10 de marzo de 2022

EX VICEPRESIDENTE del KGB. Habla sobre prácticas corruptas de Putin en la Guerra Fría

 Nikolái Leonov fue miembro del KGB  entre 1954 y1991, llegando a vicepresidente de la agencia de inteligencia de la Unión Soviética. 

'Todo es verdad' ha emitido ahora la entrevista exclusiva al número dos del Comité de Seguridad del Estado de la URSS hecha desde su retiro en Rusia y donde destapó las formas corruptas de actuar de Vladímir Putin. Una entrevista que estuvo guardada en un cajón durante cuatro años.

Leonov relata que entró en el KGB en el año 1958 a raíz de su amistad con los principales líderes de la revolución cubana. "El Kremlin no esperaba ese triunfo tan espectacular. No sabían quién era Fidel Castro, el Che Guevara... No tenían nada de control ni inteligencia. Se acordaron de mí y me llamaron para que sirviera de traductor en las relaciones soviético-cubanas", explicó.

Pero aunque en sus comienzos era traductor, Nikolái Leonov llegó a ser el vicepresidente de la agencia de inteligencia, teniendo así acceso a toda la información del KGB. "A partir del 74 hasta 84, durante casi once años que yo tenía la plenitud de información de todo el cuerpo diplomático. Tenía una impresión de todo el mundo. Como dirección nosotros teníamos la suerte de formular análisis y pronósticos muy cercanos a la verdad (...) Las mentiras eran descaradas", señaló.

Cómo llegó Putin al poder, según Leonov

Vladímir Putin llegó a la presidencia del gobierno de Rusia en el año 2000, cuando Boris Yelstin le nombró como sucesor. Después llegaron las elecciones y el presidente en funciones pasó a ser el jefe de Estado.

Pero, ¿cómo un alcalde de San Petersburgo que apenas tenía éxito llegó en cuatro años a convertirse en presidente de Rusia? La clave, según Leonov, fueron los encargos que se le hicieron a Putin y que con éxito llevó a cabo para 'eliminar' a los enemigos de la élite rusa.

Por ejemplo, la trampa con prostitutas grabada y luego emitida por TV, que habría hecho Putin a Yuri Skuratov, fiscal general y opositor, que había acusado al entorno más cercano de Yelstin de corrupción; o los sobornos para evitar el impeachment del presidente, llegando incluso a pagar hasta 30.000 dólares a cada diputado de la Duma (Parlamento), además de, caso que fuese presidente, comprometerse a asegurar tanto la inmunidad jurídica, como la futura pensión vitalicia de Borís Yelstin. Con ello, Putin habría ganado el beneplácito de Yelstin. "Era un candidato que te ofrecía total seguridad. De repente no fue electo, fue elegido", explicaba Leonov. 

Asimismo, el exvicepresidente del KGB también retrataba a los oligarcas rusos, respondiendo a la pregunta, de que si todos ellos eran patriotas, diciendo que, según el Gobierno del Reino Unido, había unos 47.000 millones de dólares de los oligarcas rusos, y que  además, él mismo aseguraba, que en los papeles de Panamá había otros tantos, con lo cual quedaba claro lo que eran.

Otras curiosidades históricas

Por otra parte, Leonov cuenta en la entrevista algunos sucesos históricos de los cuales no sabríamos toda la verdad. Es el ejemplo, según él, de Lee Harvey Oswald, un exmarine estadounidense que presuntamente asesinó a John F. Kennedy, presidente de los Estados Unidos, el 22 de noviembre de 1963. Sin embargo, Nikolái Leonov relata en la entrevista que "el hombre estaba enfermo y era incapaz de mantener un arma". No duda en calificarle como "un cabeza de turco".

Por otra parte, las agencias de espionaje de Estados Unidos y la URSS durante la Guerra Fría (la CIA y el KGB) no habrían estado tan enfrentadas como parecía. Habrían llegado incluso a pactos y entendimientos.

Fuente: marca.com

CIBERDELINCUENCIA. Alerta Sector Financiero. Aumentan los datos bancarios disponibles para la venta en Deep Web

 Entre los principales hallazgos, se han identificado cuáles son los principales malware (programas malignos) bancarios que han vulnerado la seguridad de los usuarios, accediendo a credenciales e importante información financiera

Se ha publicado el informe semestral, Threat Landscape Report, que alerta que cada vez, más datos bancarios están a la venta en la Deep Web. El informe ofrece una panorámica de las amenazas más relevantes del segundo semestre de 2021.

Entre los principales hallazgos, se han identificado cuáles son los principales malware (programas malignos) bancarios que han vulnerado la seguridad de los usuarios, accediendo a credenciales e importante información financiera.

Aumento de ciberataques

A raíz del aumento de ciberataques, S21sec ha detectado que cada vez más piratas informáticos consiguen obtener datos y accesos a los equipos afectados para su posterior venta. Estas operaciones se llevan a cabo en mercados negrosde la Deep Web, como Genesis Market, Russian Market y 2easy Market; donde, mediante el pago de un determinado precio, se puede obtener acceso a máquinas infectadas, credenciales y datos sensibles.

La Agencia de la Unión Europea para la Ciberseguridad, ENISA, es la agencia de la Unión dedicada a lograr un alto nivel común nivel de ciberseguridad en toda Europa, hizo público un informe, “ENISA THREAT LANDSCAPE 2021”.

Inteligencia Artificial

La principal conclusión es que las amenazas a la ciberseguridad van en aumento. Estimulados por una presencia en línea cada vez mayor, la transformación de las infraestructuras tradicionales en soluciones en línea y basadas en la nube, la interconectividad avanzada y la explotación de nuevas tecnologías emergentes, como la Inteligencia Artificial (IA), el panorama de la ciberseguridad ha crecido en términos de sofisticación de los ataques, su complejidad y su impacto.

En particular, la amenaza a las cadenas de suministro y su importancia debido a sus efectos en cascada potencialmente catastróficos ha alcanzado la posición más alta entre las principales amenazas, hasta el punto de que la ENISA elaboró un panorama de amenazas específico para esta categoría de amenazas.

Robo de datos sensibles

“El robo de datos sensibles y accesos a equipos hackeados es cada vez más común entre los cibercriminales que pretenden sacar un beneficio económico. El malware bancario puede infectar tanto ordenadores como teléfonos, por lo que cualquier usuario que introduzca sus credenciales en algún dispositivo electrónico podría ser víctima de un software malicioso, poniendo en riesgo el dinero de sus cuentas bancarias”, apunta Sonia Fernández, responsable del equipo de Inteligencia de S21sec.

Cabe destacar que en esta iteración de la ETL se ha prestado especial atención al impacto de las ciberamenazas en varios sectores, incluidos los enumerados en la Directiva de Seguridad de las Redes y de la Información (DSRI). Una visión interesante de las particularidades de cada sector en lo que respecta al panorama de las amenazas, así como a las posibles interdependencias y áreas de importancia. En consecuencia, los panoramas de amenazas sectoriales merecen mayor atención.

ETL

Extract, Transform and Load es el proceso que permite a las organizaciones mover datos desde múltiples fuentes, reformatearlos y limpiarlos, y cargarlos en otra base de datos, data mart, o data warehouse para analizar, o en otro sistema operacional para apoyar un proceso de negocio.

Principales malware bancarios, atendiendo a su funcionamiento, alcance e impacto. Entre ellos, SquirrelWaffle, Numando, Guildma e Infostealers, cuya propagación se lleva a cabo a través de campañas de envío de correos electrónicos malignos capaces de infectar el sistema.

El año 2021 también se han dado algunos pasos notables por parte de los defensores de la comunidad cibernética, así como de los responsables políticos. La comunidad mundial ha empezado a darse cuenta de la importancia de la comunicación y la cooperación para examinar y rastrear a los ciberdelincuentes, y el ransomware (la amenaza más destacada para el periodo de presentación de informes de ETL 2021) se ha convertido en un tema prioritario en las agendas de las reuniones sobre estrategia entre los líderes mundiales.

Infostealer, una amenaza real para las entidades bancarias

Durante el último semestre de 2021, el malware de robo de información conocido como Infostealer ha puesto de manifiesto la vulnerabilidad de los usuarios y las entidades bancarias en materia de ciberseguridad. Al igual que en el primer semestre del año, este tipo de malware ha mantenido su actividad en alza mediante diversas campañas dirigidas a la obtención de credenciales bancarias. “Los ciberdelincuentes desarrollan y mejoran las capacidades de los Infostealers continuamente para acceder a la información personal o datos bancarios de los usuarios con mayor facilidad”, señala Sonia Fernández.

A través de tareas de monitorización y detección, S21sec ha observado que la actividad de los Infostealers durante el último periodo de 2021 se ha centrado en la infección de equipos y redes para la obtención de información sensible y datos de las víctimas. Asimismo, en algunos casos se han distribuido junto con otro malware o ransomware con el objetivo de propiciar un ataque más contundente. Es el caso de Vidar, uno de los Infostealers más utilizados en 2021 debido a la facilidad de compraventa en los mercados de la Deep Web.

Malware

Se llama programa malicioso, programa maligno, programa malévolo, programa malintencionado, en inglés malware, badware o código maligno, a cualquier tipo de software que realiza acciones dañinas en un sistema informático de forma intencionada y sin el conocimiento del usuario.

Infostealers

Stealer es el nombre genérico de programas informáticos maliciosos del tipo troyano, que se introducen a través de internet en un ordenador con el propósito de obtener de forma fraudulenta información confidencial del propietario, tal como su nombre de acceso a sitios web, contraseña o número de tarjeta de crédito.

Ransomware

Un ransomware o ‘secuestro de datos’ en español, es un tipo de programa dañino que restringe el acceso a determinadas partes o archivos del sistema operativo infectado y pide un rescate a cambio de quitar esta restricción.

Android, el principal objetivo

Los ciberdelincuentes han añadido los smartphones y las tablets a su lista de objetivos principales, provocando un aumento de las amenazas dirigidas específicamente contra este tipo de dispositivos. Además, si su sistema operativo es Android, la incidencia es todavía mayor. “Aunque se están comenzando a desarrollar cada vez más malware para otros software, como iOS; Android es el más utilizado por la mayor parte de la población mundial y, por lo tanto, el objetivo más rentable para los actores maliciosos”, añade Sonia Fernández.

Fuente: Diario16.com

ECONOMIA. La guerra resucita el miedo al fantasma de la estanflación

 La duración del conflicto se antoja decisiva para determinar el golpe al PIB mundial que podría desembocar en inflación sin crecimiento, aunque los expertos vaticinan todavía un avance en 2022

Los años veinte del pasado siglo trajeron una década de paz y esperanza tras una pandemia de gripe que dejó millones de muertos. Los años veinte del siglo XXI han unido enfermedad y guerra sin paréntesis festivo de por medio.

Mascarillas y bombas.

Como en un coche gripado que se le pinchan las ruedas, así anda la economía del planeta. El vocabulario económico de cada tiempo tiene sus modas.

En la Gran Recesión, las hipotecas subprime estaban por todas partes; en la crisis de deuda, la prima de riesgo era el termómetro que avisaba de la calentura; y en el año del inicio de la pandemia la palabra restricciones fue sinónimo de parón de la actividad. En este año lo previsto era, la recuperación  y en todos los idiomas.  Pero en su lugar gana espacio en la conversación un vocablo maldito, híbrido de otros dos: estanflación, combinación de estancamiento e inflación, acuñado en los años setenta para definir un cuadro de escaso o nulo crecimiento acompañado de un incremento de los precios. Una pesadilla de doce letras.

Cuando el río suena, ……

Un día después de la invasión rusa, la Comisión Europea calculó el golpe al crecimiento en un 1% y un incremento de la inflación de un punto en el peor de los escenarios. Eso todavía dejaría margen para crecer de manera robusta, dado que las previsiones de Bruselas cifraban en el 4% el avance del PIB en la zona euro antes de la guerra. El economista jefe del Banco Central Europeo (BCE), Philip Lane, dijo la semana pasada que el impacto será aún menor, de tres o cuatro décimas, aunque sí augura subidas de precios más sostenidas.

Por tanto, existe consenso, sobre que una mayor duración de subidas de precios, muy dañinas para el poder adquisitivo de los consumidores, serán imparables en pleno bum del gas y el petróleo. Cuando este último ha superado umbrales impensables hace no tanto, por encima de los 130 dólares el barril este lunes. Mucho más divididas parecen las posturas acerca de un crecimiento estancado. El gobernador del Banco de Portugal, Mario Centeno, está entre los más pesimistas. “Hay escenarios de estanflación frente a nosotros”, aseguró este miércoles en un evento en Lisboa. “Obviamente, dependerá de la duración del conflicto y de la respuesta más o menos concertada (en política fiscal) de los europeos”, matizó. En una tercera vía, la de la cautela, se mueven Olli Rehn, su homólogo del Banco de Finlandia, y la presidenta del BCE, Christine Lagarde, quienes creen que es demasiado pronto para evaluar el impacto del conflicto en la economía europea.

Hasta ahora, la inflación estaba alimentada básicamente por los altos precios de la energía, el alza de otras materias primas, sobre todo agrícolas, y la crisis global de suministros derivada de la carencia de chips y los problemas de las navieras para entregar mercancías en un entorno de alta demanda, colapso de los puertos, fábricas afectadas por contagios y falta de camioneros y trabajadores portuarios.

La guerra ha exagerado esa tendencia. Precios de la energía aún más altos debido a que Rusia es uno de los grandes productores de gas y petróleo. Precios del trigo en máximos de 14 años porque Rusia y Ucrania están entre los mayores exportadores mundiales y son algo así como el granero de Europa. Fuertes aumentos del maíz y otros cereales, también de metales como el aluminio y el níquel.

“Cada escalada nos acerca a la estanflación, pero estamos lejos”

Otros analistas coinciden en lo básico del diagnóstico. Philippe Waechter, jefe de Investigación económica en Ostrum AM cree que la guerra “añadirá presión al entorno inflacionario e impondrá un impuesto al crecimiento mundial”.

Ángel Talavera, economista jefe para Europa de Oxford Economics, ve el conflicto “tremendamente estanflacionario”, porque hace subir la inflación y afecta negativamente al crecimiento.

El economista y exsecretario del Tesoro italiano, Lorenzo Codogno, explica que “se ha vuelto mucho más probable que las tensiones sobre los precios del petróleo y el gas continúen por más tiempo, con riesgos de racionamiento que serían particularmente dañinos para la economía. Es probable que esto reduzca al menos entre 0,5 y 1 punto porcentual el PIB de la zona euro este año”, sostiene.

El tsunami bélico ha golpeado una recuperación que en casos como el de España es todavía incompleta, con el PIB sin alcanzar los niveles previos a la pandemia y la inflación en el 7,4%, niveles no vistos desde 1989. Ante la escalada de los precios, una subida de tipos por parte de los bancos centrales demasiado rápida, que encareciera los costes de financiación y debilitara el crecimiento, figuraba a la cabeza de los temores. En tiempos de guerra y provocaciones nucleares, el número de amenazas se vuelve casi indescifrable.

Fuente:  El Pais.com

6 de marzo de 2022

Rusia incrementa el asedio a Kiev e impulsa la asfixia a Mariupol tras fracasar la evacuación de civiles

Putin lanza nuevas amenazas y asegura que solo detendrá la guerra si Ucrania se rinde. Tres personas muertas por los ataques rusos contra la carretera por la que huyen los civiles de Irpin a Kiev


Mariupol, la estratégica ciudad portuaria asediada y bombardeada por las tropas rusas, se acerca este domingo hacia un final desastroso, tras fracasar del segundo intento de alto fuego para evacuar a cientos de miles de personas atrapadas en la ciudad, que se ha convertido en una ratonera. Mientras, el Ejército ruso ha redoblado su ofensiva contra Kiev: el suburbio de Irpin, a 25 kilómetros de la capital ucrania, se encontraba este domingo bajo un intenso bombardeo de artillería, mientras los civiles trataban de huir entre el sonido constante de los bombazos.

Tras una conversación con el presidente turco, Recep Tayyip Erdogan, el presidente ruso, Vladímir Putin, aseguró que no tenía intención de frenar la ofensiva.

Rusia y la Guardia Nacional de Ucrania se acusaron mutuamente de impedir el establecimiento de un corredor humanitario en Mariupol.

Los funcionarios locales de Mariupol tenían programado que un convoy encabezado por la Cruz Roja ayudase a sacar a la población civil del municipio, completamente sitiado por las tropas rusas y sin agua, calefacción, electricidad ni cobertura de teléfono o internet desde hace varios días, aunque el plan de evacuación, previsto para este domingo por la mañana no pudo llevarse a cabo, según las confusas informaciones sobre el terreno, informa The New York Times.

La salida de civiles acordada un día antes, el sábado en Mariupol y en la pequeña localidad sureña de Volnovaja, también en condiciones críticas, tuvo que suspenderse por el fracaso del alto el fuego de solo cinco horas en esas poblaciones, pactado por Kiev y Moscú.

El Gobierno ucranio acusó al Kremlin de bombardear la zona establecida como corredor humanitario para la salida de los civiles y la entrada de productos sanitarios y medicamentos, y de utilizar “artillería pesada y cohetes” contra Mariupol, ciudad que Rusia pretende controlar. El presidente ruso, Vladímir Putin, culpó a las autoridades ucranias de “sabotear” el acuerdo y el corredor para civiles.

Situación desesperada

Mientras, la ofensiva rusa se ensaña también con la zona de Kiev. Varios proyectiles de mortero han caído a lo largo de la mañana de este domingo en la carretera por la que están siendo evacuados a pie los civiles de la localidad de Irpin en dirección a Kiev ―las dos localidades están a unos 20 kilómetros—. Hay, al menos, tres muertos causados por uno de esos morteros en el cruce principal del pueblo de Romanov, según han confirmado varios reporteros presentes durante los ataques. Los cuerpos permanecían tapados delante de la iglesia y del monumento a los caídos en la Segunda Guerra Mundial, a escasos metros de donde el ejército ucranio tiene un destacamento en retaguardia, desde el que salen constantemente militares hacia la línea del frente.


Los morteros cayeron repetidamente en el mismo lugar por el que los últimos días pasan sin parar miles de vecinos camino de Kiev. La mayoría son mujeres y niños que, en algunos casos, van acompañados por los hombres que, posteriormente, regresan a la localidad y colaboran en su defensa. Romanov contaba hasta el comienzo de la guerra el 24 de febrero con unos 2.000 habitantes. Esta localidad tenía uno de los dos puentes que dan acceso a Irpin y que los propios militares locales dinamitaron la semana pasada para tratar de frenar el avance de las tropas del Kremlin.

La huida de ciudadanos de Ucrania tampoco deja de crecer. Filippo Grandi, alto comisionado de refugiados de Acnur, la agencia de la ONU para los refugiados, ha informado este domingo de que Naciones Unidas eleva ya a 1,5 millones las personas desplazadas desde Ucrania hacia los países limítrofes por culpa de la invasión de Rusia hace 11 días.

La directora de operaciones de Médicos Sin Fronteras, Christine Jamet, ha exigido este domingo que se reanuden las evacuaciones. “Las personas que buscan seguridad tienen que poder ponerse a salvo sin miedo a sufrir los efectos de la violencia”. La ONG considera que los corredores humanitarios no son suficientes. “El paso y acceso seguro para la ayuda humanitaria debe ser un derecho, no un privilegio”, sostienen en un comunicado.

EDITORIAL

Estoy seguro que tanto Putin, como sus secuaces, terminarán siendo juzgados por “Crímenes de Guerra”, “Crímenes de lesa Humanidad” y “Crímenes por Agresión”; aunque al paso que van, tampoco me extrañaría se añadiese el cargo de “Crímenes por Genocidio”. Si Dios existe, espero que lo pueda ver, sino en esta vida, en la siguiente. Y veremos entonces, si el sátrapa de Putin sonríe frente al Creador,  cuando tenga que rendir cuentas.

Fuente: El Pais.com 

GEOPOLITICA. Consecuencias geoestratégicas respecto de la agresión de Rusia a Ucrania

La invasión de Ucrania por parte de Rusia cambia el orden mundial quizás para siempre y traerá importantes cambios estratégicos para todo el planeta.


En solo  once días, que son los que van desde el ataque ruso a Ucrania hasta hoy, el mundo ha cambiado y quizá para siempre. Muchas serán las consecuencias geopolíticas de esta invasión por parte de Rusia a este país europeo, la cual es una ocupación injusta, no provocada, y desproporcionada por los medios militares utilizados.

Mintiendo en todo momento y a todo el mundo, el presidente ruso, Vladimir Putin, ha demostrado al planeta que no es un líder fiable, con el que se pueda buscar el entendimiento diplomático, sino más bien lo contrario, puesto que solamente valora la razón de la fuerza, y no la fuerza de la razón, que nada más cree en la guerra y la conquista; su instinto brutal y despiadado, así lo demuestra,  al igual que los 360 civiles ucranianos muertos por el ejército invasor, lo cual ha revelado hasta dónde está dispuesto a llegar.  Que unido a su lenguaje apocalíptico y provocador, (que intenta aterrorizar al mundo y  que solo ha conseguido que todos le den la espalda) parece ser que quiere imponer y cambiar las reglas de la guerra a su favor, para negar la libertad a Ucrania de escoger sus aliados, mientras que Rusia tiene plena libertad para disponer del ejército de Bielorrusia como aliado, y así poder masacrar al pueblo ucraniano, con mayor comodidad.

Consecuencias geoestratégicas de la Invasion de Ucrania por parte de Rusia

Esta guerra que ya dura 11 días de muerte y destrucción, sin que nadie sepa cuando acabará; al tiempo deja  claro que comienza una nueva Guerra Fría de consecuencias inciertas y, seguramente, turbulentas.

La sorprendente unión y compenetración de la Unión Europea y la OTAN

Tendremos que darle las gracias al sátrapa Putin por haber logrado en unos días algo que nadie había logrado en medio siglo: la unidad de la Unión Europea y la OTAN, junto a los Estados Unidos y todo el mundo occidental, en favor de la causa ucrania. Nadie en todo Occidente, salvo la extrema izquierda residual y la extrema derecha fanática y enloquecida trumpiana, apoyan la cruzada rusa en Ucrania. Nadie, salvo cuatro tarados desprestigiados totalmente y los diarios serviles a la causa rusa, apoya a Putin en su delirio imperial. Putin está absolutamente solo frente al mundo.

El absoluta soledad y  descrédito total de Rusia en el panorama internacional

A partir de ahora, y seguramente durante muchos años, Rusia se ha granjeado un descrédito internacional único desde los tiempos de la Alemania nazi, a la que, al final de la Segunda Guerra Mundial, le habían declarado la guerra decenas de naciones. Los rusos, a tenor de esta invasión y la consiguiente cascada de sanciones decretadas por la UE y los Estados Unidos, se convertirán en los nuevos parias del siglo XXI. Aparte que, en apenas unos días, con el hundimiento del rublo y la inflación descontrolada, el pueblo ruso sin culpa de nada, hoy son mucho más pobres, con menos poder adquisitivo, y quedan atrapados en esa gran jaula de alambre de espino llamada Federación Rusa.

La vuelta al liderago mundial de Estados Unidos, del que nunca se ha había ido a pesar los incrédulos 

El mundo libre, desde Ucrania hasta Islandia, desde Taiwán hasta Florida, mira hoy hacia los Estados Unidos, nación líder en el mundo que puede garantizar la libertad y la democracia en el planeta frente a los delirios totalitarios e imperialistas de Putin. Si Estados Unidos cumple su deber como garante de las libertades y los derechos humanos en toda Europa, el mundo libre podrá hacer frente a este gran desafío y golpear a Rusia de una forma rotunda y contundente.

La redefinición del papel de China en el nuevo orden mundial

China, aunque asomó los dientes antes y durante la ocupación de Ucrania quizá con la intención de anexionarse a Taiwán siguiendo los pasos de Rusia, se está mostrando moderada y menos beligerante de lo que cabía esperar (quizás influido por la reacción internacional hacia Rusia respecto la invasión de Ucrania) incluso exhortando a Moscú a una mayor moderación. Su papel en esta crisis, si muestra cordura y se ofreciera a la mediación ante Moscú, será vital para el desenlace de la crisis en las próximas semanas.

La probable desaparición de Ucrania de la escena europea

Es un escenario que, a tenor lo que está ocurriendo, no debería descartarse. En cualquier caso, la nueva Ucrania que surja tras la guerra será muy distinta a la que conocemos actualmente en los mapas y casi con toda seguridad las regiones del Este, el Donbas, junto con otros territorios serán anexionados por Rusia tras la invasión. Crimea fue el experimento, Ucrania es la demostración del mismo. Aunque por otra parte también se habla de un gobierno en el exilio de Ucrania si finalmente es invadida completamente, que no es imposible.

Las democracias de países fronterizos con Rusia, quedan amenazadas

Ahora le toca a Ucrania y seguramente Putin, después de acabar la presente invasión, no se va a detener en sus planes neoimperialistas. Bielorrusia, que sorprendentemente ha apoyado a Rusia, quedará subordinada a partir de ahora a los caprichos geoestratégicos de Moscú, sin capacidad de cuestionarlos, incluso, llegado el caso, si hubiera cambio de gobierno en Minsk, bajo la amenaza de ser ocupada por su “aliado” ruso. Luego está Moldavia, que no pertenece a la OTAN ni a la UE, y cuya presencia del XIV ejército ruso en Transnistria es inquietante y preocupa a las autoridades de ese país, que seguramente dejarán sus sueños europeístas y altantistas para otro momento más afortunado.

Las democracias  neutrales de Europa abogan por dejar de serlo

Suecia, Finlandia y Suiza, después de asistir aterrorizados ante lo que está ocurriendo en Ucrania, comienzan a pensarse seriamente lo de su neutralidad y pacifismo militantes. Finlandia, lógicamente, siendo fronteriza con Rusia, tiene miedo y el pasado, que siempre es una losa, pesa en el subconsciente colectivo, toda vez que ya el gigante ruso intentó ocuparles en 1939, sin éxito, en una cruenta guerra. Suecia conoce bien al oso blanco ruso, del que ha sufrido varios veces sus zarpazos. Y quizá Suiza, vista lo visto, prefiera mejor vivir bajo las botas del ‘imperialismo norteamericano” que bajo la despiadada bota putinesca y sus adláteres neofascistas. Ya llaman todos a las puertas de la OTAN, ¡bienvenidos!

Alemania se rearma y prepara para la guerra

Lo nunca visto, de repente, y bajo una coalición de izquierdas, Alemania abandona su discurso pacifista de toda la vida y anuncia que, a partir de ahora, gastará un 2% de su presupuesto en defensa, tal como les había sugerido en alguna ocasión el presidente norteamericano Donald Trump. Aparte de esa medida, también anuncia que modernizará a sus anquilosadas Fuerzas Armadas y destinará a dicho plan unos 100.000 millones de euros, contraviniendo la política de defensa de muchas décadas en esta materia y la neutralidad casi activa de la anterior canciller Angel Merkel, cuyos planes para un gasoducto con Rusia quizá vayan a parar al cubo de la basura. Ojalá.

El discurso aislacionista de Trump pierde todo su contenido, si es que alguna vez lo tuvo

El ex presidente norteamericano Donald Trump, gran amigo de Vladimir Putin (del que recientemente le tildó de inteligente) queda absolutamente desautorizado y deslegitimado en esta crisis, tal como los hechos están demostrando y ulteriores lo corroborarán. El gran patán y golpista profeso desautorizó y deslegitimó a la OTAN, se mofó públicamente de la Unión Europea y truncó el vínculo transatlántico, que ha revitalizado Joe Biden, dejando a Occidente indefenso frente a Putin y China. Ahora, con la crisis de Ucrania, poco a poco, se va recuperando la necesaria confianza y unidad de Occidente para hacer frente a esta afrenta. El aislacionismo norteamericano no llevaba a nada, solamente a ese callejón sin salida que han sido Hitler, Stalin y Putin en la historia. Trump debería ser juzgado por delitos de alta traición, incitación al golpe de Estado y conspiración con el enemigo para ejecutar crímenes de guerra. Qué suerte si nos libramos para siempre de este personaje histriónico, faltón y felón.

Fuente: Diario16.com 

ENERGIA. ¿La alternativa europea al gas ruso pasa por los Pirineos?

 La crisis energética deja en evidencia las insuficientes interconexiones de España con el resto del continente, gracias a la falta de iniciativa europea.

                                                             España tiene aquello  que Europa necesita con urgencia

Como es una potente red de plantas capaces de regasificar el gas natural licuado (GNL) que llega por barco de terceros países, de Estados Unidos a Qatar pasando por Nigeria o Trinidad y Tobago, y que es fundamental para sustituir lo que hoy compra a Rusia. Pero la débil infraestructura de transporte hacia Francia y el resto del continente la convierten en poco menos que la isla del tesoro al que nadie puede llegar puesto que el plan de la Comisión Europea de hacer de España un enorme punto de recepción y regasificación para su posterior distribución al resto de la UE tiene un cuello de botella en los Pirineos.

La crisis energética ha demostrado que la infraestructura necesaria para poder trasvasar el gas entre Estados miembros, ante las crecientes dudas sobre el suministro ruso, no está operativa. La relevante deficiencia es especialmente hiriente en el caso español, pues hace casi una década, cuando se acordaron las líneas maestras del proyecto del ducto llamado Midcat, que luego se abandonó, y que originariamente iba a atravesar la cordillera que separa Francia y España por debajo y que ahora mismo, a lo mejor, algunos pocos se arrepienten de haber tomado aquella decisión y otros muchos lamentan que no se terminase el Midcat.

De lo cual se quejan desde Bruselas, hasta Berlín, pasando por Madrid y París, además de otras  capitales del centro y el este de Europa, que podrían hoy jugar una carta distinta a la de Rusia para asegurar el normal funcionamiento de su industria, su sistema eléctrico y sus calefacciones.

  “La capacidad de interconexión es limitada en algunas áreas, notablemente entre España y Francia, lo que limita el uso de la capacidad de regasificación de España para llevarlo a otros países”, corroboran los técnicos de la Agencia Internacional de la Energía (AIE) en un informe presentado este jueves. “La mayor capacidad de importación de GNL está en España, pero su conexión con el resto de la red europea es limitada”, reconoce, en el mismo sentido, el servicio de documentación y análisis del Parlamento Europeo en otro estudio reciente.
   España consume algo más de 30 millardos de metros cúbicos (bcm) de gas natural al año y puede importar y regasificar casi 60. Descontando la garantía de suministro hacia Portugal ―que cuenta con una sola regasificadora, frente a las seis de su vecino ibérico—, se podrían enviar más de 20 bcm al resto de Europa. El problema es que los dos ductos que atraviesan ahora Pirineos (Irún y Larrau) únicamente permiten pasar, a su máximo rendimiento, la tercera parte de esa cantidad. El resto, por más que pudiera llegar a España, no podría salir hacia el resto del continente.

“De haber salido adelante, habría cambiado mucho la película: España podría utilizar su capacidad excedentaria de importación y regasificación, que es mucha, para hacer llegar el gas a Francia y el resto de la UE”, enfatiza Gonzalo Escribano, investigador del Real Instituto Elcano.

Por un lado, se piden dejar de importar combustible de Rusia como represalia por una invasión, la de Ucrania, que viola un buen número de preceptos del derecho internacional. Por otro, Putin tiene la potestad de cerrar el grifo del gas a su antojo, que sería como pegarse un tiro en el pie, justo cuando más necesita divisas para la campaña bélica y para compensar el golpe de las sanciones.

En ambos casos, sin embargo, Europa cuenta con pocas alternativas reales de abastecimiento: todos los huevos de la cesta estaban puestos en reforzar las conexiones con Rusia (a través del gasoducto Nord Stream 2) que parece ha salido rana y ninguno en el sur.

Presión para acelerar el Midcat

Pese a las reiteradas negativas de los Gobiernos español y francés, escudándose en su alto coste y baja rentabilidad futura, son varias las voces que han pedido en los últimos días rescatar el proyecto del cajón del olvido para doblar la capacidad de interconexión entre ambos países con un nuevo tubo bajo el Pirineo catalán. “Para tener la menor dependencia de Rusia es importantísimo reactivar el proyecto acordado en 2013″, manifiesta Josep Sánchez Llibre, presidente de la patronal catalana Foment del Treball, en referencia a la semilla sin fruto del Midcat. Aquella obra, de la que se llegaron a iniciar los trabajos para enterrar tramos de tubo, acabó en agua de borrajas después que los reguladores español y francés la dejasen caer hace tres años, cuando ya había sido rebautizada como Step (South Transit East Pyrenees).

Fuente: El Pais.com

5 de marzo de 2022

CIBERATAQUES. La ciberguerra que no cesa de Rusia contra Ucrania.

 A mediados de enero se registró el primer ciberataque serio contra Ucrania, pero entre 2014 y 2017, grupos de ‘hackers’ vinculados a Rusia causaron estragos en el país

La ofensiva militar de esta semana de Rusia sobre Ucrania, está precedida de una ciberguerra que lleva meses, e incluso años, activa, contando desde la invasión de Crimea en 2014, que nunca han cesado del todo los ataques a los sistemas de la ex república soviética. Como le ocurrió en Ucrania en 2015, que dejó sin calefacción a miles de personas  o eliminar datos sensibles del Gobierno o  colapsar los sistemas informáticos de las empresas, como se vio en 2017 con NotPetya, virus informático, lanzado originalmente en Ucrania para torpedear instituciones de ese país y que se acabó extendiendo por todo el mundo.

La guerra cibernética es uno de los componentes de las llamadas guerras híbridas. “Consiste en un conjunto de técnicas que vienen a suplir la invasión convencional por tierra. Es complicado definir de qué instrumentos hablamos, pero incluyes desde ciberataques o desinformación hasta la utilización de inmigrantes como arma, como se ha visto en Bielorrusia”, describe Andrea G. Rodríguez, investigadora en tecnologías emergentes en Cidob (Barcelona Centre for International Affairs).

“Los ciberataques forman parte del manual de estrategia de Moscú. Los usaron en 2008 en Georgia coincidiendo con la invasión y en 2014 en Ucrania para atacar infraestructuras energéticas y de comunicación”, incide Rodríguez.

En esta ocasión, el primer aviso llegó el 14 de enero, cuando Microsoft detectó un virus, WhisperGate, que se infiltró en varias webs gubernamentales. El modus operandi del ataque se parece mucho al de Voodoo Bear, un grupo organizado de hackers asociado a los servicios secretos rusos (FSB).

La semana pasada se registraron también ciberataques dirigidos a las webs del Ministerio de Defensa ucranio, a la del ejército y a las de bancos estatales. El jueves, coincidiendo con la invasión terrestre por parte de Rusia, varias webs del Gobierno ucranio dejaron de funcionar por culpa de un ataque de denegación de servicio que buscaba ahondar en el sentimiento de pánico de una población que ya teme por su vida. Ayer mismo, la firma de ciberseguridad CyberArk alertaba del peligro de Hermetic Wiper, el malware (software malicioso) que borra todos los datos del sistema que infecta, involucrado en los ciberataques dirigidos a las infraestructuras de Ucrania.

“Esperamos que se produzcan campañas masivas de desinformación por parte de ambos bandos del conflicto y podemos estar seguros de que los atacantes aprovecharán esta oportunidad para distribuir otro tipo de malware”, dice Luis Corrons, analista de seguridad de la firma de antivirus Avast. “También podemos prever la posibilidad de que se utilicen armas digitales para atacar las infraestructuras físicas a través de los ordenadores que las controlan, como ocurrió con Stuxnet”, añade.

Ataques de autoría difusa

Conocidos en el sector como APT (amenazas persistentes avanzadas, en sus siglas inglesas), los grupos como Voodoo Bear distan de ser un conjunto de piratas informáticos cuya motivación sea hacer el mal. Están muy bien organizados, a menudo tienen estructuras jerarquizadas similares a las de las empresas y, al estar extraoficialmente apoyados por Gobiernos, disponen de muchísimos recursos. Los suficientes como para armar estrategias de ataque en el mismo día en que se descubra una vulnerabilidad importante en un sistema que se quiera atacar (este tipo de ataques, acaso los más letales, se conocen como zero day exploits). Solo los servicios secretos de las grandes potencias, como la NSA de EE UU, las diferentes agencias del GRU ruso o el MI6 británico, tienen sobre el papel más capacidades que ellos.

Los servicios secretos occidentales tienen serias sospechas de que algunos países, como Rusia, China, Corea del Norte o Irán, patrocinan a algunas de las principales APT.  Solo meras sospechas porque el ciberespacio resulta prácticamente imposible demostrar la autoría de un ciberataque. Frecuentes son los ataques de falsa bandera, en los APT se hacen pasar por otras o incluso por hacktivistas. Entre estos últimos destacan Anonymous, un grupo heterogéneo y no organizado de hackers que ya le han declarado la guerra (cibernética) a Rusia.

“En el mundo de internet es complicadísimo saber de dónde vienen los ataques o quién está detrás de estos”, apunta Corrons, de Avast”. Un ordenador puede conectarse desde Barcelona a un servidor ubicado en Pakistán que pase por otro en las Seychelles para mandar software malicioso a Pekín. El rastro del ataque queda disuelto como una gota en el mar.

“Las APT se rastrean con pistas aportadas por los servicios de inteligencia, correlaciones de muestras, particularidades del código, reutilización de partes del mismo o estudio del modus operandi”, explica el hacker y analista de ciberseguridad Deepak Daswani. Resulta dificilísimo atribuirlos, pero todavía más ubicar geográficamente su origen. “Los servicios de inteligencia de los países sí que pueden tener información, pero no te enseñarán sus pruebas y te los tienes que creer: pueden tener también interés en marearte”, añade Corrons.

Otra de las ventajas de la ciberguerra es que se puede enmascarar como ciberdelincuencia: hay veces que las propias APT lanzan sus ataques bajo la forma de un ransomware (virus por el que se ofrece un rescate). Es lo que pasó por ejemplo con NotPetya, el virus que atacó en 2017 los sistemas de varias agencias gubernamentales ucranias y que luego se difundió por todo el mundo. “Normalmente, el ransomware mantiene una clave criptográfica con la que salvar los sistemas infectados a cambio de dinero. Los malos te infectan y luego piden un rescate. Pero en este caso no la hubo”, asegura Adam Meyers, responsable de inteligencia de CrowdStrike, que lleva años rastreando la actividad de algunas de las principales APT rusas.

Considerado uno de los ciberataques más exitosos y costosos de la historia, NotPetya se le atribuye a Voodoo Bear. Este grupo tiene una larga hoja de servicios en Ucrania. “La actividad nunca ha parado en los últimos años.

Las operaciones en el ciberespacio de Rusia forman parte de un abanico amplio de herramientas entre las que se incluyen operaciones de influencia, información y desinformación; acciones militares y presiones diplomáticas y financieras”, sostiene Meyers.

Ucrania, el eterno objetivo

En mayo de 2014, un mes después de que Rusia se anexionara Crimea, el grupo Voodoo Bear torpedeó infraestructuras energéticas y de transporte ucranias. En invierno de 2015, un software malicioso bloqueó el funcionamiento de varias centrales eléctricas, dejando sin energía (y sin opción de calentarse) a más 80.000 personas. Ucrania acusó a Rusia de estar detrás del ataque. Moscú rechazó tener nada que ver con ello.

Se produjeron ataques similares los dos siguientes años y en 2017 se elevó la apuesta con el lanzamiento de malware muy sofisticado. Además de NotPetya se detectaron otros virus, como FakeCry o BadRabbit, dirigidos a sabotear las redes de comunicaciones del país. “Con esos ataques fue la primera vez que detectamos que intentaron hacerse pasar por alguien distinto: un supuesto grupo de hacktivistas llamado FSociety, nombre tomado de la serie de televisión Mr Robot”, describe Meyers.

Hasta el momento no se han detectado ciberataques en el resto de Europa que pretendan influir en el escenario ucranio. “Hay y seguirá habiendo un aumento de la guerra cibernética en Europa”, asegura Zac Warren, director de ciberseguridad de la firma estadounidense Tanium. “Ataques como el de Oiltanking Deutschland”, dice en referencia al oleoducto alemán que el pasado 3 de febrero se vio obligado a interrumpir su actividad tras un ciberataque, “seguirán ocurriendo”. Aunque en este caso parece tratarse de ciberdelincuencia: su motivación es meramente económica.

La invasión terrestre de Ucrania cambia el escenario. Según fuentes conocedoras de la situación, el personal de instituciones de la UE relacionadas con la ciberseguridad ha sido alertado de que se preparen para recibir ciberataques en Europa. La Agencia de la UE para la Ciberseguridad (ENISA) y su homóloga estadounidense (CISA) ya han sacado alertas para que las empresas y las instituciones extremen las precauciones ante lo que pueda estar por venir. “Probablemente veamos una nueva ola de ciberataques en Ucrania dirigidos a cortar las comunicaciones en el país para obligar a que los líderes ucranios se rindan o abandonen Kiev”, opina Rodríguez, de Cidob.

Fuente: El Pais.com

CIBERSEGURIDAD. Gil Shwed: “Desde un ordenador se pueden inutilizar hospitales o dejar sin agua una ciudad”

 El consejero delegado de Check Point, una de las mayores empresas de ciberseguridad del mundo, destaca que la hiperconexión a internet, acelerada por la pandemia, ha disparado la cantidad y gravedad de las amenazas digitales

La entrevista se realizó antes de que Rusia desplegara tropas en Ucrania, pero pocas semanas después del ciberataque atribuido a grupos rusos contra agencias gubernamentales ucranias. Tanto el señor Shwed como su equipo declinaron hablar sobre este asunto al considerarlo “muy sensible”. Tampoco quisieron hacer comentarios tras iniciarse la ofensiva terrestre.

Pregunta. ¿Tenemos motivos para preocuparnos por la ciberseguridad?

Respuesta. Creo que hoy más que nunca, especialmente tras dos años de pandemia en la que nos hemos volcado en el mundo digital. Las fábricas, las infraestructuras críticas como el agua o la electricidad… todo está conectado y controlado por internet. Desde un ordenador remoto se pueden inutilizar hospitales, cambiar raíles de tren o cerrar las tuberías de suministro de agua de una ciudad. Y por supuesto también se puede acceder a nuestros datos personales: dónde he estado, con quién, mi historial médico, mis finanzas, etcétera. Nuestra vida entera está en peligro constante, sí. Y, a diferencia de en el mundo físico, en el digital es casi imposible localizar a los delincuentes: alguien puede atacar una infraestructura española desde Israel a través de servidores en otros lugares del mundo.

P. ¿Se presta suficiente atención a estos desafíos?

R. Necesitamos hacer más. Nosotros estamos desarrollando herramientas para combatir la quinta generación de ciberataques. La mayoría de organizaciones están todavía protegiéndose contra la cuarta, lo que ha hecho por ejemplo que en Alemania se secuestraran los sistemas de un hospital en plena pandemia y tuviera que volverse totalmente analógico para poder seguir funcionando.

P. ¿Qué es la quinta generación de ciberataques?

R. Hemos identificado una serie de patrones en los ataques de última generación. En primer lugar son polimórficos, nunca hay dos iguales, aunque a menudo se puedan parecer entre ellos. En segundo lugar, son multifactor. Antes alguien te atacaba la web y ya está; ahora el ataque puede empezar con una app de juegos que te descargues en el móvil que incorpore un malware [software malicioso] que se dirija a tus credenciales del periódico que lees también en el portátil para entrar en él y robar determinados datos que tengas en ese dispositivo. Eso nos lleva a su tercera característica: son muy difíciles de detectar y muy sofisticados. Hemos visto cómo un malware alteraba los químicos del agua en una potabilizadora. Envenenar a un país entero no es difícil.

P. ¿Cuál es su aproximación para defendernos ante este tipo de ataques?

R. Necesitamos protegernos contra los últimos ataques detectados hoy y contra los que sucedieron hace 20 años, que todavía nos pueden hacer daño. Pero también contra los que aún no hemos visto. Hay que proteger la web, el móvil, los servidores de las empresas, la nube y todos los aparatos conectados al internet de las cosas. Necesitamos una aproximación multivectorial, y eso pasa por tecnologías automáticas, apoyadas en inteligencia artificial. Aquí al final se trata de prevenir, no de disuadir. La policía la mayoría de las veces no para el crimen, sino que aparece cuando este ha sucedido. Eso sirve como disuasión, pero en el ciberespacio eso no funciona.

P. ¿Hasta qué punto creció la ciberdelincuencia con la pandemia?

R. Mucho. El año pasado el número de ataques aumentó un 60% en todo el mundo respecto al anterior. Y creo que las cifras irán a más. El crecimiento se explica por dos motivos. El primero es que el mundo está ahora mucho más conectado y es más dependiente todavía de internet. Durante la pandemia la gente ha dedicado entre un 70% y 90% de su tiempo a actividades online. Eso significa también que muchas cosas que antes estaban a salvo de internet ya no lo están. Las máquinas de muchas fábricas se controlaban y mantenían de forma manual; con la pandemia se han ido conectando para hacer el trabajo de forma remota. Hospitales, bancos, oficinas… Todos han dado acceso a sus trabajadores a cada vez más funcionalidades en remoto, y eso a su vez aumenta los vectores de ataque: si alguien entra en mi ordenador posiblemente pueda entrar también en los sistemas de la compañía en la que trabajo. Por otra parte, los hackers también han estado encerrados en casa y han tenido mucho tiempo para trabajar. Sus métodos han mejorado.

P. ¿Ha ayudado a alguna empresa a evitar el colapso en este tiempo?

R. Varias veces, aunque no puedo dar nombres. Por ejemplo, una importante empresa gubernamental que presta muchos servicios en su país nos pidió ayuda. Nuestro equipo investigó y detectó dos malwares distintos que estaban controlando esa organización y que llevaban meses en los sistemas. Paramos unos 90.000 intentos de intrusión en las siguientes horas, instalamos servidores críticos como sistema de email y limpiamos 8.000 ordenadores de la organización. No sabemos cuánta información robaron los hackers antes de nuestra intervención, pero sí que podían haberla llevado al colapso.

P. En los últimos años se ha disparado el uso y la popularidad de las criptomonedas. ¿Hasta qué punto son seguras?

R. No soy experto en este tema, pero hay que tener en cuenta que hay muchas criptomonedas que de por sí son timos. Dicho esto, aunque los algoritmos de encriptación de las monedas digitales son muy robustos, la parte débil son los monederos digitales: es ahí donde se concentran las acciones de los ciberdelincuentes. Por otra parte, las criptomonedas son uno de los motivos por los que el cibercrimen ha crecido tanto en los últimos tiempos, ya que permiten monetizar los ataques. Ahora los rescates de los ransomware [programas que bloquean los sistemas de un ordenador y los liberan previo pago de una suma de dinero] se pagan de manera muy sencilla.

P. ¿Cómo de sencillo es obtener en el internet oscuro una ciberarma [programas que explotan vulnerabilidades de otros programas]?

R. Es bastante fácil. Y esa es una de las grandes diferencias con el mundo físico: para un grupo terrorista es casi imposible tener acceso a un caza F-35 porque las armas más sofisticadas están sujetas a grandes controles, están identificadas, son extremadamente caras… En el ciberespacio ocurre exactamente lo contrario. Hay muchas redes en el internet oscuro donde puedes obtener ciberarmas a precio competitivo, algunas incluso de forma gratuita. Es una industria real. Incluso puedes pagar a otros por hacer el trabajo o compartir gastos y beneficios con organizaciones criminales que se ofrecen.

P. ¿Tienen constancia de que algún gobierno se haya hecho con ciberarmas?

R. Tratamos de no mezclarnos con los asuntos de los gobiernos, pero sí hemos visto grupos relacionados con las autoridades iraníes que trataban de acceder a recursos monitorizados por nuestros equipos de investigación. Por otra parte, todos los grandes países desarrollan sus propias ciberarmas.

P. Algunas compañías, como la israelí NSO Group, desarrollan software espía que se usa contra particulares. Explotan vulnerabilidades para colarse en sistemas ajenos, igual que los cibercriminales. ¿Su trabajo es enfrentarse también a empresas legales?

R. Me gustaría dejar claro que no estamos en la misma industria. Cuando nuestros investigadores descubren una vulnerabilidad no la explotan para hacer dinero, no la venden a terceros. Tenemos claro que queremos estar del lado de la seguridad. Lo primero que hacemos es notificarle la vulnerabilidad al dueño, le aportamos toda la información que hayamos reunido, les ayudamos a arreglar el problema y finalmente la publicamos.

Fuente: El País.com