1 de diciembre de 2023

OPINION. PP, saca tus sucias manos de la Justicia española

 En este último año, el PP ha ganado unas elecciones y ha perdido otras, como es lógico, pero dada su mala estrategia, perdió la que más le importaba, las generales.

Y por no aceptar estar en la oposición, que no es solo hasta este año, sino hasta el siglo que viene, vamos a tener que seguir soportando sus lloros, pataleos, salidas de tono, mentiras, crispación y corruptelas, que siendo grave esto, no es lo peor que está ocurriendo, dado que desde que escuchamos por primera vez al Senador del PP, Sr. Cosidó, aquello de “controlar el Sala segunda desde detráshan pasado muchas cosas más en relación a la Justicia.

Empezando por cuando el bloque conservador del Constitucional impidió votar en el Senado la reforma sobre su propia renovación (a mi entender, en clara intromisión del Poder Judicial en el Legislativo) consecuencia de recurso interpuesto por PP, que por mayoría de seis a cinco, el pleno paralizó la reforma legal del Gobierno. Además, previamente, el tribunal de garantías, había rechazado apartar al presidente González-Trevijano y al magistrado Narváez, con el mandato caducado y afectados por la medida, como pedían PSOE y Unidas Podemos ( a mi juicio, en evidente fraude de Ley).

Y continuando por el Consejo General del Poder Judicial, que el 4 de diciembre cumplirá años sin ser renovado, y creo que ya serán 5 sin cumplir la Constitución. Y casualmente, sigue dictando sentencias favorables a los intereses de aquellos que allí les colocaron hace casi 10 años, a saber del PP, que lo utiliza como tercera cámara parlamentaria. Y sin ir más lejos, ayer mismo, ha rechazado por primera vez en democracia la idoneidad como fiscal general del Estado del candidato, Álvaro García, por 8 votos frente a los 7 que sí querían avalar su idoneidad, por criterios que se salen de lo exigido por la Norma, y que les sitúa, aún más si cabe,  presuntamente, fuera de la Ley.

Y acabando por el Tribunal Supremo, que casualmente también ayer, la Sala de lo Contencioso-Administrativo de dicho Tribunal, por primera vez en 40 años, ha anulado el nombramiento de la exministra de Trabajo, Magdalena Valerio, como presidenta del Consejo de Estado, que según sentencia, no reunía uno de los dos requisitos necesarios para acceder al puesto, en este caso “el de jurista de reconocido prestigio” exigido en el artículo 6 de la Ley Orgánica del Consejo de Estado. 

En mi opinión, el incumplimiento del mencionado requisito, por el cual ha sido anulado el citado nombramiento, es cuestionable, dado  lo subjetivo que resulta dicho requisito, al pertenecer a conceptos jurídicos indeterminados [IV.3.Requisitos adicionales(*)] pues atendiendo a la definición del diccionario panhispánico del español jurídico, JURISTA es aquella persona que ejerce una profesión relacionada con el estudio o la aplicación  del derecho o con su enseñanza, (como investigador, profesor, notario, abogado, juez o funcionario) y convendrán conmigo que de todo ello, la letrada candidata, tiene suficiente experiencia profesional. Y en cuanto a su prestigio profesional depende a quien pregunten, seguramente un jurista de derechas diría que no tiene ninguno, pero a mi entender, no realiza las funciones propias de una Ministra de Trabajo, Migraciones y Seguridad Social  durante 2 años (2018/2020) ningún profano en derecho, en general, ni en derecho laboral, en particular. Y a mi modo de ver, ejercer el cargo de ministra, "per sé" debiera considerarse, suficiente y merecido, reconocimiento de su prestigio profesional como jurista, como ha ocurrido en los 40 años anteriores. Y de ninguna manera, merece descrédito la labor de juristas especializados en derecho laboral, respecto del resto de juristas, como parece indicar la sentencia. 

Por otra parte, resulta extraño que el Tribunal Supremo haya admitido y entrado en el fondo del asunto, del recurso anterior, interpuesto por una entidad privada como es la fundación civil "Hay derecho", lo cual legitima, que de ahora en adelante, cualquier asociación civil o fundación, pueda litigar contra una Institución democrática, respecto nombramientos que considere inapropiados, de cuya competencia para hacerlo, estaban hasta ahora excluidas todas las entidades privadas.

Más información

Cuestión de Prestigio (https://www.huffingtonpost.es/politica/cuestion-prestigio-inedita-decision-supremo-anular-nombramiento-magdalena-valerio.html )

(*) IV.3. Requisitos adicionales para el ejercicio del cargo

 En el caso del Presidente del Consejo de Estado, la Ley Orgánica 3/1980, de 22 de abril, del Consejo de Estado que exige en su art. 6.1 que sea nombrado libremente por Real Decreto acordado en Consejo de Ministros y refrendado por su Presidente entre juristas de reconocido prestigio y experiencia en asuntos de Estado.

Por tanto, y en esos supuestos, se exigirá también, además de los requisitos establecidos en la LACAGE (idoneidad y ausencia de conflicto de intereses), que se trate de personas de reconocido prestigio y de competencia profesional probada en su ámbito de su actuación. Aunque, de nuevo, hemos de referirnos a que este tipo de vagas y abiertas afirmaciones no creo que sean, a mi juicio, suficientes para definir los requisitos necesarios para proceder a un determinado nombramiento. Mucho menos para controlar judicialmente la idoneidad de la elección. Estaríamos de nuevo ante más conceptos jurídicos indeterminados, pero no ante un sistema de verificación cabalmente considerado en la generalidad de los casos.

Fuente: Susana E. Castillo Ramos-Bossini. (doctora en Derecho) 

CONCLUSIÓN 

No teníamos bastante con los retrasos actuales del funcionamiento de la Justicia, que en adelante se van bloquear el funcionamiento de todas las Instituciones, si a la asociación o fundación de turno, le parecen inapropiados determinados nombramientos que se hubiesen producido.

Casualidad, pero justo lo que el PP quería, bloquear el funcionamiento del Estado, a lo cual, lógicamente sin pretenderlo, la Justicia colabora adecuadamente

Fuente: Redacción.

POSDATA

Los políticos del PP, que económicamente se lo puedan permitir, deberían comer más pescado, que tiene muchas propiedades para la memoria. Así no les ocurriría pasar, de ser los más locuaces en ruedas de prensa, a perder la memoria por completo cuando están declarando delante de un juez. 

Y aprovecho para recordarles, que todavía les queda unos cuantos juicios por corrupción, a ver si esas amnesias temporales, que sufren tan a menudo en los Juzgados, lo mismo van a peor y hacen que se olviden de los juicios pendientes. Así que no lo dejen, háganme caso y vayan al médico, que en está vida todo tiene solución.

Por otra parte, entiendo el desasosiego que a PP y Vox, les genera la negociación de la Ley de Amnistía, porque es de comprender que los partidos de derecha extrema y extrema derecha, son más partidarios de entrar a sangre y fuego en aquellas regiones que no se sometan al orden establecido. Pero verán ustedes, les voy a dar una información que ya es un secreto a voces. 

En las democracias modernas, a diferencia del siglo pasado y salvo contadas excepciones como Rusia e Israel, últimamente se ha puesto de moda resolver los conflictos territoriales por medio de negociaciones, porque está demostrado, que lo de entrar a sangre y fuego en territorios que piden una gobernanza alternativa está abocado al fracaso final y al descrédito internacional. 

Así que tomen nota de ello, y pierdan toda esperanza de bloquear España, porque la izquierda española, a diferencia de ustedes, no tiene intención de permitir que este país se convierta en campo de guerra o  de batallas culturales. 


OPINIÓN. Pavor al resurgimiento del fascismo a nivel global.

 Del nuevo libro “Mano dura, el Estado policial global, los nuevos fascismos y el capitalismo del siglo XXI” del destacado pensador, sociólogo, periodista y profesor en la Universidad de California, William I. Robinson, obra recientemente publicada por Errata Naturae Editores.

A muchos nos aterra el nuevo auge del fascismo (incluido éste que les habla, que sin haber leído el libro de referencia arriba indicado, en artículo anterior, signifiqué estaba ocurriendo en España). Solo en Europa, la extrema derecha integra cinco gobiernos y tiene representación parlamentaria destacada en veintisiete países. Pero esto es apenas la punta del iceberg de un proceso bastante más complejo: el auge del Estado policial global como respuesta a la profunda crisis del sistema capitalista actual”. Así presenta el libro el autor del mismo.

26 millonarios poseen más de la mitad de la riqueza mundial

Sostiene el pensador norteamericano que a medida que el neoliberalismo dispara las desigualdades hasta límites insospechados (los veintiséis millonarios más importantes del mundo poseen hoy más de la mitad de la riqueza mundial mientras dos mil millones de personas viven en situación de pobreza), los individuos se vuelven "desechables". Ello conlleva la existencia de una población excedente que supone una amenaza de rebelión para la clase capitalista. En esta tesis del libro se defiende que para refrenar dicha amenaza, se hacen ubicuos todo tipo de sistemas de control, rastreos biométricos, encarcelamientos generalizados, barcos prisión, violencia policial, persecución de migrantes, represión contra activistas medioambientales, eliminación de prestaciones sociales, desahucios, precarización de las clases medias, guerras estratégicas sustentadas por capital privado.

Crisis del capitalismo

Derivado de todo ello, el Estado policial global no remite ya a un mecanismo policial y militar, sino a la propia economía global como totalidad represiva, cuya lógica es tan mercantil como política y cultural. Y, mientras la codicia infinita de la clase dominante hunde al capitalismo en una crisis sin precedentes (llevando la degradación ecológica y el deterioro social a su límite absoluto), el neofascismo afianza su posición en ese Estado policial global cuyo objetivo es la exclusión coercitiva de la humanidad excedente. Basándose en datos estremecedores y argumentos incontrovertibles, William I. Robinson demuestra hasta qué punto el capitalismo del siglo XXI se ha convertido en un sistema absoluto de represión como único método para mantenerse en pie más allá de sus contradicciones terminales, y defiende la urgencia de crear un movimiento que trascienda los meros llamados a la justicia social y ataque a la yugular.

Especialista en economía política y la globalización

El autor del libro, el estadounidense William I. Robinson, nació el 28 de marzo de 1959. Profesor de sociología en la Universidad de California, su trabajo se centra en la economía política, la globalización, América Latina y el materialismo histórico. Es miembro de la Misión Parlamentaria Internacional y de la Sociedad Civil para Investigar la Transición Política en Irak.

A principios de la década de 1980, Robinson trabajó como periodista en Nicaragua, devastada por la guerra. Fue miembro de la Unión de Periodistas Nicaragüenses.

Obtuvo la licenciatura en Periodismo en el Friends World College en Nairobi (Kenia), Ibadan (Nigeria) y Costa Rica. Después de esto, recibió su graduación en Estudios Latinoamericanos y su doctorado en Sociología en la Universidad de Nuevo México. Muchas de sus obras han sido traducidas al español.

Controversia en 2009 de actualidad ahora: Gaza, Israel y antisemitismo

En 2009, Robinson reenvió un correo electrónico a su curso de "Sociología de la Globalización", para estimular la discusión en clase conteniendo fotos del ataque israelí de 2008 a Gaza paralelas a las fotos de la ocupación alemana del Gueto de Varsovia durante la Segunda Guerra Mundial. El correo electrónico circuló ampliamente y se convirtió en objeto de controversia en los medios de comunicación, después de que se revelara que la Liga Antidifamación (ADL), un grupo generalmente considerado pro-Israel, aconsejó a los administradores de la universidad que lo castigaran.

Una estudiante judía de la clase presentó una queja contra Robinson diciendo que se había sentido intimidada por el correo electrónico. La ADL criticó a Robinson, considerando el asunto como un caso de mala conducta académica, mientras que California Scholars for Academic Freedom lo consideró un caso de libertad académica. Robinson declaró que sus críticos habían confundido sus críticas a las políticas israelíes con el antisemitismo. "Eso es como decir que si condeno al gobierno de Estados Unidos por la invasión de Irak, soy antiestadounidense. Es el argumento más absurdo e infundado".

Obviamente, este tema planteado en ese momento, el de confundir la crítica al Gobierno de Israel con sus acciones belicistas contra la población de Gaza, vuelve a la actualidad con los ataques genocidas ordenadas por Benjamín Netanyahu contra la población gazatí.

Fuente: El Plural.com

POSDATA

No sé a que está esperando Netanyahu para llamar a consulta al embajador de Estados Unidos, después de haberse constado por medio de la Casa Blanca, que Israel  está matando civiles palestinos indiscriminadamente, tanto en Gaza como en Cisjordania.

Aunque quizás no lo haga nunca, porque los aviones y misiles que les regala todos los años por Navidad, pesan más que todos los derechos humanos y diplomáticos juntos

Y además no es obligatorio utilizar la misma vara de medir con todos los países y organizaciones supranacionales como la ONU, que llamen al cumplimiento del derecho internacional.

Pero sí que sería más justo y conveniente, que la totalidad de los países, cumpliesen con el derecho humanitario internacional, para así evitar  volviese a producirse otro holocausto, en este caso con el pueblo palestino, como antes pasó con el pueblo judio o con el ucraniano.

Fuente: Redacción

28 de noviembre de 2023

OPINIÓN. Los paracaidistas gallegos del PP aterrizan en Bruselas, Barcelona y Madrid, simultáneamente

 El nuevo caudillo gallego del PP y sus palmeros, desembarcan al mismo tiempo en Bruselas, Barcelona y Madrid, haciendo uso de un terrorismo dialéctico y discursivo, con el foco fijado en los próximos comicios electorales, según fuentes populares. Pero nadie olvide, que su principal propósito es derrocar al actual gobierno, por ilegítimo, según proclaman desde el partido popular, y provocar unas nuevas elecciones generales.

Que gran contradicción y anomalía democrática supone, intentar convencer a la ciudadanía coaccionándola a base de mentiras y mensajes de odio.

El Partido Popular Europeo (PPE) se ha dado cita este lunes en Barcelona, en paralelo a la cumbre de la Unión por el Mediterráneo, que también se ha reunido en la capital catalana para abordar la escalada de tensión en la Franja de Gaza –ahora en tregua- con la evidente ausencia de Israel. 

En el congreso conservador se presentó el líder de la oposición, Alberto Núñez Feijóo, convertido en fiscal acusador del presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, que a priori se había diseñado para exhibir el músculo de la familia popular en el Parlamento Europeo de cara a las próximas elecciones. De hecho, señaló al jefe del Ejecutivo por ser “aplaudido” por organizaciones terroristas como “Hamás, Bildu y los CDR” cuando dijo:

“¿Hay algún primer ministro europeo capaz de conseguir el reto simultáneo de ser aplaudido por organización terrorista de Hamás, basar su investidura en un partido heredero de una organización terrorista y de indultar unas actuaciones que los jueces consideran terrorismo urbano? Sólo hay uno, es Pedro Sánchez”. 

Que por otra parte, no creo que los populares alemanes le comprasen las ideas radicales y neonazis propuestas,  prohibidas en ese país, según tengo entendido.

La intervención del líder de la oposición, coincidió además de con la cumbre de la Unión por el Mediterráneo, también con un momento de tensión entre España e Israel después que el presidente del Gobierno reclamara, desde la Franja de Gaza, un Estado palestino “viable”. Sus palabras, sin embargo, fueron tergiversadas por Israel, que llamó a consulta al embajador español, mientras el titular de Asuntos Exteriores de España, José Manuel Albares, hizo lo propio con la embajadora israelí. El discurso del jefe del Ejecutivo recibió buenas palabras desde Hamás, algo que Núñez Feijóo ha aprovechado como leitmotiv para catalizar los ataques a Sánchez. “Es un error grave”, ha resumido.

Asimismo, Feijóo admite el derecho de Palestina “a la paz y a la estabilidad”, pero ha abogado por “destruir” a Hamás, motivo por el cual, el líder de la oposición no considera “razonable” la postura escenificada por Pedro Sánchez desde la Franja de Gaza. Incluso le ha responsabilizado de abrir una “crisis diplomática” con Israel en medio de un “conflicto bélico”. 

Pero el ataque reiterado, desde el partido popular al actual Ejecutivo español,  elegido democráticamente, no puede ocultar "que el programa electoral del PP, incluye la resolución de conflictos en la guerra entre Israel y Palestina, por medio de la “solución de dos Estados”.

Feijóo era el encargado de clausurar la jornada 'Camino a la recuperación' organizada por el Partido Popular Europeo, desde donde ha reiterado que no pueden apoyar la posición del jefe del Ejecutivo por “inadecuada”. "Segundo, porque no hemos negociado esta postura; ni siquiera se nos ha comunicado. Tercero: rompe el consenso en política exterior que ha mantenido España en todos los gobiernos hasta el actual. Y por último, porque se ha adoptado al margen de nuestros socios europeos", ha lamentado. 

Sólo le faltó decir, que claramente apoyaba la invasión de Gaza, y el genocidio de palestinos si con ello se destruía a Hamás. Y que los palestinos muertos en el último mes, más de 15.000 en la franja de Gaza (donde la mitad son niños) y 486 en Cisjordania, eran solo daños colaterales del aniquilamiento de Hamás, que por otra parte nunca se conseguirá completamente.

Fuente: El Plural.com

Ayuso hace aportaciones a la causa desde Madrid

La presidenta de la Comunidad de Madrid, Isabel Díaz Ayuso, también ha traspasado todos los límites al referirse de la relación de España con Israel. La líder regional ha obviado que su homólogo en Moncloa condena los ataques de Hamás más allá de posicionarse a favor del reconocimiento del Estado palestino y le ha acusado de “patrimonializar una situación que le es absolutamente ajena”. “Presentarse en Israel cuando su pueblo ha sufrido la mayor masacre desde el holocausto para ponerle deberes a sus autoridades y recetar clases de moralina avergüenza (…) Sería mejor que anduviera callado”, ha estimado.

“¿Cómo se le ocurre a Sánchez hablar del Estado palestino ahora? ¿Es que acaso la mutilación, la violación de centenares de mujeres tenía un fin romántico? ¿Está justificado? ¿Compramos otra vez el relato terrorista? ¿Es por el bien de alguien? ¿Era necesario? ¿Ha preguntado a los palestinos si quieren seguir viviendo sojuzgados por Hamás y el islamismo?”, ha preguntado con unas afirmaciones cargadas de polémica mientras considera que el secretario general de los socialistas “reniega de Israel” y de la “tradición judeocristiana”.

“No podemos renunciar a nuestro origen, a nuestra forma abierta y libre de ver el mundo, a unos valores en torno a libertad y la vida. Es mucho lo que el pueblo judío ha dado a la historia a lo largo de los siglos”, ha dictado.

También solo le faltó añadir, que apoyaba la invasión de Gaza, con todas sus consecuencias. Y que los palestinos muertos en el último mes, 15.000 en la franja de Gaza y 486 en Cisjordania, eran solo daños colaterales.

Sus ideas no solo deben ser consideradas como inquietantes, sino incluso peligrosas, que supuestamente beben de las mismas fuentes racistas que utiliza su líder.

Un gallego de cuna en la portavocía de "las cortes" del caudillo Feijóo

Se trata de Miguel Tellado el encargado de la portavocía del PP en el Cámara Baja, que Feijóo le quita a Gamarra para ésta, se centre a tiempo completo en la secretaría general del partido.

Fuentes populares han confirmado que esta será la persona que a partir de ahora dará la batalla en la Congreso de los Diputados, mientras que la otra que estaba en las quinielas -Carmen Fúnez- reemplazará a Tellado en la estructura del partido asumiendo la nueva vicesecretaria de Organización.

No obstante, el presidente del PP, Alberto Núñez Feijóo, propondrá estos nombramientos al Comité Ejecutivo Nacional, que serán previsiblemente aprobados.

Miguel Tellado fue secretario general del Partido Popular de Galicia entre 2016-2022 y director de las dos últimas campañas electorales en esa comunidad. Tellado también ha sido portavoz del PP en Galicia, diputado autonómico desde 2012 a 2022, senador por designación autonómica en la XIV legislatura y ahora es diputado en el Congreso.

Y para poner en contesto al personaje que está llamado a desempeñar su distinguida señoría, digamos que fue el que dijo del Presidente del Gobierno español, que “debía salir de España en el maletero de un coche”, supuestamente vivo.

Fuente: El Plural.com

CONCLUSIÓN

Tanto el PP actual como Vox, que ya son lo mismo, están más allá de toda lógica política y democrática, y se han convertido en un arma de destrucción masiva de la democracia española, que solo buscan su propio beneficio y por encima de todo aspiran al poder, aunque sus líderes lo nieguen cuando afirman que, “no quieren gobernar”.

Por ello están dispuestos a todo, pues incluso los ciudadanos desfavorecidos les resultan  prescindibles si la causa así lo requiere, como ocurrió con las colas del hambre del legado económico del Gobierno del PP de  Rajoy. Y por eso utilizan el terrorismo dialéctico y discursivo, para deslegitimar las Instituciones y amedrentar a la población haciéndoles sentirse inseguros, para así conseguir sus objetivos políticos.

Pero existe al menos dos factores favorables a la supervivencia de la democracia española:

  1. Que la inexistente inseguridad predicada, solo viene provocada por insidias, embustes y mensajes de odio, hacia ciudadanos e Instituciones democráticas, por medio de manifestaciones públicas no autorizadas, declaraciones incendiarias en contra de acuerdos parlamentarios o actos gubernativos, además de  constantes falsas acusaciones contra defensores de derechos humanos y/o  medioambientales.
  2. Que gran parte de los españoles hemos vivido la dictadura y, conocemos demasiado bien el fascismo como para dejarnos engañar con cantos de sirenas y de serenos reaccionarios. 

La democracia parlamentaria, con los aciertos y errores que pudieran darse, es el mejor sistema de gobierno que existe, ya que permite su regeneración. 

Y a no ser que nosotros mismos, permitamos, que  totalitarismo del siglo pasado se retroalimenten e irrumpan de nuevo en el gobierno del Estado, nunca se repetirá la historia del siglo pasado, ni volveremos a sentir los efectos de las guerras del  siglo XX.

POSDATA

Acabo de conocer la noticia que el Sr. Puigdemont estaría estudiando la posibilidad de dejar caer al Gobierno de Pedro Sánchez, quizás por medio de una moción de censura o bien pretenda unas nuevas elecciones, porque en cualquier caso entiendan, que un nuevo gobierno del partido popular con el Sr. Abascal como Ministro del Interior, le haga la vida más fácil a los independistas de España en general y a los catalanes en particular. 

Que por otra parte y hasta donde conozco,  PP y Vox no están a favor de la ley de Amnistía. Y por supuesto,  si el gobierno actual cae, también decaen las proposiciones de ley pendientes, entre ellas la de Amnistía.

Fuente: Redacción.

26 de noviembre de 2023

OPINION. De la conveniencia del reconocimiento del Estado palestino

 Varias resoluciones de la ONU defienden el Estado palestino, pero la comunidad occidental lleva años dando pasos contrarios a la creación del mismo, regalando tiempo a Israel para extender su ocupación

Por gentileza del “El Diario.es” y en interés general de todos los ciudadanos reproduzco el siguiente artículo.

La defensa del derecho internacional y de los derechos humanos de los palestinos suele ser respondida por Israel con ataques y tergiversaciones. La más habitual de ellas es identificar esa defensa con un apoyo a Hamás. Lo han sufrido recientemente diplomáticos, portavoces de Naciones Unidas e incluso el propio Secretario General de la ONU, Antonio Guterres, cuando en plena masacre en Gaza expresaban la mínima condena.

Ahora les ha tocado el turno al primer ministro belga Alexander De Croo y al presidente del Gobierno español Pedro Sánchez, tras haber viajado a Israel y Egipto y haber dicho que la ley internacional debe ser respetada, que es “completamente inaceptable” la matanza “indiscriminada” de civiles, que no hay solución militar para el conflicto y que es preciso un alto el fuego definitivo. Israel ha acusado a ambos mandatarios de “apoyar el terrorismo” y de verter acusaciones “falsas e inaceptables”, a pesar de que desde todas las agencias de Naciones Unidas, así como desde múltiples organizaciones internacionales de derechos humanos, se insiste en condenar el castigo colectivo al que se somete a la población de Gaza y en defender la vía política frente a la militar.

Aunque sorprende la timidez de la reacción del gobierno israelí a la visita del presidente del gobierno español, Pedro Sánchez, por tierras palestinas. A fin de cuentas, se ha limitado a acusarlo de dar apoyo al terrorismo de Hamás, cuando lo habitual hubiera sido que completara el exabrupto acusándolo de antisemita. Esa es la forma habitual con que Benjamin Netanyahu y los suyos, tradicionalmente pretenden acallar voces críticas, como si señalar las violaciones del derecho internacional que vienen cometiendo desde hace tiempo significara un alineamiento con los terroristas y un odio visceral a los judíos.

Y es un hecho incuestionable, que Israel incumple las resoluciones de la ONU y la ley internacional, matando indiscriminadamente a civiles. Esta semana el Secretario General Adjunto de Asuntos Humanitarios de la ONU ha recordado que “el 68% de los muertos en Gaza son mujeres y niños”. Y añadía: “Es lo peor que he visto nunca, no lo digo a la ligera (...). Es una carnicería completa”.

Más allá de estas declaraciones, está la intención anunciada por el Gobierno español de reconocer el Estado palestino, para lo que el presidente ha apelado a la comunidad internacional y en especial a los países europeos. “Valdría la pena que lo hiciésemos todos juntos, pero si eso no ocurre, España por supuesto tomará sus propias decisiones”, señalaba Sánchez este viernes en la frontera de Egipto con Gaza.

Del reconocimiento del Estado palestino

De los 193 Estados integrantes de las Naciones Unidas, 139 han reconocido el Estado de Palestina, entre ellos, Rusia, China, Sudáfrica o Brasil. Entre los que no lo reconocen están la mayoría de los países europeos, Canadá, Australia, Japón y Estados Unidos. De ellos, tres tienen poder de veto en el Consejo de Seguridad de la ONU: Francia, Reino Unido y Estados Unidos. Esto inclina la balanza contra los intereses y derechos del pueblo palestino, sobre todo en lo que se refiere a Washington, que ha bloqueado varias resoluciones contra políticas ilegales israelíes.

En 2012 la Asamblea General de Naciones Unidas aprobó el reconocimiento de Palestina como Estado observador no miembro de la ONU, lo que le ha permitido poder adherirse al Estatuto de Roma de la Corte Penal Internacional y a otros tratados de derechos internacional humanitario y de los derechos humanos.

Pero a pesar de ese reconocimiento en dicha Asamblea, la Autoridad Palestina sigue ejerciendo un control efectivo limitado o casi nulo -dependiendo de la zona- sobre el territorio que le corresponde según las resoluciones de la ONU.

Más allá del reconocimiento del Estado palestino es preciso impulsar medidas para que la creación del mismo sea posible

El reconocimiento del Estado palestino por parte de España lleva implícito el mensaje de que la cuestión palestina debe ser de una vez por todas desbloqueada. Tiene un importante valor simbólico, aunque en la práctica no implicaría ningún cambio de facto inmediato. La política de hechos consumados de Israel es más potente que cualquier resolución de la ONU a día de hoy, porque cuenta con el apoyo cerrado de la mayoría de la comunidad occidental, con Estados Unidos a la cabeza.

El peso de España en el orden internacional no es lo suficientemente fuerte como para modificar esta tendencia, pero podría abrir un cauce interesante en Europa y animar a alguna otra nación como Bélgica -con una sociedad que, al igual que la española, entiende la legitimidad de la defensa de los derechos de los palestinos- a seguir el mismo camino.

Tiene una carga simbólica añadida que esto haya sido planteado durante la presidencia de España del Consejo de la Unión Europea y que, tras el término de la misma, le toque el turno a Bélgica. Pero chocará con la posición de otros países, algunos de gran peso como Alemania, que cierran filas en torno a Israel y miran hacia otro lado ante sus violaciones de derechos humanos.

De la creación de un Estado palestino

La solución para una paz justa en la zona lleva décadas encima de la mesa en las conferencias de paz celebradas, con muchas palabras y escasos resultados. Tanto varias resoluciones vinculantes de Naciones Unidas como las declaraciones de líderes occidentales defienden la llamada solución de los dos Estados, que implica la creación del Estado palestino con plenos derechos e independencia en los territorios palestinos ocupados ilegalmente por Israel en 1967: Cisjordania, Gaza y Jerusalén Este.

Este Estado conformaría el 22% del territorio de lo que fue la Palestina histórica antes de la proclamación del Estado israelí en 1948. En 1947 el 70% de la población era palestina y el 30%, judía. El plan de partición propuesto por Naciones Unidas ese mismo año concedió el 44,8% del territorio de Palestina para los palestinos y el 54,7% para Israel, que recibió así el permiso para actuar como ente colonial en el territorio tras el fin del mandato de Reino Unido, la potencia colonial que había controlado Palestina de facto desde 1917.

La guerra que los países árabes vecinos declararon a Israel tras su proclamación de independencia en mayo de 1948 fue aprovechada por el ejército israelí para hacerse con más territorio.

De la retirada de más de 700.000 colonos

En la práctica la comunidad internacional occidental ha permitido a Israel seguir avanzando en el camino contrario a la vía del Estado palestino. En las últimas dos décadas Israel no solo no ha dado pasos hacia los compromisos adquiridos, sino que en la práctica ha extendido notablemente su ocupación ilegal en Jerusalén Este y Cisjordania, pasando de los 200.000 colonos ocupando tierra palestina a finales del siglo pasado a los más de 700.000 en la actualidad.

Varias resoluciones vinculantes de Naciones Unidas exigen la retirada de esa estructura ocupante. La resolución 242, aprobada en 1967 por el Consejo de Seguridad de la ONU -y reiterada en otras resoluciones posteriores- establece “la instauración de una paz justa y perdurable” que pasa por “la retirada del ejército israelí de territorios ocupados durante el reciente conflicto” -en el que Israel ocupó Cisjordania, Gaza, Jerusalén Este, los Altos del Golán sirios y el Sinaí egipcios- y el “respeto de la soberanía y la integridad territorial y la independencia política de cada Estado de la región y su derecho a vivir en paz en el interior de fronteras reconocidas y seguras”. Ha sido incumplida por Israel hasta el día de hoy.

La resolución 1515, aprobada en 2003 en el Consejo de Seguridad de la ONU, recuerda la validez de todas las resoluciones anteriores y reafirma la “visión de dos Estados, Israel y Palestina, uno junto al otro dentro de fronteras seguras y reconocidas”, fronteras que a día de hoy controla Israel.

No hay Estado palestino posible sin la retirada de los más de 700.000 colonos que ocupan ilegalmente Cisjordania y Jerusalén Este

Del fin del muro y del control de fronteras

No hay Estado palestino posible sin la retirada de todos los colonos israelíes de las tierras palestinas ocupadas. Ese paso implicaría también el desmantelamiento de toda la estructura de ocupación levantada por Israel en Cisjordania y Jerusalén Este. Esto incluye el muro de más de seiscientos kilómetros, que priva a la población palestina del diez por ciento de su territorio y que impone un aislamiento entre pueblos y ciudades palestinas dentro de la propia Cisjordania.

Junto con los checkpoints -controles militares israelíes-, los asentamientos ilegales y las carreteras de uso exclusivo israelí, el muro fragmenta y separa el territorio palestino, convirtiéndolo en un conjunto de islas desconectadas entre sí.

Israel controla en los territorios palestinos las fronteras, el espacio aéreo y marítimo -también en Gaza- así como la gestión de los impuestos aduaneros. La creación de un Estado palestino supondría también el fin de todo este control, así como la dinámicas de apartheid aplicadas sobre la población palestina, que sufre un sistema de segregación de facto.

Serían necesarios otros pasos, entre ellos plantear soluciones para la desconexión territorial entre Gaza y Cisjordania.

De la responsabidad de todos con avanzar hacia la paz y el respeto a los Derechos Humanos

Sin un empuje contundente Israel no variará su postura. Junto a ello son importantes -incluso para el sentido mismo del derecho internacional- las iniciativas presentadas ante la Corte Penal Internacional para que se investiguen posibles crímenes de guerra y de lesa humanidad. Otro Israel es posible, como otra Sudáfrica fue posible. Pero sigue sin haber voluntad no solo de Israel, sino de la mayoría de la comunidad occidental, que ni siquiera pide un alto el fuego duradero.

Se necesita mucha presión política y diplomática llena de cultura de paz y de derechos humanos, precisa para garantizar igualdad, justicia y seguridad. Esa vía de derechos humanos y de paz beneficiaría no solo al pueblo palestino, sino a toda la sociedad israelí y al planeta entero.

 El resto de caminos solo conducirían a más ley de la selva, a más legitimación del abuso, al abismo, u otra guerra, quizás mundial, sería la tercera.

Fuente: El Diario.es

POSDATA

Solo añadir respecto lo anterior, que el posicionamiento de PP y Vox, como no podía de ser de otra manera, viene a reconocer que, están a favor del genocidio del pueblo palestino. O al menos, es lo que interpreto de las manifestaciones y exabruptos de sus líderes, contra la propuesta del Presidente del Gobierno español, Pedro Sánchez, favorable al reconocimiento conjunto por parte de la UE del Estado palestino, como única solución al eterno conflicto entre Israel y Palestina, incluso abriendo la posibilidad al reconocimiento unilateral de España a Palestina, caso la UE no estimase oportuno dicho reconocimiento.

Fuente: Redacción

ANALISIS. Los extremistas radicales españoles, se encontraron con un fascismo hispano, importado desde Cuba

 Los historiadores Xavier Casals Meseguer y Enric Ucelay-Da Cal, publicaron un interesante libro, “El fascio de las Ramblas. Los orígenes catalanes delfascismo español”, sobre un movimiento que culminó con la llegada al poder de Franco tras la Guerra Civil.

En la obra se indaga en los orígenes cubanos del fascio hispánico. La Habana en el siglo XIX era la tercera ciudad española más importante (después de Madrid y Barcelona) y en ella “tuvieron lugar dos procesos clave en el tema que nos ocupa”, según los autores. 

Uno fue la concentración de poder que conoció el titular de su Capitanía y que le convirtió en virtual “virrey” de la isla con el apoyo de sus élites pro-peninsulares (opuestas a toda reforma que alterase el statu quo de Cuba) que formaron una suerte de “Corte” en torno al capitán general. Asimismo, este dispuso de una milicia civil que las citadas élites promovieron y lideraron, el llamado Cuerpo de Voluntarios. Este se creó en 1855 para luchar contra el “separatismo” (que incluyó a cubanos autonomistas e independentistas) y contra posibles revueltas de esclavos. “Los voluntarios, que iban uniformados y armados, profesaron un nacionalismo intransigente que les convierte en precursores del futuro fascismo peninsular”, aseguran los historiadores.

En 1869 acaeció la conjunción organizada de estos tres elementos: Capitanía, élites y los voluntarios. El entonces capitán general Domingo Dulce quiso introducir reformas y ampliar el marco de libertades de Cuba siguiendo órdenes del gobierno, pero topó con la oposición de las élites citadas. Estas urdieron un complot contra este militar mediante el capitán general que le precedió, Francisco Lersundi, y el Cuerpo de Voluntarios. Así, en mayo Lersundi asedió la Capitanía con cientos de voluntarios y forzó a Dulce a renunciar a su cargo al carecer de fuerzas para imponerse. “Como este renunció a sus poderes de forma reglamentaria, el cambio de titular de Capitanía fue legal y pacífico. Desde entonces las élites mencionadas actuaron con autonomía de Madrid y solidificaron sus lazos con Capitanía, mientras los voluntarios reprimieron a reformistas e independentistas cubanos a sus anchas”.

“Esta experiencia antillana, apenas conocida en la narrativa de la historia de España, fue decisiva tanto en la evolución del militarismo español como en la del fascismo porque configuró un artefacto político-militar singular que denominamos ‘Capitanía cubana’”, aseguran. Tal expresión alude a la asunción del poder civil por Capitanía de forma dictatorial, con el apoyo de las élites locales y una milicia civil auxiliar. Esta última, que en Cuba encarnaron los voluntarios, reflejó ya el limitado espacio político que el militarismo español dejaría al desarrollo del futuro fascismo en la Península. De hecho, la definición de “militarismo” presume que los oficiales del Ejército han de predominar sobre los políticos civiles. Ello fue así porque el Ejército se autoerigió en garante del orden establecido ante toda amenaza “separatista” o revolucionaria y quiso monopolizar el patriotismo.

El otro proceso que se desarrolló en Cuba e interactuó con el anterior fue que allí afloraron tanto el nacionalismo español exacerbado como los nacionalismos centrífugos peninsulares. De este modo, la llamada Guerra de los Diez Años (1868-1878) contra los insurrectos de la isla hizo cristalizar un autodenominado “españolismo” que asimiló nación e imperio (concibió a la Península y a sus dependencias de Ultramar como un todo indivisible) y reclamó una adhesión “incondicional” contando con el apoyo de Capitanía.

Tras la pérdida de Cuba en 1898, la pauta de ocupación castrense del poder civil de la “Capitanía cubana” se exportó a la Península y arraigó en Barcelona. Allí los militares procedentes de Ultramar creyeron hallarse ante la misma amenaza bifronte de La Habana: el “separatismo” (encarnado por el catalanismo emergente) y la revolución (el temor al obrerismo organizado sustituyó al que infundían las revueltas de esclavos). De este modo, a partir de los problemas de orden público, Capitanía empezó a asumir competencias civiles en detrimento del gobernador civil, en un proceso que tendría su inicio en la huelga general de 1902.

Por esta vía, entre 1919 y 1923, cuajó una genuina “Capitanía cubana” en Barcelona, según Xavier Casals Meseguer y Enric Ucelay-Da Cal. En ese periodo fueron sus “virreyes” de facto los generales Joaquín Milans del Bosch (capitán general de Cataluña entre septiembre de 1918 y febrero de 1920) y Severiano Martínez Anido (gobernador civil desde noviembre de 1920 hasta octubre de 1922). Milans expandió su poder al reprimir la agitación que el fin de la Gran Guerra en 1918 generó entre catalanistas y sindicalistas. “La de los primeros se materializó en una campaña de demanda de autonomía en la que el Ejército vio un separatismo tan amenazador como el cubano. Y la de los segundos la estimuló el triunfo de la revolución bolchevique en 1917, que incentivó la radicalización del potente sindicato de cariz anarcosindicalista omnipresente en la zona metropolitana barcelonesa: la Confederación Nacional del Trabajo (CNT). Esta organización alumbró grupos de acción que generaron un pistolerismo endémico que Milans quiso contener con mano dura. Su actuación esbozó entonces una dictadura regional sin quebrar de forma oficial la legalidad (como en Cuba)”. Pero no la pudo consolidar al ser forzado a dimitir en febrero de 1920. Le sustituyó como “hombre fuerte” Martínez Anido, quien durante su mandato (el “anidato”) consolidó la autocracia en Cataluña que Milans perfiló. En consecuencia, ambos militares actuaron como los capitanes generales de La Habana: ocuparon el poder civil con apoyo de las élites locales y una milicia auxiliar, conformando una “Capitanía cubana” en Barcelona.

En este escenario, la milicia auxiliar de esta Capitanía cubana surgió de modo espontáneo o se improvisó sobre la marcha, de modo que desempeñaron su rol en Barcelona cuatro actores distintos entre 1919 y 1922. Primero, entre fines de 1918 e inicios de 1919 lo hizo una Liga Patriótica Española (LPE), que practicó el escuadrismo contra el catalanismo. Al estallar una intensa conflictividad social a partir de febrero de 1919, la LPE se esfumó y desempeñó tal función el Somatén, una milicia civil que actuaba como cuerpo auxiliar de orden público. Pero el protagonismo creciente de los grupos de acción del cenetismo requirió que desarrollasen la función de milicia auxiliar otros actores: primero fueron grupos parapoliciales conocidos como la ‘banda negra’ y desde 1920 ejerció este rol el llamado Sindicato Libre. Así las cosas, veremos cómo la LPE y el Libre, amparados por Capitanía, encarnaron el primer fascismo barcelonés.

“Hemos designado a este último como ‘Fascio de Las Ramblas’, una expresión que fue acuñada en 1931 por ámbitos de izquierda para aludir de forma irónica a una organización fascista que supuestamente organizaba Ramón Sales, el dirigente del citado Sindicato Libre”, añaden. Sales anunció la creación de tal milicia el 11 de abril de ese año a bombo y platillo, pero sus declaraciones posiblemente fueron un globo sonda o un farol político. “Pese a su inexistencia, hemos escogido esta expresión para designar al fascismo barcelonés inicial porque Las Ramblas fueron un escenario y escaparate a la vez de las primeras tramas fascistas barcelonesas. Y es que en este bulevar primero se enfrentaron catalanistas y españolistas de la LPE. Después Las Ramblas fueron un espacio de eclosión del pistolerismo. Los matones de ambos sindicatos (Libre y CNT) se reunían en sus cafés y sus grupos de acción actuaron en buena medida en la zona marcada por esta arteria: el casco antiguo y la zona que sería conocida como barrio chino”. También Las Ramblas reflejaron la importancia de los militares que mediaron en aquel universo de choques entre catalanistas y españolistas, libres y cenetistas. Sus centros coronaban simbólicamente el principio y el final de Las Ramblas: el Casino Militar estaba al principio, en la plaza Cataluña, y la Capitanía al final, en la zona próxima al mar.

“Ateniéndonos a lo hasta aquí expuesto, partimos de las premisas siguientes: que la emergencia y la evolución del fascismo en España fue inseparable de la del militarismo del siglo XX (por lo que es necesario estudiar la configuración de ambos de forma simultánea); que ambos fenómenos tuvieron sus orígenes en la Cuba decimonónica, pero también los marcaron las campañas militares de Marruecos; que su configuración y eclosión tuvo lugar en la Barcelona del período 1919-1923, caracterizada por una conflictividad política y social intensa con un poderoso tema identitario de fondo; y que en su desarrollo interactuaron de forma compleja propuestas fascistas de Barcelona y, en menor grado, otras de Madrid”, concluyen los autores..

Fuente: conversacionsobreHistoria.info 

22 de noviembre de 2023

OPINION. ¿Existe en España, negación de resultados electorales, deshumanización del adversario político y lawfare (guerra sucia jurídica) ?

 El PP busca internacionalizar la batalla contra la amnistía con el pleno que ha impulsado en el Parlamento Europeo hoy mismo, al entender inaceptables los resultados electorales. Aunque se cuidarán muy mucho, de evitar que recaiga la sombra de la sospecha sobre un Consejo General del Poder Judicial (CGPJ) como el español, que incumple la Constitución desde hace 5 años.

El Partido Popular Europeo (PPE) está activando todos sus recursos en la UE contra la proposición de ley de amnistía para los encausados por el procés catalán. 

Los populares quieren internacionalizar el tema y el presidente del grupo, el socialcristiano alemán Manfred Weber, se ha implicado y movilizado a fondo contra la medida, acordada por el PSOE y Junts, que ha derivado en el apoyo de los independentistas a la investidura de Pedro Sánchez. Este martes, Weber ha reclamado una “reacción clara” de la Comisión Europea sobre la propuesta de ley, que el Gobierno de Sánchez envió la semana pasada a Bruselas y que el Ejecutivo comunitario ya está analizando. “Nos preocupa el estado del Estado de derecho en España”, ha lanzado el alemán en el Parlamento Europeo en Estrasburgo, donde este miércoles, a iniciativa del PPE, se celebra un debate en el pleno sobre la amnistía que se espera de alta tensión. Otras amnistías (*) en Europa.

Aunque no le he escuchado al señor Weber pronunciarse sobre el GPPJ español, que por intereses partidistas, el PP se niega a renovar, contraviniendo 5 años la Constitución de España, los mismos que lleva dicho Órgano sin ser renovado. Y por ello, con máximo respeto, le hago esta pregunta. ¿Qué le parecía a usted, caso existiese en Alemania un órgano de gobierno de los jueces similar, se saltase la Constitución alemana esos 5 años?. Aunque por otra parte, comprendo le resulte difícil de entender, dado que,  en Alemania no existe un órgano de gobierno de los jueces, pues allí, es el poder político quien elige a los jueces,  a diferencia de lo que el PP propone para España, que todo el CGPJ sea elegido por los jueces. Señoras y señores del partido popular ¿quiero esto decir que bajo sus criterios, el proceso de selección de jueces en Alemania es antidemocrático?

La presidenta del grupo de los socialistas y demócratas (S&D) en el Parlamento Europeo, Iratxe García, ha condenado que el PP decida batirse en las instituciones comunitarias con temas nacionales para “atacar a los gobiernos progresistas”. “Cuando uno come, las digestiones a veces se hacen rápido y otras más lentas y pesadas. Eso es lo que le está ocurriendo al PP, que no está digiriendo los resultados electorales”, ha abundado García, que ha defendido la propuesta de ley de amnistía —”respeta al 100% la Constitución”, ha dicho— y ha lanzado que “algunos” quieren ganar en Europa “lo que no han ganado en España”.

Para concluir, solo recordar que hoy mismo, el Comisario de Justicia de la Comisión Europea, Sr. Reynders, ha confirmado que la solución de la cuestión de Cataluña es asunto interno de España, que debe solventarse de acuerdo a su Constitución Nacional, al igual que la renovación del CGPJ, que siendo lo más urgente, aún está pendiente de resolver, ha añadido. 

Y que finalmente, el PP y Vox, lo único que han conseguido es internacionalizar su ignorancia y desconocimiento  respecto del funcionamiento de las Instituciones parlamentarias Europeas y Españolas, que por otra parte evidenciaron, su ridícula, bochornosa y esperpéntica, deriva política, al que supongo, ya estarán acostumbrados hasta sus afines.

(*) Ciertamente, España no es el único país europeo que ha hecho amnistías. Y pongo como  ejemplo a Alemania, que no contempla amnistías en su Constitución, pero ello no le ha privado de hacer dos leyes en (1949 y 1954) que equivaldrían a sendas amnistías, por las cuales, todos los alemanes cuyos  delitos no incluyesen crímenes de guerra, y que participaron en la segunda guerra mundial, les quedaron perdonados, y sin antecedentes penales. Posteriormente se firmaron otras dos leyes con rango de amnistías, en 1968 y 1970 (al objeto de adaptar al ordenamiento penal las nuevas tendencias doctrinales en política criminal) y finalmente en 2009, se promulgó una ley de rehabilitación que “amnistió” a quienes los nazis habían condenado por traidores. Así que, en relación a las amnistías, pocas lecciones de democracia pueden darnos los europeos en general y los alemanes en particular, pues aún no existiendo la amnistía en muchas constituciones, como ocurre en Alemania, bien que las llevan a cabo todos cuando les interesa. Mas información al respecto aquí

Fuente: El Pais.com

De la deshumanización del PP y Vox, a sus adversarios políticos

El análisis de insultos, salidas de tono políticas y secuestro de libertades, en particular de partidos españoles de derecha y ultraderecha, ya indistinguibles entre sí, lleva a reflexionar sobre las consecuencias de este tipo de comunicación en el ámbito político. El contraste entre ironía,  insulto grosero y secuestro de libertades, se convierte en asunto principal en este tipo de debates, pues todos ellos,  alcanzan gran relevancia en la calidad del diálogo político.

Ironía

La ironía, utilizada correctamente, es una herramienta útil para destacar contradicciones o fallos en la argumentación política. Por el contario, cuando ésta se convierte en sarcasmo o burla (que normalmente acostumbran utilizar en España, derechas y ultraderechas, con sus oponentes políticos) y se transforma en insulto, no solo degrada el debate, sino que reduce la política a un circo, alejándola de la función original, cual es servir al bien común

Secuestro de libertades

La libertad que la izquierda utilizaba para garantizar la igualdad y el bien común, ha sido secuestrada por la derecha extrema y la extrema derecha, que les parece más oportuno utilizarla para justificar la difusión del odio, que protagonizado por  Feijóo o Ayuso y Abascal u Ortega Smith, respectivamente, cuando en su caso, lo usan para alentar manifestaciones contra un gobierno, legítimamente elegido, al objeto de lograr su derrocamiento. 

Insulto, agresión verbal y secuestro de libertades

El recurso al insulto y a la agresión verbal, unido al secuestro de libertades, en la política tiene repercusiones negativas profundas. Primero, desplaza el enfoque de los problemas reales y urgentes a la confrontación personal. Segundo, alimenta la desconfianza y el cinismo entre la ciudadanía hacia la política y sus representantes. Tercero, dificulta la colaboración y el consenso, que son fundamentales en una democracia.

Los líderes políticos son responsables de subir el nivel del discurso político, evitando ataques personales y centrándose en debates basados en políticas necesarias y soluciones reales.

Para fomentar un mejor diálogo político, es esencial promover un ambiente de respeto y tolerancia. Esto incluye no solo la educación cívica y las normas de conducta en espacios políticos, sino también el papel de los medios de comunicación y del público en exigir un discurso político edificante, más constructivo y respetuoso.

Por último concluir, que los reiterados insultos y agresiones verbales, unidos al secuestro de libertades continuado, inevitablemente conducen a la deshumanización del adversario político.

Fuente: Diario16plus.com

Sobre  la inexistencia del lawfare(**) en España

El brazo armado judicial y conservador, fuerza la máquina para reventar el plan de paz de Sánchez para Cataluña y al tiempo, forzar la fractura democrática, con la dimisión del gobierno recién formado y convocatoria de nuevas elecciones generales.

El último paso lo ha dado el juez de la Audiencia Nacional Manuel García-Castellón, que no ha esperado a que nadie diera el pistoletazo de salida a la operación antisanchista, y ha acordado elevar una exposición razonada al Tribunal Supremo para que, en su caso, el alto tribunal abra diligencias por terrorismo contra Tsunami Democràtic e impute al expresident Carles Puigdemont, a la secretaria general de ERC, Marta Rovira, y a otras diez personas.

Desde que se filtró el acuerdo entre PSOE y Junts para acordar una amnistía a los encausados por el “procés”, la Justicia ha declarado la guerra al Poder Ejecutivo. La Asociación Profesional de la Magistratura (APM), la mayoritaria entre los jueces, abrió las hostilidades mostrando su “más firme rechazo” a una futura ley de amnistía que “tiene el claro objetivo de anular al Poder Judicial” y advirtió de que supone “el principio del fin” de la democracia española. Así, sin medias tintas.

Mientras tanto, el PP movía a sus peones en el Consejo General del Poder Judicial, que convocó un Pleno extraordinario para abordar la ley de amnistía, a pesar de que el proyecto legislativo aún no se había presentado ni se conocía el contenido de lo pactado. Una reunión convocada a petición de los vocales conservadores del órgano de gobierno de los jueces que provocó una nueva pugna fratricida con los magistrados progresistas. En este sentido, fuentes del sector más izquierdista del CGPJ confirmaron un plante general más allá de la ausencia del vocal progresista Álvaro Cuesta, que pidió la desconvocatoria del Pleno al considerar que era “improcedente e ilegal”. De la afirmación de Cuesta se desprendió que el CGPJ pretendía realizar una grave injerencia en la esfera política del Gobierno, rompiéndose el principio de separación de poderes de todo Estado de derecho. Eso sin tener en cuenta, que cualquier decisión del GPPJ  sale viciada en origen, ya que dicho Órgano, lleva 5 años incumpliendo la Constitución.

Mientras tanto, el juez Pablo Llarena, conocido por su papel en la instrucción del “procés” catalán, y también el magistrado Manuel García Castellón, encargado de los casos relacionados con los CDR y Tsunami Democràtic, vinieron a sumarse a la polémica. Ambos fueron figuras destacadas en investigaciones cruciales para reprimir el proceso independentista. En el caso de Llarena, que lleva casi seis años intentando traer a Carles Puigdemont detenido a España, va a seguir intentándolo por todos los medios. En realidad, cuando entre en vigor la ley de amnistía solo le quedará aplicarla o cerrar el sumario y pasar la patata caliente al Tribunal Supremo. No podrá ser él quien bloquee los efectos de la amnistía presentando una cuestión de inconstitucionalidad ante el Tribunal Constitucional, aunque no será por falta de ganas. Más lejos ha llegado García-Castellón, quien, en un intento desesperado por boicotear el proceso de paz, ha reactivado la causa contra Tsunami Democràtic. Es una de las últimas balas que le queda a la derecha judicial para acabar con el plan Sánchez: imputando a Puigdemont todo puede saltar por los aires y la conflictividad social retornaría a Cataluña, que es lo que parece va buscando el Partido Popular.

Por su parte, la mayoría de magistrados y fiscales del Tribunal Supremo rechazan una posible amnistía para Carles Puigdemont y el resto de dirigentes independentistas investigados en relación con el referéndum del 1 de octubre. El sentir mayoritario en el Alto Tribunal es que esto “echaría por tierra” el trabajo de la Justicia en los últimos años, informa La Sexta.

Al mismo tiempo, Vox recrudece el lawfare tras presentar querellas contra Pedro Sánchez y los letrados del Congreso de los Diputados autores del informe sobre la amnistía que, según el partido ultra, “persigue legitimar el golpe al Estado de derecho mediante la inconstitucional ley de amnistía”. Vox también se querellará contra los miembros de la Mesa del Congreso que voten a favor de su admisión a trámite. “Todos los que colaboren con el golpe tienen que saber que deberán asumir las consecuencias”, sentenció. La amenaza de la represión y la cárcel no deja a nadie exento. Nadie está a salvo de la cloaca judicial. Ni los legítimos representantes del pueblo que promueven leyes legítimas en el Parlamento ni ningún ciudadano que apoye la amnistía. Que tiemblen los “malos españoles”, como dicen los ultras

(**) Lawfare, en el ámbito de la política, designa "al uso de procedimientos judiciales con fines de persecución política, desacreditación o destrucción de la imagen pública e inhabilitación de un adversario político".

Fuente: Diario16plus.com

CONCLUSIÓN

Si los dirigentes de PP y Vox, visto lo visto, no extraen conclusiones favorables y compatibles, a su negación de los resultados electorales, su deshumanización del oponente político y a la existencia del lawfare español, mejor sería se lo hicieden mirar, pues a mí entender, son más que evidentes las compatibidades aquí manifestadas.

Por cierto, saben quien seguía el mismo manual que ustedes, un tal Joseph Goebbels, autor material del mismo, bien conocido en Alemania por otra parte, y también en España por desgracia.

 Fuente: Redacción