25 de julio de 2021

PANDEMIA. Mapa y gráficos del coronavirus en España y resto del mundo

 El nuevo coronavirus SARS-CoV-2, responsable de la enfermedad COVID-19, avanza por todo el planeta sumando más de 4,1 millones de fallecidos y más de 193 millones de personas infectadas. Así evoluciona el número de casos y muertes en España y resto del mundo.











































































































































































































































































































































































































TRIBUNALES. Magistrado del Constitucional confía que el Tribunal revisará su doctrina del “Estado de Alarma”

 El voto discrepante de Juan Antonio Xiol reprocha a la mayoría, en un tono durísimo, que proponga el estado de excepción frente a una pandemia

El magistrado del Constitucional Juan Antonio Xiol afirma en su voto particular contra el fallo que declaró inconstitucional el confinamiento del estado de alarma, decretado en marzo de 2020 ante la extensión de la pandemia, que esta sentencia puede tener los días contados, a causa de las contradicciones en las que, a su juicio, incurre. Xiol da prácticamente por descontado que esta resolución será revisada en el futuro y considera que los magistrados de la mayoría no han efectuado un análisis correcto de los preceptos constitucionales ni de las normas aplicables al caso, el de una pandemia cuyo estallido supuso el colapso de muchos hospitales. A juicio del magistrado discrepante, es un grave error sostener que el marco legal idóneo para afrontar una emergencia sanitaria sea la declaración del estado de excepción.

Vox presentó el recurso que resolvió esta sentencia contra el primer estado de alarma, que implicó el confinamiento de toda la población, entre otras medidas. El tribunal se propone resolver a la vuelta del verano el siguiente recurso, presentado por el PP, contra el segundo estado de alarma, que ya no implicó la prohibición de circulación, pero sí tuvo una duración más prolongada.

“La idoneidad del estado de excepción para oponerse a catástrofes sanitarias, proclamada a priori, en abstracto y por una mínima mayoría en la sentencia —dice Xiol—, no se compagina, entre otros extremos, con el plazo de 60 días que la Constitución impone de manera perentoria a este estado. La opinión mayoritaria en que se funda la sentencia no contiene ninguna explicación acerca de este punto, que es de gran importancia desde la perspectiva argumentativa, pues parece suficiente para desautorizar el estado de excepción para el fin para el que el tribunal lo cree hábil. Por ello, considero que no cabe descartar en el futuro una evolución de la jurisprudencia en esta materia, en el caso de que esta cuestión fuera sometida de nuevo al Tribunal”.

El magistrado Xiol —que antes de incorporarse al Constitucional fue presidente de la Sala Civil del Supremo— sostiene que, “para que proceda el estado de excepción, es preciso que concurra una grave alteración de la seguridad ciudadana que afecte a la convivencia pacífica de la sociedad”. Si la grave alteración de la normalidad no afecta gravemente a la seguridad pública, no podrá declararse este estado. Ni, por tanto, podrán adoptarse medidas que puedan conllevar la suspensión de derechos fundamentales, por muy grave que sea la crisis que provoca la emergencia y los efectos que esta crisis pueda tener para la ciudadanía”, recalca.

El voto particular —el quinto que se produce contra esta sentencia, que salió adelante por seis votos a cinco— añade que la suspensión de derechos fundamentales está contemplada en casos muy concretos, que no fueron los que planteó la pandemia, ya que la “alteración del orden público que justifica el estado de excepción no puede referirse, como sostiene la mayoría, a cualquier alteración grave de la normalidad que afecte al funcionamiento de las instituciones”. “Sino que la alteración del orden público que justifica la declaración del estado de excepción y la suspensión de algunos (o todos) de los citados derechos solo puede referirse a alteraciones que afecten a la seguridad pública. Esto es, a situaciones en las que existan graves desórdenes públicos que impidan la convivencia pacífica”.

Xiol razona que carece de justificación que, para afrontar una crisis como la del coronavirus, puedan suspenderse algunos de los derechos como la inviolabilidad domiciliaria, el secreto de las telecomunicaciones o el que impide el secuestro de los medios de información, entre otros. “Una pandemia como la que estamos viviendo puede afectar de modo muy intenso al derecho a la educación, al derecho de sufragio (las elecciones en Galicia y en el País Vasco tuvieron que posponerse porque la situación epidemiológica no permitía la celebración), a la libertad de empresa, a la libertad religiosa, a la propiedad, al derecho al trabajo… Y las restricciones de estos derechos pueden ser de tal intensidad que muchos ciudadanos se encuentren privados de ellos mientras dure la situación de emergencia. La Constitución, sin embargo, no permite la suspensión de estos derechos en ningún caso”.

Para Xiol es importante entender que la suspensión de derechos es distinta a la limitación de derechos, “incluso aunque esta limitación sea tan intensa que impida su ejercicio”. Del mismo modo, según añade, hay que comprender que “lo que determina la declaración de un estado u otro no es la gravedad de la crisis, sino el tipo de crisis, esto es, si la situación de emergencia tiene su origen en una grave alteración de la seguridad pública o en otro tipo de circunstancias”, como las derivadas de una emergencia sanitaria.

También plantea Xiol que hay que analizar las circunstancias en que se aprobó el decreto del estado de alarma. Al respecto, sostiene que, “en los casos en los que la crisis que justifica la declaración de alarma se fundamenta en hechos respecto de los que la ciencia carece de respuestas claras para su resolución, el principio de precaución obliga a ser deferente con las medidas establecidas por las autoridades para su resolución”. “La crisis sanitaria que conllevó la declaración del estado de alarma la ha provocado una pandemia originada por una enfermedad, la covid-19, que hasta ese momento era desconocida, que puede ser muy grave, con un elevado riesgo de contagio y respecto de la que la ciencia en ese momento no podía ofrecer respuestas certeras”.

A mayor abundamiento, el voto discrepante expone que “bajo el estado de alarma los ciudadanos conocen de antemano en qué medida sus derechos o libertades quedan limitados”. “Tienen certeza jurídica del alcance de la restricción de sus derechos o libertades, sin que estas limitaciones dependan de decisiones concretas de los agentes de la autoridad”, apunta el magistrado. En cambio, continúa, “en el estado de excepción (…) estas limitaciones dependen de la apreciación de los agentes de la autoridad a quienes la norma les atribuye un amplio margen de discrecionalidad”. El resultado es, por tanto, la atribución de “potestades exorbitantes” a las autoridades gubernativas.

“El estado de excepción —dice aún Xiol— no puede ser el cauce para resolver situaciones de emergencia que no tengan su causa en una grave alteración de la seguridad ciudadana. Esta concepción supone dejar al Gobierno inerme ante situaciones de emergencia que tuvieran una duración superior a 60 días y exigieran adoptar medidas que conllevaran intensas limitaciones de derechos fundamentales”. El magistrado añade que aplicar las reglas del estado de excepción —entre ellas, su límite temporal— a la gestión de crisis donde no se encuentra afectada la convivencia pacífica de la sociedad “constituye un grave error conceptual que lleva a una interpretación que distorsiona por completo la configuración de los estados de emergencia” que efectúa la Constitución.

El voto particular también contiene una severa crítica a las consecuencias del fallo en relación con las sanciones impuestas al amparo del decreto de alarma. La sentencia, dice Xiol, ha limitado las repercusiones de la declaración de inconstitucionalidad modulando los efectos de la nulidad. “Esta limitación se ha efectuado en unos términos que, a mi juicio, no aportan claridad. Salvo cuando se refiere a los supuestos en los que (…) no es posible la revisión de los actos dictados al amparo de normas declaradas inconstitucionales (sentencias firmes salvo que tengan por objeto un acto de carácter penal o sancionador), los demás casos en los que se limitan los efectos no están debidamente diferenciados entre sí y las razones en las que se fundamenta la limitación del alcance de la nulidad no justifican, en mi opinión, esta medida”. El texto del magistrado también deja un recado a sus compañeros tras varias decisiones revocadas después por el Tribunal Europeo de Derechos Humanos: “Es difícil no sentir cierta fatiga intelectual frente a la deriva del Tribunal [Constitucional]”.

Fuente: El Pais.com

CIBERESPIONAJE. El rastro de Pegasus da la vuelta al mundo

 Marruecos, México, Hungría y la India forman parte del selecto club de clientes de la empresa israelí NSO junto a Arabia Saudí, Azerbaiyán, EAU y Kazajistán, entre otros

En agosto de 2016, el activista emiratí Ahmed Mansoor recibió dos mensajes de texto en su teléfono móvil. Los SMS prometían "nuevos secretos" sobre casos de torturas en las cárceles de Emiratos Árabes Unidos. ¿Qué tenía que hacer para conseguir la información? Fácil, clicar el enlace adjunto. En su lugar, Mansoor envió los mensajes a The Citizen Lab, un laboratorio de la Universidad de Toronto enfocado en la investigación sobre tecnología, derechos humanos y seguridad global. Pocos días después, el laboratorio canadiense publicó un informe titulado 'El disidente del millón de dólares', en el que se detallaba cómo el teléfono móvil de Mansoor había sido objeto de un sofisticado intento de hackeo a través de una infraestructura conectada con la compañía israelí NSO, creadora y comercializadora de Pegasus, el software espía utilizado por los servicios secretos de una docena de países para tratar de infectar a miles de periodistas, activistas, políticos y disidentes.

Cinco años más tarde —durante los cuales gobiernos de todas las latitudes han seguido utilizando Pegasus para espiar, grabar y robar datos personales—, la filtración de una lista con 50.000 números telefónicos ha permitido revelar en toda su magnitud el uso y abuso de este controvertido programa de vigilancia. La investigación periodística, coordinada por la organización Forbidden Stories y apoyada por Amnistía Internacional y The Citizen Lab, ha logrado identificar hasta el momento más de 1.000 de los números, repartidos en más de 50 países y cuatro continentes. Entre los supuestos clientes estatales de NSO se encuentran los gobiernos de Marruecos, México, Hungría y la India, además de Arabia Saudí, Azerbaiyán, Baréin, Emiratos Árabes Unidos, Kazajistán, Ruanda y Togo. Y entre las potenciales víctimas están las familias reales saudí, marroquí y emiratí, al menos 65 altos ejecutivos, 85 activistas, casi 200 periodistas y más de 600 políticos, funcionarios y disidentes —incluyendo presidentes, primeros ministros, diplomáticos y militares—. La empresa NSO ha rechazado las acusaciones de uso criminal de su programa informático, mientras que los gobiernos señalados también han negado categóricamente haber utilizado el software para espiar a adversarios o periodistas, sino para combatir el crimen y el terrorismo. Sin embargo, algunos afectados han comienzado a tomar acciones judiciales. La Fiscalía de París ha sido el primer órgano judicial en abrir una investigación por el espionaje a dos periodistas de la web francesa Mediapart. En México, la Fiscalía General ha comenzado a indagar los contratos suscritos por el gobierno del expresidente Enrique Peña Nieto. El último órgano judicial en comenzar sus pesquisas ha sido la Fiscalía de Marruecos, que ha ordenado a la Policía Judicial del país vecino esclarecer "las circunstancias que rodean la publicación de esas acusaciones" y establecer "las responsabilidades, así como las consecuencias jurídicas que se desprenden a la luz de los resultados de la investigación".

La presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, también calificó las revelaciones de "completamente inaceptables" en caso de que se confirmen. Mientras, el exprimer ministro belga y eurodiputado liberal de Renew Europe, Guy Verhofstadt, ha criticado la habitual respuesta europea de mostrarse profundamente preocupada ('deeply concerned') y ha advertido que "la UE tiene una dictadura creciendo en su interior", en referencia a Hungría. En España, donde el año pasado se descubrió el uso de Pegasus para tratar de espiar al expresident del Parlament Roger Torrent y a varios exconsellers de la Generalitat, solo ha trascendido el nombre de Ignacio Cembrero, colaborador de El Confidencial y experto en el Magreb, entre los periodistas bajo vigilancia. Sin embargo, por el momento el presidente Pedro Sánchez y su Gobierno guardan silencio. A continuación, un repaso a las principales revelaciones de la investigación Pegasus Project, cuyo impacto se ha dejado sentir desde Marruecos a India.

Marruecos, principal acusado

Los servicios secretos de Marruecos son los principales acusados de beneficiarse del software israelí. Sus tentáculos habrían llegado en 2019 hasta uno de los teléfonos del presidente francés, Emmanuel Macron, según las últimas informaciones de la saga Pegasus. "En caso de que los hechos sean demostrados, son evidentemente muy graves", ha afirmado el Elíseo en declaraciones a Le Monde. Marruecos no se contentó con ir a por el presidente: Radio France ha revelado que prácticamente toda la plana mayor política francesa se encuentra entre los teléfonos señalados. Además de Macron, otros dos presidentes, un rey y diez primeros ministros han sido objetivo de alguno de los clientes de Pegasus.

El masivo espionaje de los servicios secretos de #Marruecos, con el software israelí #Pegasus, a disidentes, políticos, periodistas. Lo desvelan hoy @FbdnStories y @amnesty. @icembrero es uno de los espiados, informa @lemondefr asociado a la investigaciónhttps://t.co/zdydTXkJnY

— Ignacio Cembrero (@icembrero) July 18, 2021

Ignacio Cembrero, periodista de El Confidencial, ha narrado (y sufrido) en primera persona la noticia, y apunta directamente al reino de Mohammed VI al otro lado del estrecho. Si la Fiscalía parisina ha comenzado a investigar es porque dos periodistas de Mediapart espiados comparten sospecha con Cembrero y acusan al estado marroquí de estar detrás del hackeo. Según los datos publicados por el consorcio periodístico, Marruecos es el país que ha intentado espiar a un mayor número de personas del conjunto de usuarios de Pegasus. El régimen intentó infectar a más de 10.000 teléfonos y presumiblemente pagó la cifra más alta entre todos los clientes de la empresa desarrolladora, la israelí NSO. El gobierno de Marruecos ha rechazado “categóricamente las acusaciones mentirosas y desprovistas de fundamento" a través de un comunicado de la agencia de noticias gubernamental MAP.

In the midst of the #PegasusProject revelations, Moroccan journalist Omar Radi was sentenced to 6 years in prison.

In a June 2020 report, we revealed that Omar was targeted by the Moroccan authorities using spyware produced by NSO Group.https://t.co/DdjdzFxLzY

— Amnesty International (@amnesty) July 20, 2021

Esta semana, el periodista marroquí Omar Radi, fundador de la web independiente Le Desk, ha sido condenado a seis años de cárcel por un delito de violación por el Tribunal de Apelación de Casablanca. Radi es uno de los marroquíes espiados por los servicios secretos de su propio país, según la filtración publicada el domingo. La organización Amnistía Inernacional, que participó en el análisis forense del teléfono de Radi que identificó el hackeo, ha acusado al régimen marroquí de llevar a cabo un proceso judicial sin garantías y ha demandado un “juicio justo” tras conocer la condena.

México, el fantasma de Peña Nieto

La existencia de Pegasus no ha sido exactamente una sorpresa. Desde la publicación de primer informe sobre Ahmed Mansoor se ha producido un goteo de casos, aparentemente aislados unos de otros, que tenían detrás al spyware israelí. La noticia es la trama de espionaje sistematizado de la que se han beneficiado dictaduras de todo el mundo, pero no solo: también figuran entre los clientes la Hungría de Viktor Orbán o el Gobierno mexicano de Enrique Peña Nieto (2012 y 2018).

“Es una vergüenza y prueba irrefutable de que imperaba un gobierno o estábamos sometidos a un gobierno autoritario, antidemocrático que violaba los derechos humanos”, ha denunciado el actual presidente, Andrés Manuel López Obrador (AMLO), cuyo teléfono aparece entre los afectados junto al de su mujer, Beatriz Gutiérrez Müller, los hijos de ambos y hasta 50 personas de su círculo de confianza. Hasta el momento, el expresidente Peña Nieto guarda silencio. En 2017 se conoció, gracias al 'New York Times', que el entonces presidente de México había espiado a periodistas y activistas por los derechos humanos en su país, pero la nueva filtración de Pegasus amplía el alcance de aquella exclusiva. En total, el gobierno de Peña Nieto trató de hackear a más de 15.000 personas, según ha revelado el diario mexicano 'Proceso', aunque no es posible asegurar en cuántos casos logró infectar el teléfono de sus objetivos.

Además, también se encuentran en la lista de teléfonos que pueden haber sido atacados como el entonces corresponsal de The New York Times, Azham Ahmed, y el reportero Cecilio Pineda, asesinado en marzo de 2017, apenas unas semanas después de que se conociera que habían intentado espiarle.

Un paso más de Orbán hacia el autoritarismo

Autócratas de todo el mundo llevan años obteniendo información secreta e ilegal. Azerbaiyán, Baréin, Kazajistán, Marruecos, Arabia Saudí y Emiratos Árabes Unidos (EAU) se han beneficiado de los servicios de Pegasus. Además del singular caso de México y la deriva de la India de Modi, hay que añadir a la lista de clientes de NSO a uno de los puntos negros de la Unión Europea liberal: el gobierno húngaro de Víktor Orbán.

La relación de Orbán con los medios de comunicación ha pasado de franca hostilidad a una adquisición y reconstrucción masiva del panorama mediático del país para hacerlo a su medida. Este mismo mes de julio, Reporteros Sin Fronteras ha incluido al mandatario en su lista de "enemigos de la libertad de prensa" por primera vez, convirtiendo así a Orbán en el único dirigente de la UE que aparece señalado en el informe. "Desde que el Fidesz de Viktor Orbán llegó al poder en 2010, el Gobierno ha aumentado el control sobre la prensa paso a paso", expresó RSF en un comunicado. El documento explica cómo los medios húngaros han pasado a estar "prácticamente en su totalidad en manos de emprendedores y amigos de Orbán desde verano de 2017". Según ha podido confirmar el análisis forense de los teléfonos atacados que ha realizado Amnistía Internacional, el gobierno húngaro logró infectar con el spyware los móviles de dos periodistas de la web Direkt36, que también ha participado en la investigación sobre Pegasus. Este mismo medio explica que uno de los dos afectados es el periodista Szabolcs Panyi —quien además firma parte de las informaciones—, conocido por tener fuentes en la administración y el gobierno húngaros, incluidos diplomáticos.

En total, según Le Monde, más de 300 teléfonos han sido objetivo de Orbán, incluido el abogado más importante del país, János Bánáti, presidente del Colegio de Abogados húngaro. Judit Varga, ministra de Justicia, declinó hacer comentarios al respecto y el ministro del Interior, Sándor Pintér, ha declarado a la agencia de noticias estatal MTI que “los servicios de seguridad húngaros no han realizado ni tampoco realizan vigilancia ilegal".

La peligrosa deriva de Modi en India

Sensacionalistas. Así ha calificado el Gobierno de Narendra Modi las informaciones que señalan a la India como uno de los clientes de Pegasus que han utilizado la herramienta israelí para espiar a periodistas y opositores en su país. "Cualquier forma de vigilancia ilegal no es posible con los controles y equilibrios de nuestras leyes y robustas instituciones (...) claramente vemos que no hay ningún fundamento tras este sensacionalismo", ha dicho Ashwini Vasihnaw, ministro de Información, en el Parlamento mientras recibía abucheos por parte de la oposición.

We know what he’s been reading- everything on your phone!#Pegasus https://t.co/d6spyji5NA

— Rahul Gandhi (@RahulGandhi) July 19, 2021

El medio indio The Wire ha sido el principal encargado dentro del consorcio de publicar la información que señala al líder de la oposición Rahul Gandhi como el propietario de uno de los teléfonos que el gobierno indio trató de infectar con Pegasus. Junto a su número han aparecido los contactos de cinco personas de su círculo social cercano que no están implicadas en política. En total, más de 1.000 números indios aparecen en la lista y han sido identificados los dueños de 300. El comienzo de la recopilación de números de teléfono coincide en el tiempo con la visita de Modi a Israel en 2017.

Entre los números que Amnistía Internacional ha confirmado como infectados por Pegasus a través de su análisis forense, 10 son indios. El líder opositor ha reconocido a The Wire que era consciente de haber recibido mensajes sospechosos a través de WhatsApp y que cambiaba a menudo de teléfono para evitar que pudieran hackearle. El proyecto periodístico ha podido confirmar que intentaron espiar a Ghandi en los meses previos y posteriores a las elecciones de 2019.

Entre los teléfonos espiados se encuentran algunos de los 40 números de periodistas indios. Rohini Singh ha investigado los negocios de ministros del gobierno de Modi y su entorno. Además de medios de comunicación, el espionaje indio llegó hasta los datos de la mujer que acusó en 2019 al presidente del Tribunal Supremo de la India, Ranjan Gogoi, de acoso sexual. Pocos días después de que se hiciera público, su teléfono fue incluido en la lista de objetivos a infectar por el gobierno indio junto al de su marido y dos familiares, según The Guardian. La acusadora renunció durante el proceso judicial, cuestionando su limpieza, y el expresidente del Tribunal Supremo ganó el caso después de que no se hallara prueba de las acusaciones. Recientemente, ha sido nominado al parlamento por el partido gobernante de Modi.

Otro espiado asesinado y una coincidencia

"Se lo puedo decir muy claramente. No tuvimos nada que ver con este horrible asesinato", dijo en marzo de 2019 el principal ejecutivo de NSO, la empresa israelí que está detrás de Pegasus, en el programa '60 Minutes' de la televisión estadounidense. Hablaba de uno de los mejores ejemplos del peligro asociado a esta trama de espionaje: el asesinato de Jamal Khasoggi. El periodista saudí fue descuartizado brutalmente en el consulado de Arabia Saudí en Estambul en octubre de 2018 y la nueva filtración ha permitido al consorcio de investigación liderado por Forbidden Stories descubrir pruebas de que la inteligencia saudí intentó infectar el teléfono de su mujer, Hanan Elatr, meses antes de la muerte de Khasoggi y esta continuó siendo un objetivo tiempo después del asesinato de su marido. La inteligencia estadounidense ya había identificado a Mohammed Bin Salman (MBS), príncipe heredero saudí, como autor intelectual del asesinato de Khashoggi, quien había jugado un papel importante dentro de la familia real antes de su exilio, donde tornó en crítico del régimen. "Jamal me avisó de lo que podía ocurrir", ha declarado Elatr a The Guardian.

En Israel, cuna de Pegasus, el diario Haaretz ha señalado los lazos que unen al gobierno del exprimer ministro Netanyahu y su política exterior con la lista de clientes de la empresa israelí NSO. Casualmente, Hungría, India o México, pero también Ruanda o Kazajistán son algunos de los países a los que Netanyahu ha viajado en los últimos años, fruto de la mejora en las relaciones de estos Estados con Israel. Sin que se produjeran viajes oficiales de los jefes de estado ni "cumbres históricas", Marruecos e Israel reestablecieron su relación bajo el mandato de 'Bibi' en diciembre de 2020. Por último, en una cumbre secreta en noviembre, poco antes del anuncio marroquí, Netanyahu viajó a Arabia Saudí para reunirse allí con MBS y Mike Pompeo, entonces secreatario de Estado estadounidense. Ahora que 'Bibi' está fuera del gobierno israelí, Benny Gantz, ministro de Defensa, ha declarado en rueda de prensa que está "estudiando" la información y que las exportaciones israelíes de productos cibernéticos están sujetas a condiciones de uso dentro de la ley. Sin embargo, un alto funcionario israelí ha reconocido al portal estadounidense Axios que se trata de una "crisis muy importante" para Israel. En una entrevista con el medio israelí Calcalis, Shalev Hulio (CEO de NSO) ha reconocido que la empresa fabricante del malware no adaptó su política de derechos humanos al estándar de Naciones Unidas hasta 2020.

Fuente: El Confidenial.com

EEUU, UE, y OTAN. Señalan a China por la ola global de ciberataques

 Washington asegura que el servidor de correo de Microsoft figura entre los objetivos pirateados con el apoyo de Pekín

Estados Unidos, la Unión Europea y el Reino Unido han señalado este lunes a China como responsable de una serie de ataques informáticos en connivencia con grupos de cibercriminales dedicados a la extorsión de empresas y organismos públicos. La OTAN condenó los hechos y pidió responsabilidad a China, dando por buena la denuncia, aunque sin acusar directamente al régimen chino de los delitos. Se trata de la primera declaración de la OTAN contra las agresiones informáticas. Las declaraciones de las autoridades, aunque no plantean ninguna sanción ni represalia hacia Pekín, marcan el giro hacia un tono más duro por parte de los aliados de Washington. La Administración de Joe Biden acusó específicamente al gigante asiático como autor del pirateo de los sistemas de correo electrónico de Microsoft, hecho público hace unos meses.

“Un grupo inédito de aliados y socios, incluyendo la Unión Europea, el Reino Unido, Australia, Canadá, Nueva Zelanda y la OTAN, se unirán a Estados Unidos para exponer las actividades cibernéticas maliciosas del Ministerio de la Seguridad chino”, había avanzado una fuente de la Administración estadounidense en una llamada telefónica a la prensa previa al anuncio formal. Posteriormente, sin embargo, tanto los europeos como los aliados de la OTAN apuntaron a China, aunque con un lenguaje más cauto a la hora de imputar al régimen de Xi Jinping.

Joe Biden aprovechó el pasado junio, durante su primera gira europea como presidente, para pedir más determinación de las democracias liberales hacia las “las actividades dañinas” del régimen. En la cumbre de la OTAN en Bruselas, unos de las paradas del viaje, los países miembro señalaron a China como uno de los grandes desafíos de la seguridad global. En su comunicado de este lunes, la alianza un hizo un llamamiento “a todos los Estados, incluida China, para que respeten sus compromisos y obligaciones internacionales y actúen con responsabilidad en el sistema internacional, incluido el ciberespacio”. El ministro de Asuntos Exteriores británico, Dominic Raab, fue más directo: “El ciberataque contra el servidor de Microsoft Exchange por grupos respaldados por China fue temerario y siguió un patrón de comportamiento familiar”.

Estados Unidos sostiene que el Ministerio de Seguridad Pública de China ha estado colaborando con piratas informáticos dedicados a la extorsión de empresas e instituciones mediante los llamados ataques ransomware en la jerga tecnológica, que consisten en penetrar en los sistemas informáticos para encriptar la información y pedir un rescate por ella, como en un secuestro. La ciberseguridad es una preocupación creciente en Estados Unidos, que ha sufrido recientemente el asalto a una infraestructura tan estratégica como el gran oleoducto de Colonial, una arteria energética que tuvo que cesar su actividad durante unos días por el ataque de un grupo criminal civil. En ese caso, Washington señaló al Kremlin por no poner coto a este tipo de delincuentes, alegando que operan desde Rusia.

“Estados Unidos y países de todo el mundo están haciendo responsable a la República Popular de China por su patrón de comportamiento irresponsable, disruptivo y desestabilizador en el ciberespacio”, dijo el secretario de Estado estadounidense, Antony Blinken, un modo de actuar que, añadió, “supone una gran amenaza para nuestra seguridad nacional y económica”. La Casa Blanca señaló también que ese “patrón de comportamiento irresponsable” de Pekín resulta “incoherente” con su objetivo de ser visto “como un líder responsable en el mundo”.

El Alto Representante de la UE para la Política Exterior, Josep Borrell, dijo en un comunicado que los ataques han afectado “significativamente” a la economía, la seguridad y la democracia en la Unión. “La UE y sus Estados miembro han evaluado que estas actividades maliciosas se han producido desde territorio de China”, ha subrayado, en un comunicado de los Veintisiete en el que se evita responsabilizar explícitamente a Pekín, informa Europa Press.

Microsoft informó a principios de marzo de que tanto grandes empresas como agencias gubernamentales que utilizan el servicio de correo de la empresa habían visto comprometida su seguridad en una operación que ya entonces consideraban vinculada al régimen chino. En concreto, afirmó que los piratas del grupo Hafnium, que opera desde China, estaban explotando brechas de seguridad en los servicios de mensajería Exchange para robar datos de los usuarios comerciales. Se calcula que hubo un mínimo de 30.000 organizaciones víctimas del ataque y algunos cálculos elevan la cifra de afectados hasta los 250.000, pero hasta ahora no había habido un señalamiento formal de las autoridades.

En paralelo a la denuncia política coordinada, el Departamento de Justicia de EE UU anunció la imputación de tres funcionarios chinos y un pirata informático de la misma nacionalidad por una campaña global de pirateo dirigida a decenas de empresas, universidades y agencia gubernamentales por hechos cometidos entre los años 2011 y 2018 centrados en la obtención de información que podía beneficiar los intereses de empresas chinas. El material que buscaban incluía investigaciones sobre los vehículos autónomos y sobre enfermedades infecciosas como el ébola. La acusación, que había permanecido confidencial desde mayo, procede de un jurado especial de un tribunal federal de San Diego (California). Es improbable que ninguno de estos acusados, residentes en China, acaben siendo juzgados.

La acusación por los ciberataques abre otro frente entre China y Estados Unidos, dos potencias enfrentadas en los terrenos comercial y tecnológico, así como en la carrera armamentística y hasta en la espacial, que viven el peor momento de sus relaciones en décadas. Desde que llegó a la Casa Blanca, además, Joe Biden ha redoblado sus denuncias ante la escalada autoritaria de Pekín y la violación de los derechos humanos. El presidente intenta que el resto de aliados también eleven la presión, pese a la importancia del gigante asiático como socio comercial. Esta semana la Casa Blanca también apuntó a China y a Rusia como origen de la desinformación relativa a las vacunas contra el coronavirus.

Fuente: El Pais.com

IA. España prepara mecanismos para medir el impacto social de los algoritmos

España se ofrece a Bruselas para hacer una prueba piloto del Reglamento Europeo de la Inteligencia Artificial y ya trabaja en medidas de control y de auditoría para este tipo de sistemas


Los algoritmos cada vez afectan a más esferas de nuestras vidas. Y, en ocasiones, perjudican a la ciudadanía. El Gobierno ha decidido pasar a la acción: ha puesto en marcha una batería de medidas que tienen como meta analizar el impacto social de los sistemas de inteligencia artificial (IA) antes de que entren en funcionamiento. Con ese objetivo en mente, y para precipitar los cambios con más empuje, España se ha propuesto para ser el conejillo de indias del proyecto de Reglamento de la IA presentado por la Comisión Europea, que previsiblemente entrará en vigor en 2023.

La prueba piloto implicaría adelantar la implantación de la normativa un año, a 2022. Y ello conllevaría evaluar el riesgo que plantea la aplicación de cada algoritmo (el reconocimiento facial o los sistemas de puntaje, por ejemplo, son considerados de alto riesgo y por tanto están proscritos con algunas excepciones) y preparar mecanismos de auditoría para asegurarse de que no discriminan por raza, género o renta (los llamados sesgos algorítmicos).

España sería el único país que se adelante en la aplicación de este reglamento europeo. Con este movimiento, el Gobierno pretende colocar al país en la vanguardia de esta importante normativa y acelerar “los cambios que tarde o temprano tendrán que darse”, señalan fuentes de la Secretaría de Estado de Digitalización e Inteligencia Artificial (Sedia): preparar equipos de análisis, definir estándares, desarrollar procedimientos de actuación, etcétera. Esas mismas fuentes confirman que el acuerdo entre el Gobierno y la Comisión Europea está muy avanzado. Si no hay contratiempos, se anunciará a la vuelta de vacaciones.

La aplicación temprana del borrador de reglamento europeo no implicaría obligaciones legales adicionales para las empresas que operen los algoritmos que se supervisarán. El sector, de hecho, ha recibido de buen grado la iniciativa y se ha ofrecido para colaborar en lo que sea necesario con Sedia, dependiente del Ministerio de Asuntos Económicos y Transformación Digital que dirige la vicepresidenta primera Nadia Calviño. La idea del Gobierno es crear un sandbox o banco de pruebas en un entorno seguro similar al que ya se desarrolló para las fintech.

Evaluación de riesgos

Tanto la Estrategia Nacional de la Inteligencia Artificial, presentada a finales del año pasado, como el reglamento europeo de la IA contemplan la figura de la auditoría algorítmica como uno de los pilares del sistema de evaluación de riesgos.

El Gobierno todavía no tiene claro qué organismo se encargará de realizar en España esas auditorías. “No hemos llegado a esa discusión”, señalan desde la Secretaría de Estado que dirige Carme Artigas. Una opción sería crear una oficina independiente, como ya sucede en el ámbito de la privacidad con la Agencia Española de Protección de Datos (AEPD).

Antes de llegar a ese punto, y para preparar el terreno, se acaba de poner en marcha el Observatorio sobre el Impacto Social de los Algoritmos (Obisal). Dependiente a su vez del Observatorio Nacional de Tecnología y Sociedad (Ontsi), esta entidad será la encargada de desarrollar los indicadores de referencia que se usarán en las auditorías. El Obisal está ahora mismo en proceso de captación de expertos y de constitución de grupos de trabajo sectoriales para analizar los sistemas de IA. “Los algoritmos no son sectoriales, pero su impacto sí”, subrayan desde Sedia.

Este observatorio producirá informes que contribuirán a que el año que viene vea la luz una metodología concreta para realizar las auditorías algorítmicas. A ello contribuirá también un registro de algoritmos del sector público que está impulsando la propia Secretaría de Estado. El objetivo, según fuentes del Gobierno, es que este proceso de evaluación del impacto social de los sistemas pueda materializarse en una especie de sello de calidad de los algoritmos. “Todo este trabajo está preparando el terreno para dentro de 10 o 15 años”, aseguran desde Sedia.

Fuente: El Pais.com 

INTERNET. Nuevo fallo de un proveedor en la nube provoca una caída de webs en varios países

Servicios como Airbnb o Playstation Network, además de medios como EL PAÍS, han sufrido interrupciones en la tarde del jueves tras un fallo en la red de distribución de contenidos de Akamai


Un fallo en los servicios de la compañía estadounidense de servicios en la nube Akamai ha provocado interrupciones en el servicio de compañías como Airbnb, plataformas de videojuegos como Playstation Network o Steam, aerolíneas como Delta Air Lines, cadenas de distribución como Costco Wholesale, servicios financieros como American Express, además de numerosos bancos como BBVA, o medios de comunicación como EL PAÍS, entre otros. Este fallo en el servicio ha impedido el acceso a la web o que se pudiesen visualizar imágenes dentro de las noticias. Poco antes de las 19 de la tarde del martes, Akamai aseguró haber “implementado una solución para este problema y, según las observaciones actuales, el servicio está volviendo a funcionar con normalidad”. “Seguiremos vigilando para asegurarnos de que el impacto se ha mitigado por completo”, aseguró en una nota colgada en su cuenta de Twitter. La empresa ha confirmado que no se trata de un ciberataque. A principios de junio, un fallo similar en la compañía rival Fastly dejó fuera de juego a The New York Times, EL PAÍS, Amazon, Twitch, Paypal o Reddit.

La compañía ha explicado que la caída se produjo a las 17.46 de este jueves, cuando una actualización de la configuración del programa informático (software) ha provocado un fallo en el sistema DNS, el sistema que dirige los navegadores a los sitios web. “Esto provocó una interrupción que afectó a la disponibilidad de algunos sitios web de clientes”. La interrupción duró una hora, lo que tardó la empresa en revertir la configuración.

Los servicios de DNS son clave en el funcionamiento de internet. Cada página web cuenta con una dirección IP (protocolo de internet en inglés), que es el equivalente al número de teléfono. Se presenta como una cadena de cuatro o seis números separados por puntos, como por ejemplo 192.158.1.38. Las direcciones IP se han de traducir en nombres de páginas que podamos recordar, como elpais.com. De esto se ocupa el sistema Domain Name System (sistema de nombres de dominio), conocido por sus siglas DNS. La compañía ha prometido investigar este problema “de manera activa”, y ha animado a los clientes a contactar con el servicio técnico si están sufriendo impacto en el servicio como resultado.

Akamai Summarizes Service Disruption (RESOLVED)

At 15:46 UTC today, a software configuration update triggered a bug in the DNS system, the system that directs browsers to websites. This caused a disruption impacting availability of some customer websites. (1/3)

— Akamai Technologies (@Akamai) July 22, 2021

La llamada nube la forman muchos ordenadores conectados en línea que alojan buena parte de los servicios a los que accedemos sin que estén en nuestro dispositivo. Ejemplos son los correos electrónicos, almacenajes como Dropbox o dispositivos caseros como Alexa. Este mercado está dominado por Amazon con su filial Amazon Web Services (AWS), seguidos de Microsoft y Google.

Estos ordenadores pueden estar situados en el otro lado del mundo (solo Akamai cuenta con 325.000 en 130 países, según explica al regulador bursátil estadounidense). Por eso, se pueden producir retrasos en la entrega de un contenido online. Es por eso por lo que existe un segundo nivel formado por otras firmas llamadas de red de distribución de contenido (CDN, por sus siglas en inglés)Una CDN es, básicamente, una red de servidores en diferentes centros de datos de todo el mundo que se dedican a almacenar de forma temporal copias de las páginas de sus clientes. La idea es evitar que la lejanía geográfica de un servicio o de sus servidores centrales, o una gran demanda de los usuarios, puedan provocar que una página tarde en cargarse o, incluso, que el sistema colapse. Una de ellas, Fastly, saltó a la fama tras su caída a principios de junio tras sufrir una caída similar. Las otras dos más conocidas son Cloudflare y la propia Akamai.

Las caídas como la de hoy son, por lo general, relativamente breves. Las tres grandes caídas similares de servicios en la nube recientes fueron de Cloudflare en 2019 y 2020 y de Amazon Web Services (AWS) en 2017, además de la de Fastly a principios de junio.

Akamai fue fundada en 1998 por Daniel Lewin, un exalumno del MIT que falleció tres años después, con apenas 31 años, en uno de los aviones durante los atentados del 11S sobre las Torres Gemelas, tras ser apuñalado por uno de los secuestradores de los aviones. La compañía registró un beneficio neto de 155.695 millones de dólares en su primer trimestre fiscal, finalizado el 31 de marzo, lo que supuso un alza interanual del 25,8%.

Fuente: El Pais.com 

IA. Deepmind revela la forma de los ladrillos básicos de la vida e inicia una nueva era en la ciencia

 DeepMind, una empresa comprada por Google, predice con una precisión sin precedentes la estructura de casi todas las proteínas que forman un ser humano


La humanidad lleva medio siglo enfrentada a un desafío descomunal: averiguar la forma de los ladrillos básicos de la vida, un conocimiento esencial para curar enfermedades hoy letales. El agua es muy fácil de imaginar. Son solo dos átomos de hidrógeno unidos a otro de oxígeno: H₂O. Pero la proteína que enrojece la sangre, la hemoglobina, responde a la endiablada fórmula C₂₉₅₂H₄₆₆₄N₈₁₂O₈₃₂S₈Fe₄. El biólogo estadounidense Cyrus Levinthal calculó en 1969 que se necesitaría más tiempo del transcurrido desde el origen del universo —unos 14.000 millones de años— para desentrañar todas las configuraciones posibles de una única proteína a partir de su secuencia de aminoácidos, que son los eslabones de esas macromoléculas. Sin embargo, un sistema de inteligencia artificial del conglomerado de Google ha logrado hacerlo en unos minutos. Sus predicciones para prácticamente todas las proteínas humanas se hacen públicas este jueves. Es un salto de gigante para la biología. La humanidad se quita una venda de los ojos.

En cabeza de esta revolución camina el neurocientífico británico Demis Hassabis (Londres, 44 años). El investigador fue un niño prodigio del ajedrez y en 1997 quedó marcado por el combate entre el maestro ruso Gari Kaspárov y el superordenador Deep Blue. La computadora ganó aquella batalla, pero Hassabis se quedó con la sensación de que era un cacharro tosco, inútil si había que jugar a las tres en raya. Cuando acabó la última partida, el entonces estudiante de la Universidad de Cambridge se propuso diseñar una máquina capaz de aprender cualquier juego. En 2010, Hassabis fundó la empresa DeepMind para impulsar la inteligencia artificial. En 2013, su primera criatura había aprendido sola a jugar y ganar en diferentes videojuegos de la legendaria videoconsola Atari. En 2014, Google compró la compañía por unos 650 millones de dólares (unos 500 millones de euros al cambio de entonces)

Tras su entrenamiento con los videojuegos, los científicos de DeepMind se han lanzado a intentar resolver uno de los mayores retos de la biología. Las proteínas —como las hormonas, las enzimas y los anticuerpos— son diminutas máquinas que llevan a cabo las funciones básicas para la vida. Están formadas por cadenas de otras moléculas más pequeñas, los aminoácidos, como si fueran un collar de perlas. Estos collares se pliegan en enrevesadas configuraciones que determinan su función. Los anticuerpos, defensas del cuerpo humano ante invasores como el coronavirus, tienen forma de Y.

En el ADN de cada célula están escritas las recetas de todas las proteínas que necesita para funcionar. El sistema de DeepMind, bautizado AlphaFold, lee esa información —una secuencia de aminoácidos— y predice la estructura de cada proteína. Su precisión es similar a la lograda con experimentos en el laboratorio, que requieren muchísimo más tiempo y dinero. Es como adivinar la forma de una tortilla al ver por primera vez una receta con huevos, patatas, cebolla, aceite y sal.

DeepMind y el Laboratorio Europeo de Biología Molecular han publicado este jueves más de 350.000 estructuras, incluyendo las de unas 20.000 proteínas humanas y las de otros 20 organismos, como el ratón de laboratorio y la bacteria de la tuberculosis. El científico Venki Ramakrishnan, ganador del Nobel de Química en 2009, afirma que es “un avance asombroso”, de consecuencias impredecibles. “Ha ocurrido mucho antes de lo que muchos expertos habrían predicho. Va a ser emocionante ver las muchas maneras en las que va a cambiar radicalmente la investigación biológica”, ha señalado Ramakrishnan, del Laboratorio de Biología Molecular de Cambridge (Reino Unido), en un comunicado.

Es  “una auténtica revolución para las ciencias de la vida”, en palabras de la científica Edith Heard

Algunas organizaciones ya están trabajando con la nueva base de datos. La Iniciativa Medicamentos para Enfermedades Olvidadas, una entidad sin ánimo de lucro impulsada por Médicos Sin Fronteras, utiliza la estructura de las proteínas para buscar nuevos tratamientos. Prácticamente todas las enfermedades, desde el cáncer al alzhéimer, pasando por la covid, están relacionadas con la forma de alguna proteína. Otras instituciones, como la Universidad de Portsmouth (Reino Unido), están empleando el programa para intentar diseñar proteínas capaces de reciclar plásticos.

Demis Hassabis, director ejecutivo de DeepMind, ha anunciado que su plan es publicar 100 millones de estructuras en los próximos meses. Eso supondría ofrecer gratis la predicción de la forma de prácticamente todas las proteínas con una secuencia de aminoácidos conocida. “Creemos que esta es la contribución más importante hasta ahora de la inteligencia artificial al conocimiento científico”, ha proclamado Hassabis. En su estudio, publicado este jueves en la revista Nature, ha participado el español Bernardino Romera Paredes, un ingeniero informático de DeepMind nacido en Murcia hace 35 años.

El sistema AlphaFold no nace de la nada, como ha recalcado Edith Heard, directora general del Laboratorio Europeo de Biología Molecular, un organismo con 1.800 trabajadores y sedes en Alemania, Francia, Italia, Reino Unido y, desde 2017, en España, en Barcelona. “AlphaFold ha sido entrenado utilizando datos de recursos públicos creados por la comunidad científica, así que tiene sentido que sus predicciones sean públicas”, ha declarado Heard. La investigadora habla de “una auténtica revolución para las ciencias de la vida, como lo fue la genómica hace décadas”.

Para determinar la estructura real de una proteína se necesitan carísimas infraestructuras, como el Laboratorio Europeo de Radiación Sincrotrón, una instalación circular de casi un kilómetro de circunferencia en Grenoble (Francia). La radiación emitida por los electrones que circulan por el anillo, compuesta básicamente por rayos X, permite observar los secretos de la materia. El biólogo español José Antonio Márquez explica que dilucidar la forma de una proteína con un sincrotrón, o con el método alternativo de la criomicroscopía electrónica, puede requerir “meses o incluso años”. AlphaFold lo consigue en minutos, pero con errores.

“Se trata de predicciones de ordenador, no de la determinación experimental de la estructura. Y la precisión es del 58%”, subraya Márquez, un investigador valenciano de 52 años que dirige la Plataforma de Cristalografía del Laboratorio Europeo de Biología Molecular, en Grenoble. Hoy en día, si un científico quiere estudiar una proteína implicada en el cáncer, tiene que esperar meses o años para analizar su forma. En las bases de datos solo hay unas 180.000 estructuras. La información publicada este jueves duplica esa cifra. Y en unos meses serán millones. “Lo normal hoy es no encontrar una proteína en las bases de datos. Con AlphaFold puedes tener una predicción con un 58% de fiabilidad. Te ahorra una cantidad de tiempo enorme”, opina Márquez, que no ha participado en el proyecto. Las imprecisiones del sistema se concentran en unas determinadas regiones de las proteínas, desestructuradas para adaptarse al ambiente.

El biólogo español señala otras limitaciones. El sistema de DeepMind puede predecir la estructura de una molécula aislada, pero las proteínas suelen interactuar con otras. AlphaFold todavía no es capaz de pronosticar la forma de estos complejos, pero es un programa diseñado para que aprenda solo. Márquez es optimista: “Va a conseguir acelerar los descubrimientos en prácticamente todas las áreas de la biología”.

Fuente: El Pais.com

CRIPTOMONEDAS. El nuevo auge de criptoestafas copia del viejo fraude piramidal

 La Audiencia Nacional investiga tres casos de supuesto engaño en inversiones con criptomonedas por más de 350 millones de euros y con decenas de miles de posibles afectados; y estudia si asume un cuarto de 112 millones


La pesadilla comenzó con dos simples mensajes. “El community bot, [programa informático que efectúa tareas automáticas], queda cerrado en estos momentos. Quedan congeladas todas las cuentas sin posibilidad de hacer reinversiones”, advertía uno de los textos que envió a sus usuarios en septiembre del pasado año la empresa Arbistar 2.0., surgida en 2019 en Arona, municipio de 80.000 habitantes de la isla de Tenerife. “En caso de que haya clientes que tramiten demandas sobre este hecho, paralizaremos sus pagos hasta que se determine la resolución judicial”, amenazaba también la compañía, que hasta entonces aseguraba haber creado un maná: un bot que operaba en el mercado de las criptomonedas y que conseguía, a base de “comprarlas baratas” y “venderlas más caras”, multiplicar a un ritmo frenético el dinero de quienes invertían a través de él. La fórmula parecía sencilla. Pero, según los investigadores, la estafa piramidal estaba servida.

Poco más de un mes después de aquellos mensajes, el consejero delegado de Arbistar caía detenido: Santiago Fuentes, un personaje que había irrumpido en el sector a golpe de vídeo de Youtube y viejo conocido de la policía, implicado en la estafa piramidal urdida por Germán Cardona, conocido como el Madoff español, y de la que salió absuelto en 2017. Ahora su causa, que investiga la justicia desde hace meses, ha avanzado un fenómeno que no ha tardado en explotar: el auge de las criptodivisas ha dado paso al auge de las criptoestafas. La Audiencia Nacional ha asumido ya tres investigaciones distintas (los casos Arbistar, Algorithms y Kuailian), sobre un supuesto fraude total que supera los 350 millones de euros y deja decenas de miles de posibles afectados. Pero, además, este mismo órgano judicial estudia actualmente si asume una cuarta instrucción (el caso Nimbus), por unos hechos cuyo perjuicio económico ha sido cifrado por la Guardia Civil en 112,5 millones de euros.

Aunque cada caso tiene sus particularidades, los jueces y agentes describen en sus primeros informes tramas de sociedades pantalla con ramificaciones en el extranjero, testaferros, empresas en paraísos fiscales, operaciones de presunto lavado de dinero y víctimas en diferentes países. Todo ello, barnizado con ingentes campañas de publicidad y promesas de rentabilidades desorbitadas, de hasta el 15% o 25%, que ponían los dientes largos a los ahorradores. “Cada estafa tiene su toque personal”, se arranca el abogado Carlos Aránguez, que defiende a grupos de afectados, pero “también puntos en común”. El letrado describe a los imputados como “estafadores profesionales” con una “enorme capacidad de convicción”, cuyo fuerte “no son las nuevas tecnologías”, sino la mercadotecnia. “Arbistar gastaba en eventos, hoteles y restaurantes unos 23.000 euros al mes, pero menos de 2.000 en ingeniería informática”, ejemplifica este exfiscal.

A Javier Biosca, cabeza que está detrás de Algorithms y en prisión provisional desde su detención en junio tras emitirse una orden de búsqueda y captura, también lo describen como un relaciones públicas nato. Según los denunciantes, que cifran su fraude en más de 250 millones de euros y 4.000 perjudicados, llegaba a sus supuestas víctimas recomendado por clientes, amigos y familiares. Cuentan que se movía como pez en el agua en fiestas y comidas; incluso asistió a la pedida de mano de uno de sus inversores. Por supuesto, dejó Toledo y se mudó a la ostentosa Marbella, donde el dinero fluye en sociedad, según explica la abogada Emilia Zaballos, que se presenta también como presidenta de la Asociación de Afectados por Inversiones en Criptomonedas: “Organizó la ‘fiesta del bitcoin’ en su mansión de Marbella a finales del verano [de 2020]. A ella invitó a sus intermediarios y a posibles personas que manejan grandes cantidades de dinero. Una fiesta llena de glamur que termina de convencer a los escépticos”.

Este tipo de “iluminados”, como los define Zaballos, no habrían brotado sin el caldo de cultivo idóneo. Luis Garvía, profesor y director del máster en Riesgos Financieros de ICADE Business School, lo explica: “Estamos viviendo un cambio de época: pasamos de una sociedad industrial a una digital. Y este problema de las estafas es una cara más de eso”, subraya. Este analista describe un sistema financiero tradicional que, en plena etapa de transformación, ofrece rentabilidades muy bajas a los ahorradores, que buscan alternativas. Y ahí aparecen los mercados de criptomonedas, y una reinvención de la tradicional estafa piramidal, urdida por quienes captan clientes asegurando que compran criptodivisas con ese dinero y que, gracias a su buen hacer, generan un enorme beneficio, aunque realmente lo que sucede es, como en otros casos similares, que solo la entrada de los nuevos inversores sirve para ir pagando intereses a los viejos; algo insostenible.

El juez Joaquín Elías Gadea, instructor de la Audiencia Nacional, incluye en ese grupo a Kuailian, con un número de afectados y perjuicio que aún “no está determinado”: “Los clientes, según las condiciones pactadas, podían conseguir más afiliados para la plataforma a través de su cuenta, y recibían el 10% de la inversión de los captados en su primer nivel, un 3% de los de segundo nivel, un 2% en el tercer nivel y así sucesivamente hasta un total del 20% invertido por cada uno; lo que generaba una red exponencial de captación masiva [...] La captación de nuevos inversores alimentaría la base de la pirámide, permitiendo la restitución y el abono de beneficios a los inversores iniciales, sin que la operativa responda a un negocio real”.

Arbistar, Algorithms y Nimbus encajan asimismo en la tipología de estafas piramidales. Sobre el primer caso, el también juez José Luis Calama dice: “Lo que esta trama hizo presuntamente fue utilizar una parte del dinero obtenido de los inversores para entregarlo a otros inversores anteriores en pago de los altos intereses convenidos, lo cual generaba una gran confianza en ellos acerca de que su inversión era segura y muy rentable, de suerte tal que ellos mismos se incentivaban para invertir una mayor cantidad de dinero con la esperanza de obtener un beneficio aún mayor”.

QUÉ SON LAS CRIPTOMONEDAS

Una criptomoneda es un activo digital que emplea un cifrado criptográfico para garantizar su titularidad y asegurar la integridad de las transacciones, y controlar la creación de unidades adicionales, es decir, evitar que alguien pueda hacer copias como se haría, por ejemplo, con una foto. Estas monedas no existen de forma física: se almacenan en una cartera digital.

En los últimos meses, numerosas criptomonedas, entre ellas Bitcoin y Ether, han experimentado elevada volatilidad en sus precios, lo cual ha sido acompañado de un aumento significativo de la publicidad, en ocasiones agresiva, para atraer inversores. No existe todavía en la Unión Europea un marco que regule los criptoactivos como el Bitcoin, y que proporcione garantías y protección similares a las aplicables a los productos financieros. Actualmente, se está negociando a nivel europeo un Reglamento (conocido como MiCA) que tiene como objetivo establecer un marco normativo para la emisión de criptoactivos y los proveedores de servicios sobre estos. Como recuerdan la CNMV y el Banco de España en un comunicado reciente, las criptomonedas no tienen la consideración de medio de pago, no cuentan con el respaldo de un banco central u otras autoridades públicas y no están cubiertas por mecanismos de protección al cliente como el Fondo de Garantía de Depósitos o el Fondo de Garantía de Inversores.

Fuente: El Pais.com