11 de julio de 2023

OPINION. El debate electoral de ayer, dejó patente la distancia existente entre la figura de hombre de Estado representado por el Presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, y el candidato Feijóo, que demostró no ser de fiar por sus pactos con Vox

El único debate del Sr. Feijóo en esta campaña electoral, se saldó con la evidencia, que éste, evitó contrastar programas políticos, hurtando a los españoles la posibilidad de conocer de primera mano, su programa electoral, lo cual solo se entiende desde la perspectiva, que ni lo tiene, ni le hace falta, pues su programa electoral es el de Vox. 


Además, ahora que a toda España le consta que el efecto Feijóo es una gran farsa, se ve que no hacía falta echar al Sr.  Casado, para seguir lanzando la misma retahíla trumpista de siempre, con insultos, falsedades e insidias, contra el candidato, Sr. Sánchez, tras los cuales se parapetó el propio Sr. Feijóo, ante su falta de programa y su incapacidad para asimilar y admitir los datos económicos constatados de esta legislatura, que el actual Presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, le ofrecía. Lo cual, pone de manifiesto además de su escasa preparación del debate, también un gran desconocimiento de los diversos temas allí tratados (poniéndose en evidencia,  intentado competir en conocimientos en el bloque económico con un doctor en economía) confirmándose entonces, que el único programa electoral que tiene Feijóo es el de Vox, tristemente conocido por los más desfavorecidos. Y otra cosa que sobremanera me indigna y ofende, es que además, vaya por televisiones y mítines, ufanándose y presumiendo de su manifiesta ignorancia, además de su mínima preparación de los debates. Vaya ejemplo de desprecio a la ciudadanía.

Bueno, ahora ya sabemos a ciencia cierta, que la coalición de ultraderecha PP-Vox, prepara la abolición de la lista de artículos de la Constitución que incumple el programa electoral de Vox (acertadamente descritos por el Presidente del Gobierno durante el debate) más el artículo 122 referido al Consejo General del Poder Judicial, que creo también les sobra. Y luego termina diciendo que nadie puede darle lecciones de democracia. 

Es indecoroso e infame, este comportamiento de la ultraderecha, que hace sentir vergüenza ajena.

Para terminar, durante el debate electoral de ayer, se vio claramente que el Sr. Feijóo no acudió al mismo con la intención de debatir, sino que nos enseñó la zafiedad del lodazal de la política ultra del PP, en la que el insulto y la descalificación se utiliza como argumento político, llegando a atreverse a faltar al respeto al PSOE, un partido político con 144 años de historia sin tacha, que para sí los quisiera un partido filo-fascista condenado por corrupción como es el PP. Pues ofreció al Secretario General del partido socialista un pacto humillante e indignante, por el que el  partido más votado en las generales gobernase, debiendo ignorar el PSOE para ello, que el trilero Sr. Feijóo intencionadamente olvidase, que el mes anterior sin ir más lejos, ingenuamente creyendo que utilizaban a Vox (cuando estos al PP les ven como un apetitoso manjar) consiguieron justamente lo contrario, que no gobernase la lista más votada, como ahora pasa en Extremadura, luego pasará en Canarias y antes había pasado en Castilla y León, y es más, años atrás incluso, impidió que el propio Pedro Sánchez fuese elegido Presidente del Gobierno del Estado, en más de una ocasión (2016, 2019 y 2020). 

Fuente: Redacción


10 de julio de 2023

DOS CANDIDATOS Y UN DESTINO. Debate electoral en España entre Sánchez y Feijóo

El Primer y único “cara a cara” de esta campaña electoral es hoy lunes, y será decisivo para el resultado de los comicios electorales del 23 de julio, donde los candidatos deberán buscar, responder a las tres preguntas principales que se hace el electorado, 1º) ¿es un líder fuerte?; 2º) ¿se puede confiar en él?; 3º) ¿se preocupa por la gente corriente los días que no son campaña electoral o elecciones?

Y que probablemente (con el Sr. Feijóo a favor y el Sr. Sánchez en contra) el debate se centre  en,  

Los tiempos avanzan y cambian, que es una barbaridad

El Pedro Sánchez actual cree que “la democracia consiste en contrastar propuestas y proyectos con transparencia”. El Feijóo de 2016 creía que “tomar parte de un debate electoral no es una cuestión opinable”; el de 2023 opina que con uno es suficiente y se ha borrado de los enfrentamientos a cuatro organizados por el grupo PRISA y RTVE (digno de cualquier patriota que se precie de serlo)

Intrahistoria de este debate “cara a cara”

El plan en el número 13 de la calle de Génova de Madrid era simple: exponer lo menos posible a su candidato en las elecciones del 23 de julio, y confiar en que las ocho semanas que separan el 28M del 23J pasen lo más rápido posible, sin sobresaltos y en mitad del ambiente festivo que reina en la derecha tras el triunfo de las municipales y autonómicas. Por eso la decisión era intentar esquivar cualquier debate electoral que amenazara a Alberto Núñez Feijóo con un desgaste innecesario, a la vista del viento favorable de las encuestas. Hasta que el PSOE le puso una pequeña trampa, y el propio Feijóo tropezó.

“Espero al señor Feijóo el próximo lunes”, dijo Pedro Sánchez el pasado 5 de junio, durante su intervención en el acto 'Fondos Europeos III: España, por el liderazgo global en economía verde y digital' organizado por elDiario.es, y en el que propuso hasta seis cara a cara con el candidato opositor. Uno por cada una de las semanas desde ahí hasta las elecciones.

“Cuando uno está ansioso y quiere desviar la atención, hace excentricidades”, se limitó a sacudirse la propuesta el portavoz del PP, Borja Sémper. Pero el PSOE ya había logrado meter en la agenda mediática la idea de que Sánchez apostaba por los debates, mientras Feijóo los rehuía.

El presidente del Gobierno cogió así con el pie cambiado a los 'populares', que han ido a remolque durante toda la precampaña en la discusión sobre los debates. Al día siguiente de la propuesta de Sánchez, Feijóo concedió una entrevista en Onda Cero. Durante casi ocho minutos el periodista Carlos Alsina repreguntó hasta en seis ocasiones al líder del PP por su disposición o no a aceptar al menos un 'cara a cara' con el presidente del Gobierno.

Tras muchos balones fuera, el líder del PP, casi sin margen, accedió a comprometerse: “Va a haber un cara a cara entre el señor Sánchez y yo”. Y ahí se fueron al traste los planes de Génova.

El debate a pesar de todo.

Este lunes, no obstante, la hemeroteca dejará paso al momento más esperado de la campaña electoral y los dos máximos candidatos a presidir el Gobierno debatirán en Atresmedia, en un cara a cara conducido por Vicente Vallés y Ana Pastor que será el único momento en el que se podrá apreciar al líder del PP contraponiendo su programa desde la incomodidad del plató.

Durante todo el fin de semana ambos equipos han estado preparando los argumentos y datos con los que lograr el doble objetivo: que te voten los tuyos (afines y nuevos)  y desmovilizar los del rival. Ambos saben que se jugan mucho, que esto, en definitiva, es televisión. Dos horas para ganar unas elecciones. Los expertos cifran el coste: 700.000 votos. Más de medio millón de indecisos. Demasiado en juego en unas elecciones que empiezan a apretarse en lo demoscópico.

Otros debates pendientes del candidato Pedro Sánchez

El Sr. Sánchez también participará en el debate a cuatro que celebra la televisión pública el 19 de julio, en plena semana de votaciones; Feijóo, en cambio, no lo hará. En el PP entienden que una foto junto a Santiago Abascal en un atril contiguo sería demasiado fructífero para la izquierda, demasiado revelador para la audiencia y demasiado indigerible para los votantes moderados que depositasen su voto en la urna el próximo domingo 23 de julio. No ir también tiene sus consecuencias, pero el equipo asesor del favorito en las encuestas para tomar La Moncloa cree que es el mal menor en una situación crítica para sus intereses después de firmar acuerdos de coalición con la extrema derecha en territorios como la Comunidad Valenciana, Extremadura o cientos de ayuntamientos.

Fuente: El Plural.com; El Diario.es 

8 de julio de 2023

ELECCIONES ESPAÑA. Órdago al PP, con la presentación del programa electoral de Vox, probablemente válido para la futura coalición PP-Vox.

Este es el resumen del programa electoral de Vox, que tras las generales, si el Sr. Feijóo necesitase contar con los diputados de la formación ultra para gobernar, tendría que admitir. 
  Que en el fondo representa, además de una declaración de principios, un órdago de Vox al PP en toda regla y también un desafío a la Legislación Europea y a la propia Constitución Española.

 Que se concretan, en la eliminación de las fiscalías contra los delitos de odio o de violencia machista, derogación del la ley del aborto, con la inestimable  “ayuda de las garantías" al acceso al latido fetal y a la ecografía 4D, además de la eliminación de la atención sanitaria a migrantes ilegales que no tengan una "urgencia vital". Y ya puestos,  por qué no acabar de paso con el Tribunal Constitucional, como propone Vox. 

Derogar la ley del Aborto, la Ley de Violencia de Género, la de Memoria Democrática, la de Eutanasia y la LGTBI son algunas de las propuestas que Vox recoge en su programa electoral. La formación ultraderechista ya ha hecho públicos sus objetivos si alcanza la Moncloa el próximo 23 de julio, entre los que también se incluye la ilegalización de partidos independentistas, eliminar el Tribunal Constitucional y suprimir fiscalías especiales como la de Memoria Democrática y la de Delitos de Odio y Discriminación.

En materia de símbolos nacionales, Vox pretende otorgar la máxima protección jurídica a la Bandera, el Himno y la Corona, agravando las penas para que ninguna afrenta a ellos quede impune, y abogan por "derogar todas las leyes que el gobierno de Sánchez ha aprobado o mantenido y alientan el enfrentamiento y la división entre españoles, como la Ley de Memoria Democrática o la Ley LGTBI", y por proteger "la identidad nacional", difundiendo "las gestas y hazañas de nuestros héroes nacionales dentro y fuera de nuestras fronteras".

Suprimir fiscalías especiales como la de Memoria Democrática y la de Delitos de Odio y Discriminación y la derogación de "toda legislación de 'memoria histórica'" y el aumento de la presencia militar en comunidades como Cataluña o País Vasco son algunas de las propuestas de la formación ultraderechista, que incluso apuesta por eliminar la autonomía de estos territorios.

Eliminar Ley violencia de Género y leyes sobre igualdad laboral y social de las mujeres

En su programa electoral, Vox aboga por la derogación de la Ley de Violencia de Género y su sustitución por una Ley "que proteja a todas las posibles víctimas de violencia en el ámbito doméstico": "Los españoles han visto cómo se iban cercenando sus derechos en diversos ámbitos mientras el consenso partitocrático con sus agendas importadas imponía leyes que atentan contra el sentido común haciéndonos más desiguales y desprotegiendo cada vez más a hombres y mujeres", apostillan.

Según exponen desde la formación de ultraderecha, la ley de Violencia de Género, aprobada por unanimidad en 2004, "consagra la asimetría penal y la desigualdad entre hombres y mujeres y atenta contra los pilares básicos del Estado de derecho".

"Derogaremos la Ley de violencia de género y de toda norma que derive de la teoría de género, que atente contra la presunción de inocencia o establezca tribunales de excepción según el sexo del agresor o la víctima. Eliminaremos los Juzgados de Violencia sobre la mujer", añaden.

En este sentido, prometen también la "eliminación de toda legislación de género y que establezca diferencias laborales entre españoles atendiendo a su sexo, raza u orientación o identidad sexual, tales como cuotas, preferencia en la contratación o prevalencia en caso de empate en una oposición": "Rechazamos cualquier política de cuotas que perjudica a aquellas mujeres que han alcanzado sus logros por mérito y capacidad".

Derogar la ley LGTBIQ+ y la Ley Trans

Desde la formación de ultraderecha tildan laley LGTBI y la Ley Transde "leyes ideológicas que no protegen a las personas, sino que colectivizan al individuo y los someten a las exigencias de grupos de interés". Asimismo, garantizan que se prohibirán los tratamientos hormonales y la cirugía de cambio de sexo en los menores de edad.

"Derogaremos la ley Trans, que supone un ataque a la intimidad, la integridad y la igualdad de los españoles y niega la realidad biológica, pretendiendo difuminar los conceptos de hombre y mujer para sustituirlos por nuevos derechos ficticios como la autodeterminación de género", aseveran.

En la misma línea, aseguran que suprimirán el Ministerio de Igualdad: "Es innecesario en sus funciones, injusto e ideológico en los medios políticos que acomete al servicio de aquellas y oneroso en su estructura, así como dedicaremos ese gasto a la mejora de servicios públicos esenciales como la sanidad, la justicia, la seguridad o el sistema educativo".

Ilegalizar partidos independentistas y aumentar las funciones del ejército en Cataluña y País Vasco

Uno de los objetivos de Vox es "ilegalizar los partidos políticos, asociaciones u organizaciones de cualquier tipo que persigan la destrucción de la unidad territorial de la Nación y de su soberanía" y prometen "suspender inmediatamente la autonomía de aquellas comunidades cuyos gobiernos utilicen recursos e instrumentos del autogobierno regional para atentar contra la unidad de España".

Además, se propone eliminar progresivamente las policías autonómicas con el fin de que sus agentes se integren en la Policía y la Guardia Civil. "Hasta que se haga efectiva, se garantizará la equiparación salarial real entre el Cuerpo Nacional de Policía, Guardia Civil y policías autonómicas", añaden.

Igualmente, piensan "asegurar y visibilizar la presencia militar del Estado al servicio de los españoles en todos los territorios de la nación, especialmente en aquellos donde los gobiernos separatistas han tratado de borrar a España, ante la inacción de los gobiernos nacionales anteriores".

Deportación de todos los migrantes ilegales, adultos y niños, y cierre de mezquitas

Otro de los puntos del programa electoral de la formación de extrema derecha se basa en "cerrar las mezquitas o centros de culto que propaguen ideas que son contrarias a nuestra cultura e identidad como el radicalismo islámico, la yihad o el menosprecio a la mujer y a nuestras costumbres".

Vox también aboga porque en la sanidad española se de preferencia a los españoles y se excluya la atención sanitaria a migrantes en situación de ilegalidad si no es una situación "de urgencia vital" o para el tratamiento de "enfermedades infecto-contagiosas".

Asimismo, aseguran que expulsarán "de forma inmediata" a los inmigrantes que accedan de forma ilegal a España, sean mayores o menores de edad: "Cerraremos los centros de MENA que crean inseguridad en nuestras calles. Todos los menores extranjeros no acompañados deben ser repatriados con sus padres a sus países de origen de forma inmediata".

Insisten, además, en que eliminarán las ayudas públicas a inmigrantes en situación ilegal y las subvenciones a ONGs y asociaciones dedicadas a ellos: "Impulsaremos junto a las regiones y ayuntamientos una red de alerta en tiempo real que ponga en conocimiento de las Fuerzas y Cuerpos de seguridad del Estado cualquier caso de inmigración ilegal en territorio nacional de la que tengan conocimiento las distintas administraciones.

Aborto y Ley de Familias

El partido liderado por Santiago Abascal apuesta por eliminar la ley del Aborto, el impulso de la adopción y llevar a cabo un protocolo como el que defendía el vicepresidente de Castilla y León, García Gallardo, en el que la mujer embarazada acceda a "una atención psicosocial específica, escuchar el latido fetal y la realización de una ecografía 4D".

Asimismo, prometen una enmienda a la reforma del Código Penal que castiga el acoso a las mujeres que acuden a clínicas abortivas. Según expone la extrema derecha, esta ley "se vale del pretexto de un presunto acoso infligido en la puerta de las clínicas abortivas para restringir el derecho fundamental de reunión".

También afirman que paralizarán la tramitación de laLey de Familias impulsada desde el Ministerio de Ione Belarra que recoge los diferentes tipos de familia por, afirman, "pretender la desnaturalización de la célula básica de la sociedad". "Si todo es familia, nada lo es", apostillan.

Sus medidas económicas

Además de derogar la Reforma Laboral, el partido de Santiago Abascal propone que la mayoría de los españoles tengan el mismo tipo fiscal. La muerte de la progresividad: todos los ciudadanos que cobraran entre 22.000 y 70.000 euros pagarían el mismo porcentaje de impuestos, un 15%.

Eliminar el Tribunal Constitucional

El objetivo final de Vox es acabar con el Tribunal Constitucional y que sus funciones pase a desarrollarlas una nueva Sala Sexta del Tribunal Supremo. También prevén modificar el sistema de elección de los vocales del Consejo General del Poder Judicial (CGPJ) de manera que todos sus miembros sean designados o propuestos por los propios jueces y magistrados, "sin injerencia de partidos o asociaciones politizadas".

Educación: 'pin parental' y 'cheque escolar' para los colegios privados

La formación ultraderechista también promete la derogación de la Ley de Infancia, denominada por Vox "Ley Herodes". En ella se protege a los niños de posibles abusos durante la infancia y se les dota del derecho a denunciar a los acosadores hasta los 35 años, que es la edad en la que se suelen hacer públicos. Además, desde Vox afirman que acabarán con las leyes que "vulneran los derechos de los padres a educar a sus hijos en libertad": "Empezaremos por revertir una de sus más graves consecuencias: la presencia en el aula de activistas y asociaciones que pretendan adoctrinar ideológicamente a los niños pasando por encima de la autoridad de sus padres".

"Garantizaremos por ley la protección de los menores en edad escolar, sancionando con extrema dureza las actividades de adoctrinamiento y corrupción que atenten contra su inocencia", añaden.

Eliminación de facto de las autonomías, al dejarlas vacías de contenido

Desde la formación de extrema derecha insisten en que promoverán “un Estado unitario administrativamente descentralizado”; por lo tanto, para lograrlo apuestan por la “devolución inmediata al Estado de las competencias en Educación, Sanidad, Seguridad y Justicia”. En materia de Salud, proponen una tarjeta sanitaria única para toda España e impulsar los conciertos con la privada para reducir las listas de espera

En este contexto veo negro el futuro de las autonomías españolas, y que teóricamente,  aguerridos/as  presidentes/as autonómicos del PP, también podrían quedarse en el paro,  que aún no teniendo nada que hacer, la ley no impide que sigan en el puesto y cobrando por no hacer nada, vamos,  como ocurre en la Comunidad de Madrid ahora, que solo se dedican a practicar la guerra cultural e ideológica  y bajar impuestos. ¡Ah! y pedir dinero al Estado, porque antes, habían regalado sus fondos a los ricos.

Cambio climático. Abandonar el Acuerdo de París y demoler las políticas ambientales

Vox propone una demolición de la mayoría de las medidas impulsadas por el Gobierno para luchar contra el calentamiento global, empezando por la Ley de Cambio Climático. Y además cuestiona la política europea y defiende abandonar el Acuerdo de París(**) imitando lo que hizo en su día Donald Trump. Todos los miembros se la UE están adheridos a este pacto contra el cambio climático, cuyo cumplimiento se ha fijado Europa como una de sus prioridades para este siglo. Vox promete también “la suspensión inmediata y revisión de todo el Pacto Verde Europeo”, el marco de desarrollo impulsado por la Comisión Europea que busca descarbonizar la economía del continente.

El programa contiene todas las proclamas (y en muchos casos los bulos) que difunden los partidos de ultraderecha en muchas partes del mundo. “Suspensión de toda norma climática impuesta por las élites globalistas que afecte gravemente al interés y prosperidad de los españoles”, promete. Y esto se concreta en “la suspensión inmediata de la prohibición del motor de combustión para 2035″, algo que de nuevo viene desde Bruselas, o el veto a “la exploración, investigación y explotación de los recursos minerales” en España. También propone el cierre de “los organismos destinados a crear estructuras paralelas del estado”, entre los que incluye las “agencias meteorológicas”. Aemet (la Agencia Estatal de Meteorología) está en el punto de mira de los desinformadores que emplean las redes sociales para difundir bulos e insultan a los miembros de este ente público por informar sobre los efectos del cambio climático.

Vox defiende la extensión de la vida de las centrales nucleares. Pero, además, promete usar “los emplazamientos de las centrales nucleares cerradas” para implantar minirreactores nucleares, una tecnología todavía sin desarrollar. A la vez, defiende “un mix energético que incluya energía fotovoltaica, eólica, hidráulica y nuclear”.

El programa plantea derogar la ley de protección del Mar Menor, flexibilizar el reglamento comunitario de saneamiento animal (las normas veterinarias para evitar que se transmitan enfermedades) y acabar con la falsa destrucción de embalses que sostiene que está llevando a cabo el Gobierno.

Entonces, de la Agenda 2030 (*) ni hablamos.- Pues así se expresa el programa electoral de Vox a ese respecto, “Cerraremos todos los chiringuitos públicos ideológicos regados con dinero público, ........, o vinculados a la implementación de la Agenda 2030, y pondremos fin a las subvenciones y ayudas cuando se trate de entidades privadas”.

CONCLUSIÓN

En mi opinión, todo este programa electoral define unos objetivos políticos, que vienen a significar una declaración de guerra en tiempo y forma, contra los principios fundamentales constitucionales que figuran en la Carta Magna, la legislación Europea y  los acuerdos firmados por España con la ONU [Agenda 2030(*) y Acuerdos de París(**)] que si desde el PP  hacen  suyos dichos postulados políticos, por medio de las coaliciones PP-Vox, inevitablemente serían (según corresponda) igual de culpables, cómplices o cooperadores necesarios, del incumplimiento flagrante de la normativa vigente, en su caso aplicable, tanto a nivel nacional como internacional.

 (*) AGENDA 2030.- El 25 de septiembre de 2015, los líderes mundiales de 193 países definieron 17 objetivos de desarrollo sostenible (ODS) y establecieron metas a alcanzar para el año 2030 por parte de toda la población mundial: los gobiernos, la sociedad civil, los ciudadanos y también las empresas y el sector privado. Estos objetivos globales pretenden la igualdad entre personas, proteger el planeta y asegurar la prosperidad para todos y todas.

(**) ACUERDOS DE PARIS .- El 12 diciembre de 2015, en la COP21 de París, las Partes de la CMNUCC alcanzaron un acuerdo histórico para combatir el cambio climático y acelerar e intensificar las acciones e inversiones necesarias para un futuro sostenible con bajas emisiones de carbono. Siendo el objetivo central del Acuerdo de París, reforzar la respuesta mundial a la amenaza del cambio climático manteniendo el aumento de la temperatura mundial en este siglo muy por debajo de los 2 grados centígrados por encima de los niveles preindustriales, y proseguir los esfuerzos para limitar aún más el aumento de la temperatura a 1,5 grados centígrados. 

 Mas información

 Fuente: lasexta.com; elpais.com; eldiario.es; elplural.com

6 de julio de 2023

OPINIÓN. "Por un puñado de votos más democracia pido, por un puñado de votos más democracia quitan, por un puñado de votos más demócrata soy"

 El PP se presenta al frente de un idílico escaparate de "verano azul" y mientras tanto, por la puerta trasera, nos prepara un fututo "invierno en blanco y negro" ocultándonos la cruda realidad venidera, donde se atentará contra los derechos humanos, decayendo la calidad democrática del país a niveles ínfimos.

La democracia española, al igual que está ocurriendo en otros países europeos, está viéndose comprometida por la disrupción de la ultraderecha en las Instituciones, tras el blanqueamiento de la marca Vox por parte del partido popular.

Por ello, hoy quiero hablarles de igualdad, pero también de libertad, justicia, y sobre todo de democracia con mayúsculas, pues considero, están por llegar días sombríos para nuestra querida democracia, que intuyo en breve plazo, la van a secuestrar, con permiso del Sr. Feijóo.

 Pues entiendo, que si el la intolerancia entra en las Instituciones del Estado a partir del 23 de julio, retrocederemos al menos 80 años y les aseguró, será un viaje en el tiempo muy doloroso para los demócratas, por el perjuicio que causará a nuestra democracia y, la fecha de esa nueva realidad quedará grabada en los anales de la historia negra de España. 

Aunque, dado que en democracia las cosas se arreglan lentamente, quizás haya quienes piensen que gobernando la ultraderecha les iría mejor. Craso error, los totalitarismos son “ordeno y mando” y no regalan nada a nadie. Así que quien no tenga para comer, se morirá de hambre, y quien no tenga donde dormir, se vaya debajo de un puente o se tire desde él, pues a ellos les dará lo mismo. Y los inmigrantes mejor no vengan, y los que estén mejor se vayan, porque aquí solo encontrarán odio por parte de un gobierno dirigido por la ultraderecha. Y en cuanto a los colectivos LGTBI y feminista, muy probable serán ilegalizados, al igual que muchas asociaciones sociales y partidos políticos. 

En fin, que nadie tenga dudas que esta distopía se cumplirá al pie de la letra, caso que la intolerancia y el totalitarismo que venden las coaliciones de gobierno PP-Vox, después de las generales se hagan realidad  y lleguen a la Instituciones del Estado. 

Y entonces que, ¿los españoles y españolas tenemos que quedarnos de brazos cruzados, o podemos hacer algo por evitarlo?

Pues evidentemente sí, VOTAR CONTRA LA EXTREMA DERECHA.

¿Y como se consigue ese objetivo?

 Muy fácil, no votando ni a PP, ni a Vox.

¿ Y si todos votásemos al partido popular?

Ese es un trampantojo o engañabobos del PP, cuando solapadamente pide la mayoría absoluta, mostrando muletillas del tipo "desde el PP pedimos la mayoría suficiente para  gobernar solos". Pero existe un error evidente en esa petición  chantajista, envuelta en un falso buenismo, puesto que, en la España actual, las posibilidades que algún partido político  consiga mayoría absoluta  son prácticamente cero. Por lo cual, el PP siempre necesitaría uno o varios aliados para gobernar, que estando Vox en la ecuación, ningún otro partido aceptaría pactar con las derechas. Con lo cual, volveríamos a la casilla de salida, del pacto contra natura de PP-Vox, pues está claro, allá donde no se respetan los derechos humanos, no hay moral, ni democracia. Y si el PP necesita los escaños de Vox, tendrán que cumplir las exigencias programáticas de la extrema derecha, además de dejarle sentarse en el Consejo de Ministros, y no solo como oyentes, sino con mando en plaza de algún que otro ministerio y por qué no, quizás también una vicepresidencia, que seguro el Sr. Abascal  no le haría ascos. Y se me ocurre la novedad del ministerio de violencia intrafamiliar (sustituyendo al actual Ministerio de Igualdad que protegía a las mujeres) así como el ministerio del Negacionismo Antisistema y el de Gestión forestal y mundo rural con competencias en Caza y Festejos taurinos. Que para el primero de esos ministerios,  veía a la Sra. Olona, (pero al  no estar ya en Vox), ahora me pega más para ese puesto el Sr. Ortega Smith, y para el segundo ministerio, creo que le va que ni pintado al Sr. Espinosa de los Monteros, mientras que para el tercero, lástima que el torero franquista, esté ya colocado como vicepresidente en la Comunidad Valenciana, que seguro desde dicha comunidad no les importaría desprenderse de tanto talento y cederle para encomiendas más elevadas. Pero existen otras eminencias democráticas (grandes defensores de los derechos humanos) en las presidencias actuales de los parlamentos de Baleares, Aragón y Comunidad Valenciana, verdaderamente aprovechables a nivel nacional. Pero en cualquier caso, a la coalición PP-Vox, la veo futuro, y seguro nada tendrían que envidiar a otros gobiernos europeos ultras, entre los cuales existe mucha competencia, por destacar, los gobiernos de Polonia, Hungría e Italia, a los que probablemente se unan Finlandia, y quizás España (Dios o el destino no lo quieran) Pero lamentablemente, en el escalafón de los países más avanzados en democracia, quedaríamos tan rezagados, que si estuviésemos hablando de libros, apareceríamos como descatalogados.

Este es el tétrico futuro que vienen a traernos, las intolerancias de los totalitarismos del siglo XXI, de la mano del PP. 

¿Por qué odia tanto el PP al Presidente Pedro Sánchez, y le llaman traidor?

El origen hay que buscarle  en la derrota de la moción de censura  del entonces Presidente del Gobierno, Sr. Rajoy, planteada por el PSOE con el Sr. Sánchez como candidato, que se produjo en  mayo de 2018 tras haber sido condenado por corrupción el partido popular, y siendo legalmente sustituido en el cargo por el candidato propuesto a la Presidencia, el Sr. Pedro Sánchez, pasando a ser éste Presidente del Gobierno, conforme al artículo 114.1 de Constitución Española, tras presentar su dimisión al Rey, el Sr. Rajoy. Desde entonces el odio, el rencor, y la inquina, ha dirigido los actos, las palabras y los discursos del partido popular contra el Presidente del Gobierno. Pero bien haría el PP en reconocer y recordar que la Audiencia Nacional condenó hasta 3 veces al propio partido popular y al actual Presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, ninguna. Y además la verdad es la verdad, lo diga Agamenón o su porquero y los españoles no podíamos consentir que un partido político corrupto y condenado por corrupción siguiese en el gobierno del Estado ni un minuto más. 

Por cierto, cabe recordar, a los actuales líderes del PP, que los únicos responsables de las sentencias por corrupción con que fueron condenados cargos políticos de dicho partido, e incluso el propio partido popular, son ellos mismos, que se las arreglan perfectamente solos para delinquir.

Y por último añadir, que el PP, en venganza por todo lo anterior, en todo momento se negó a pactar con el PSOE y el gobierno del Presidente Pedro Sánchez, lo cual obligó a éste, a hacerlo con el resto del arco parlamentario para poder gobernar el país, acusándoles entonces el partido popular, de pactar con terroristas e independentistas, cuando ahora el PP, está pactando con los herederos ideológicos del franquismos, que recordemos provocaron una guerra civil que causó un millón de muertos, que a juzgar por los pactos autonómicos PP-Vox, entiendo este hecho, les parecerá normal, apropiado y muy democrático. Pero en mi opinión, aunque legal, lo considero una incongruencia política y  una anomolia democrática, otra más del PP. 

Además, en justa correspondencia a lo anterior, caso  ser necesario, que el PSOE se abstenga  para que gobierne el PP del Sr. Feijóo, no me parece ni lógico, ni ético, ni opotuno.

¿Qué tiene que ver el PP con la extrema derecha?

 Pues verán ustedes, en post anterior, quedaron retratadas las maniobras orquestales en la oscuridad tanto, de los poderes fácticos como de los no fácticos, favorables a los intereses electorales del PP, que no siendo ilegales la mayoría, cuando menos seguro son antidemocráticas. Y por otra parte, el odio manifiesto hacia el Presidente del Gobierno no puede considerarse como un gesto amable y democrático, sino más bien todo lo contrario, que entiendo rayano al totalitarismo, y  que unido a la evidencia empírica, de que el PP es la puerta de entrada de la ultraderecha de Vox a las Instituciones, bien podría decirse que si el PP no es cómplice del extremismo radical, al menos serían, colaboradores necesarios para introducir la intolerancia y el totalitarismo de extrema derecha en gobiernos, municipales, autonómicos y quizás del Estado.  

¿Existen otras formas de impedir el acceso al Gobierno de la Nación del totalitarismo?

Bueno, ahí quería llegar yo. Los españoles somos igual que las familias mal avenidas, que necesitan de un enemigo común para unirse y luchar juntos, y precisamente ahí aparece la figura de la extrema derecha (gracias a la dictadura, asunto bien conocido en España) a mi juicio, la mayor amenaza actual que existe contra la democracia española, que por otra parte, puede actuar como catalizador para derrotarlo, pues exige de cohesión y colaboración entre todos los ciudadanos fieles defensores de la democracia.

Para ello, sería bueno recuperar aquel sentimiento de unión, de los históricos “Pactos de la Moncloa”  de 1977 que lograron converger en la transición democrática, o más cercanos en el tiempo, cuando en 2010 la selección española ganó el mundial de futbol, que toda España unida salió a festejar el campeonato logrado.

Que en el caso que nos ocupa y preocupa, un sentimiento de unión semejante contra los totalitarismos, bien podrían servir para que todos los demócratas, independientemente de su ideología, se coaligasen por defender la democracia y derrotar en las elecciones a las hordas totalitarias que se nos vienen encima.

Porque la democracia es de todos, y a todos nos representa, concierne y compete protegerla. 

Conste, que desde este escrito no se pretende criticar el voto que cada uno considere. Puesto que, solo se aspira a poner en valor el destino del voto al PP, que caso ganasen las generales (sin mayoría absoluta obviamente) con total seguridad quedará por siempre ligado a la primera coalición PP-Vox del gobierno de la Nación, que permitió que el totalitarismo y la intolerancia accediese a las Instituciones de gobierno del Estado, que lógicamente pesará en la conciencia de cada uno.

El escrito por el contrario, pretende la movilización del abstencionismo y del voto del centro, en favor de partidos políticos de tesis contrarias al radicalismo intolerante, además de animar al votante disconforme (respecto que gobiernos totalitarios regresen a nuestras vidas) que participe en la contienda electoral contra quien quiere arrebatarnos nuestras banderas de libertad y justicia social, sustituyéndolas por banderas azules de PP y verdes de Vox, respectivamente, secuestrando al tiempo, todos nuestros derechos y libertades civiles, que tanta sangre, sudor y lágrimas costó conseguir.

 Y además de votar por defender nuestros derechos y libertades por imposición propia, tenemos la obligación moral de votar por defender a familias y desfavorecidos, por un futuro mejor en paz, con democracia y libertad, porque todos estos conceptos, solo se valorizan cuando se pierden. Y créanme ustedes, son el bien más preciado que existe, de un valor tal, que resulta incalculable e incuestionable, para siempre y por siempre.

El día 23 de julio, son las elecciones generales. Pero también es el día de los desempleados, y el de los desfavorecidos que no llegan a fin de mes ni pueden pagar el alquiler y el del orgullo LGTBI, pero también del feminismo, y el de los desalojados de sus casas por los bancos, y del inmigrante, y de los jubilados y pensionistas que no pueden ni pagarse los medicamentos en autonomías como Madrid, y el de los enfermos y de los sanitarios despedidos después que muchos de ellos, dieron su vida por salvar a los demás durante la pandemia y de los ancianos que murieron en las residencias sin atención médica. 

En fin, es el día de la ciudadanía, donde en nuestro propio nombre y en memoria  de los que ya no están, debemos ir a votar.

Todos deberíamos acudir a la cita electoral, además de por defender nuestros derechos y libertades, porque exista un futuro  democrático.

Votar y votar bien, que diría aquel premio nobel, además de un derecho, a día de hoy, es una obligación moral en defensa de nuestra venerada democracia.

Por ello, una recomendación a tener en cuenta, "nunca voten a favor de quienes, con toda seguridad, vayan a perjudicar sus propios intereses o los de su familia"

La democracia nos iguala a todos, haciendo que cada ciudadano con nacionalidad española valga un voto, independientemente de donde nació o donde viva. Ése  es nuestro superpoder, usémosle.

Solo resta añadir, que el futuro no está escrito ni siquiera en las encuestas, todo está en nuestras manos y depende exclusivamente de nuestros votos, puesto que hasta el 23 de julio por la noche, todo está por decidir.

Fuente: Redacción 

 POSDATA

España es una gran país, que tras una guerra civil y una  dictadura, supo reinventarse con 45 años de democracia. Y ahora no se merece vuelva el fascismo al gobierno del Estado, ni por la puerta de atrás, ni por la principal, ni siquiera con padrinos políticos como los del PP, que más bien parecen otro tipo de padrinos.

Para terminar simplemente recordar que, sin respeto a los derechos humanos no existe moral  ni democracia

Y opino, que estas elecciones van de votar  “Feijóo o Democracia”

Personalmente elijo y voto por la DEMOCRACIA. 


2 de julio de 2023

POLITICA. Ascenso de extrema derecha incrementa ataques contra políticas medioambientales(1), así como contra las libertades, del colectivo LGTBIQ+(2) y de las mujeres (3)

 Los pactos de PP y Vox, además de denigrar a feministas y al colectivo LGTBIQ+ e ignorar la violencia de género, niegan la crisis climática y dejan al partido ultra las áreas ligadas al campo. Expertos y ecologistas alertan del peligro de contagio de las posiciones radicales a los conservadores moderados en España y Europa.

 Si bien es cierto y es un hecho, que Vox sigue detestando todo lo que representa proteger a las mujeres y a colectivos LGTBIQ+, a día de hoy, ha colocado al mundo rural en primera posición de su lista de prioridades de los pactos con el PP en las autonomías. 

Todo esto lleva aparejado que el partido de ultraderecha se abone a dirigir las consejerías de Agricultura, como en 2022  en Castilla y León, y  actualmente en Comunidad Valenciana y Extremadura, donde en está última comunidad, Vox únicamente dispondrá de la consejería de Gestión Forestal y Mundo Rural, lo cual le permitirá  concretar acuerdos con el PP, contra las políticas medioambientales que los del partido de Abascal, consideran enemigas del campo. Dichos pactos especifican, la ampliación de regadíos, la reducción de normas ambientales que supuestamente lastran al campo, la rebaja de las limitaciones en espacios protegidos, la reversión de políticas europeas que frenan el uso de pesticidas o las prácticas pesqueras agresivas, etc..

No solo es importante lo que figura, también lo que no está: en ninguno de los pactos difundidos hasta ahora se menciona el cambio climático, y tampoco hay medidas para combatir o adaptarse a esta crisis. A ello se unen los anuncios de ayuntamientos de ciudades como Valladolid, Elche o Palma de Mallorca de supresión de carriles bici. O el freno en las instituciones europeas de la ley de restauración de la naturaleza y el bloqueo que Italia pretende de los nuevos límites de emisiones de los coches.

Científicos, representantes políticos y ecologistas se han puesto en alerta ante el riesgo que supone el avance de la extrema derecha para las políticas medioambientales, un fenómeno que se extiende por Europa, como explica Christoph Richter, del Instituto para la Democracia y la Sociedad Civil, un organismo de investigación alemán. “Los partidos de la derecha radical, a pesar de tener algunas diferencias, a menudo ponen en duda el conocimiento científico de la crisis climática y sus consecuencias”, apunta este sociólogo especializado en el impacto en las políticas medioambientales del ascenso de los ultraconservadores. Esto tiene “implicaciones directas para las políticas”, como ocurrió con las victorias de Donald Trump en EE UU y Jair Bolsonaro en Brasil. “Con los crecientes éxitos electorales de los partidos de extrema derecha en Europa, esas tendencias también se están volviendo más visibles aquí”, sostiene Richter.

“Tengo la sensación de estar viviendo una distopía”, confiesa Eva Saldaña, directora de Greenpeace en España. “Estamos en riesgo de retroceder muchos años”, advierte sobre los pactos en España la responsable de esta organización ecologista, que critica con dureza las posiciones de Vox, aunque rechaza que Greenpeace se vaya a alinear con ningún partido. La misma postura defiende Asunción Ruiz, directora en España de SEO/BirldLife, otra de las ONG de referencia.

“Es un error situar la agenda medioambiental como algo ideológico, porque es el principal motor de desarrollo económico, es una oportunidad”, añade Juan Carlos del Olmo, responsable en España de WWF. Al dirigente de esta organización también le preocupa la deriva en Europa con movimientos “anti-ambientales”. Pone como ejemplo la ley de restauración de la naturaleza que se tramita en el Parlamento Europeo, a la que no solo se está oponiendo la ultraderecha, también el Partido Popular Europeo.

Efecto Contagio

Ese efecto contagio, del discurso y las posiciones ultras a los partidos conservadores clásicos, es lo que más temen la mayoría de los consultados. Richter explica que algunos miembros de las formaciones democristianas en Alemania han asumido las “narrativas escépticas” de la extrema derecha, “probablemente esperando reducir el apoyo a AfD”, las siglas de Alternativa para Alemania, partido ultraconservador que está creciendo en las encuestas. “Pero los estudios han demostrado repetidamente que la adopción del contenido de la extrema derecha conduce a la normalización de esas ideas en los discursos públicos, lo que al final beneficia solo a esos partidos”, advierte Richter.

“Lo más preocupante es la posición de la derecha tradicional”, coincide Rémi Parmentier, un histórico activista medioambiental francés. “Se está rompiendo el cordón sanitario”, advierte. “Se está rompiendo el consenso sobre el Pacto Verde”, añade el europarlamentario socialista Javier López. Ese Pacto Verde, que lanzó en 2019 una Comisión Europea encabezada por la conservadora Ursula Von der Leyen, es el gran marco que se ha fijado la UE para esta década para luchar contra el cambio climático, proteger la naturaleza y desarrollarse. Pero López considera que está en riesgo: “El problema es que el avance de la ultraderecha no solo intoxica todo el debate público, sino que también está moviendo las posiciones del PP europeo”. Sin comentarios, ha sido la respuesta del PP y Vox, preguntados al respecto.

Pero las redes y los archivos de los medios están plagados de intervenciones que muestran el pensamiento de los ultras. Estas palabras de Malena Nevado, diputada de Vox por Cáceres, en Es Radio tras el incendio en el parque de Monfragüe hace un año, resumen muchas de las fobias medioambientales de la formación: “El campo está abandonado por estas políticas verdes que vienen de la UE y de la Agenda 2030, y la verdad es que [los habitantes de las zonas rurales] están muy cansados de no poder ni siquiera retirar un árbol caído”.

Los caladeros y los bulos

La Agenda 2030 es el caballo de batalla de esta historia, que apuntala la mayoría de las teorías conspiratorias y mentiras que distribuye la fábrica de bulos y que han puesto al medio ambiente en el punto de mira.

La Agenda 2030 para el Desarrollo Sostenible se adoptó a través de una resolución que respaldaron todos los países presentes en la ONU (192 naciones) en 2015 e incluye unas metas sin vinculación legal para los firmantes. Busca mejorar el bienestar de la humanidad, reduciendo la pobreza, y del planeta. Sin embargo, para los desinformadores que extienden los bulos, es un oscuro plan de las élites.

La Junta Electoral ordena a Vox que retire la lona desplegada en Madrid contra el feminismo, movimiento LGTBIQ+ y Agenda 2030

“Recurren a las fake news y la desinformación para atraer a los segmentos vulnerables de la sociedad”, insiste Parmentier. “Las fake news van dirigidas a los agricultores, ganaderos y cazadores, como ya ocurrió con Trump y Bolsonaro”, abunda este activista. La búsqueda de votos en los caladeros del descontento es un factor común de los partidos ultraconservadores. Y las políticas de “transformación verde” pueden acarrear “costes sociales” para “grandes segmentos de la población”, detalla Richter, y apunta  “esto ofrece una oportunidad de movilización favorable para que la derecha radical se presente como oposición a las políticas de los partidos democráticos, que supuestamente gobiernan alejados de los intereses de la gente común”. 

En un contexto en el que la extrema derecha también ha ganado peso en Suecia y Finlandia, lo que ocurra en España tras el 23 de julio inquieta a muchos activistas y expertos en políticas medioambientales. “España debe conservar las políticas climáticas que ha mantenido hasta ahora, porque son un modelo para Europa”, expone Tubiana.

Al margen de lo que ocurra en Europa —algo básico, porque es en Bruselas donde los Veintisiete fijan las principales políticas medioambientales—, los efectos del avance de la ultraderecha se están empezando a notar en España también en el ámbito local. Algunos ayuntamientos ahora gobernados por PP y Vox han anunciado, por ejemplo, la eliminación de carriles bici y de restricciones al tráfico. “Es una pena que estos temas estén tan politizados”, lamenta Sasha Khomenko, una biomédica del ISGlobal y experta en contaminación urbana. 

Fuente: El Pais.com

 POSDATA

(1) Ecologismo.- España, el octavo país del mundo en el que más ciudadanos han cambiado su día a día por responsabilidad ambiental. En España, el 76% de los españoles ha cambiado sus hábitos para luchar contra el cambioclimático.

(2) Colectivo LGTBIQ+.- España con 14%, segundo país del mundo, con mayor porcentaje de población LGTBIQ+, según  estudio.

(3) Feminismo.- En España desde 2017 hasta 2021, el porcentaje de mujeres que se consideran feministas ha pasado del 46,1% al 67,1% y el porcentaje de hombres ha pasado del 23,6% al 32,8%.

Y también en este país,  ya son mayoría (53%) los que se identifican como feministas, mientras que hace 5 años solo eran un 44%,  lo que nos convierte en el país más feminista de Europa, seguido por Portugal (46%), y Francia (45%)

Fuente: Redacción