, Melilla, Aragón y Madrid rondan una incidencia a 7 días de 100 casos. Casi el triple que otras como Asturias, Canarias, Galicia o Murcia, y ocho veces más que en Comunitat Valenciana, Castilla La-Mancha y Baleares. Esa subida implica que "el virus todavía está entre nosotros" y que "hay una incidencia importante", dice Ares.

Cuarto: medio millón de dosis puestas el fin de semana

Una de cada seis personas mayores de 16 años ha recibido al menos una dosis de vacuna en España. Además, tiene al 100% de sus mayores de 80 años inmunizados, lo que le sitúa a la cabeza de la UE en la vacunación de los mayores. "Hemos puesto medio millón de dosis del viernes al lunes y cada día se ponen más que en la semana anterior", explica Saúl Ares, del CSIC. "El efecto de esta vacunación masiva o acelerada lo vamos a ver a partir de ahora en todos los indicadores", asegura.

Con cautela: En las últimas dos semanas, el ritmo de vacunación ha caído un 20% (de 390.000 dosis diarias a 317.000) por la falta de nuevas dosis de AstraZeneca y Moderna. El 37,3% de la población ha recibido al menos una dosis, pero conviene recordar que el músculo del sistema sanitario nacional a veces no es suficiente, y que la velocidad se puede ralentizar por cuestiones ajenas al calendario de inmunización.

Quinto: menos muertes respecto a abril, aunque todavía son demasiadas

Las muertes son el indicador pseudo-optimista o agridulce del listado. Los expertos creen que hay que analizarlo con cautela desde el primer momento, porque si bien están bajando, España sigue registrando cifras altísimas diarias de fallecidos por COVID-19: 58 personas de media en la última semana. "Es como si se estrellara un autobús lleno todos los días", compara Ares. "Creo que los hemos ignorado muchísimo", comparte Javier Álvarez. "Nos fijamos solo en las curvas por si sube o si baja la pendiente, pero lo importante es la integral: el área debajo de la curva, que son las personas que están muriendo", ilustra el analista.

Del 3 al 17 de mayo, murieron 817. Sin embargo, en el mes de abril, cada 14 días fallecían 1.200 personas. "Parecía que esa cifra se había estabilizado y hemos logrado bajarla, lo cual es muy positivo y parece que la tendencia de las próximas semanas es que pueda bajar un poco más", recuerda Pedro Gullón. "Nos creemos que todo es inmediato: el efecto de la primera dosis y la muerte por coronavirus, pero mucha de esa gente quizá llevaba dos, tres semanas o un mes en una UCI", alerta el asesor asturiano. Por eso consideran tan importante reducir el dato de la ocupación en intensivos. "No hablamos de ello por pudor o por tabú, pero no se nos pueden olvidar", concluye Saúl Ares.

Fuente: El Diario.es

TECNOLOGIA. Samsung Galaxy Tab S7 FE 5G. Enorme pantalla y compatible con el S-Pen

La compañía coreana ha anunciado la Samsung Galaxy Tab S7 FE 5G, una tablet que, según afirman, "ofrece las funciones favoritas de los fans de la marca" a un precio más asequible.

Entre las características más llamativas se encuentran la pantalla TFT de 12,4 pulgadas (curioso que no sea AMOLED), el S-Pen (incluido en la caja) y Samsung Dex. El dispositivo se podrá comprar a partir del 18 de junio por un precio que parte de los 649 euros para la versión más básica. Presentaciones hechas, vamos a conocerla mejor.

Ficha técnica de la Samsung Galaxy Tab S7 FE 5G

 

DIMENSIONES Y PESO

·     185 z 284,8 x 6,3 mm

·     608 gramos

 

PANTALLA

·     TFT de 12,4 pulgadas    

·     Resolución WQXGA (2.560 x 1.600)

 

PROCESADOR

·     Snapdragon 750 5G

·     GPU Adreno 619

 

MEMORIA RAM

·     4/6 GB

 

ALMACENAMIENTO INTERNO

·     64/128 GB

 

CÁMARA TRASERA

·     8 MP

 

CÁMARA DELANTERA

·     5 MP

 

BATERÍA

·     10.090 mAh

·     Carga rápida 45W

 

SISTEMA OPERATIVO                    

·     Android con One UI

 

CONECTIVIDAD

·     WiFi ac

·     Bluetooth 5.0

·     GPS

·     USB 3.2 Gen1

 

OTROS

·     S-Pen

 

PRECIO

·     Desde 649 euros

 

Enorme pantalla TFT compatible con S-Pen

Comenzamos por el apartado estético, y es que la nueva tablet de Samsung conserva las líneas de diseño de sus hermanas mayores. Tiene una acabado metálico, un perfil bastante delgado y un peso relativamente ligero para una tablet de este tamaño. Después de todo, tiene un grosor de 6,3 milímetros y pesa 608 gramos.

Para la pantalla, Samsung se ha olvidado de los paneles AMOLED y ha optado por un panel TFT de 12,5 pulgadas con resolución WQXGA (2.560 x 1.600 píxeles). El panel se estira hasta las esquinas, si bien los marcos siguen haciendo acto de presencia. Es compatible con el S-Pen, por lo que podremos usarlo para escribir, tomar notas e interactuar con la pantalla.

Uno de los aspectos que más nos gustaron de la Tab S7+ fue el sonido, y en su nuevo modelo Samsung ha querido seguir potenciándolo. Precisamente por ello ha implementado dos altavoces estéreo (uno a cada lado) compatibles con Dolby Atmos. El sonido, cómo no, está firmado por AKG.

5G y batería de 10.090 mAH

Pasamos así a repasar el motor. La Samsung Galaxy Tab S7 FE 5G monta un procesador Snapdragon 750 5G (un SoC relativamente reciente lanzado por Qualcomm) junto a cuatro o seis gigas de memoria RAM y 64 o 128 GB de almacenamiento interno ampliables con tarjetas microSD. Este procesador no solo va bien servido de potencia, sino que es compatible con redes 5G.

A todo ello le da vida una batería de 10.090 mAh que, según Samsung, dura hasta 13 horas viendo vídeos. Monta, a su vez, un sistema de carga rápida que, en palabras de Samsung, puede cargarla por completo en unos 90 minutos. El sistema operativo es Android con One UI y llega cargado de funciones, como Samsung Dex y Multi-Galaxy.

Por lo demás, el dispositivo monta una cámara principal de ocho megapíxeles y una delantera de cinco megapíxeles y es compatible con GPS, WiFi ac, Bluetooth 5.0 y PC Sync. Carece de NFC y de WiFi 6.

Versiones y precio de la Samsung Galaxy Tab S7 FE 5G

La Samsung Galaxy Tab S7 FE 5G se podrá comprar a partir del 18 de junio en color Black y Silver (negro y plateado). Su precio será de 649 euros para la versión de 4/64 GB y de 699 euros para el modelo de 6/128 GB. Ambos incluyen el S-Pen.

Fuente: Xataka.com

TECNOLOGÍA. Samsung lanza su tablet más económica, la nueva Galaxy Tab A7 Lite.

 La firma coreana ha estrenado su nueva tableta económica, que nos ofrece una relación de prestaciones y precio realmente atractiva, teniendo en cuenta todo lo que nos ofrece. 

Si hemos conocido hace unas horas la Galaxy Tab S7 FE, la versión Lite del tope de gama de la marca, ahora le toca la versión Lite del que a su vez es el modelo más barato de la firma coreana. Un dispositivo sencillo, sin grandes pretensiones, que nos ofrecerá el mejor rendimiento con una inversión mínima.

Se trata de una tableta de tamaño reducido, de hecho su pantalla tiene un tamaño de 8.7 pulgadas, por lo que se trata de una tableta muy compacta que podemos llevar cómodamente a cualquier sitio. Esta tiene una resolución WXGA+ con 1340x800 píxeles, así como un procesador de ocho núcleos que ofrece un rendimiento suficiente para realizar la mayoría de tareas para las que nos son útiles estas tabletas. Desde ver series y películas, a hacer videollamadas, jugar o consultar las redes sociales, para todo ello va sobrada.

Además con 3GB de memoria RAM la multitarea no es problema alguno. El almacenamiento interno es de 32GB ampliable mediante tarjetas microSD hasta 1TB. Y en cuanto al apartado fotográfico tenemos una cámara detrás de 8 megapíxeles, así como una delante de 2 megapíxeles, suficiente para hacer videollamadas de manera cómoda y sencilla, como si fuera una webcam. La batería tiene una capacidad de 5000mAh, por lo que no se diferencia mucho de lo que podemos encontrar en un móvil, además la carga rápida es de 15W, por lo que cargarla no se convertirá en algo eterno.

Tiene Wifi 5, por lo que puede navegar a gran velocidad en las redes Wifi 5G que son tan habituales ahora. Además hay Bluetooth 5.0, un conector tipo C para cargar su batería, o un conector de auriculares para ver los contenidos con la máxima inmersión. Destaca por tener altavoces estéreo, así como Dolby Atmos, un sistema de sonido que mejora mucho la experiencia auditiva con los contenidos compatibles. Llega con Android 11 como sistema operativo, bajo One UI. Sus dimensiones son de 212,5 x 124,7 x 8 mm y pesa 366 gramos. Ya está a la venta tanto en color negro como gris plata. Y lo hace a un precio de 169 euros, que desde luego es una de las mejores facetas de esta tableta, su precio económico

Fuente: cincodias.elpais.com

ECONOMIA. Cuidado con el ‘Matrix económico’, del mercado financiero hiperreal.

 Aunque existen formas de protegerse parcialmente, la destrucción de riqueza a gran escala parece inevitable

Sobre el papel, los estadounidenses nunca han sido más ricos. Sus activos superaron los 130 billones de dólares en diciembre, un 10% más que un año antes. En medio de una pandemia, y tras años de bajo ahorro e inversión, podría parecer paradójico, hasta que se admite que gran parte de la riqueza declarada es virtual o hiperreal. Tarde o temprano, gran parte se desvanecerá.

En un mundo hiperreal, como el del filme Matrix, un abismo insalvable separa la apariencia de la realidad. Desde esta perspectiva, la riqueza virtual consiste en derechos que no están representados por nada de valor en el mundo real. Como el filete que consume el villano de Matrix, Cypher, parece jugoso y está delicioso, pero es una ilusión. Durante el auge de las hipotecas subprime, algunos ejemplos de capital ilusorio fueron las obligaciones de deuda colateralizadas sintéticas (CDO) y las CDO que invertían en otros valores estructurados (CDO al cuadrado). Los clientes de Bernie Madoff descubrieron que sus retornos eran falsos.

Desde la crisis de Lehman Brothers, la matrix financiera se ha hecho más grande y compleja. En la cúspide de la pirámide están las firmas sobrevaloradas y no testadas, a menudo ubicadas entre los rebaños de unicornios de Silicon Valley y las SPAC. Las criptomonedas y los tokens no fungibles son otro tipo de activo hiperreal: carecen de contrapartida real. También merecen incluirse las caras obras de arte contemporáneo, como las de Jeff Koons o el dibujo autodestruido de Banksy.

En un nivel inferior se encuentran cientos de miles de millones de dólares de compromisos de pensiones privadas y públicas sin financiación. La Bolsa de EE UU, que cotiza a más del doble de su coste medio histórico de reposición (medido por la Q de Tobin), es una fuente importante de fortunas efímeras. Los balances de muchas empresas del S&P 500 están llenos de activos “intangibles”. Muchas grandes firmas, como PepsiCo y Lockheed Martin, registran fondos propios negativos. Los beneficios por acción suelen aprovecharse de las recompras de acciones financiadas por deuda. Todos los beneficios generados por la ingeniería financiera, ya sea por las cotizadas o por el private equity, son por naturaleza irreales.

A continuación, hay que tener en cuenta los billones de dólares de títulos corporativos y públicos en circulación, cuyos pasivos en aumento llevan años superando el crecimiento. En teoría, el valor de los bonos públicos se deriva de los futuros superávits fiscales descontados. En realidad, los países muy endeudados, como Japón (235% del PIB) e Italia (172%) nunca producirán los superávits necesarios. Podría decirse que los tenedores de bonos japoneses e italianos están asentados sobre activos virtuales. Más virtual aún es la enorme cantidad de riqueza que se mantiene en forma de derivados (futuros o swaps).

¿Cómo se ha llegado a este Everest hiperreal? En parte, por la tecnología. Los derivados llegaron con el trading electrónico. Las criptomonedas, obviamente, no podrían existir sin los ordenadores. Pero es más complicado. Desde el colapso del marco monetario de Bretton Woods en 1971, el dinero se ha desvinculado del oro o de cualquier otra mercancía. Los banqueros centrales son libres de imprimir, o más bien conjurar digitalmente, todo el dinero fiduciario que deseen. Una vez que se ha convertido en virtual, los tipos de interés ya no reflejan la oferta, o la demanda, de ahorro real.

Al presionar los tipos hasta cero, y a veces más abajo, los banqueros centrales son los responsables últimos de la burbuja. En los últimos años, han creado dinero para adquirir billones en valores. Como escribió Seth Daniels, de JKD Capital, en una carta para sus clientes privados, “cuando un banco central compra un activo, el precio que paga no es un verdadero precio de mercado, sino un precio hiperreal”.

De vez en cuando, aparecen fallos en Matrix: crisis repentinas, rabietas ante la reducción de las políticas expansivas, aumentos de la volatilidad, y el colapso por el Covid. Como los centinelas de la película, los bancos centrales están enseñados para defender este mundo de riqueza hiperreal. Desde el Covid, trabajan horas extras. Los mercados han experimentado un “crack-up boom”, que Daniels sugiere que puede ser la fase final del ciclo. Los minoristas de la plataforma Robinhood, que siguen las recomendaciones de “Davey Day Trader”, no se hacen ilusiones. Para ellos, especular es un acto de rebelión contra un sistema corrupto. Davey, cuyo nombre real es David Portnoy, fundador de los medios online Barstool Sports, tuitea: “La buena noticia es que sé que está amañado... el mercado está desconectado de la realidad. Todo es un esquema piramidal. Estamos viviendo en Matrix”.

Imprimir dinero hiperreal en exceso conlleva la amenaza de inflación. Los inversores tienen que ser realistas, dice Daniels. Para preservar la riqueza, deben dedicarse a inversiones escasas, permanentes y útiles. Ello implica centrarse en los negocios que se benefician de la inflación, así como en los recursos naturales: “Es hora de dejar de obsesionarse con los electrones y empezar a concentrarse también en los neutrones y protones”, aconseja. Durante la hiperinflación de la Alemania de Weimar, los inversores se deshicieron del efectivo y los bonos y se lanzaron en estampida hacia los activos reales. Ahora, los inversores se han volcado en las materias primas y el inmobiliario.

A medida que la hiperrealidad se disuelva, las estrategias de inversión pasiva y los traders algorítmicos tendrán dificultades para seguir el ritmo, predice Daniels. Los profesionales de carne y hueso que, como el héroe de Matrix, Neo, pueden leer el código del mercado, tienen más opciones de conservar patrimonio. Pero como el stock de créditos financieros supera con creces la capacidad de la economía real para atenderlos, la destrucción de la riqueza a gran escala parece inevitable, ya sea mediante la desvalorización o el impago o alguna combinación de ambos. Los perdedores deben consolarse con las sabias palabras grabadas en la lápida del crítico de arte victoriano John Ruskin: “No hay más riqueza que la vida”.

Fuente: ReutersBreakingviews

23 de mayo de 2021

TECNOLOGIA. Los chips que mueven el mundo en manos de solo dos países.

 Taiwán y Corea del Sur concentran el 81% del mercado global de fabricación de semiconductores.  La dependencia agita la tensión entre China, EE.UU. y la UE

Sin semiconductores no hay ordenadores, ni smartphone.

Pero tampoco automóviles, aviones, consolas de videojuegos o cualquier dispositivo que integre inteligencia artificial, como avanzadas tecnologías de la salud o telecomunicaciones y un cuasi infinito etcétera, ya sea a la hora de elaborar estos productos o en su versión final.

Los semiconductores, son ese minúsculo motor que mueve las tecnologías del siglo XXI. Apenas se fabrican de forma física o funden, según el argot del sector, en dos países ubicados en una de las zonas del mundo más calientes, donde se encuentran frente a frente los intereses occidentales y los de China donde las tensiones van in crescendo, como son Corea del Sur y sobre todo Taiwán.

Porque en esta isla cuya soberanía está reclamada por Pekín, lo pequeño es grande. El 25% de su territorio, un espacio un poco más limitado que el de Asturias, concentra al 75% de toda su población, sobre 17 millones de personas. Y este la fabricación del 63% de los semiconductores de la totalidad del mercado en el mundo.

Sólo le sigue de lejos Corea del Sur, con el 18%. Entre uno y otro llegan al 81% del total. Un cuasi duopolio. Porque luego aparece China con apenas el 8% según datos finales del 2020 de TrendForce. Europa y EE.UU. son testimoniales. Y eso pese a que gran parte de su economía y estilo de vida dependen de ellos.

“La concentración de productos altamente complejos como este tipo de chips high-end en algunas regiones, no es algo extraño. Y es precisamente fruto de la idea de que su conocimiento tácito no es fácil de trasladar y suele agruparse”, relata Clàudia Canals, economista principal de CaixaBank Research.

Se ve, por ejemplo, en las empresas tecnológicas estadounidenses, muy concentradas en Silicon Valley. Pero en el caso de las obleas en la base de la tecnología del siglo XXI, láminas las más de las veces de silicio en las que procesos microscópicos y llenos de color dibujan microcircuitos por fotolitografía casi imperceptibles (los últimos, de dos nanómetros, lo que equivale a dividir el grosor del cabello humano en 50.000 partes y recoger apenas dos), están en apenas dos manos. Y las más de las veces, además, en dos empresas privadas: TSMC (Taiwan Semiconductor Manufacturing Company) y Samsung.

La taiwanesa TSMC ocupa el 54% del mercado de los chips que permiten ejecutar operaciones a la velocidad de la luz y memorizar millones de bits de información. La coreana Samsung el 17%, según los datos del 2020 que continúan en este 2021. Entre ambas, el 71% del mercado. Y ambas en el mar de la China Oriental. Frente a Pekín. De ahí hoy el temor en Occidente a sus implicaciones para la cadena de suministro de estos componentes.

Porque, aunque Occidente colidera el desarrollo de los diseños de componentes (TSMC utiliza de una forma mayoritaria equipos fotolitográficos de la neerlandesa ASML, por ejemplo), Taiwán y Corea del Sur dominan la fabricación de los chips y sus innovaciones. Aunque fuera Intel, con sede en Silicon Valley, California, quien sacara el primer microprocesador en 1971; hoy prácticamente ha desaparecido del negocio de fundición. Entre los clientes de estas empresas de Extremo Oriente están, de hecho, las empresas de chips sin fábrica (o fabless, como se las conoce en el sector) más grandes del mundo como Qualcomm, Broadcom, Nvidia o AMD. Empresas especialistas en su diseño y diseño que luego licencian.

Y de ahí la duda: -“¿Por qué han hecho posible esta concentración?”, se pregunta.

-“Desde los años 80 los circuitos se han ido miniaturizando y una fábrica que sea capaz de integrar transistores cuyo tamaño mínimo ronda los 10nm tiene un coste elevadísimo. Para rentabilizarla es necesario vender a gran escala, no sólo productos propios sino de otras compañías, lo que sólo se consigue en mercados de consumo. Por otro lado los precios de venta han bajado en los últimos años de manera muy importante. Esto ha propiciado una especialización”, responde a La Vanguardia Susana Patón, profesora titular de tecnología electrónica de la Universidad Carlos III de Madrid.

“La clave del negocio de fundición es no competir nunca con los clientes y mantener la propiedad intelectual en secreto”

Kuan-Neng Chen

Especialista en ingeniería electrónica y vicepresidente de la Universidad Nacional Yang Ming Chiao Tung

Los costes de poner en marcha una sola fábrica se estiman en unos 10.000 millones de euros. “Sin chips electrónicos la economía retrocedería medio siglo pero instalar una planta moderna puede costar 16.000 millones de euros, más que una planta nuclear o que fabricar un portaaviones”, aventuraba por su parte en Dinero, Xavier Ferràs, profesor especializado en innovación de Esade. “No habrá respuesta rápida de la industria para compensar la sobredemanda”, concluía.

Y de ello se ha aprovechado de forma clara Taiwán. Y más que en ningún otro lugar en el parque tecnológico de Hsinchu, al sur de Taipei, en la costa occidental de la isla. Allí tienen su sede TSMC y la gran mayoría de las compañías que fabrican de forma física los chips en el país.

-“¿Y por qué no se las replica?”, se pregunta, de nuevo.

-“La clave del negocio de fundición es no competir nunca con los clientes y mantener la propiedad intelectual en secreto. Esto las empresas de Taiwán lo han hecho muy bien mientras que otras del mundo pensaron en desarrollar sus propios productos. Además este negocio requiere de una acumulación de experiencia y disciplina en la gestión del negocio para garantizar un alto rendimiento. Y las empresas de Taiwán tienen ambas”, detalla Kuan-Neng Chen, especialista en ingeniería electrónica y el vicepresidente de la taiwanesa Universidad Nacional Yang Ming Chiao Tung.

Es así que da igual si los chips a veces adquieren la forma de microprocesadores, otras de chips de memoria, a menudo de tarjetas gráficas, y más. Este producto, minúsculo, que en el día a día pasa más que desapercibido y la más de las veces es comercializado por otras marcas, es básico en alrededor del 70% de los productos tecnológicos del mundo, según la consultora Deloitte. Sean de Apple o Alibaba. De Volvo, Airbus o Nintendo. Y se funden en contados países y empresas.

Lo asume en primera persona en conversación con este diario Wayne Huang, vicepresidente de operaciones de Fairphone, compañía neerlandesa para la fabricación de los smartphone con la sostenibilidad por guía: “Nosotros empleamos una estrategia de desarrollo de producto similar, porque invertir en la manufactura tiene muchos más riesgos que construir un equipo de ingeniería. Por ejemplo, en inversión de capital inicial, que especialmente para las fundiciones es enorme. Mientras TSMC y Samsung están avanzando con su I+D y reduciendo sus costos al producir más chips de un tamaño fijo, los demás lidian con costos aún más altos. No es una sabia decisión empresarial el seguir con su negocio de fundición”.

La decisión de qué hacer, con todo, también es de seguridad nacional.

EE.UU. ha identificado en la dependencia de Taiwán y Corea un posible punto de estrangulamiento

James A. Lewis

Director del programa sobre tecnologías estratégicas y vicepresidente del Center for Strategic and International Studies

Porque con Taiwán en su centro, resurge el dilema sobre las consecuencias de ubicarse en lo que The Economist tildaba del lugar “más peligroso de la tierra”. Por tener detrás a EE.UU. Delante a la República Popular de China. Y por quedar en medio de un juego entre potencias el epicentro de un producto indispensable y “estratégico”, en palabras del comité de Exteriores del Senado de EE.UU.

-“¿Cómo puede afectar a la seguridad global?”

-“Cuando China parecía un país amigo, todos se sentían cómodos con una cadena de suministro global centrada en la costa del Pacífico. Pero con la pandemia los gobiernos están nerviosos y EE.UU. ha identificado en la dependencia de Taiwán y Corea del Sur un posible punto de estrangulamiento en el que China podría intentar ejercer una influencia perjudicial. Cómo actúa en Hong Kong, Xinjiang y los mares del sur es muy preocupante. No hay peligro inmediato, pero Washington y Bruselas no están dispuestos a correr el riesgo”, dice James A. Lewis, director del programa de tecnologías estratégicas y vicepresidente del Center for Strategic and International Studies estadounidense.

Por eso que EE.UU. planee aumentar su producción de semiconductores. Europa hace algo similar. Son de los mayores consumidores de semiconductores del mundo junto a China, y en ambos casos se busca con la colaboración tecnológica de Samsung o TSMC –las dos, es más, ya firman acuerdos en Washington y hacen lobby. Pekín, por su lado, también invierte. Masivamente. Con incentivos que cubren gran parte de sus costes de producción (se mencionan orquillas de entre el 45-70% de los recursos). Contemplándolo en su plan quinquenal para el periodo 2021-2025. Con la fundición SMIC, la más relevante (y la más avanzada) del país, centrando todos los esfuerzos. Porque como fábrica del mundo compra buena parte de los semiconductores totales, el 24% según Boston Consulting Group. Los estadounidenses el 25%; Europa el 20% y Japón, completando el ranking, el 6%.

Todos quieren ser menos dependientes. Y dar contenido a su capacidad instalada de producción, hoy escasa y en disminución en el pastel total del sector incluso sin tener en cuenta su competitividad y peso en el mercado. En Europa es del 8%. En EE.UU., del 10%. El 77% de la potencia manufacturera está en Asia, según reconoce la Asociación de la Industria de Semiconductores norteamericana.

Y ya ha habido shocks.

Desde el año pasado hay escasez de ciertos tipos de chips. Por el crecimiento de todo lo digital con la pandemia tras un primer parón. Sea por las redes 5G. O por la inteligencia artificial. O por el llamado internet de las cosas y el hoy más habitual teletrabajo. Aumento de la demanda que ha obligado a pisar el freno en algún momento en la fabricación de coches por parte de todos los grandes constructores (incluida Seat en Martorell, con costes para el empleo en la forma de un ERTE) y que ha afectado a los sectores de tarjetas gráficas y videoconsolas como Xbox y la PlayStation, por ejemplo.

“En un momento de fuerte recuperación económica en países como EE.UU., empezamos a ver cuellos de botella en numerosos sectores y la lentitud en la provisión de chips, o semiconductores, es un caso que ejemplifica la dificultad que tiene la oferta de cubrir esta demanda boyante. Es algo que debería ser transitorio pero que ejemplifica que si se quiere mayor robustez o seguridad en la producción es importante asegurar que hay alternativas a unos componentes clave en la cadena productiva”, incide Canals.

En la fabricación de los semiconductores manda el business to business, es decir, el negocio de empresa a empresa; un cuasi duopolio en una de las zonas calientes del planeta y de la que dependen todas las grandes potencias y empresas. Da que pensar ¿verdad?

Cuando todavía no ha terminado la batalla comercial por la pandemia, primero por los accesorios sanitarios de protección, y después por las vacunas contra el coronavirus.

 Ahora, en mi opinión, la futura guerra comercial por el acceso a los chips está servida, y la pregunta correcta no es si va a ocurrir, sino cuando va a empezar.

Fuente: La Vanguardia.com