22 de enero de 2026

OPINIÓN. Del gato de Schrödinger, la democracia y la teoría del caos.

 La combinación de los tres elementos citados, es la fórmula ideal e infalible, que utilizan los populismos para lograr que una democracia se transforme en autocracias o dictaduras.


Los populismos y las autocracias están estrechamente vinculados, ya que la retórica populista de un "pueblo puro" contra "élites corruptas" puede ser instrumentalizada por líderes personalistas para concentrar el poder, socavar las instituciones democráticas (justicia, prensa, parlamento) y erosionar el Estado de derecho, transformando progresivamente un sistema democrático en uno autocrático a través de mecanismos legales o por la anulación de contrapeso, como hacen PP y Vox en España, y quizás  en este momento, también pudiera estar ocurriendo en EE.UU.—

 Esta deriva se nutre de la desconfianza en las democracias liberales y débiles, buscando una unidad nacional homogénea que niega el pluralismo y la diversidad social.

La conexión entre el gato de Schrödinger y la democracia se basa en la metáfora de la incertidumbre y la necesidad de "abrir la caja" para definir una realidad política, donde el elector o ciudadano debe actuar para colapsar la superposición de posibilidades (como un voto indeciso o un problema social) en una única conclusión definida, como la elección o la solución de un problema, enfrentando el riesgo inherente de la observación para evitar la parálisis o la indefinición prolongada, permitiendo el surgimiento del liderazgo o elecciones anticipadas, como es el caso de España (ver Anexo I)

Otra cosa bien distinta, es utilizar mentiras y falsedades, como motivo electoral para pedir el adelanto de las elecciones, utilizando la teoría del caos, para derribar gobiernos, manipulando y confundiendo  a la población, haciéndoles creer que la culpa de todo lo que pasa en España la tiene el Gobierno Central, repitiendo a todas horas, populistas y fascistas, que la situación está  fuera de control y que España navega sin rumbo, ni capitán. Y que estamos gobernados por la corrupción.

A ver, que siempre ha habido y siempre habrá corruptos, pero de ahí a decir que estamos gobernados por corruptos, hay un abismo. Ni que estuviésemos hablando de los gobiernos del PP de Aznar o Rajoy, donde el primero tenía a todos los ministros en la cárcel o imputados por corrupción y el segundo permitía que sus ministros hiciesen caja con leyes a la carta para los empresarios y además consintió pagar la sede de Génova 13 del PP con dinero negro. Así que lecciones de democracia NO.

Por cierto, en dicho partido popular, creo recordar, estaba integrado el ahora santo varón Abascal, que bien vivía de los chiringuitos y de las mamandurrias, hasta que se hizo mayor y se independizó, abriendo un nuevo negocio de marca comercial VOX. Que supongo ahora dirá, que con lo bien que le iba a él con las mamandurrias, para que se había metido en los asuntos/negocios en los que ahora está, rindiendo cuentas todos los días en los tribunales.

Pero mire usted, si París bien vale una misa, la Casa Banca bien merece visitar algún juzgado de vez en cuando. Y Dios me libre de pensar que usted es un corrupto, aunque con lo de "la Revuelta" apunta maneras.


El populismo y la arquitectura del desorden (de la teoría del caos) contra la democracia

La política del siglo XXI ha dejado de ser un ejercicio de previsibilidad para convertirse en un escenario dominado por la volatilidad y la incertidumbre. En este entorno, los populismos modernos han encontrado en la teoría del caos no solo un marco descriptivo, sino una herramienta operativa para erosionar los fundamentos de los gobiernos democráticos. Al aprovechar la hipersensibilidad de los sistemas sociales a pequeños cambios —el llamado "efecto mariposa"—, estos movimientos buscan generar una desestabilización sistémica que haga colapsar la confianza institucional.

1. La amplificación de la incertidumbre como estrategia

La teoría del caos postula que en sistemas complejos e inestables, variaciones mínimas en las condiciones iniciales pueden derivar en resultados masivos e imprevisibles. Los líderes populistas aplican este principio mediante la disrupción constante del discurso público. En lugar de proponer programas de gobierno estructurados, utilizan la inteligencia artificial y las redes sociales para inyectar miles de narrativas contradictorias por hora, una tendencia que se ha agudizado en 2026, que vulgarmente se conoce como, “inundar de mierda la zona”. Este bombardeo informativo satura los mecanismos de verificación democráticos, que no pueden reaccionar a "velocidad digital", provocando que la verdad se fragmente y el ciudadano caiga en la apatía o el cinismo.

2. La creación de "Atractores Extraños" en la polarización

En la dinámica de sistemas, un "atractor" es un estado hacia el cual el sistema tiende a evolucionar. El populismo construye su propio "atractor" mediante la división binaria entre "el pueblo" y "la élite". Al forzar incidentes menores y convertirlos en crisis existenciales (guerras culturales o pánicos morales), los movimientos populistas empujan al sistema democrático fuera de su punto de equilibrio. El caos resultante no es un fin en sí mismo, sino un medio para que el líder aparezca como la única fuerza capaz de imponer orden en el desorden que él mismo ha fomentado o catalizado.

3. Casos recientes y erosión institucional (2025-2026)

A inicios de 2026, observamos cómo esta táctica de "caos controlado" ha facilitado el retroceso democrático global. Por primera vez en décadas, el número de autocracias supera al de democracias. Casos recientes en Europa y América muestran patrones similares:

  • Deslegitimación de procesos electorales.- El uso de sospechas infundadas para crear un clima de duda permanente sobre la soberanía popular.
  • Explotación de crisis externas.- La instrumentalización de la inflación y las crisis migratorias no para buscar soluciones, sino para agravar la sensación de desgobierno.
  • Asalto a los contrapesos.- Una vez que el sistema está sumido en la confusión, se ejecutan cambios de régimen que buscan "blindar" el poder contra futuras alternancias, presentándolos como la "voluntad del pueblo" frente a un sistema corrupto.

CONCLUSIÓN

El uso de la teoría del caos por parte de los populismos representa una evolución sofisticada de la demagogia tradicional. Ya no se trata solo de convencer, sino de romper la capacidad de comprensión del ciudadano.

En 2026, el desafío para las democracias liberales no es solo defender sus instituciones, sino aprender a gestionar la complejidad y la velocidad del entorno digital para evitar que el desorden sea la puerta de entrada a regímenes autoritarios. La democracia solo sobrevive si el orden institucional es capaz de procesar el conflicto sin desintegrarse en el caos.

POSDATA

Por cierto, no corran tanto los de Vox y los del PP, para ensuciar la memoria de las víctimas mortales de los accidentes ferroviarios (cuando sus cuerpos todavía no se han enfriado) e insultar a sus familiares. Que tiempo habrá para demostrar a la gente lo farsantes y mentirosos que son en ambos partidos.

Fuente: Redacción

ANEXO I

Metáfora del Gato de Schrödinger en política

  • Superposición de estados.- Un adelanto electoral, problema político, propuesta de reforma o candidato, pueden estar en un estado de "vivo y muerto" (ser viable / no viable, aceptado/rechazado) hasta que se observa su resultado o se toma una decisión.
  • El acto de observación (la "apertura de la caja")
    • El voto.- Las elecciones actúan como el acto de observación que obliga a una opción a definirse, colapsando la incertidumbre en una victoria o derrota.
    • La acción ciudadana.- La protesta, la participación o la asunción de riesgos por parte de los ciudadanos para exigir cambios, como abrir la caja para ver si una reforma está viva o muerta, es esencial.
  • El dilema de la indefinición.- La parálisis política, la falta de liderazgo o el exceso de prudencia pueden dejar a la democracia en una "caja", donde las posibilidades siguen superpuestas sin una resolución clara, permitiendo que el populismo o la inacción crezcan.

Implicaciones para la democracia

  • Necesidad de decisión.- La paradoja subraya que, para que la democracia avance, se necesita valentía para tomar decisiones y "abrir la caja", aceptando que un resultado se definirá, incluso si conlleva riesgos.
  • Liderazgo y acción.- La figura del líder o el ciudadano activo es clave para ser el observador que define la realidad política, evitando que la incertidumbre se perpetúe y se convierta en una enfermedad democrática.
  • Riesgo y reforma.- La verdadera reforma (o la vida democrática) surge al atreverse a actuar y visibilizar los cambios, no al permanecer en la duda de si funcionan o no.

En resumen, el gato de Schrödinger se usa como una analogía para ilustrar que la democracia no puede vivir eternamente en la incertidumbre; requiere observación (voto, participación) y acción para "colapsar" las funciones de onda políticas en realidades concretas, asumiendo el riesgo inherente a toda decisión

Fuente: Redacción