A continuación se
detallan los aspectos clave sobre la organización internacional involucrada y
cómo se originó esta intervención:
El origen de la
mediación
- El rol de Martín Pallín.- El magistrado emérito fue la
persona encargada de contactar y trabajar directamente para que José Luis Rodríguez Zapatero aceptara la labor de mediador en el conflicto
venezolano.
- La organización internacional.- Martín Pallín actuó en su
condición de comisionado español de la Comisión Internacional de
Juristas (CIJ) con sede en Ginebra. Esta prestigiosa
entidad está integrada por destacados jueces, magistrados y académicos del
derecho de todo el mundo dedicados a la defensa de los derechos humanos y
el Estado de derecho.
- El encargo inicial.- El propósito era facilitar vías
de diálogo político, gestionar la pacificación institucional y destrabar procesos complejos, lo que posteriormente
derivó en misiones concretas bajo el auspicio de la UNASUR y la posterior liberación de múltiples presos políticos en el país
latinoamericano
La información anterior, en su mayoría consta en artículo firmado por Martín Pallín en 2024, donde los juristas venezolanos Pedro Nikken y Carlos Ayala Corao, fueron quienes, desde el entorno de la Comisión Internacional de Juristas (CIJ), consideraron necesario promover una figura internacional de mediación entre el gobierno venezolano y la oposición. Martín Pallín afirma, que recibió el encargo de contactar primero con Felipe González, quien declinó la propuesta, y posteriormente con José Luis Rodríguez Zapatero, que aceptó asumir esa labor. Y que no era una mala elección, pues tenía en su currículum haber derrotado a la banda terrorista ETA.
Posteriormente, la
mediación adquirió carácter institucional bajo el auspicio de la Unión de
Naciones Suramericanas, que impulsó una misión integrada por Rodríguez
Zapatero, Leonel Fernández y Martín Torrijos para facilitar el diálogo entre el
gobierno de Nicolás Maduro y la oposición venezolana.
También está documentado
que la misión de mediación fue respaldada por la UNASUR, recibió posteriormente
apoyo internacional —incluyendo pronunciamientos favorables de la Organización
de las Naciones Unidas y la participación del Vaticano en determinadas fases— y
tuvo entre sus objetivos la apertura de canales de diálogo político y la
búsqueda de soluciones respecto a presos y detenidos vinculados al conflicto
político venezolano.
En síntesis, la propia
versión de Martín Pallín sostiene que la iniciativa para incorporar a Rodríguez
Zapatero como mediador nació en el entorno de la Comisión Internacional de
Juristas y que él fue quien realizó el contacto que llevó a la aceptación de
esa misión por parte del expresidente español.
CONCLUSION
Dicho de otro modo, el expresidente Zapatero no abandonó el Consejo de Estado por gusto, sino porque se lo pidió el magistrado emérito del Tribunal Supremo, José Antonio Martín Pallín, pues por lo que fuese, antes lo había rechazado el expresidente Felipe González, al que primero se lo había propuesto, y es de suponer que Zapatero, quisiera mejorar la mala imagen que había dejado de España el expresidente González. Aunque luego, la envidia de jueces y políticos, manifiesten lo contrario.
Los cobardes siempre prefieren quedarse en tierra de nadie, para luego pretender llevarse el mérito, a base de dar patadas a la Constitución.
En Síntesis
En mi opinión, siempre ha sido, es y será, que quienes voluntariamente se posicionan en contra de los Derechos Humanos tanto dentro como fuera de España, además de quedar moralmente deslegitimados para repartir carnés de demócratas, luego, cobardemente, suelen atacar a quienes están por defender los derechos y libertades (es el caso del propio presidente del Gobierno, Pedro Sánchez) para finalmente, de modo miserable, quedarse con unos méritos que no les corresponden, pues nunca han trabajado por defenderlos. Toda esta manera de proceder, encaja con lo que comúnmente conocemos como fascismo.
Los derechos humanos deben defenderse siempre, independientemente del color que sea el gobierno de un país que comete
crímenes de guerra y así haya sido catalogado por la ONU.
Es decir, tan criminales de guerra es la Rusia de Putin, como el Israel de Netanyahu. Y a ver, a PP y Vox, sí que les he oído criminalizar los asesinatos de Putin en Ucrania, pero de la misma forma no les he escuchado nada en contra del genocidio de Netanyahu, primero en Gaza y Cisjordania, y ahora en Líbano.
Como tampoco dejan de criminalizar al Expresidente Zapatero por
ganar 400.000 euros en 4 años, cuando los expresidentes Aznar y González,
respectivamente ingresaron por comisiones, 5 millones de euros el primero y más de 400.000 euros el segundo en 4 años, a razón de 126.000 euros/año. Ver Anexo I
Fuente: Medios digitales
