Estos pecados capitales, principalmente serían los siguientes:
- SOBERBIA .- Creerse superior a los ciudadanos y actuar como dueño del poder en lugar de como servidor público. Por ejemplo, el desprecio a los derechos humanos de los ciudadanos y ciudadanas, no es un valor democrático sino justamente lo contrario. Y otro ejemplo sería, que ahora que el Partido popular tiene el control absoluto del Senado lo utiliza como su cortijo, intentando reconvertirla en una cámara inquisitorial, lo cual no creo que sea ni legal.
- AVARICIA .- Usar el puesto de gobierno para enriquecerse de forma ilegal. Se acuerdan de aquello que verbalizaba el Sr. Zaplana, “he venido a la política para forrarme”. Lo malo es que no es el único del PP que piensa lo mismo, sino que además lo llevan a la práctica: recuerdan los sobresueldos en el Partido Popular, que tanto ocultan sus dirigentes, ¿de donde sale ese dinero?
- DEMAGOGIA .- Mentir y hacer promesas imposibles para ganar votos fácilmente. Como bajar los impuestos a todos, bueno en proporción mucho más a los ricos. Faltaría más. O cuando sin pruebas, acusan de mil delitos al gobierno actual.
- NEPOTISMO .- Dar empleos o dinero del gobierno a familiares y amigos en lugar de a personas capacitadas, ¿se acuerdan ustedes de la familia de Ayuso y sus allegados?
- CLIENTELISMO.- Dar favores, comida o dinero a cambio de lealtad política y votos. Precisamente lo que presuntamente viene haciendo el PP y Vox de forma continuada, desde tiempos inmemoriales, con medios afines por ejemplo.
- CENSURA .- Limitar la libertad de prensa o castigar a quienes piensan diferente para evitar críticas. Práctica habitual del PP y Vox con los medios de comunicación que no son afines: recuerdan que desde Vox amenazaron con entrar con lanzallamas a RTVE o cuando el jefe de gabinete de Ayuso amenazó con dejar sin trabajo a una periodista o cuando éste, hizo públicas la dirección de algunos periodistas, que ahora un juez ha archivado, como no podía ser de otra manera.
- IMPUNIDAD .- Sentirse por encima de la ley, sin asumir responsabilidades por sus propios errores, o por presuntos homicidios involuntarios.(como los 230 muertos en la dana de Valencia en 2024. O como los 7.291 personas muertas en las residencias de mayores de Madrid durante la pandemia).
O alguien escuchó de Aznar, disculpase por meter a España en guerras ilegales o por tener los gobiernos más corruptos de la democracia española.
O acaso alguno oyó pedir disculpas a Rajoy porque en sus gobiernos hubo casos de corrupción como, Gürtel, Púnica o Kitchen, caso de la Policía Patriótica (el Watergate español, que espiaba a políticos de la oposición española) o por haber pagado la renovación de la sede del PP en Madrid con dinero oculto al fisco.
O por qué el exministro de Hacienda del gobierno de Rajoy, Sr. Montoro, presuntamente dirigiera una trama, donde se elaboraban leyes a la carta, bajo pedido de empresas y previo pago de dichos servicios. Que seguramente fue beneficioso para todas las partes, excepto para la ciudadanía, pues todo estos trapicheos iban sufragados por los impuestos de todos. De lo cual, todos nos enteramos cuando años después, se filtró a la prensa que estaba siendo investigado el caso, por un juzgado catalán de como dichos impuestos habían volado a manos de unos codiciosos empresarios, ávidos de beneficios, supuestamente “caídos del cielo”.
Por no hablar del poder judicial que dicen las malas lenguas, que los conservadores los tiene en el bolsillo (al estilo de don Vito Corleone, naturalmente) y con solo unos recortes de prensa amarilla, son capaces de tumbar gobiernos.
La última sería que el Tribunal Supremo, tiene a bien aceptar denuncia interpuesta por los gobiernos de la Comunidad de Valencia y de la Comunidad de Aragón (ambas cogobernadas por PP y Vox) de donde se pide aclaración a la Justicia Europea sobre si únicamente pertenece a la soberanía nacional, regularizar la situación de migrantes, que viven y trabajan en España. A mi entender, por lo que sea, el Tribunal Supremo no tomó la misma decisión cuando esas regularizaciones las hicieron gobiernos como el del Partido Popular de Aznar y me pregunto, si están tan preocupados ahora, ¿como no lo estaban entonces?.
Quizás sea que los actuales magistrados son más doctos en derecho que los anteriores, o también pudiera ser, que los presentes magistrados, se sienten bastante concernidos por la prioridad nacional, o al menos tanto como la preocupación que demuestran públicamente, porque la ciudadanía manifieste su inquietud por la supuesta corrupción que presuntamente existe en la Justicia, de la cual dice desconfiar el pueblo llano, como no podía ser de otra manera.
CONCLUSIÓN
España va bien, aunque partidos españoles ultraconservadores, opinen lo contrario (pues las cifras económicas desmienten a estos) Son partidos como Vox y ahora también el Partido Popular, que así mismo se apunta a los discursos de odio de los ultras, contra la inmigración y por tanto contra la regularización de inmigrantes (de ahí la denuncia del PP presentada ante el Tribunal Supremo).
Igualmente, se muestran contrarios a la ley de nietos (aprobada en el Congreso de Diputados Ley de 14/07/2022, dentro de la Ley de Memoria Democrática, como disposición adicional octava) la cual permitirá adquirir la nacionalidad española, entre otros, a los descendientes de españoles que salieron de España tras la guerra civil, amenazados de muerte por la dictadura.
Y cuando en España atendemos a 100 millones de turistas al año, el Sr. Feijóo viene ahora alegando, que este país no está preparado para atender a ocho millones más de migrantes y personas nacionalizadas ¿y en lugar de 8 millones de personas, por qué no dijo 18 o 28 millones más? Está claro que divulgar datos confirmados y decir la verdad, no son fortalezas del Partido Popular y Vox. Pero debo reconocer, que en los discursos de odio se salen.
Por supuesto, en todo esto, siempre van juntos y de la mano PP y Vox, que “de casta le viene al galgo” a ambos dos. Pues “de bien nacidos es ser agradecidos” y es entendible como homenaje a los 7 ministros franquistas que formaron el partido político (Alianza Popular) embrionario de los actuales partidos, PP y Vox.
A todo esto anima Aznar, cuando con cierta maldad y poca cautela, dice, “el que pueda hacer que haga" (en mi opinión, se refiere a derrocar al Gobierno del Estado) pues según todos ellos, la cosa marcha viento en popa, para imponer en España otra dictadura fascista.
Menudos patriotas de pacotilla, están hechos estos antidemócratas y encima se piensan que son los listos del barrio, porque van a nacionalizar a los fetos no nacidos ¿para llegar a los 8 millones que decía Feijóo quizás?
Pero en este país nadie se chupa el dedo, pues los españoles y españolas de bien, que todavía quedan muchos y muchas, mayormente son votantes del centro político y como hasta el Papa diría, en el pecado está la penitencia (pues continuarán en la oposición por los siglos de los siglos. Amén) y más a más, si además de ser un pecado político, es un pecado capital, que según tengo entendido, no consta en ningún mandamiento de la Biblia, el desprecio de los derechos humanos, sino más bien lo contrario, pues me suena decía, "amarás al prójimo como a ti mismo" de ahí que el cinismo moviese a todo el PP y Vox, a romperse las manos aplaudiendo al Papa en el Congreso de Diputados en su visita a España de este año, ¿por aquello de al enemigo que huye puente de plata, quizás?
Y luego van a la Iglesia, ¿para qué?. A ver si va a tener razón mi abuelo (que en paz descanse) cuando decía que a la iglesia, solo iban los políticos cuando tenían mala conciencia.
Fuente: Redacción
