A lo que se une que hace pocos años, un general retirado decía en redes sociales, que le sobraban 25 millones de españoles, y ayer mismo un teniente coronel, también retirado, hizo un video donde lanzaba un llamamiento al ejército para que diese un golpe de Estado.
El pasado de este país lo define la dictadura
franquista. Pero el presente no es mucho mejor, pues tristemente se
explica con el caso de Mari Carmen, mujer de 87 años, expulsada hoy mismo de la
que fue su casa durante 71 años, por orden judicial, debido a una denuncia interpuesta
por un fondo buitre, con la colaboración, presuntamente bien retribuida, de los
Ayuso, Aznar, Feijóo, Abascal y Puigdemont, de este país llamado España, donde
las comunidades autónomas (que son las que tienen las competencias) no aplican
la ley de vivienda, actualmente en vigor.
Por que la historia de Mari Carmen, es la historia española
de las indignidades, contra pensionista y jubilados, así como desempleadas/os,
o trabajadoras/es en activo que no
pueden tener una casa para vivir, porque los fascistas de PP, Vox y Junts, no
tienen bastante con trincar todo lo que pueden, sino que tampoco aplican las leyes al respecto o las
modifican, para hacer caja con las viviendas de los ciudadanos, permitiendo su
venta y alquiler a unos precios desorbitados, que solo los ricos pueden pagar.
Les sugiero a todos, repasen el artículo 47 de la
Constitución Española, donde indica que todos los españoles tienen derecho a
una vivienda digna, y en ninguna parte señala que las instituciones tienen
derecho a hacer negocio con dichas viviendas. Y los que ya tienen en la mano, botes de gas pimienta para replicarme, me permito recordarles, que este mismo
año, PP, Vox y Junts, tumbaron la moratoria de desahucios contra personas o
familias vulnerables, que hubiesen evitado casos como el de Mari Carmen.
A estos adalides de los derechos humanos, que son Aznar, Ayuso, Abascal, Feijóo y Puigdemont, que tanto defienden a Ceuta y/o Cataluña, pero para nada defienden los derechos (de migrantes, del colectivo LGTBIQ+, de pensionistas, de mujeres víctimas de violencia de género, de trabajadoras y trabajadores en activo o desempleados/as, etc..) les informo que el mismo respeto merecen todos los que viven en España. Y que tampoco se ajusta a derecho, la fetua de “el que pueda hacer que haga” porque los jueces que están cerca de jubilarse, al paso que van, seguro provocan un golpe de estado. Y para acabar con estos genios, que cada vez que hablan sube el pan, decirles, que en lo de negar el cambio climático, bien que han acertado, sí, por los cojones, naturalmente.
Miren, les voy a dar unos datos, este verano los países nórdicos, han estado practicando deportes acuáticos con temperatura media del mar en el sur de Noruega de unos 18º C, al igual que el resto del norte de Europa. Desgraciadamente, su pretendida ignorancia respecto del cambio del clima, no les permitió prever unas temperaturas tan extremas en España (que en el mar Mediterráneo llegó a 30º C y en tierra a más de 45 grados) que solo en este país han causado más de 5.000 víctimas por el calor, no previendo tampoco los incendios provocados por las altas temperaturas del suelo superiores a 45º C, preferentemente en Comunidades Autónomas gobernadas por el PP, como Madrid.
En cuanto a las inundaciones también producidas por el mismo suceso climático, me veo obligado a recordarles las 232 víctimas a causa de la dana en Valencia, como consecuencia de la incompetencia del expresidente de la Comunidad de Valencia, que se ocultó en el Ventorro, y oportunamente los tribunales le exoneraron de culpa. Mejor de los jueces de este país no hablo más, pues todos saben lo que hay.
Por todo ello, a toda la ciudadanía le diré, que sino
quieren ustedes que vuelva el franquismo, o simplemente prefieren vivir en su
casa antes que debajo de un puente (por distintas razones, como desahucios, incendios o inundaciones) mejor se lo piensen antes de votar a PP, Vox
o Junts, en próximas elecciones, porque estos si pueden, nos entierran a todos.
POSDATA
Respecto
la actuación de la Policía Nacional, me sorprendió el número de Agentes
desplegados y la contundencia con la que se emplearon para desalojar a una ancianita
de 87 años. A diferencia de otras ocasiones, cuando los convocantes son las
derechas y las ultraderechas de este país, donde los policías solo acompañan
a los manifestantes, aunque estos tenga la ocurrencia de quemar contenedores, coches o las sedes de partidos políticos (por lo que sea las del PSOE, principalmente)
Lo
cual me recuerda el caso del torero mejicano, Cristian Hernández, de junio de
2010, que estando en la Plaza de Toros Monumental de Méjico, considerada
la más grande del mundo, cuando al joven
novillero que por entonces tenía 22 años, y ya venía de sufrir una grave cornada unas semanas
antes en el mismo recinto, le dio un ataque de pánico nada más ver al
animal salir al ruedo. Decidió tirar el capote, cruzar la arena corriendo a
toda velocidad y saltar la barrera de seguridad para refugiarse en el
callejón.
Tras
el incidente, fue entrevistado por la prensa al respecto, y el joven
torero, muy sincero con lo ocurrido, declaró de forma muy cruda: "No
tuve la habilidad, ni las pelotas; esto no es lo mío"
Espero que ése, no sea el caso de los Agentes Antidisturbios de la Policía Nacional cuando se enfrentan a los causantes de desmanes de la extrema derecha española.
Última sugerencia
Cada vez que desde PP y/o Vox, convoquen una manifestación en nombre de la dignidad de la democracia española, en opinión de este que les habla, mejor titular a dicha manifestación "Por las indignidades del PP y Vox, contra la ciudadanía española". Que a ver, bonito no me habrá quedado, pero real si que es ¿Verdad?
Como la vida misma, pues es la realidad alternativa que a todos nos ha tocado vivir a diario, fomentada desde partidos reaccionarios españoles, a saber, PP y Vox, junto a Junts como colaborador necesario, que un servidor tacharía de terrorismo político (*)
(*) ANEXO
I
El terrorismo
político es una forma de violencia instrumental e intencional que busca
generar un estado de temor generalizado en la sociedad para influir en la
toma de decisiones y alcanzar objetivos políticos concretos. A diferencia
de la delincuencia común, el daño infligido a personas o bienes no es el fin en
sí mismo, sino un medio para enviar un mensaje coercitivo a un gobierno,
organización o población diana.
El
politólogo Paul Wilkinson clasifica tradicionalmente este fenómeno en tres
tipologías principales:
- Terrorismo
revolucionario.- Orientado a derrocar el orden establecido, cambiar radicalmente las estructuras
del Estado o modificar de raíz el sistema socioeconómico.
- Terrorismo
subrevolucionario o de presión.-Busca metas más limitadas, como forzar el
cambio de una política pública específica, oponerse a decisiones de un gobierno
o coaccionar a funcionarios del Estado.
- Terrorismo
represivo (o de Estado).- Empleado por aparatos estatales, gobiernos o grupos
paraoficiales con el fin de suprimir, paralizar o eliminar la disidencia, la
oposición política o colectivos considerados indeseables
Fuente:
Redacción
