28 de febrero de 2026

De la IA y de la geopolítica del capital público - privado.

Abu Dabi apuesta por la inversión privada en IA en los Estados Unidos, para el presente continuo y el futuro próximo.
Mientras en Europa se impone cierta cautela entre los inversores de capital privado, no así en el sector público donde la Comisión Europea, propone plan de inversión en IA de 200.000 millones de euros.
 MGX se creó en 2023,  en un momento de inflexión histórico, tras el lanzamiento de ChatGPT por parte de OpenAI, que desató la competencia a nivel global por el dominio de la IA generativa. 
   
Para Abu Dabi, el mensaje fue claro: la IA no era una tendencia tecnológica más, sino el nuevo eje estructural del poder económico y político del siglo XXI.

 En respuesta a esa premisa,  se concibió un vehículo de inversión específico, ambicioso y agresivo: MGX.

Desde su nacimiento, el fondo se posicionó como uno de los principales inversores en Anthropic, firma fundada por exempleados de OpenAI y creadora de la familia de modelos Claude. La apuesta no fue marginal: MGX entró cuando la valoración rondaba los 17.000 millones de dólares y acompañó su ascenso hasta cifras que la sitúan entre las empresas privadas más valiosas del sector. Este movimiento no solo revela visión financiera, sino también una estrategia de posicionamiento en el núcleo tecnológico donde se define el futuro de la IA.

Pero MGX no se limitó a un único “caballo ganador”. Su cartera incluye participaciones en OpenAI y en xAI, configurando una inusual tripleta que le otorga exposición simultánea a tres de las compañías más observadas del mercado ante posibles salidas a bolsa. Esta diversificación estratégica recuerda menos a un fondo tradicional de capital riesgo y más a un índice concentrado del núcleo duro de la IA generativa. En lugar de apostar por un único campeón, MGX internaliza la incertidumbre estructural del sector y la convierte en política de inversión.

El volumen de capital comprometido es igualmente revelador. El fondo aspira a superar los 100.000 millones de dólares en activos bajo gestión y planea invertir hasta 10.000 millones anuales en compañías punteras. Estas cifras adquieren mayor significado al situarlas en el contexto de Abu Dabi, cuyos instrumentos soberanos gestionan en conjunto alrededor de dos billones de dólares. A través de alianzas con actores como BlackRock y Silver Lake, MGX amplía su alcance hacia infraestructura crítica, incluyendo centros de datos y fabricantes de chips.

La inversión en infraestructura constituye un eje central de la tesis del fondo. La adquisición de Aligned Data Centers y la participación en fabricantes como Altera muestran una comprensión sistémica: la IA no es solo software, sino una cadena de valor que abarca semiconductores, capacidad de cómputo, energía y almacenamiento de datos. Esta visión integral aproxima a MGX más a la lógica estratégica de Nvidia —que combina desarrollo tecnológico con inversión en ecosistemas— que a la de un fondo clásico de private equity.

El liderazgo político es otro factor decisivo. El presidente del fondo, el jeque Tahnoon bin Zayed Al Nahyan, concentra una influencia transversal en finanzas, tecnología y seguridad. Su papel refuerza la dimensión geopolítica del proyecto: MGX no es únicamente un instrumento de rentabilidad, sino una palanca para situar a Emiratos Árabes Unidos como actor determinante en la arquitectura global de la IA. La implicación de entidades como Mubadala Investment Company y G42 confirma que se trata de una estrategia coordinada a escala estatal.

Este movimiento se inscribe, además, en una competencia regional creciente. Arabia Saudí, a través de Humain, ha invertido miles de millones en xAI, mientras Qatar intensifica sus propias apuestas tecnológicas. El precedente histórico más cercano es el Fondo Vision de SoftBank Group, que canalizó capital petrolero hacia start-ups tecnológicas hace una década, con resultados desiguales. Sin embargo, hoy el contexto es más delicado: una parte sustancial de la capitalización bursátil global descansa sobre expectativas futuras vinculadas a la IA que aún no se han materializado plenamente.

Aquí emerge la pregunta inevitable: ¿estamos ante una nueva burbuja? Los propios ejecutivos de MGX reconocen que puede haber pérdidas de capital. No todas las infraestructuras, modelos o aplicaciones sobrevivirán. Pero su estrategia sugiere que no buscan especulación a corto plazo, sino posiciones estructurales en nodos críticos del ecosistema: modelos fundacionales, chips avanzados, centros de datos consolidados y plataformas empresariales como Databricks.

Paradójicamente, aunque MGX se presenta como disruptivo, muchas de sus apuestas son relativamente predecibles dentro del universo de la IA de alto nivel. Sin embargo, la innovación no reside tanto en la selección individual de activos como en la magnitud, velocidad y coordinación geopolítica del despliegue de capital. El fondo actúa como catalizador de una transformación más amplia: el paso de los fondos soberanos del Golfo desde la asignación pasiva de activos hacia la inversión estratégica orientada a moldear sectores clave para sus economías futuras.

La tesis última de MGX es que la inteligencia artificial dejará de ser una categoría de capital riesgo para convertirse en infraestructura básica, equiparable a la energía o las telecomunicaciones. Si esa hipótesis se confirma y el mercado alcanza las dimensiones previstas —cientos de miles de millones o incluso billones de dólares—, Abu Dabi no solo habrá invertido con visión, sino que habrá asegurado una posición central en la definición de estándares, flujos de capital y gobernanza tecnológica global.

Si, por el contrario, se produce un ajuste severo, MGX confía en que su diversificación y su acceso privilegiado a información estratégica amortigüen el impacto. En cualquier escenario, el fondo representa algo más profundo que una cartera de inversiones: simboliza la transición de los Estados petroleros hacia un modelo de poder basado en datos, algoritmos y capacidad de cómputo.

La pregunta ya no es si la IA transformará la economía global, sino quién controlará las palancas de esa transformación. MGX es la respuesta de Abu Dabi a esa pregunta. (Ver resumen,  ANEXO I)

Fuente: El País.com


Fondos de inversión europeos en IA 

En cambio —más allá, que la Comisión Europea ha lanzado InvestAI, un plan estratégico destinado a movilizar 200.000 millones de euros para el desarrollo de la inteligencia artificial en la Unión Europea— las actuales inversiones de capital privado en Europa en IA en su conjunto, son mucho más modestas que en EEUU o China.  

   

En 2024, Europa dio un paso decisivo en su ambición por convertirse en un actor central de la revolución tecnológica global. Las startups de inteligencia artificial (IA) del continente atrajeron 13.700 millones de dólares en inversión, lo que representó aproximadamente el 25% de todo el capital riesgo invertido en Europa, según datos de Balderton Capital

Esta cifra récord no solo evidencia el dinamismo del ecosistema europeo, sino también su determinación por competir con potencias como Estados Unidos y China en la carrera por el liderazgo en innovación.

El auge inversor ha estado impulsado, en gran medida, por los avances en modelos de lenguaje generativo y aplicaciones basadas en IA. Estos desarrollos han ampliado las posibilidades de automatización, análisis predictivo y creación de contenidos, despertando el interés de inversores que ven en la IA una tecnología de propósito general capaz de transformar múltiples sectores económicos. En este contexto, Europa no quiere limitarse a ser consumidora de tecnología extranjera, sino posicionarse como creadora de soluciones propias, alineadas con sus valores y marcos regulatorios.

Dentro del continente, Londres se consolida como el principal hub de inversión en inteligencia artificial, alcanzando los 3.500 millones de dólares en 2024, un 52% más que el año anterior. Esta concentración de capital refleja la madurez del ecosistema británico y su capacidad para atraer talento e inversores internacionales. Sin embargo, el liderazgo europeo no se limita al Reino Unido. Francia y Alemania también han emergido con fuerza gracias a compañías como Mistral AI y Helsing, que han captado importantes rondas para desarrollar modelos de lenguaje avanzados y soluciones de defensa basadas en IA. Estas empresas simbolizan una apuesta estratégica por tecnologías críticas, tanto en el ámbito civil como en el geopolítico.

A pesar de este crecimiento, el panorama europeo presenta desafíos estructurales. La inversión en IA, aunque récord en términos regionales, sigue siendo modesta en comparación con los volúmenes que manejan Estados Unidos o China. Además, la fragmentación regulatoria y la incertidumbre asociada a la Ley de Inteligencia Artificial de la Unión Europea generan cautela entre algunos inversores, que temen un entorno normativo excesivamente restrictivo. La necesidad de equilibrar innovación y protección de derechos fundamentales constituye uno de los grandes dilemas del modelo europeo.

En este escenario, los fondos de venture capital especializados en IA desempeñan un papel crucial. Más allá del capital, aportan conocimiento técnico, redes internacionales y acompañamiento estratégico, elementos esenciales en un sector donde la velocidad de desarrollo y la complejidad tecnológica son determinantes. Aunque hoy parece que “todo es IA”, la verdadera especialización se distingue por la profundidad del enfoque y la coherencia de la tesis de inversión.

Entre los fondos europeos más especializados destaca AI.FUND, considerado el primer fondo alemán centrado exclusivamente en inteligencia artificial. Su misión es impulsar soluciones alineadas con valores europeos y conectar la economía tradicional con la innovación tecnológica, invirtiendo principalmente en etapas Seed y Serie A. En el Reino Unido, AI Seed, fundado en 2017 y con sede en Londres, ha construido una cartera de más de 40 startups de IA en fases tempranas, consolidándose como uno de los fondos más activos y especializados del continente.

En Europa Central, Look AI Ventures representa el primer fondo checo dedicado exclusivamente a startups de IA, apoyándose en la experiencia de la incubadora AISI y enfocándose en compañías con sólidas ventajas técnicas. Por su parte, Runa Capital combina su presencia internacional con una tesis clara en software, deep tech, inteligencia artificial y computación cuántica, facilitando la expansión global de sus participadas. Desde Luxemburgo, Alpha Intelligence Capital invierte en empresas de IA y machine learning desde fase Seed hasta Serie B, priorizando equipos con fuerte base en ciencias algorítmicas.

No todos los vehículos adoptan la misma estructura. El Polar Capital Artificial Intelligence Fund, por ejemplo, apuesta por una estrategia de renta variable global vinculada a compañías relacionadas con la IA, anticipando desde 2017 su potencial como tecnología transformadora. Más recientemente, Current AI, lanzada en 2025 en París, introduce una dimensión público-privada y filantrópica, con el objetivo de recaudar 2.500 millones de dólares para financiar bienes públicos en IA, como datasets abiertos y herramientas de código abierto, con el respaldo de gobiernos y organizaciones internacionales.

El impulso no proviene únicamente del capital privado. La Comisión Europea ha lanzado InvestAI, un plan estratégico destinado a movilizar 200.000 millones de euros para el desarrollo de la inteligencia artificial en la Unión Europea. Esta combinación de financiación pública y privada refleja una visión de largo plazo orientada a reforzar la soberanía tecnológica europea.

En España, el ecosistema también avanza hacia una mayor especialización. Next Tier Ventures, junto con GVC Gaesco, impulsa un fondo con el objetivo de invertir hasta 50 millones de euros en startups B2B de IA, principalmente en fases iniciales, con foco en la digitalización industrial y la eficiencia empresarial. Por su parte, Aurica Capital, aunque centrada en el segmento middle market, ha mostrado un creciente interés en la inteligencia artificial mediante la creación de un vertical específico para grandes compañías del sector.

En definitiva, el auge de la inversión en inteligencia artificial en Europa refleja una transformación profunda del tejido empresarial y financiero del continente. Sin embargo, el verdadero reto no es solo aumentar las cifras de inversión, sino consolidar un modelo propio que combine competitividad, sostenibilidad y valores democráticos. La especialización real de los fondos, el fortalecimiento del mercado único digital y la coordinación entre políticas públicas y capital privado serán factores determinantes para que Europa no solo participe en la revolución de la IA, sino que contribuya activamente a definir su rumbo. (Ver resumen en ANEXO II)

Fuente: EL Referente. es


ANEXO I

Resumen de los aspectos más importantes de la inversión de MGX en IA

1.  Origen y propósito de MGX

·   Creación.- 2023, tras el impacto global del lanzamiento de OpenAI y su producto ChatGPT.

·  Motivación.- Abu Dabi decidió crear un vehículo específico para invertir en inteligencia artificial.

·  Objetivo.- Convertirse en uno de los mayores fondos mundiales centrados exclusivamente en IA.

·    Meta financiera.- Superar los 100.000 millones de dólares en activos bajo gestión.

·   Ritmo de inversión previsto-- Hasta 10.000 millones de dólares anuales en empresas líderes del sector.

·    Visión estratégica.- Apostar por la IA generativa como un mercado potencial de 700.000 millones de dólares en cinco años.

2.  Principales inversiones y estrategia

2.1.           Apuestas en desarrolladores de IA

·       MGX ha invertido en tres de las compañías más relevantes del sector:

o   Anthropic (creadora de la familia de modelos Claude).

o   OpenAI.

o   xAI.

ESTRATEGIA.

No apostar por una sola empresa, sino adoptar un enfoque similar a un “fondo indexado” dentro de la IA, diversificando riesgo entre líderes del mercado.

2.2.           Infraestructura y operaciones estratégicas

·       Adquisición de Aligned Data Centers junto a BlackRock (operación valorada en 40.000 millones de dólares).

·       Asociación con Silver Lake para adquirir un fabricante de chips.

·    Participación en un consorcio para recaudar 30.000 millones de dólares destinados a infraestructura de IA.

·    Inversión en Databricks, cuya valoración alcanzó los 134.000 millones tras duplicarse desde la entrada del fondo.

3.  Posicionamiento frente a la burbuja de la IA

·       Reconoce el riesgo de burbuja, pero considera que el mercado potencial es de billones de dólares.

·       Evita sectores considerados demasiado volátiles:

o   Aplicaciones construidas sobre modelos generativos.

o   Robótica.

o   Computación cuántica.

o   Proveedores energéticos.

o   “Neonubes” (alquiler de capacidad informática).

·       Fuerte apuesta en centros de datos consolidados, con contratos a largo plazo y desarrolladores experimentados.

4.  Rol geopolítico y liderazgo en Emiratos Árabes Unidos

·  MGX es pieza clave en la estrategia de Emiratos Árabes Unidos para convertirse en potencia global en IA.

·       Su presidente es el jeque Tahnoon bin Zayed Al Nahyan, figura influyente en finanzas y tecnología.

·       Colaboración con:

o   Mubadala Investment.

o   G42.

·    Vinculación con compromisos de inversión en Estados Unidos y apoyo a proyectos estratégicos tecnológicos.

5.  Contexto regional e internacional

·       Competencia creciente en Oriente Próximo:

·       Humain (Arabia Saudí) invirtió 3.000 millones en xAI.

·       Precedente histórico:

o   El Fondo Vision de SoftBank Group (100.000 millones), que impulsó numerosas start-ups con resultados mixtos.

·       Actualmente, el peso de la IA en los mercados bursátiles es significativo y depende de expectativas de beneficios futuros aún no materializados.

6.  Modelo organizativo y diferenciación

·       Diseñado como empresa de capital riesgo, permitiendo mayor asunción de riesgos.

·       Busca atraer inversores internacionales (inusual en Abu Dabi).

·       Equipo con experiencia previa en Mubadala y capital riesgo.

·       Un tercio del personal reside en Nueva York.

·       Aproximadamente 20 compañías en cartera.

7.  Enfoque estratégico diferencial

·       No actúa como simple private equity; su referente más cercano sería Nvidia por su enfoque integral.

o   Analiza la cadena completa:

o   Fabricación de chips (ej. inversión en Altera).

o   Infraestructura (centros de datos).

o   Desarrollo de modelos de IA.

·       Considera que:

o   OpenAI lidera en consumo.

o   Anthropic en empresa.

o   xAI en robótica.

·       Cree que el mercado es lo suficientemente amplio para que no exista canibalización directa entre ellos.

8.  CONCLUSIÓN

·       MGX representa un cambio estructural en la estrategia inversora de Abu Dabi:

·  De asignador pasivo de capital a actor estratégico en tecnología avanzada.

·       Con inversiones masivas, diversificadas y geopolíticamente relevantes.

·  Con la convicción de que la IA es infraestructura crítica a largo plazo, comparable a energía o telecomunicaciones.

Su éxito dependerá de si la expansión de la IA cumple las expectativas multimillonarias o si parte del capital se ve afectado por una eventual corrección del mercado.

Fuente: Redacción


ANEXO II

Resumen de Fondos de Inversión Europeos en IA 

AI.FUND (Alemania)

AI.FUND es el primer fondo de venture capital especializado en IA en Alemania. Su misión es impulsar la adopción de soluciones de IA alineadas con valores europeos, enfocándose en respaldar a líderes en IA que conecten la economía establecida con la innovación tecnológica. El fondo invierte en startups en etapas tempranas que sitúan la IA en el núcleo de sus soluciones, con preferencia por rondas Seed y Serie A.

AI Seed (Reino Unido)

Fundado en 2017, AI Seed tiene sede en Londres y es  reconocido por su portfolio de más de 40 inversiones en IA en etapa temprana. Se especializa en empresas de IA puras y destaca por ser uno de los fondos más grandes y con mejor rendimiento en Europa en este sector. Además, cuenta con un equipo compuesto por emprendedores con exit de gran calibre.

Look AI Ventures (República Checa)

Look AI Ventures es el primer fondo en la República Checa dedicado exclusivamente a startups de IA. Fundado en 2022, se apoya en la incubadora previa AISI (AI Startup Incubator) y se enfoca en soluciones disruptivas en mercados clave. El fondo invierte en empresas de IA en etapas pre-Serie A y Serie A, con el ojo en compañías con ventajas técnicas y mercados sólidos, independientemente del sector al que pertenezcan.

Runa Capital (Europa/ Internacional)

Runa Capital es una firma de capital riesgo global fundada por emprendedores seriales, con sede en Palo Alto, Berlín, París y Luxemburgo. Se especializa en invertir en startups de software y deep tech en etapas tempranas, IA, aprendizaje automático y computación cuántica. Runa Capital cuenta con tres fondos, siendo el tercero de 157 millones de dólares. Así ya ha invertido en más de 15 países con una red que permite a sus emprendedores expandirse internacionalmente.

Alpha Intelligence Capital (Luxemburgo)

Alpha Intelligence Capital (AIC) tiene sede en Luxemburgo y fue fundado en 2018. El fondo invierte en empresas de IA y machine learning desde la etapa Seed hasta Serie B, centrándose en equipos con experiencia en ciencias algorítmicas para desarrollar productos innovadores que resuelvan problemas empresariales reales. AIC tiene además oficinas en San Francisco, Hong Kong y París.

Polar Capital Artificial Intelligence Fund (Reino Unido)

El Polar Capital Artificial Intelligence Fund busca la apreciación del capital a largo plazo mediante la inversión en una cartera diversificada de valores de renta variable globales relacionados con la inteligencia artificial. El fondo nace en 2017, anticipando el potencial de la IA para convertirse en la próxima tecnología de propósito general. Su objetivo pasa por lograr una apreciación del capital a largo plazo invirtiendo principalmente en valores de renta variable globales relacionados con la IA.

Current AI (Francia/Europa)

Current AI fue lanzada en febrero de 2025 durante la Cumbre de Acción sobre la Inteligencia Artificial en París. Su objetivo es promover el desarrollo de una inteligencia artificial alineada con el interés público, priorizando la transparencia, la accesibilidad y la sostenibilidad.

Current AI cuenta con el respaldo de gobiernos de diversos países, incluyendo Francia, Alemania, Finlandia, India, Kenia, Marruecos, Nigeria, Chile, Eslovenia y Suiza. Además, organizaciones filantrópicas como la Fundación MacArthur, la Fundación McGovern y la Fundación Ford, junto con empresas tecnológicas como Google y Salesforce, han contribuido a su creación .

La iniciativa busca recaudar 2.500 millones de dólares en los próximos cinco años para financiar proyectos que desarrollen "bienes públicos" en el ámbito de la IA. Esto pasa por la creación de conjuntos de datos públicos de alta calidad, herramientas de código abierto y la promoción de la rendición de cuentas en el uso de la IA. En esta línea, el gobierno francés ha comprometido una inversión inicial de 400 millones para apoyar esta iniciativa.

Más allá de los fondos, existen otras iniciativas como la de la Comisión Europea ha lanzado InvestAI, un plan estratégico para movilizar 200.000 millones de euros destinados al desarrollo de la inteligencia artificial en la Unión Europea.

FONDOS DE INVERSION ESPAÑOLES EN IA.

Next Tier Ventures

Next Tier GVC Gaesco SCR nace de una iniciativa conjunta entre el grupo financiero GVC Gaesco y la firma de capital riesgo Next Tier Ventures. Este fondo tiene como objetivo invertir hasta 50 millones de euros en startups de inteligencia artificial B2B, principalmente en España, aunque con posibilidad de extenderse a otras partes de Europa, Estados Unidos y Latam. La inversión está dirigida a startups en etapas iniciales, buscando apoyar proyectos innovadores que apliquen IA en sectores industriales y de servicios.

El fondo se centra en realizar entre 30 y 35 inversiones en empresas emergentes que desarrollen soluciones disruptivas utilizando IA para la digitalización de procesos y la mejora de la eficiencia industrial. Se priorizan aquellas startups que busquen impactar positivamente en la sociedad y la economía, mediante el uso de tecnologías avanzadas que generen un alto valor para las empresas.

Aurica Capital

Aurica Capital es una gestora de capital riesgo española especializada en el segmento de media capitalización (middle market). Con más de 360 millones de euros en activos bajo gestión, Aurica se enfoca en empresas líderes con ventajas competitivas sostenibles y alto potencial de crecimiento. 

Su enfoque se centra en sectores como la tecnología, la salud, la educación y la industria. La firma ha mostrado especial interés en la inteligencia artificial, con la ejecución del vertical de inversión de la firma en grandes empresas de IA.

Fuente: EL Referente. es


27 de febrero de 2026

INVESTIGACION. Fármaco viviente, elimina tumores en ratones con cáncer de páncreas, ovario o riñón

La historia reciente de la medicina oncológica puede dividirse en un antes y un después de las terapias CAR-T.

 

Desde su primera aplicación experimental en 2010, este “fármaco viviente” ha transformado el pronóstico de miles de pacientes con leucemias, linfomas y mielomas, ofreciendo remisiones completas allí donde antes solo había tratamientos paliativos. 

Hoy, un nuevo avance sugiere que esa revolución podría extenderse, por fin, a los tumores sólidos, responsables de más del 90% de los cánceres.

La terapia CAR-T —siglas en inglés de Chimeric Antigen Receptor T-cell— (ver Anexo I) consiste en extraer células T del propio paciente, modificarlas genéticamente para que reconozcan una proteína específica presente en las células cancerosas y reintroducirlas en el organismo con una capacidad amplificada de destrucción tumoral. Este enfoque alcanzó notoriedad gracias a los trabajos pioneros del inmunólogo francocanadiense Michel Sadelain y del estadounidense Carl June, quienes sentaron las bases de una estrategia que cambiaría la hematología moderna. Ambos fueron reconocidos recientemente con el Premio Fronteras de la Fundación BBVA por su contribución decisiva al desarrollo de estas terapias.

El éxito inicial se debió, en gran medida, a la identificación de una diana clara: la proteína CD19, presente en la superficie de muchas células malignas de la sangre. Sin embargo, esta precisión se convirtió en una limitación cuando los investigadores intentaron trasladar la estrategia a tumores sólidos como los de mama, pulmón, colon o páncreas. Estos cánceres no expresan CD19 y, además, presentan una complejidad biológica mayor: son heterogéneos, generan barreras físicas que impiden la entrada de las células T y pueden incluso inactivarlas dentro del microambiente tumoral. Durante dos décadas, estos obstáculos frustraron los intentos de replicar en tumores sólidos el éxito alcanzado en la sangre.

El nuevo estudio liderado por Sadelain en la Columbia University propone un cambio de enfoque. En lugar de la proteína CD19, el equipo ha dirigido su atención hacia CD70, una molécula presente en más de 20 tipos de tumores sólidos. Aunque CD70 ya era conocida por la comunidad científica, los ensayos previos habían fracasado porque parecía expresarse solo en una fracción de las células tumorales. La hipótesis que cambió el rumbo surgió de la investigadora Sophie Hanina: quizá CD70 estaba en todas las células cancerosas, pero en niveles tan bajos que escapaban a la detección de los CAR-T convencionales.

Para poner a prueba esta intuición, el equipo desarrolló en 2022 una versión ultrasensible de la terapia, denominada HIT, capaz de reconocer cantidades ínfimas de CD70. Los resultados, publicados en la revista Science, son contundentes en modelos animales: erradicación completa de tumores humanos de páncreas, ovario y riñón implantados en ratones de laboratorio. Se trata de una demostración de concepto robusta, realizada con células T humanas frente a injertos tumorales derivados de pacientes, lo que refuerza su relevancia preclínica.

No obstante, la prudencia sigue siendo obligada. “Nunca se puede predecir la eficacia que tendrá en humanos”, advierte Sadelain. El salto del ratón al paciente requiere ensayos clínicos costosos y complejos, para los cuales aún no se ha conseguido la financiación necesaria. Además, persisten interrogantes fundamentales. 1)¿Podría esta estrategia afectar a células sanas que expresen CD70 en niveles bajos?; 2)¿Se mantendrá la eficacia en el entorno biológico mucho más complejo del cuerpo humano? 

El inmunólogo Manel Juan, del Hospital Clínic de Barcelona, ha calificado el estudio como “excelente”, aunque subraya la necesidad de analizar con detalle posibles efectos adversos fuera del tumor.

La dimensión económica añade otra capa de complejidad. Un tratamiento CAR-T industrial puede alcanzar los 300.000 euros por paciente. 

En España, el Sistema Nacional de Salud financia cinco CAR-T comerciales para tumores hematológicos, desarrollados por compañías como Gilead Sciences, Novartis, Janssen Pharmaceuticals y Bristol Myers Squibb, además de dos alternativas académicas impulsadas por la sanidad pública. Extender estas terapias a tumores sólidos implicaría no solo un reto científico, sino también financiero y organizativo.

La historia del primer paciente tratado con CAR-T, Bill Ludwig, en 2010, simboliza la dimensión humana de esta revolución. Desahuciado por una leucemia avanzada, recibió el tratamiento experimental como último recurso y logró una remisión completa que marcó un hito en la medicina contemporánea. Ese precedente demuestra que lo que hoy es experimental puede convertirse mañana en estándar terapéutico.

El avance hacia una CAR-T ultrasensible dirigida contra CD70 no garantiza aún una cura para los tumores sólidos, pero sí redefine los límites de lo posible. 

Si los resultados en humanos replicaran siquiera una parte de la eficacia observada en ratones, la oncología podría enfrentarse a una nueva transformación histórica. 

Como toda innovación disruptiva, el camino estará lleno de incertidumbres científicas, riesgos clínicos y debates éticos. 

Sin embargo, el principio que guía esta línea de investigación es claro. "Convertir las propias defensas del paciente en el arma más precisa contra el cáncer".

Fuente: El País.com

ANEXO I

 ¿En qué consiste la terapia CAR-T? 


La terapia CAR-T (siglas de Chimeric Antigen Receptor T-cell) es un tratamiento de inmunoterapia personalizado que utiliza las propias defensas del paciente para combatir el cáncer.

Fue desarrollada por investigadores como Michel Sadelain y Carl June, y ha revolucionado el tratamiento de algunas leucemias y linfomas.

Paso a paso:

  1. Extracción de células T.- Se extrae sangre del paciente y se aíslan las células T (un tipo de glóbulo blanco).
  2. Modificación genética.- En el laboratorio, se modifican para que expresen un receptor artificial (CAR) que reconoce una proteína específica del tumor.
  3. Multiplicación.- Estas células modificadas se expanden hasta obtener millones.
  4. Reinfusión.- Se vuelven a introducir en el paciente por vía intravenosa, como si fuera una transfusión.
  5. Ataque al tumor.- Las células CAR-T reconocen y destruyen las células cancerosas.

Es un tratamiento “viviente” porque las células modificadas pueden seguir activas dentro del cuerpo durante meses o incluso años.

¿Es doloroso?

En general, no es un tratamiento doloroso en sí.

  • La extracción de sangre puede ser algo incómoda, similar a una donación.
  • La infusión es como un suero intravenoso.
  • No implica cirugía.

Sin embargo, pueden aparecer síntomas físicos importantes después de la infusión, que pueden ser molestos o intensos.

¿Es peligroso?

Puede serlo, por eso se administra en hospitales especializados.

Posibles Efectos Secundarios

  1. Síndrome de liberación de citoquinas (SLC).- Es el efecto adverso más frecuente.
Puede provocar:
      1. Fiebre alta
      2. Bajadas de tensión
      3. Dificultad respiratoria

En casos graves puede requerir UCI, aunque hoy se controla mejor que hace años.

        2.Toxicidad neurológica

Puede causar:
      1. Confusión
      2. Dificultad para hablar
      3. Convulsiones (raro)
  1. Riesgo de infecciones.- Como afecta al sistema inmunitario, puede debilitar las defensas temporalmente.

Entonces… ¿vale la pena?

En muchos casos sí. Para algunos pacientes con leucemias o linfomas resistentes a todo lo demás, ha supuesto la diferencia entre la vida y la muerte.

Eso sí:

  • Se usa principalmente en cánceres de la sangre.
  • Aún se está investigando para tumores sólidos.
  • Requiere selección cuidadosa del paciente.

Fuente: Clínica Mayo

TRIBUNALES. La denuncia de Julio Iglesias a Yolanda Díaz, que puede volverse en su contra.

 “Exceptio veritatis” o por qué la denuncia de Julio Iglesias a Yolanda Díaz no es muy astuta.“Las acosadas podrían ser citadas”


A raíz del conflicto entre Julio Iglesias y Yolanda Díaz, se reactualiza un viejo principio jurídico que atraviesa siglos de tradición occidental: “Exceptio Veritatis”. 


Lo que en apariencia es una disputa por el honor y la reputación puede convertirse, paradójicamente, en un escenario donde la verdad —si logra probarse— opera como escudo para quien ha realizado la acusación. La advertencia del profesor Joaquín Urias apunta precisamente a ese posible “efecto boomerang” que podría transformar una estrategia defensiva en un riesgo procesal mayor.

La tensión entre honor y libertad de expresión

El núcleo del conflicto reside en la colisión entre dos derechos fundamentales: el derecho al honor y la presunción de inocencia, por un lado; y la libertad de expresión e información, por otro. Iglesias sostiene que las declaraciones públicas de Díaz —en las que lo habría señalado como “abusador sexual” y vinculado a situaciones de “esclavitud” laboral— constituyen injurias y calumnias con publicidad. Desde su perspectiva, la acusación vulnera su reputación y lo expone a un descrédito público irreparable.

Sin embargo, el derecho no se limita a proteger la imagen de las personas; también protege la posibilidad de denunciar hechos que puedan ser ciertos y de relevancia pública. Aquí es donde entra en juego la exceptio veritatis: en los delitos de injurias y calumnias, quien realiza la acusación puede quedar exento de responsabilidad si demuestra que lo dicho es verdadero. Este principio, heredado del derecho romano, sigue vigente en el ordenamiento jurídico español.

Exceptio veritatis: la verdad como defensa

La exceptio veritatis no es simplemente un tecnicismo procesal; es una manifestación de un principio más profundo: el derecho no castiga la verdad. Si alguien acusa a otra persona de un hecho grave y logra probarlo, el sistema jurídico entiende que no existe injuria, porque la reputación no puede construirse sobre la ocultación de conductas ilícitas.

La paradoja en este caso es evidente. Para que prospere la demanda de Iglesias, un tribunal tendría que concluir que las acusaciones son falsas. Pero el proceso judicial abriría la puerta a que la parte demandada aporte pruebas, testimonios y documentación orientados a demostrar que los hechos denunciados sí ocurrieron. Es decir, el procedimiento por injurias podría convertirse en un juicio indirecto sobre los presuntos abusos.

De ahí la advertencia de Urias: demandar en estas circunstancias podría no ser “muy astuto”, porque obliga a judicializar nuevamente unas acusaciones que, hasta ahora, no habían sido investigadas en España por cuestiones de competencia territorial. El pleito, lejos de cerrar el debate público, lo intensificaría y lo trasladaría al terreno probatorio.

El riesgo procesal y el efecto boomerang

El llamado “efecto boomerang” tiene varias dimensiones. En primer lugar, la reapertura del debate mediático: cada trámite judicial reavivaría el interés público sobre los hechos denunciados. En segundo lugar, la posible citación de las extrabajadoras como testigos. Aunque la Fiscalía hubiera rechazado investigar los hechos por no ser competencia española, en un proceso por injurias las declaraciones podrían adquirir relevancia para esclarecer la veracidad de las afirmaciones.

Así, la estrategia legal de defensa del honor podría transformarse en una vía indirecta para examinar judicialmente las acusaciones. Incluso si el procedimiento no equivaliera a un proceso penal por abusos, sí implicaría una evaluación judicial de los testimonios y pruebas disponibles. En términos jurídicos, la carga simbólica es significativa: el demandante quedaría expuesto a un escrutinio que inicialmente no existía en sede judicial española.

Dimensión política y simbólica

No puede ignorarse el contexto político. Díaz, como vicepresidenta y ministra, no habló en un ámbito privado sino desde una posición institucional. Sus palabras tienen una proyección pública mayor y, por tanto, una responsabilidad también más exigente. Pero al mismo tiempo, el interés general en conocer posibles abusos laborales o sexuales por parte de figuras públicas es indiscutible. La relevancia pública del cantante y la gravedad de las acusaciones elevan el estándar de debate.

El caso refleja una tensión característica de las democracias contemporáneas: cómo equilibrar la protección de la reputación con el derecho a denunciar comportamientos presuntamente abusivos. La exceptio veritatis opera como un mecanismo de equilibrio, recordando que la protección del honor no puede convertirse en un instrumento para silenciar la verdad.

Conclusión

La decisión de demandar por injurias puede parecer, en principio, un acto de defensa legítima frente a acusaciones graves. Sin embargo, cuando existe la posibilidad de que la parte demandada invoque la exceptio veritatis, la estrategia adquiere un componente de riesgo. El proceso judicial podría obligar a examinar con mayor profundidad aquello que se pretendía desmentir.

En este sentido, la observación de Joaquín Urias no se limita a un comentario jurídico técnico, sino que señala una lección más amplia: en determinados contextos, acudir a los tribunales no solo implica reclamar justicia, sino también aceptar que la verdad —si logra acreditarse— será el criterio definitivo. Y cuando la verdad entra en juego, el resultado puede no ser el esperado por quien inició la acción.

Fuente: El Plural.com

26 de febrero de 2026

DERECHOS HUMANOS. De la parodia del alto el fuego de Israel en GAZA y Cisjordania, a la triste realidad


La  ONU alerta del peligro de "limpieza étnica" de Israel en Palestina.   
 
La reciente publicación de un informe de la Oficina del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos vuelve a situar el conflicto entre Israel y Palestina en el centro del debate jurídico y moral internacional. 

El documento, que analiza el período comprendido entre noviembre de 2024 y octubre de 2025, no solo describe una intensificación de la violencia en Gaza y Cisjordania, sino que plantea interrogantes de extrema gravedad: la posible comisión de crímenes de guerra, crímenes de lesa humanidad e incluso actos constitutivos de genocidio. A partir de este diagnóstico, el informe interpela a la comunidad internacional y exige una reflexión profunda sobre la responsabilidad, la justicia y las condiciones necesarias para una paz duradera.

Uno de los ejes centrales del informe es la denuncia de una destrucción sistemática en la Franja de Gaza que, según la Oficina, parece orientada a provocar un cambio demográfico permanente. La devastación de barrios enteros, el bloqueo de ayuda humanitaria y los traslados forzosos de población son descritos como prácticas que no solo agravan el sufrimiento inmediato de la población civil, sino que alteran de forma estructural las condiciones de vida del pueblo palestino. La referencia a la hambrunacon cientos de muertes por inanición, incluidos numerosos niños— introduce un elemento particularmente alarmante: el uso del hambre como método de guerra, tipificado como crimen de guerra por el derecho internacional humanitario.

El informe también subraya que estas conductas podrían alcanzar la categoría de crímenes de lesa humanidad si se comprueba que forman parte de un ataque sistemático o generalizado contra la población civil. Más aún, advierte que, si existiera intención de destruir total o parcialmente a un grupo nacional, étnico, racial o religioso, podrían configurarse elementos del crimen de genocidio. En este punto, el documento enlaza con conclusiones previas de la Comisión Internacional Independiente de Investigación sobre el Territorio Palestino Ocupado, establecida por el Consejo de Derechos Humanos de las Naciones Unidas, que ya había señalado la posible comisión de actos de genocidio.

En Cisjordania, incluida Jerusalén Este, el patrón descrito es diferente pero igualmente preocupante. El informe documenta demoliciones de viviendas, detenciones arbitrarias, tortura y muertes bajo custodia. Estas prácticas, afirma, no serían hechos aislados, sino parte de una lógica de control, dominación y discriminación sistemática. La acusación implícita es que el marco de ocupación se ha transformado en un sistema que vulnera de manera estructural los derechos fundamentales de la población palestina.

La dimensión internacional del problema adquiere especial relevancia cuando se aborda la cuestión de la impunidad. El informe sostiene que el sistema judicial israelí no ha dado pasos significativos para exigir responsabilidades por las violaciones denunciadas. En este contexto, la intervención de la Corte Penal Internacional, que emitió órdenes de arresto contra el primer ministro israelí Benjamín Netanyahu por presuntos crímenes de guerra y de lesa humanidad, representa un hito jurídico de gran trascendencia. Sin embargo, la eficacia de estas medidas depende de la cooperación de los Estados y del compromiso real con el derecho internacional.

El informe no omite las violaciones cometidas por Hamás y otros grupos armados palestinos. Se documenta la retención de rehenes capturados durante el ataque del 7 de octubre de 2023, así como testimonios de tortura, violencia sexual y tratos inhumanos. Estos hechos también constituyen graves infracciones del derecho internacional y subrayan que la protección de los civiles debe ser una obligación incondicional para todas las partes en conflicto.

En definitiva, el texto de la Oficina del Alto Comisionado plantea una conclusión contundente, la justicia no es un elemento accesorio, sino la base indispensable para la reconstrucción y la paz. La impunidad perpetúa la violencia; la rendición de cuentas abre la posibilidad de reconciliación. La historia del conflicto, que se remonta a la creación del Estado de Israel en 1948 y al desplazamiento masivo de palestinos conocido como la Nakba, demuestra que las heridas no resueltas tienden a reproducirse en ciclos de violencia cada vez más destructivos.

Así, el informe no solo describe una tragedia humanitaria en curso, sino que formula una advertencia ética y política a la comunidad internacional: sin responsabilidad jurídica, sin reparación para las víctimas y sin garantías de no repetición, cualquier alto el fuego será frágil

La paz duradera entre israelíes y palestinos exige algo más que acuerdos temporales; requiere de un compromiso firme, con el derecho, la dignidad humana y la igualdad de derechos para ambos pueblos.

De los fines, obscenos y repulsivos, que esconde la creación de resort para millonarios en Gaza, sobre restos humanos de palestinos allí asesinados, y donde aún no fueron localizados muchos de sus cuerpos.

El Presidente Trump, propone una tesis incómoda. Pero lo verdaderamente obsceno no es solo la devastación material y humana de Gaza, sino la representación farisea de un supuesto futuro bajo un llamado “Plan Maestro”.

 El proyecto, presentado con la ligereza de un ejercicio escolar y la estética simplificada de un PowerPoint, se convierte en símbolo de burla. No es únicamente un plan urbanístico cuestionable; es, sobre todo, una operación de ilusionismo político que pretende superponer colores brillantes sobre una geografía de escombros y cadáveres.

El proyecto es absolutamente censurable, donde la crítica se puede desplegar a dos niveles. Donde en el primero, se desmonta la viabilidad práctica del plan. Pues dada la magnitud de la destrucción millones de toneladas de hormigón, miles de cuerpos aún bajo las ruinas convierte cualquier promesa inmediata de reconstrucción en una quimera. Incluso estimaciones de organismos internacionales como Naciones Unidas apuntan a que el desescombro podría prolongarse durante años antes de que se coloque “la primera baldosa”. La comparación con la limpieza tras el atentado contra el World Trade Center en Nueva York —que requirió meses con todos los recursos de Estados Unidos— subraya el abismo entre la retórica optimista y la realidad física.

En el segundo nivel, destaca la lógica económica. Proyectos como Ras El Hekma, impulsados en la costa mediterránea egipcia, cuentan con estabilidad estatal, infraestructuras básicas y un horizonte de inversión relativamente claro. 

En cambio, Gaza, carece de agua suficiente, de energía estable y de seguridad jurídica. 

Y la pregunta consecuente sería no solo moral sino estructural, ¿que capital privado asumiría una apuesta a tan largo plazo en un territorio devastado, políticamente inestable y jurídicamente incierto? 

Por supuesto que ninguno. Dado que el gran capital no actúa movido por la compasión ni por fantasías coloridas, sino por rentabilidad y garantías.

Luego, mirado el asunto desde un punto de vista  ético y simbólico, el plan no sería tanto un error de cálculo como una puesta en escena deliberada. La participación en el proyecto de figuras tales como  Donald Trump y Jared Kushner (yerno del anterior)  encuadra el proyecto en un estilo político caracterizado por la espectacularización, presentando gráficos simples como si fueran soluciones complejas, convirtiendo la devastación en oportunidad inmobiliaria y transformando el dolor colectivo en maqueta de resort

Esta exposición acusa a sus promotores no de ingenuidad, sino de cinismo, "saben que el proyecto es inviable y, precisamente por eso mismo, lo exhiben".

Este plan, además de tener la consideración de deleznable para cualquier persona de bien, también obliga a hacer autocrítica a cada lector, y a quienes observan desde fuera. La indignación, aunque justa, puede convertirse en un mecanismo reactivo que nos hace bailar al son de la provocación. Y si el plan es una ilusión, oponerse a él como si fuera real podría equivaler a actuar dentro del mismo teatro. Esta reflexión es especialmente potente: la política contemporánea no solo se libra en el terreno de los hechos, sino en el de las escenificaciones. El trampantojo puede capturar tanto a sus defensores como a sus detractores. 

Entonces, repentinamente surge una difícil pregunta: si el “Gaza Resort” es repulsivo e inviable, ¿cuál sería el futuro alternativo? 

Aquí aparecería el núcleo más honesto y desesperanzado de la respuesta a dicho proyecto inmobiliario. No basta con impugnar moralmente; es necesario imaginar condiciones de vida viables

Pero esa imaginación tropieza con una realidad devastada y con décadas de bloqueo, destrucción de infraestructuras y dependencia forzada. 

Por ello la reconstrucción no puede basarse únicamente en términos de macroproyectos turísticos, ni en la lógica del capital especulativo, pero tampoco puede eludirse la cuestión económica. Negar el plan no equivale a construir esperanza.

Al final, centrándose en el gobierno de Benjamin Netanyahu, la hipótesis sería que, el verdadero “plan maestro” no consiste en levantar una ciudad sostenible, sino en, hacer la vida tan inviable que la población termine por marcharse

La destrucción de infraestructuras básicas aeropuerto, plantas eléctricas, sistemas de saneamiento no sería accidental sino coherente con la anterior estrategia a largo plazo. 

La aparente complicidad o benevolencia ante propuestas externas funcionaría como cortina de humo frente a un objetivo más profundo: la desposesión progresiva.

En conjunto, poniendo en perspectiva, denuncia moral, análisis material y reflexión autocrítica, se concluye, que la mayor virtud reside en señalar la obscenidad de convertir una catástrofe humanitaria en colorida maqueta inmobiliaria. Así como recordar que la mera indignación no basta. Si la burla es intolerable, la respuesta no puede limitarse a gritar contra ella; debe consistir en articular alternativas concretas, aunque sean imperfectas y parciales.

Al final queda una inquietud abierta, ¿como imaginar un futuro digno cuando el presente parece diseñado para impedirlo? 

Tal vez la respuesta no resida en grandes planes espectaculares ni en resorts utópicos, sino en reconstrucciones modestas, con garantías de derechos básicos, como devolver la libertad y el territorio a quienes vivían antes allí, es decir a los palestinos.  

Frente al ilusionismo político, la tarea sería devolver peso y espesor a la realidad, sustituir el color superficial por cimientos sólidos, porque no basta con denunciar la oscuridad: es necesario aprender a producir luz sin crear nuevos espejismos.

 

De propósitos ocultos, tras la Junta de Paz de Trump, que evidencian clara estrategia para subyugar a los palestinos

La irrupción de una nueva arquitectura internacional bajo el nombre de “Junta de Paz” marca un punto de inflexión en la diplomacia contemporánea.

 Impulsada por el presidente estadounidense, Donald Trump y presentada inicialmente en la ciudad suiza de Davos, la iniciativa ha sido descrita por su promotor de manera grandilocuente, como “uno de los organismos más trascendentales jamás creados en la historia del mundo”. Sin embargo, más allá de la retórica, la propuesta abre interrogantes profundos sobre el futuro del multilateralismo, el papel de Naciones Unidas y, sobre todo, el destino de la población palestina en la Franja de Gaza.

La escenografía de la presentación no fue casual. En el marco de una cumbre internacional y rodeado de aliados políticos e ideológicos —entre ellos el presidente argentino Javier Milei y el primer ministro húngaro Viktor Orbán— Trump convirtió el anuncio en un acto de afirmación personal y política. El mensaje fue claro: la Junta de Paz no será un foro técnico limitado a la reconstrucción de Gaza, sino una plataforma alternativa de gobernanza global

La exclusión —o intento de relegación— de organismos como la Organización de las Naciones Unidas y la UNRWA revela la ambición de crear un sistema paralelo que supervise, e incluso condicione, el funcionamiento de las instituciones multilaterales tradicionales.

El contexto geopolítico refuerza la controversia. Países europeos clave como Francia, Alemania, Reino Unido o España han rechazado su participación formal, alegando el riesgo de socavar el orden multilateral vigente. En contraste, Estados como Arabia Saudí, Emiratos Árabes Unidos, Egipto o Bielorrusia han confirmado su adhesión, junto a Israel, representado por su primer ministro Benjamin Netanyahu, cuya situación internacional se ha visto tensionada por la orden de detención emitida por la Tribunal Penal Internacional. Esta composición heterogénea anticipa una gobernanza marcada más por afinidades estratégicas que por consensos universales.

En términos financieros, la Junta nace con un músculo considerable, donde nueve países han comprometido 7.000 millones de dólares, a los que Washington sumará otros 10.000 millones. La promesa de reconstrucción se acompaña de un ambicioso rediseño institucional de Gaza: desmilitarización, creación de una policía transitoria palestina, despliegue de 20.000 soldados de estabilización aportados por países como Indonesia, Marruecos o Kosovo, y la formación de 12.000 agentes en Egipto y Jordania

La narrativa oficial insiste en que “reconstruiremos Gaza no como era, sino como debe ser”, en palabras del ex primer ministro británico Tony Blair, miembro del comité ejecutivo de la Junta.

No obstante, esta promesa encierra tensiones profundas. ¿Puede hablarse de reconstrucción cuando el proceso está condicionado por la desmilitarización forzada y por la tutela de fuerzas extranjeras? ¿Hasta qué punto la creación de una “nueva policía” y un “gobierno autónomo” responde a la autodeterminación palestina o a un rediseño impuesto desde el exterior?

 La insistencia en supervisar a Naciones Unidas y en convertir la Junta en foro principal de resolución de conflictos globales sugiere un desplazamiento del multilateralismo clásico hacia una diplomacia de clubes selectivos con capacidad financiera y militar.

El discurso de Trump, cargado de referencias a su capacidad para “acabar con guerras” y salvar vidas, combina pragmatismo financiero con ambición simbólica. La evocación implícita del Premio Nobel de la Paz, que no le fue concedido en el pasado, añade una dimensión personal a la iniciativa. La paz entonces aparece no solo como objetivo geopolítico, sino como capital político.

Sin embargo, la cuestión central permanece, ¿que significa la paz para la población gazatí? 

Si la reconstrucción se concibe prioritariamente como apertura a la inversión extranjera, transformación tecnológica y reconfiguración institucional, bajo tutela internacional, el riesgo es que la dimensión humanael sufrimiento acumulado, la pérdida, el desplazamiento— quede subordinada a un proyecto de ingeniería política

Los documentos filtrados por medios estadounidenses, que aluden a planes para asfixiar económica y administrativamente a la población palestina, intensifican la sospecha de que la Junta podría convertirse en instrumento de control más que de emancipación.

La presencia de observadores de la Unión Europea, pese al rechazo formal de varios Estados miembros, evidencia la complejidad del momento. Bruselas parece debatirse entre mantenerse al margen de un sistema que considera paralelo y estar “en la mesa” para influir desde dentro. Esa ambivalencia refleja la tensión más amplia entre el orden internacional construido tras la Segunda Guerra Mundial y las nuevas fórmulas de poder que emergen en un mundo fragmentado.

En última instancia, la Junta de Paz simboliza un experimento de gobernanza global impulsado desde la potencia hegemónica, con fuertes apoyos financieros y militares, pero con legitimidad cuestionada. Si logra estabilizar Gaza y mejorar efectivamente la vida de sus habitantes, podría consolidarse como modelo alternativo. 

Si, por el contrario, se percibe como una imposición que margina a los actores locales y debilita el sistema multilateral, podría profundizar la desconfianza internacional y agravar fracturas existentes.

La historia juzgará si esta iniciativa fue un genuino intento de pacificación o un episodio más de competencia por la arquitectura del poder global. 

Entre la promesa de prosperidad y el temor a la asfixia, el futuro de Gaza vuelve a situarse en el centro de una disputa que trasciende sus fronteras.

Fuente: ONU; Desinformando.org; 20minutos.es

POSDATA

En España algo sabemos de que las derechas (extremas y radicales) llenen de mierda y  mentiras a la opinión pública, con la esperanza que el falso relato que difunden tenga más éxito que la verdad.

Y en ese contexto, en este momento se está produciendo una votación en el Congreso de Diputados, donde la suma de esas derechas va a tumbar la renovación del escudo social, del que dependen 12 millones de españoles y españolas. Y desde aquí les digo, que eso de aceptar cualquier relato se acabó y que cada palo aguante su vela. 

Si quieren joder la vida a 12 millones de personas y poner en peligro a millones de niños en riesgo de exclusión social, comprendería que bien harían y para nada lamentaría, que nadie de esos 12 millones de ciudadanos y muchos del resto de españoles y españolas, nunca votasen a PP, Vox y Junts, que bien que se lo merecen mientras no se aprobase en el Congreso el escudo social, porque la excusa que ponen de perjudicar a los pequeños propietarios que alquilan sus viviendas, simplemente es MENTIRA, y lo pongo en mayúsculas  para que sus limitadas inteligencias fascistas lo pillen. 

Y por otra parte, de no aprobarse el decreto que hasta ahora permitía la vigencia del escudo social, las autonomías, mayoritariamente gobernadas  por el PP con el soporte de Vox, a ver que hacen entonces, pues todas ellas tienen transferidas  las competencias respecto de proteger los derechos de los más desfavorecidos, que precisamente no son los propietarios, sino los que no tienen donde vivir, ni que comer.

Por cierto y cambiando de tema, sabido es, que el Rey Emérito siempre ha tenido libertad para ir y venir donde le plazca, pues si se marchó de España, no fue por el golpe de Estado del 23F, sino porque tenía cuentas pendientes con el fisco, y Hacienda le pedía una regularización tras otra. Y además, porque se descubrió que tenía cuentas en el extranjero con elevadas sumas de dinero sin declarar. Y comprendo que el señor Feijóo y la señora Ayuso, resten importancia a esto último, dado que es de suponer tienen las mismas aspiraciones económicas. 

En mi modesta opinión, los reyes, siempre debieran tener las mismas obligaciones fiscales que el resto de los mortales, incluidos protegidos de los justicia como Feijóo  y Ayuso, con sus respectivos allegados. Y además, si se incumplen dichas obligaciones fiscales, recibir mismo castigo que el resto de la ciudadanía. 

Fuente: Redacción