1 de junio de 2025

DANI RODRIK. “EE UU debe prepararse para un futuro muy sombrío”. Y OPINIÓN. Del cumplimiento del trilema de Rodrik, en países democráticos con gobiernos de derecha radical y/o de ultraderecha, y del futuro e hipotético gobierno de coalición entre PP y Vox, en España

El economista, profesor de la Universidad de Harvard, critica duramente los aranceles de Trump y ve posible el fin de la hegemonía del dólar

   

Dani Rodrik (Estambul, 67 años), profesor de la Universidad de Harvard, creador  del trilema de Rodrik, incluido en su libro, "La paradoja de la globalización" .

Entrevista publicada en el diario digital "elpais.com"

Pregunta.- “Democracia, soberanía nacional e integración económica global son mutuamente incompatibles: podemos combinar dos de las tres, pero nunca tener las tres simultáneamente y en su totalidad”. Su trilema tiene ya un cuarto de siglo, pero parece escrito ayer.

Respuesta.- Hace unos años, hablando del tema, un ministro de Finanzas de la eurozona me decía: “El problema es que solo los populistas parecen dispuestos a decir explícitamente que no se pueden tener esas tres cosas al mismo tiempo”. No tienen problema en dejar muy claras sus preferencias: en Europa rechazan más integración y en EE UU esa misma reacción se manifiesta en el atractivo político del trumpismo. Mientras, las fuerzas moderadas, sean de centroderecha o de centroizquierda, no han sabido reconocer las dificultades y tensiones creadas por la hiperglobalización.

P. Y ahora se sufren las consecuencias.

R. Sí. La peor parte, quizá, es que los populistas de extrema derecha, empoderados por este proceso, no están realmente interesados en la democracia. Así que, si tienen éxito, al final no será [una batalla entre] la democracia y el Estado-nación contra la globalización... En ese escenario, lo que más me inquieta es que perdamos también la democracia.

P. ¿Es Trump, entonces, una consecuencia directa de cómo se ha gestionado la globalización?

R. Lo que ha hecho la globalización es permitir que demagogos y políticos etnonacionalistas capitalizaran la ansiedad económica, la erosión de la clase media y la desaparición de los buenos empleos. Toda sociedad tiene una corriente subterránea de tensiones raciales, de xenofobia. Pero cuando ciertos sectores o regiones se ven severamente golpeados por choques comerciales o, en el caso de Europa, por la austeridad que siguió a la crisis financiera, los políticos que ofrecen chivos expiatorios y soluciones fáciles, como señalar a los inmigrantes, logran capitalizar esas preocupaciones. De ahí que los choques económicos asociados con la hiperglobalización hayan tenido un papel en el crecimiento de los movimientos de ultraderecha.

P. Se subestimó, entonces, el impacto de la hiperglobalización en Occidente.

R. Se subestimó lo divisiva que sería. Y se sobrestimó cuánto beneficiaría a todos. Una de las características más llamativas de la hiperglobalización es que sus mayores beneficiarios han sido países que, como China, jugaron con sus propias reglas: intervención estatal, restricciones comerciales cuando les convenía, políticas industriales y manejo de su moneda. Europa y EE UU no han salido tan bien parados: han visto cómo se creaban divisiones significativas entre ganadores —clases profesionales, grandes bancos, multinacionales y trabajadores altamente cualificados— y perdedores —el resto, quienes no contaban con esas ventajas—. Durante años, esto se vio como una situación normal. Y la respuesta de muchos políticos fue “estudia o muévete donde haya trabajo”, cuando en realidad deberían haber abordado frontalmente estas ansiedades económicas.

P. Muchos años después, la UE y, muy particularmente, Alemania parecen dar un paso al frente en inversión.

R. Tanto la reforma alemana del freno de deuda como las promesas de más inversión pública y más gasto en defensa van en la dirección correcta. Pero echo en falta una estrategia coordinada.

P. ¿Con más eurobonos, quizá?

R. Con un compromiso general de aumentar la inversión pública en un par de puntos porcentuales al año y en todos los ámbitos: no solo en defensa, sino también en ciencia, tecnología e industrias verdes.

P. Europa paga hoy menos por financiarse que EE UU. Pero no parece estar aprovechando esa oportunidad tanto como podría.

R. La integración europea no ha avanzado lo suficiente como para pensar en una estrategia paneuropea articulada desde el centro. Es su mayor debilidad estructural y, francamente, es decepcionante.

P. ¿Es capaz de imaginar un arancel estadounidense del 50% sobre todos los productos europeos?

R. Desde una perspectiva convencional, parece impensable, una locura. Pero si algo hemos aprendido de esta Administración es, precisamente, su predisposición a hacer locuras. No tiene una estrategia coherente y Trump no es precisamente un pensador estratégico... Así que sí, cualquier cosa es posible.

P. Las implicaciones serían enormes.

R. No solo para Europa, sino también para EE UU: los países que imponen aranceles se perjudican, antes que a nadie, a sí mismos. Sin embargo, no deberíamos exagerar el impacto: a corto plazo sería enorme, sí, pero también transitorio. Y Europa aún podría ser próspera y socialmente cohesionada, incluso si EE UU sigue autodestruyéndose.

P. ¿Se pueden juzgar las políticas de Trump con criterios racionales?

R. Necesitamos entender por qué tanta gente votó por él: los choques económicos; las preocupaciones de la clase media; la desaparición de buenos empleos... Estas tres cosas han reforzado los discursos xenófobos y racistas. Al margen de eso, está claro que no ofrece ninguna solución seria a las preocupaciones que lo llevaron al poder. Su segunda Administración es, en realidad, una coalición de conveniencia entre cuatro grupos que defienden diferentes intereses. Están los nacionalistas económicos, que quieren cerrar el país al comercio y la inmigración. Están quienes se preocupan por la desaparición de empleos industriales, que creen, erróneamente, que la solución pasa por poner aranceles. Está la derecha tecnológica, que rechaza cualquier intento de regular Silicon Valley y que quiere construir una utopía —o distopía— basada en la inteligencia artificial. Y están, también, los absolutistas de la libertad de expresión, enfrentados al establishment liberal y académico.

P. Todos parecen estar ganando.

R. Bueno, los absolutistas de la libertad de expresión claramente han perdido. Sin embargo, lo que parece claro es que muchos de estos grupos están más preocupados por derrotar a sus oponentes que por avanzar sus propios objetivos. Siempre podrán decir: “Quizá no tengo libertad de expresión, pero mis enemigos están cayendo”. Ninguno de estos grupos esté consiguiendo todo lo que quiere. Pero sí bastante.

P. Ha habido, muy resumidamente, dos tipos de respuestas a Trump en lo comercial: la de China y, en cierto modo, también la de Canadá, que han optado por aplicar represalias. Y la de UE y la de México, que han preferido asumir una postura más cauta y dando cancha a la negociación. ¿Qué es más efectivo?

R. El argumento a favor de las represalias es que, si aumentas los costes de tu oponente, eso puede hacerle retroceder. Sin embargo, no veo esa racionalidad estratégica en la Administración Trump: veo en él, más bien, un matón de patio de colegio que lanza golpes al azar. La mayoría de las veces se golpea a sí mismo y, a veces, también a otros. Si fueras uno de esos niños, ¿qué harías? Es costoso devolver el golpe, así que, quizá, la estrategia más inteligente es minimizar tus propios costes y encontrar áreas donde puedas hacer que ese coste sea más evidente para Trump. México ha hecho eso: ha hecho ver que cedía sin realmente hacer concesiones. Europa también ha jugado bien sus bazas hasta ahora, aunque hay más cosas que podría hacer.

P. ¿Cuáles?

R. Por ejemplo, gravar a las grandes tecnológicas estadounidenses, como propone [el economista francés] Gabriel Zucman. Dañaría a EE UU y, a la vez, generaría ingresos con los que aumentar la inversión pública.

P. ¿Corre Trump el riesgo de que el resto del mundo deje de tomarse en serio sus amenazas?

R. Ya está ocurriendo: la mayoría de sus amenazas son huecas. Ha dado marcha atrás en muchas de las cosas que ha dicho: un día suben los aranceles, al siguiente bajan y luego vuelven a subir. Esto es algo que, eventualmente, tendrá que corregir el electorado estadounidense. Ojalá así sea. Pero mientras nos esperan tres años y medio difíciles.

P. ¿Se acerca el fin de la hegemonía global del dólar o es una exageración? 

R. Podría ser. Lo que ha hecho Trump ha dejado muy claro al resto del mundo que EE UU no es un aliado confiable. Sería impensable que, hoy por hoy, haya un solo banquero central que no esté pensando en cómo reducir la dependencia de su economía y su sistema de pagos del dólar. Así que todos los que toman decisiones sobre si seguirá siendo la divisa internacional de referencia están pensando en cómo salir de él.

P. ¿Cómo deberíamos interpretar lo que está ocurriendo en la Universidad de Harvard?

R. Es parte de una lucha mucho más amplia. Trump ha elegido a Harvard como su principal objetivo por su simbolismo. Pero calculó mal, al pensar que seguiría el ejemplo de Columbia. Subió tanto la apuesta, exigiendo cosas tan claramente inaceptables, que la única respuesta posible fue decir que no. Así que Harvard ha convertido en símbolo de resistencia, porque los ataques que recibe se perciben como una ofensiva contra los pilares fundamentales de la economía y la sociedad estadounidense: el Estado de derecho, la libertad de expresión, la importancia de la ciencia y la tecnología, y la apertura al talento extranjero. Todos estos valores están siendo atacados cuando arremete contra Harvard. Es una lucha por el alma de EE UU.

P. Y en esas ha llegado la suspensión de todas las visas para estudiantes extranjeros.

R. Es una catástrofe. Pocas cosas han contribuido tanto al poder económico y tecnológico de EE UU como su capacidad para atraer talento del exterior. Mira Silicon Valley, los premios Nobel, los científicos y tecnólogos más distinguidos… Una proporción enorme de ellos nació fuera, y el beneficio que aportan es incalculable. Si corta con eso, EE UU debe prepararse para un futuro muy sombrío.

P. De nuevo, una oportunidad de oro para Europa y para sus universidades.

R. Absolutamente.

Fuente: El Pais.com


   CONCLUSION

 

Siempre había pensado, por deducción lógica, que a los partidos de extrema derecha les sobraba la democracia y resulta que Dani Rodrik profesor de la Universidad de Harvard, ya lo había descrito en el trilema que lleva su nombre. 

Que consiste en que “Democracia, Soberanía nacional e Integración económica global, son mutuamente incompatibles: podemos combinar dos de las tres, pero nunca tener las tres simultáneamente y en su totalidad”. 

Como solución Rodrik plantea que los Estados, necesariamente, deben renunciar a una de las tres alternativas. A mi modo de ver, lo peligroso sería que se renunciase a la Democracia.

Entonces ¿pueden existir Estados democráticos, que de hecho o de derecho, renuncien a 2 ó 3 alternativas del trilema de Rodrik, como  consecuencia directa del modo que se gestionó la globalización?  ¿Y en ese caso, seguiría siendo Estados democráticos?

Pues es el caso de Rusia, que de facto, ha renunciado a la tres alternativas del trilema de Rodrik, y se autoproclama democracia de la Federación de Rusia, aunque entiendo no lo es, y no solo por rechazar las tres alternativas, que también, sino porque además ha iniciado la invasión de Ucrania, que un acto de guerra no es muy democrático que digamos.

Mismo caso de Israel, autoproclamada democracia del Estado de Israel, con el matiz de haber masacrado Gaza,  que se sepa, eso no encarna los valores de la democracia. Y respecto la aceptación y cumplimiento del trilema de Rodrik, ni lo veo claro, ni  les veo comprometidos, más bien lo contario, pues la fingida aceptación del trilema de Rodrik, unida a la barbarie llevada a cabo con Gaza, en mi opinión,  convierte al Estado de Israel en una democracia fallida.

Veamos algunos ejemplos.

Pongamos por caso que la extrema derecha gobernase en Europa.

  1. Soberanía nacional.- En un principio lo aceptarían, pero al poco tiempo, seguro tratarían de cambiarlo en la legislación europea. 
  2. Integración económica global.- De partida no sería aceptado e incluso se asegurarían que no variase nadie de posicionamiento. 
  3. Democracia.- Al comenzar a gobernar, con seguridad, ofrecerían garantías que nada iba cambiar, pero como mucho en dos años, aprobarían el proyecto de Constitución Europea que existe desde 2004, pero con tantos cambios, que nadie podría reconocerla, donde la democracia brillaría por su ausencia.

 Ahora pensemos que la derecha radical (PP) y la extrema derecha (Vox) gobernasen en España,

  1. Soberanía nacional.- En un principio lo aceptarían, pero con el tiempo, a buen seguro, Vox influiría para realizar las modificaciones  pertinentes, respecto su rechazo.
  2. Integración económica global.- De partida no sería aceptado y Vox se encargaría de que el PP no cambiase de opinión nunca. 
  3. Democracia.- Si gobernasen juntos ambos partidos, estoy seguro que Vox obligaría al PP (que no opondría demasiada resistencia) a vaciar de contenido la Constitución Española o derogarla entera, para sustituirla por otra que sonase más franquista. 
Caso gobernase Vox en solitario, simplemente se acabaría la Democracia en España.

Por último, teoricemos con la idea que la derecha radical gobierne en EE.UU. 

  1. Soberanía nacional.- Sí, y actualmente supongo es irrenunciable. 
  2. Integración económica global.- No, y entiendo que en este momento, es del todo inaceptable.
  3. Democracia.- Sí, pero con matices, pues es posible, que ahora esté en riesgo.
  NOTA

  • Extrema derecha, derecha radical o ultraderecha son términos políticos, utilizados para describir movimientos o partidos políticos que promueven y sostienen posiciones o discursos ultraconservadores, ultranacionalistas y autoritarios, considerados extremistas.
  • Dentro de la extrema derecha, se encuentran los partidos típicamente neofascistas que muestran un discurso clásico de la extrema derecha europea: antisemita, racista, antigitano, anticomunista y xenófobo, además de euroescéptico, islamófobo, homófobo y abogando por un nacionalismo étnico (*) e irredentista (**) el supremacismo blanco y por los llamados «valores tradicionales», oponiéndose entonces a los derechos de las minorías sexuales y muchas reivindicaciones feministas.

 (*) El nacionalismo étnico, es una forma de nacionalismo que enfatiza la importancia de la pertenencia a un grupo étnico específico como base para la identidad nacional. (Caso los nazis con la raza aria)

 (**) El nacionalismo irredentista, es un movimiento político que busca la anexión de territorios considerados parte de su nación, pero que se encuentran bajo el control de otro estado. Este tipo de nacionalismo se basa en la idea de que una nación debe reclamar todos los territorios que históricamente o culturalmente le pertenecen, incluso si están fuera de su frontera actual. (Caso de Rusia respecto Ucrania) 

RESUMEN

La parodia del futuro proyecto de coalición de un gobierno PP-Vox en el Estado español, tiene más que ver, con gobiernos autonómicos del PP en solitario, pero apoyados y dirigidos por Vox, que con una coalición de gobierno moderna y seria, como la que actualmente gobierna el Estado español, formada por PSOE y SUMAR.

Y tal es el extremo al que está llegando el asunto, que hasta las encuestas valoran negativamente las corrupciones, manipulaciones a la ciudadanía, y el exceso de hipérboles, medias verdades y falsedades, en los discursos de odio del PP, otorgándoles como premio, el sorpaso en valoración, de Abascal a Feijóo, y de líder con mejor valoración quedaría Pedro Sánchez, según la última encuesta del instituto 40dB. para EL PAÍS y la Cadena SER.

Fuente: Redacción

ANEXO

Por concretar algo la citada encuesta diré, que PSOE y Vox suben. Y que además, el PSOE recorta distancias respecto del PP, como también disminuye con respecto a Vox, al acusar éste, el desgaste por su apoyo a Trump.

Los populares acumulan, en los últimos cinco meses, sus peores datos desde el 23-J y se sitúan en un 32,8%, mientras que los socialistas suben medio punto porcentual, hasta el 29,8%. Vox, en cambio, sube ahora medio punto en estimación de voto y sigue siendo el único partido que mejoraría los resultados obtenidos en las urnas en 2023 (1,5% más), poniendo más pimienta en la pelea por el flanco conservador de España. Sumar se mantiene en un 5,4% de intención de voto, Podemos sube tres décimas y SALF, la marca política del agitador ultra Alvise Pérez, se deja medio punto respecto a la encuesta anterior.

Por bloques, pese a la mejoría del PSOE, la diferencia entre la estimación de voto que aglutinan PP y Vox frente a los socialistas, los votantes de Sumar y los de Podemos, que se escindió de la plataforma de Yolanda Díaz meses después de los comicios, es ahora de 7,7 puntos a favor de la derecha, 6,2 puntos más que en las generales de 2023, debido, sobre todo, al ascenso del partido de Santiago Abascal y a la pérdida de apoyos del espacio a la izquierda del PSOE: Sumar se deja casi siete puntos desde el 23-J, que no se corresponden con lo que obtendría por separado Podemos (3,8%). 

La intención de voto de los partidos que apoyaron la investidura de Pedro Sánchez (Junts, ERC, EH Bildu, PNV, BNG y CC) se sitúa en su conjunto casi un punto por debajo de lo que obtuvieron en las urnas.

 Fuente: huffingtonpost.es

30 de mayo de 2025

OPINIÓN. La alianza oculta entre PP y Vox, marcha viento en popa

 Al líder del PP se le ve feliz, chapoteando alegremente en el fango como los cerdos que ignoran su San Martín.

Pero todo es postureo, porque la historia no tiene vuelta atrás, y para el cónclave del PP de julio, se oye ruido de sables, y hasta es posible que ruede alguna cabeza política. 

Todos esperamos que no sea la de Feijóo, porque hace muy bien de “pp el facha” y todos en España le echaríamos de menos, porque es garantía de que el PP perderá las elecciones generales siempre o al menos no gobiernen, que para el caso es lo  mismo.

Aunque, a buen seguro, los que no le echarán en falta, serán los cientos de niños que llegan a las costas de Canarias  (ayer se ahogaron 7 en el vuelco de un cayuco en la isla del Hierro) que los líderes de PP y Vox, como buenos fascistas, ignoran, y se niegan a que las autonomías donde gobiernan, sean solidarios con los niños migrantes, y ayudar en su desarrollo personal y formación profesional. 

Me parece que cuando muchos españoles tuvieron que emigrar, por culpa de la dictadura, les trataron mucho mejor.

Tampoco le echarán de menos, los miles de niños gazatíes muertos ni sus familias (muchas también muertas) condenados por la indiferencia frente a la barbarie, de la extrema derecha europea y española, incluidos PP y Vox. Suerte tuvieron los ucranianos de ser tan blancos, porque los morenos no pasan los estándares de calidad  humana impuestos por Hitler.

Ahí están los valores del partido popular, enterrados bajo toneladas de hipocresía, odio, maldad, corrupcion y fascismo. Que así seguro, no habrá puerta de la extrema derecha que se les resista. Puesto que, los votos de Vox son tan necesarios como el comer, para que se aprueben los presupuestos de la mayoría de los gobiernos autonómicos del PP, como ocurrió en la Comunidad valenciana. Ahora Mazón, ya es más fascista que Abascal y Feijóo juntos.

Son unos valores que intentan compartir en cada manifestación que convocan, con los descendientes de aquellos emigrantes españoles que muchos de ellos tuvieron que hacer las américas, y no precisamente para ir de vacaciones, sino al ser expulsados por el franquismo, que no les dejaba vivir. 

El líder de PP comparece en rueda de prensa y sin preguntas

Donde anunciaba que el fin del mundo está cerca por culpa del gobierno progresista de Pedro Sánchez. Y en estas estábamos, cuando mentalmente se debió de dar cuenta, que los números no salen para lanzar una moción de censura contra el Presidente del Gobierno. Por ello, rápidamente descargó la responsabilidad (de según él, cumplir un deber patriótico y democrático) sobre el resto de partidos del hemiciclo parlamentario.

Mal día para hacerlo, porque casualmente, casi en ese momento, procesaban a la pareja de Ayuso (González Amador) por varios delitos fiscales y detenían a Francisco Martínez, número 2 del Ministerio de Interior de Rajoy, que no parecen las mejores ejemplos para fiarse del convocante de la manifestacion.

El lema para la manifestación del 8 de junio será “MAFIA O DEMOCRACIA”. Si fuese una pregunta, para mí tendría fácil respuesta, pues prefiero la democracia y libertad de Pedro Sánchez, que la mafia llena de mentiras, corrupción y fascismo, que nos ofrecen PP y Vox.

Ahora, por lo que sea, PP y Vox han decidido dividir sus fuerzas, (agitados pero no revueltos, como el vodka) Feijóo convoca a sus huestes para el 8 de junio, y Abascal a las suyas para ya mismo, pues para que esperar (la convocatoria se hizo por redes sociales). Lo urgente siempre por detrás de lo prioritario, aunque no comunicaran previamente dicha manifestación a la autoridad correspondiente, por ser lugar de tránsito ( pero en Madrid, esa normativa habitualmente es incumplida si las  convocatorias de manifestaciones las hacen derechas y/o ultraderechas. Y la autoridad competente mira tanto para otro lado, que un día se la va romper hasta el pescuezo)  


A ver, por aclararme un poco ¿ qué es lo prioritario?

Por qué si lo prioritario es, echar por lo civil o por lo militar a un presidente del gobierno elegido democráticamente por la ciudadanía y por el Congreso de Diputados, apañados estamos entonces ¿pues  que viene después?


(*)NOTA. El que quiera saber lo que espera a los españoles si gobierna la extrema derecha en España otra vez, pueden echar  un vistazo a los libros historia en el capitulo del franquismo. También puede echar un ojo al otro lado del charco, para ver que ocurre en países como Argentina, lo digo porque son en español. O puede mirar en Europa, por ejemplo en Hungría o Italia, a ver que tal. 

Luego si eso, me dicen.

Fuente: Redacción

29 de mayo de 2025

OPINIÓN. Se cree el ladrón que todos son de su condición

 El partido popular, pareceria hubiese formado asociación mafiosa con Vox, por misma estrategia de acoso y derribo al Estado.

La mafia, unida, jamás será vencida. 

O supongo que algo parecido tendrán en la cabeza, las mentes enfermas y facinerosas, de PP y Vox, cuando supuestamente, se asocian para lanzar graves acusaciones infundadas, contra el gobierno de la nación, con el propósito, por el lado político, de alcanzar el poder (legítimamente o ilegítimamente, a ellos les da igual) , y por el lado, económico, por aquello de los sobresueldos, comisiones y mordidas (que cada uno escoja lo que le corresponda o convenga).

En el fondo, resulta ofensivo y causa estupor, que el partido más corrupto y mafioso de Europa, condenado por la Audiencia Nacional (AN) por organización criminal para delinquir, pretenda dar lecciones de democracia, y acuse sin pruebas al gobierno del Estado, lo cual, sobradamente habla de la catadura moral de estos, además de la mafia y corrupción galopante que hay en el partido popular, porque jurídicamente hablando, no son nadie para acusar ni sentenciar, ni tienen un mínimo de altura moral para hacerlo, como si la tiene la  AN, que fue quien sentenció al PP, que luego confirmó el Tribunal Supremo.

Además, es necesario reflexionar respecto, conducta, desfachatez y atrevimiento, propia de delincuentes y criminales,  que integran el PP, que junto a la tapadera de estos, que es Vox, cargan sobre sus espaldas, 

  • Con los 7.291 ancianos muertos en las residencias de mayores, de la Comunidad de Madrid, sin atención médica ni hospitalaria por los protocolos de la vergüenza, ordenados desde la Presidencia madrileña, durante la pandemia.
  • Y con los 230 valencianos ahogados, durante la dana, en la Comunidad valenciana, cuyo Presidente, nadie sabe ni donde ni con quien, estuvo pasando la tarde del día de autos. 
 Ambos Presidentes autonómicos, probablemente incurrieron en dejación de funciones y quizás en homicidio imprudente.

Por tanto, esta asociación mafiosa de hecho (no de derecho) formada por PP y Vox, supuestamente, tiene por finalidad, el interés económico, además del político, of course. Y eso, ineludiblementemente pasa por cometer fechorías (pero para eso está Vox, para taparlas). Aunque, como decía un amigo mío, que además es abogado, "nada es delito sino te pillan".

Y ahí voy. La mejor manera que no te pillen, es tener mano en la Policía (policía patriótica), en la Guardia Civil (UCO patriótica ) y en la Judicatura (instrucción de causas prospectivas contra Presidente del Gobierno, familia, ministros y otras Instituciones del Estado)

Por último, un par de preguntas para el Presidente del Senado, sobre el supuesto wáter-gate español.

  1.   ¿Que es eso, que durante semanas, incluso meses, informáticos han estado espiando ordenadores privados de los senadores?
  2.  ¿Con que permiso lo hicieron y quién lo ordenó o autorizó? 

  No me creo que lo hicieran dichos informáticos de su mano mayor, durante tanto tiempo y además dejando rastros de huellas digitales, que cualquier otro las hubiese borrado.


Sin más que contar de momento, de la presunta asociación mafiosa PP-Vox, que sigan por siempre así, que los españoles, acostumbrados estamos a responder en las urnas y mandar a la oposición, a los partidos políticos de extrema derecha (generadores de mensajes de odio) para que hagan el vago o de "pepe el facha" (que para el caso es lo mismo) que seguro lo harán bien.  


CONCLUSIÓN 

La democracia en España, no está en venta , y ningún funcionario debiera dejarse comprar por el mejor postor. Y el que lo haga a la cárcel, como cualquier hijo de vecino. Se acabaron las contemplaciones y los corporativismos, vengan de la Judicatura, de las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado o de cualquier otro lado.

Fuente: Redacción

25 de mayo de 2025

OPINIÓN. De los jueces que son tan independientes, que pasan de las normas y hasta de sus superiores.

 Con la excusa de reivindicar, "la independencia" , la derecha judicial está utilizando todos los medios a su alcance para acabar con el gobierno progresista, siguiendo el eslogan de Aznar cuando dijo,  "el que pueda hacer, que haga"   

La titular del juzgado número 3 de Badajoz, Beatriz Biedma, ha abierto juicio oral a David Sánchez, al presidente de la diputación, Miguel Ángel Gallardo, y a nueve personas más por delitos de tráfico de influencias y prevaricación relacionados con la creación de una plaza de coordinador de los conservatorios y su posterior adjudicación al hermano del presidente. Y lo ha hecho cuando la Audiencia Provincial todavía no ha resuelto los recursos de apelación presentados por la fiscalía y las defensas lo que supone una manifiesta irregularidad procedimental que la magistrada justifica porque dichos recursos no tienen “efectos suspensivos”. El fiscal no ha presentado acusación y ha pedido el archivo de la causa. Pero Biedma se apoya en que la acusación popular, representada por asociaciones de extrema derecha personadas en la causa, la han pedido la apertura del juicio oral.  Estamos en situación parecida al procedimiento que originó la llamada “doctrina Botín (*)
(*) La “doctrina Botín” es una corriente jurisprudencial del Tribunal Supremo, establecida en la Sentencia 1045/2007 de 17 de diciembre, que resolvió un recurso de casación interpuesto por la acusación popular, integrada por la Asociación para la Defensa de Inversores y Clientes (ADIC) e Iniciativa per Catalunya contra un auto de la Audiencia Nacional, que sobreseyó el proceso penal contra Emilio Botín por un delito fiscal. El TS desestimó el recurso, al considerar que, aunque es cierto que el derecho a la acusación popular está previsto en la Constitución, eso no impide que la ley pueda imponer límites a su ejercicio. La corte considera que si el Ministerio Fiscal y los perjudicados (en este caso era la Hacienda Pública), consideran que debe sobreseerse el proceso, la acusación popular no debería bastar por sí sola para seguir con el proceso. La “doctrina”, que ha sido recogida en numerosas sentencias sentando la oportuna jurisprudencia, establece que no puede abrirse juicio oral cuando la fiscalía y los perjudicados piden el sobreseimiento.
 En numerosos procesos judiciales se ha tenido que volver a discutir el espíritu y la letra de la “doctrina Botín”. Tal vez el más recordado fue el juicio del caso Noos, donde la fiscalía retiró la acusación contra Cristina de Borbón, pero no sirvió de nada puesto que la mantuvo la acusación popular, entonces representada por Manos Limpias. El asunto se tornó en escándalo cuando se supo que el seudosindicato de extrema derecha había participado en las negociaciones que llevó a cabo el presidente de Ausbanc, Luis Pineda, con cualificados empresarios y abogados catalanes a los que pidió dinero a cambio de la retirada de dicha acusación. Curiosamente, en la causa contra David Sánchez, está personada Manos Limpias

La jueza no tiene en cuenta dicho criterio. En cambio, se acoge a otras sentencias del Supremo en las cuales se señala que “la acusación particular está legitimada para pedir la apertura de juicio oral”. Además de Manos Limpias forman parte de la acusación popular, Vox, Hazte Oír, Liberum, Iustitia Europa, Abogados Cristianos y el Partido Popular. Piden tres años de cárcel para los acusados y la devolución por parte de David Sánchez de los salarios recibidos.

Pero lo más grave no es eso. La jueza ha dictado el auto sin tener en cuenta los recursos presentados por la fiscalía y las defensas en los que piden el sobreseimiento de la causa porque alegan que, en la misma, sólo hay “conjeturas e hipótesis”. La instructora cree que estos recursos no tienen efectos suspensivos. Pero ¿Qué ocurriría si la Audiencia Provincial avala la tesis del ministerio público? El daño ya estaría hecho. Estamos en la misma situación que la de Begoña Gómez con el juez Peinado. La repercusión social hace un daño reputacional no ya al PSOE sino a los particulares imputados a los cuales les costará mucho volver a recuperar su imagen.

Además, la jueza no tiene en cuenta que uno de los imputados, el presidente de la Diputación, Miguel Ángel Gallardo, está a punto de tomar posesión como miembro del parlamento de Extremadura lo que le implica rango de aforado. En ese caso, ya no será un juzgado de Lo Penal el encargado de dictaminar la sentencia sino el Tribunal Superior de Justicia de Extremadura. Habría que empezar de nuevo todo el procedimiento. Pero eso a la jueza le debe importar muy poco.

Lo grave es que últimamente estas actuaciones judiciales se están repitiendo con demasiada frecuencia. Juan Carlos Peinado, el juez del caso Begoña Gómez hace caso omiso de las advertencias de sus superiores de la Audiencia Provincial. Le han prohibido que siga indagando el asunto del rescate de Air Europa. Incluso le han ordenado que retire la petición de los expedientes solicitados a la SEPI sobre las ayudas recibidas por la aerolínea del grupo Globalia y ha debido de hacer poco caso porque, de momento, no ha dictado un auto recogiendo la orden de sus superiores.

Los jueces cada vez se cortan menos a la hora de expresar sus afinidades políticas. El magistrado del Supremo, Manuel Marchena, ha advertido, en un libro que “la justicia está en peligro. Un juez que aspira a ser su compañero en la corte, el controvertido expresidente del Tribunal Superior de Justicia de Castilla y León, José Luis Concepción, intervino en un acto de la Fundación Neos, que preside el exministro muy cercano a la ultraderecha, Jaime Mayor Oreja, para lanzar una peligrosa consigna: “debemos de salvaguardar la independencia del poder judicial, porque si prescindimos de la independencia del poder judicial hemos matado la vida jurídica”.  Reflexión casi idéntica a la expresada por Marchena.

Fuente: Diario16plus.com


CONCLUSIÓN

Partiendo de la premisa de reivindicar la “independencia” , la derecha judicial está utilizando todos los medios a su alcance para acabar con este gobierno progresista. Muchos de sus miembros parecen haber recogido la consigna de José María Aznar de que “el que pueda hacer, que haga”. Y aquí valen resoluciones judiciales, intervenciones públicas y acciones de todo tipo. La estrategia está clara. Incluso si hay que saltarse las órdenes de los superiores, pues supongo entienden que todo vale para derrocar al gobierno actual e instaurar la anarquía en España. Curiosa forma de proceder de jueces en ejercicio y ultrajante legado que van a dejar para la posteridad, solo comparable al de jueces de la época franquista.

Un lawfare de manual, que lógicamente, debiera servir para hacerles la campaña a PP y Vox, que a base de deshumanizar al gobierno actual, intentan derrocarle. Pero esto tiene el enorme inconveniente de dejar a la justicia española a los pies de los caballos, lo cual se constata cuando llegan casos desde España a los tribunales europeos, donde los jueces españoles reciben un varapalo tras otro.

Me hace gracia el todavía líder del PP (ya veremos que ocurre en el cónclave de julio del PP, que previamente la entrenadora Aguirre ya le ha dicho a Ayuso que caliente que pronto va a entrar,  sustituyendo a Feijóo)

Bueno decía que me hace gracia el jefe de la oposición, cuando dice, que ellos (el PP) respetan la democracia, no la corrupción. Pero esto es disculpable puesto que, nos tiene acostumbrados a sus sonados lapsus de memoria, dado que  cuando está en Badajoz se siente andaluz, y cuando está Sevilla se siente cordobés, y si está en Valencia se siente catalán, de Barcelona para más señas.

Entonces, visto lo visto, estoy seguro que el Sr. Feijóo quería decir que, “el PP respeta la corrupción, no la democracia”.

Si fuese al contario, tal y como manifiestan desde el PP, Mazón estaría en el paro hace tiempo, a la espera de alguna imputación por dejación de funciones  e incluso por posible homicidio imprudente, el día de la dana en Valencia; y Ayuso idem, esperando imputación por los 7.291 ancianos fallecidos en las residencias de Madrid, sin servicios médicos ni hospitalarios, durante la pandemia. Y tampoco tendría pendiente el PP, un calvario de juicios (unos 30) por corrupción de aquí hasta el 2030, siendo entre otros, los más conocidos, Gürtel,  Púnica y Lezos, casos de corrupción todos ellos, que marcan una década negra judicial  para el partido popular.

Por cierto, al líder del partido popular alguien debiera advertirle, que no es conveniente seguir el manual de Goebbels al pie de la letra, porque sino, resulta muy difícil poder explicar  que el PP no es un partido de ultraderecha. Por ejemplo, llamar indecente a todo el mundo que tiene valores, no casa muy bien con lo de ser un partido de centro, más parece propio de una ideología de extrema derecha, como pudiera tener Vox. 

Por otra parte, por si todavía queda algún liberal en el PP, debieran taparse un poco, pues poner otro ejemplo, no parece lógico que el líder del PP, vaya llamando indecente a un gobierno legítimamente elegido, teniendo en cuenta lo que él tiene en casa. Y no me refiero a su familia, que también (él mismo veraneaba con narcotraficantes),  sino y principalmente, a los casos de corrupción dentro de su propio partido, arriba someramente indicados y concretados en los enlaces anteriores. 

Y se les quedase algo de vergüenza a todos ellos, se irían de la política y hasta de España, haber si así reflexionan y cambian de idea de una vez por todas, que a la política no se llega para forrarse, sino que se viene para servir a la ciudadanía en favor de sus derechos y libertades. Y por supuesto, mereciendo el mismo respeto y consideración, todos por igual, sin dejar tirado a nadie, ni por pandemias, ni por danas o ni por cualquier otra catástrofe, o circunstancia negativa para la ciudadanía. Y nunca discriminando  por razón de edad, sexo, lugar de nacimiento o religión (artículo 14 de la Constitución española). 

Y no como en la crisis económica de 2012 donde Rajoy mandó a las colas del hambre a la mitad de España (principalmente a los más desfavorecidos) 


POSDATA

Cuatro  apuntes rápidos sobre los desmanes de PP y Vox. Y unas cuantas cuestiones elementales.

Apuntes rápidos de las tropelías de PP y  de Vox

  1. Con el aplauso de ambos partidos, Israel siempre ganará Eurovisión o quedará segundo, gracias a que hace manipulación del voto popular según reconoce The New York Times
  2. Los dos partidos presionan en Europa, para que, gallego, euskera y catalán, no sean idiomas oficiales en la UE, como ya lo son en España. Ya si eso, cuando lleguen las elecciones, que los votantes de dichas autonomías les voten, a ver si así consiguen la mayoría absoluta, para hacer otras más gordas. 
  3. No busquen más, el partido político más mafioso de  España es el partido popular con el caso ya juzgado y condenado de su policía patriótica del ministerio de interior  del gobierno del PP de Rajoy , como emblema.
  4. Con la comprensión de ambos partidos, el gobierno sionista de Israel, continua con el exterminio del pueblo palestino en Gaza y Cisjordania, ayudado, por un grupo de países de la UE y por Estados Unidos, donde  cada  grupo suministra la mitad de las bombas con las que principalmente han masacrado a casi sesenta mil civiles palestinos, de los cuales la mitad eran niños.

Cuestiones básicas

Al Gobierno de Israel, al de EEUU y al de la UE, les pregunto. 

  1. Si los causantes del holocausto judío eran nazis ¿ahora que son gobierno y ejército de Israel?
  2. ¿Cómo debería calificarse a los países que suministran las armas para semejante barbarie?
  3. ¿Cual es la diferencia entre el holocausto judío y el holocausto palestino, y por qué el primero estuvo mal y el segundo está bien? 
  4. ¿Será porque ahora depende si es aliado o no, el país agresor que comete crímenes de guerra y/o de  lesa humanidad?
  5. ¿Son justos y éticos estos planteamientos, o con esos postulados, que no respetan el derecho internacional, nos encaminamos hacia una hecatombe mundial?

Fuente: Redacción 


Poema de Martin Niemöller

¾  Primero vinieron por los comunistas, y no hice nada porque no era comunista.
¾  Luego vinieron por los socialistas, y guardé silencio porque no era socialista.
¾  Luego vinieron por los sindicalistas, y no hablé porque no era sindicalista.
¾  Luego vinieron por los judíos, y no dije nada porque no era judío. 
¾   Luego vinieron por mí, y para entonces ya no quedaba nadie que hablara en mi nombre


FISCALIDAD. De la evasión fiscal, coge el dinero y corre.

 Alex Cobham, director de Tax Justice Network, dice “bancos cómplices de evasión fiscal y hasta que no haya consecuencias penales, nada cambiará”. Además, denuncia que, “el sistema fiscal internacional fue diseñado por imperios cuando multinacionales eran simples, pero hoy en día protegen a grandes compañías y super ricos”

El economista escocés Alex Cobham (Saint Andrews, 1975) dirige desde hace más de siete años Tax Justice Network, una organización independiente creada en 2003 y con base en Reino Unido que lucha contra la elusión de impuestos y los paraísos fiscales. 

Este economista es uno de los mayores expertos del mundo en el tema. Ha sido investigador especializado en flujos financieros ilícitos, tributación para el desarrollo y desigualdades en varias instituciones como la Universidad de Oxford y consultor para otras tantas, como las Naciones Unidas y el Banco Mundial.

Con residencia en Las Palmas de Gran Canaria desde la pandemia —“mi mujer es de allí y decidimos mudarnos para no volver”—, ha pasado esta semana por Barcelona para participar en una mesa sobre fiscalidad internacional, organizada por el centro de investigación en relaciones internacionales CIDOB, en el Palau Macaya de la Fundació La Caixa.

“España pierde recaudación equivalente al 9% del gasto sanitario(*)  por la fuga de beneficios y riqueza a guaridas fiscales”

(*) Dado que el PIB español en 2024 fue cerca de 1,6 billones de euros y el gasto sanitario fue el 10% del PIB, lo cual supondría que, por elusión fiscal, en España cada año dejan de ingresarse en las arcas públicas unos 14.400 millones de euros.

¿Cuál es el panorama fiscal global y principales injusticias de los sistemas fiscales y financieros actuales?

Estamos en un momento interesante. Han pasado cien años desde que algunos países decidieron establecer conjuntamente reglas fiscales internacionales. Pero solo lo hicieron los países más ricos, los que tenían imperios. Acordaron en el marco de la Sociedad de Naciones las bases del sistema fiscal que tenemos hoy. Entonces las multinacionales eran muy simples: extraían materias primas en las colonias y procesaban en la metrópoli. Las normas eran simples y funcionaban porque los beneficios se repartían entre metrópoli y colonia.

Avanzamos hasta 1960 y el mundo cambia: las multinacionales se vuelven más complejas, los imperios terminan, al menos formalmente, y aparecen los paraísos fiscales. Jurisdicciones en las que las empresas declaran sus beneficios aunque no tengan ninguna actividad para pagar menos impuestos o nada. Desde los años 90, los datos muestran que esta evasión se disparó: pasamos de un 5% de beneficios deslocalizados a superar el 40% en 2010, en plena crisis financiera. Y claro, de pronto los países ricos empiezan a preocuparse por primera vez.

¿Qué se ha hecho desde entonces para frenar esta dinámica?

No hemos estado ni cerca de solucionarlo, pese a que la OCDE tenía que liderar desde 2013 un intento de reforma para solucionar este “desajuste”, como lo llaman ellos. Pero tras más de 10 años, la cosa ha empeorado. Lo que tenemos hoy es que esos países ricos, el club de la OCDE, ha fracasado a la hora de resolver el problema, proteger su propia base fiscal e incluir al resto del mundo.

Nuestro informe anual State of Tax Justice estima que se pierde medio billón de dólares anualmente por evasión de multinacionales y de personas ricas. Dos tercios provienen de multinacionales. Aunque los países ricos, como España o Reino Unido, pierden más en términos absolutos, los países de bajos ingresos sufren más intensamente: hasta cinco veces más respecto al gasto público en salud, por ejemplo. Todos, ricos y pobres, tienen un interés muy fuerte en resolver esto, así que, poco a poco, hemos ido avanzando hacia soluciones.

¿Qué soluciones? Medio billón de dólares al año es mucho dinero

Sabemos qué hay que hacer: abandonar el principio de precios de transferencia, que fue lo que la Sociedad de Naciones estableció hace 100 años, y empezar a repartir beneficios según dónde se produce la actividad real. Si Inditex, por poner un ejemplo, tiene el 10% de ventas y personal en España, entonces debe tributar aquí el 10% de sus beneficios, y que España pueda elegir el tipo impositivo. No tiene sentido que, si en Luxemburgo tiene tal vez un 1% de los empleados y casi nada en ventas, declare allí el 15% de los beneficios.

Ese es el gran problema que vemos en las multinacionales. Sabemos que hay que cambiarlo, pero la OCDE no lo ha hecho, solo de forma muy parcial y para unas pocas empresas. Por ese motivo ahora estamos viendo un movimiento en que todos los países del mundo —con la gran excepción de Estados Unidos— están negociando en el marco de la ONU.

Estamos hablando mucho de Estados Unidos por los aranceles, pero antes, el primer día tras su regreso a la Casa Blanca, Trump anunció a bombo y platillo que se retiraba del acuerdo de la OCDE para un Impuesto global de Sociedades mínimo del 15%. ¿A qué atribuye esta decisión y qué impacto global prevé?

Estados Unidos siempre ha tenido el control y el poder de veto en la OCDE. Lo tuvo con Obama, con Biden y con Trump. Cuando Biden llegó en 2020, tiró por la borda todo lo negociado y lo reemplazó por una propuesta nueva nacida de un único académico. Nunca hubo intención real de ratificar ni el pilar uno [el reparto de la recaudación obtenida de las multinacionales entre todos los territorios en los que tiene negocio, aunque no mantenga presencia física], ni el impuesto mínimo global del pilar dos [la fijación de un tipo mínimo global del 15% que los países firmantes se comprometen a exigir a las compañías que facturen más de 750 millones de euros al año en, al menos, dos de los últimos cuatro ejercicios].

Biden siempre decía: “lo estamos intentando, y lo haremos”, aunque nadie le creía. Trump dice ahora que ni hablar, y va más allá al amenazar con represalias económicas a cualquiera que lo haga. Pero no es que ahora EEUU sea menos cooperativo, sino que nunca lo fue.

Estamos en un momento en el que todos los países ricos, excepto Estados Unidos, se enfrentan al mismo tipo de presiones fiscales que los países de bajos ingresos. Reconocen las pérdidas que sufren por el abuso fiscal de las multinacionales y quieren soluciones. Necesitan decirle a su ciudadanía que están encontrando soluciones para poder gastar más en salud pública, en educación pública, etc. Pero no hay forma de hacerlo en la OCDE porque EEUU todavía tiene poder de veto.

Así que, por primera vez este año, estamos viendo a los países miembros de la Unión Europea, al Reino Unido y a otros países ricos participar en este proceso global en el seno de Naciones Unidas. Se ven obligados a actuar al margen de EEUU si no quieren renunciar a su soberanía fiscal.

“Gracias a Trump, estamos ante la mejor oportunidad en un siglo para reformar la fiscalidad internacional”

Acaba de publicar un trabajo precisamente sobre este asunto que concluye que es una oportunidad para que el resto del mundo alcance una soberanía fiscal frente al sometimiento a EEUU. ¿Qué le hace ser tan optimista?

Trump puede haber cometido muchos errores con los aranceles. Ha perdido buena parte del poder de amenaza porque ya ha disparado el arma, por así decirlo, y en realidad no le está funcionando muy bien. Pero las medidas fiscales que podría imponer, por ejemplo, sobre empresas europeas que operan en Estados Unidos, serían de otro nivel. Así que la amenaza sigue ahí. Gracias a Trump, ha quedado claro que no hay camino intermedio. O los países actúan unidos o renuncian a proteger sus ingresos. Creo que estamos en el momento más optimista para la fiscalidad internacional en décadas. Quizá el mejor momento de la historia para lograr un cambio real.

Sostienen algunos economistas que Trump quiere financiar la economía norteamericana con aranceles en lugar de con impuestos a quien más tiene. ¿Lo comparte?


No hay que asumir que Trump entiende de economía. Le gustan los aranceles porque cree que le hacen parecer fuerte. Pero son profundamente regresivos: cargan el coste sobre los consumidores, especialmente los de ingresos bajos y medios. Además, ha desmantelado parte del personal de la Agencia Tributaria, debilitando los controles sobre las grandes fortunas, lo que facilitará a los ricos la evasión fiscal.

Esto incrementará la desigualdad en un país que ya es muy desigual y provocará un déficit mucho mayor en un país que ya está viendo cómo aumentan drásticamente sus pagos de deuda. Creo que esto podría ser el fin de Estados Unidos como superpotencia. Tomará 20 años, pero puede que miremos atrás y digamos: fue esto. Mientras tanto, todos los demás países tienen que tomar una decisión. Y de nuevo, no hay un camino intermedio. O quieres ser como Orbán o Milei y seguir a Trump, o quieres proteger tu sociedad.

“La UE es la mayor víctima de evasión fiscal, pero alberga países que la fomentan”

Hablemos de Europa. ¿Cómo explica que la UE sea una unión económica y monetaria, aun sin la pata fiscal, y que existan guaridas fiscales, como Luxemburgo, Irlanda y Países Bajos?

¡Ajá! Es fascinante. La UE, como bloque, es la mayor víctima del abuso fiscal, pero también alberga a países que lo fomentan. Es un tema de equilibrio, lo que se ve en la Unión Europea, con el paso del tiempo, es un miedo a perder soberanía. Y eso, muy a menudo, es más fuerte en materia fiscal. Los países y los gobiernos se preocupan más que nada por el derecho a establecer sus propios impuestos. El problema es la exigencia de unanimidad. Un solo país, como Hungría, Irlanda, Malta o Chipre, puede bloquear cualquier avance.

Creo que cada vez más políticos han entendido que la unanimidad no tiene sentido en materia fiscal. Si quieren proteger su propia soberanía fiscal individual, deben comprometerse un poco más con la toma de decisiones comunes. Y creo que eso lo veremos en los próximos años dentro de la Unión Europea. Por eso, es posible que se alcance un acuerdo fiscal en Naciones Unidas antes que dentro de la UE. Algunos países como España y Alemania ya participan activamente en las negociaciones globales.

¿Es optimista en este sentido?

Sí. En 2003, cuando fundamos Tax Justice Network, parecía una utopía pedir un organismo fiscal global fuera de la OCDE. Pero lo logramos paso a paso: primero, el apoyo de ministros africanos, luego la aprobación de la ONU para negociar los términos. Ahora, todos salvo ocho países, liderados por EEUU, participan. Creo que vamos a lograrlo. No es un juego de suma cero. Saben que si cooperan mejor, todos ganan. Todos excepto un pequeño grupo de jurisdicciones fiscales y las grandes firmas que se lucran con el abuso. Ya es hora de que ellos pierdan.

¿Qué papel juegan los bancos en la evasión fiscal, particularmente con la información que proporcionan?

Son actores centrales tanto de la evasión como de la elusión fiscal. No solo permiten la evasión, sino que a menudo la organizan activamente. En el lado corporativo, las firmas contables encuentran trucos y diseñan esquemas que luego venden. En el lado personal, son principalmente los bancos los que ayudan a los ricos a ocultar sus activos.

Los bancos son cómplices, su principal papel es asegurarse de que las personas que tienen cuentas bancarias en un país y que son residentes fiscales en otro no aparezcan conectadas. Pero las multas que reciben son mínimas comparadas con los beneficios que obtienen, como Credit Suisse. Hasta que no haya consecuencias penales reales, los incentivos para facilitar la evasión seguirán intactos, nada cambiará.

¿Qué sistema propondría usted si estuviera a su alcance?

Hay que tributar donde se lleva a cabo la actividad económica real. En el caso de multinacionales: donde venden y emplean a sus trabajadores. No son cosas fáciles de ocultar. Y, en realidad, esto sería beneficioso para las propias multinacionales porque reduciría la complejidad y la doble imposición. No ocurre con frecuencia, pero siempre se quejan.

En el caso de personas ricas no basta con tributar donde residen; hay que considerar dónde se generan sus rentas y patrimonios. Tenemos las herramientas técnicas, sabemos cómo identificar a los propietarios de activos, cómo compartir esa información y cómo evitar lagunas. Pero no lo hacemos por el poder de los lobbies y los intereses de los más ricos. Lo que falta es voluntad política. La clave es la presión pública. Los gobiernos sienten el calor y cambian cuando sienten la presión. Las negociaciones públicas en la ONU son esenciales para ello, mientras que en la OCDE se encierran en una sala y luego nos dicen que han acordado cosas buenas.

¿Qué espera de la conferencia internacional sobre financiación para el desarrollo de Naciones Unidas que se celebrará en Sevilla en julio con el objetivo de obtener más recursos financieros para impulsar los ODS de la Agenda 2030?

[Hace una gran mueca]

Con su gesto responde.

En esto no soy tan optimista. En la convención fiscal de la ONU, Estados Unidos simplemente se retiró y pidió a los demás que se unieran a ellos y nadie lo hizo. Estando fuera, EEUU facilita las cosas, en realidad. Pero en Sevilla sigue dentro del proceso de editar el documento, de reducir la ambición, de prevenir los acuerdos sobre el clima, en derechos humanos, en violencia de género,…

España, como anfitrión, está haciendo un buen trabajo, mantiene la ambición en muchos aspectos, pero a ver qué ocurre: Donald Trump está dentro de la habitación.

Fuente: El Diario.es