21 de enero de 2026

Del poder de los milmillonarios, a la fragilidad de las democracias contemporáneas.

En las últimas décadas, la acumulación de riqueza en manos de una reducida minoría, se ha convertido en uno de los fenómenos más alarmantes del sistema económico global.

El informe "Contra el imperio de los más ricos", publicado por Oxfam Intermón, pone cifras y contexto a una realidad que ya no puede considerarse invisible: La concentración extrema de riqueza no solo profundiza la desigualdad económica, sino que erosiona los cimientos mismos de la democracia. 

El crecimiento acelerado del patrimonio de los milmillonarios, en contraste con el empobrecimiento relativo de la mayoría de la población, evidencia un sistema que favorece a unos pocos a costa del bienestar colectivo.


A nivel mundial, la riqueza conjunta de los milmillonarios alcanzó en 2025 un máximo histórico de 18,3 billones de dólares, tras crecer más de un 16% en un solo año. 

Desde 2020, este incremento ha sido del 81%, una cifra obscena si se compara con la situación de casi la mitad de la población mundial, que sobrevive con menos de 8,3 dólares diarios. 

Esa paradoja revela una profunda falla estructural: mientras la riqueza se multiplica en la cúspide, la pobreza, el hambre y las enfermedades prevenibles siguen afectando a miles de millones de personas.

 Resulta especialmente revelador que solo el aumento de riqueza registrado en el último año a nivel global, sería suficiente para erradicar la pobreza extrema durante más de dos décadas, lo cual demuestra, que el problema no es la falta de recursos, sino su distribución.


Sin embargo, el impacto de esta desigualdad no se limita al ámbito económico. El informe advierte de un fenómeno aún más peligroso: la conversión del poder económico en poder político.

Los milmillonarios tienen hasta 4.000 veces más probabilidades de ocupar cargos políticos que la gente común, lo que les permite influir directamente en las leyes, las políticas fiscales y las reglas del mercado.

 Esta captura de la política por parte de las élites económicas se traduce en rebajas fiscales para los más ricos, debilitamiento de la regulación de monopolios y bloqueo de reformas que podrían reducir la desigualdad. 

En este contexto, la democracia deja de ser un espacio de representación ciudadana para convertirse en un instrumento al servicio del capital.


El control de los medios de comunicación y de las plataformas digitales refuerza aún más esta dinámica. Y también lo hace, que más de la mitad de las grandes empresas mediáticas y la totalidad de las principales redes sociales estén en manos de milmillonarios.

La capacidad de moldear la opinión pública, influir en el debate político e incluso normalizar discursos de odio otorga a estas élites un poder desproporcionado.

 Casos como la compra de Twitter/X por Elon Musk o el control de grandes medios por magnates con agendas ideológicas claras evidencian cómo la información puede convertirse en un arma política. El aumento de los discursos de odio y la polarización social no son fenómenos espontáneos, sino consecuencias directas de este control concentrado.


España no es ajena a esta realidad global 

En 2025, la riqueza de los 33 milmillonarios españoles superó la que posee el 39% de la población, mientras los salarios crecían muy por debajo de la inflación.

El resultado es una pérdida continuada de poder adquisitivo para millones de hogares, que ven cómo el dinamismo económico beneficia casi exclusivamente a las grandes fortunas. Esta brecha creciente alimenta la frustración social, dificulta el acceso a derechos básicos como la vivienda y debilita la confianza en las instituciones democráticas.


La historia reciente demuestra que altos niveles de desigualdad aumentan significativamente el riesgo de retrocesos democráticos. Cuando amplios sectores de la población sienten que el sistema no responde a sus necesidades, la desafección política se transforma en ira, polarización, y apoyo a discursos autoritarios, que prometen soluciones simples a problemas complejos.

 En este sentido, la desigualdad económica actúa como un catalizador de la inestabilidad política y social, empujando al resurgimiento de radicalismos y extremismos.


Frente a este panorama, Oxfam Intermón plantea una serie de medidas urgentes: reforzar los límites entre riqueza y política, regular la financiación de campañas y los lobbies, garantizar la independencia de los medios, aplicar una fiscalidad justa a los superricos y fortalecer el papel de la sociedad civil y los sindicatos.


 Estas propuestas, lejos de buscar castigar a la riqueza, intentan proteger a la democracia y asegurar que el progreso económico beneficie al conjunto de la sociedad.


CONCLUSIÓN  

La concentración extrema de riqueza no es solo una cuestión de injusticia social, sino que además es una amenaza directa a la democracia.

Permitir que una élite económica acumule poder sin límites implica aceptar un modelo en el que los derechos y libertades de la mayoría quedan subordinados a los intereses de unos pocos.


 Frenar estas dinámicas no es una opción ideológica, sino una necesidad democrática. 


Solo mediante una redistribución más justa de la riqueza y un fortalecimiento de las instituciones públicas será posible construir sociedades más equitativas, libres y cohesionadas.


Fuente: Oxfam

ECONOMÍA. Crecimiento resiliente gracias a tecnologías y adaptabilidad, que contrarrestan obstáculos en las políticas comerciales

Proyecciones de crecimiento mundial del FMI son, 3,3% en 2026 y 3,2% en 2027, ligera subida respecto la edición de octubre de 2025 de Perspectivas de la Economía Mundial.

La inversión en tecnología, el apoyo monetario y fiscal, las condiciones financieras favorables y la adaptabilidad del sector privado se prevé contrarresten los cambios en las políticas comerciales. 

También se prevé que la inflación mundial descienda, si bien la inflación en Estados Unidos retornará más lentamente al nivel fijado como meta. Los principales riesgos son un reajuste de las expectativas sobre tecnología y una escalada de las tensiones geopolíticas. Las autoridades deben reponer los márgenes de maniobra fiscal, preservar la estabilidad financiera y de precios, reducir la incertidumbre y ejecutar reformas estructurales.

Así mismo, se considera que el crecimiento del volumen del comercio mundial disminuya del 4,1% en 2025 al 2,6% en 2026, para luego aumentar hasta el 3,1% en 2027. 

Estas dinámicas son producto de decisiones que se toman en anticipación a las nuevas políticas y los consiguientes ajustes de los flujos comerciales. A mediano plazo, se prevé que los programas fiscales expansivos en las economías con superávits en cuenta corriente contribuyan a moderar los desequilibrios mundiales. En contraposición a esta fuerza está el auge de la inversión empresarial impulsado por la tecnología, que se espera siga atrayendo flujos de capital a Estados Unidos incluso conforme se modere. 

Se proyecta que la inflación mundial continúe disminuyendo, con un descenso de la inflación general hasta el 3,8% en 2026 y el 3,4% en 2027. Esto prácticamente no ha variado con respecto al informe de octubre de 2025, y las tendencias generales de debilitamiento de la demanda y menores precios de la energía permanecen intactas.

Persiste la divergencia entre Estados Unidos y la mayor parte de los demás países. Como el efecto de traspaso de los aranceles más altos se materializa de forma paulatina, se proyecta que la inflación subyacente de Estados Unidos retorne a la meta del 2% durante 2027.

Se proyecta asimismo que en Australia y Noruega la inflación persista por más tiempo en niveles superiores a la meta.

En el Reino Unido, se prevé que la inflación, que el año pasado aumentó debido en parte a variaciones puntuales de los precios regulados, vuelva a su nivel fijado como meta para finales de 2026, ya que el deterioro del mercado laboral sigue ejerciendo presiones a la baja sobre el crecimiento salarial.

En Japón, se espera que la inflación disminuya en 2026 y que para 2027 converja hacia el nivel fijado como meta por el país, al moderarse los precios de los alimentos y las materias primas.

En la zona del euro, se proyecta que la inflación general se sitúe entorno al 2%, mientras que la inflación subyacente disminuiría hasta ese nivel en 2027.

Se proyecta que la inflación en China empiece a subir desde niveles bajos, mientras que en India se espera que vuelva a situarse en niveles cercanos a la meta tras el marcado descenso observado en 2025 a causa de la moderación de los precios de los alimentos. 

Riesgos, tensiones y oportunidades en la era de la IA, para la economía mundial.

La economía mundial atraviesa un periodo de aparente resiliencia, pero dicha fortaleza se sostiene sobre bases frágiles y expuestas a múltiples factores de riesgo. Aunque el crecimiento ha logrado mantenerse frente a choques recientes, este desempeño ha dependido en gran medida de políticas monetarias y fiscales acomodaticias, así como de expectativas optimistas en torno a la innovación tecnológica, especialmente la inteligencia artificial (IA). Sin embargo, el escenario global sigue marcado por vulnerabilidades estructurales, tensiones geopolíticas, riesgos financieros y un delicado equilibrio en las políticas comerciales, lo que plantea interrogantes relevantes sobre la sostenibilidad del crecimiento a corto y mediano plazo.

Uno de los principales focos de incertidumbre radica en las expectativas depositadas en la IA como motor de productividad. Si bien la rápida adopción de esta tecnología ha impulsado la inversión y ha elevado las valoraciones bursátiles de un reducido grupo de empresas tecnológicas, existe el riesgo de que dichas expectativas resulten excesivamente optimistas. Un eventual desencanto podría provocar una caída abrupta de la inversión en el sector de alta tecnología y una corrección prolongada en los mercados financieros. La rápida obsolescencia de activos mal asignados, junto con la costosa reasignación de capital y trabajo, podría reducir el dinamismo empresarial y generar efectos negativos sobre el consumo y la inversión privada. Además, estas perturbaciones no se limitarían a las economías avanzadas, sino que se transmitirían a nivel global a través del comercio internacional y del endurecimiento de las condiciones financieras.

El contexto comercial internacional añade otra capa de fragilidad. El escenario base de crecimiento depende de un equilibrio precario en las políticas comerciales, el cual podría verse alterado por la imposición de nuevos aranceles o medidas no arancelarias, especialmente en sectores estratégicos. Estas restricciones pueden generar cuellos de botella en la oferta, elevar los costos de producción y presionar los precios al alza. Asimismo, un aumento del proteccionismo, motivado por la reorganización de las rutas comerciales, podría amplificar los efectos inflacionarios y prolongar la desaceleración económica, afectando tanto a países desarrollados como en desarrollo.

A estos riesgos económicos se suman las tensiones geopolíticas persistentes. Conflictos en regiones clave como Oriente Medio o Ucrania, y potencialmente en Asia o América Latina, podrían desencadenar shocks negativos de oferta mediante interrupciones en rutas marítimas, cadenas de suministro y transporte aéreo. Los daños a infraestructuras críticas elevarían los precios de las materias primas y profundizarían la inflación. Paralelamente, la incertidumbre política asociada a procesos electorales o a interferencias en instituciones económicas independientes puede erosionar la confianza, aumentar la probabilidad de errores de política y frenar la actividad económica.

Las vulnerabilidades fiscales y financieras constituyen otro elemento central del panorama global. Los elevados niveles de deuda pública en varias economías sistémicamente importantes generan preocupaciones sobre la sostenibilidad fiscal y la estabilidad macrofinanciera. Estas inquietudes pueden elevar los costos de financiamiento, aumentar la volatilidad de los mercados y endurecer las condiciones crediticias para el sector privado. La creciente dependencia de inversionistas sensibles a los precios incrementa el riesgo de dislocaciones financieras, lo que podría obligar a los bancos centrales a intervenir con mecanismos de liquidez, reavivando debates sobre riesgo moral y predominio financiero.

No obstante, el panorama no es exclusivamente negativo. La IA, si se adopta de manera eficaz y acompañada de políticas adecuadas, puede convertirse en un poderoso catalizador del crecimiento. La inversión en infraestructura física e intangible, junto con la difusión de innovaciones, podría impulsar la productividad, reactivar la destrucción creativa y fortalecer el dinamismo empresarial. En este escenario favorable, el crecimiento global podría incrementarse de forma sostenida, siempre que se implementen políticas complementarias que garanticen el suministro energético, aseguren insumos críticos y faciliten las transiciones en el mercado laboral.

En el corto plazo, avances concretos en la cooperación comercial internacional podrían reducir aranceles, aumentar la previsibilidad de las políticas y mejorar la eficiencia económica global. A mediano y largo plazo, el contexto actual ofrece una oportunidad para revitalizar las reformas estructurales orientadas a mejorar las competencias laborales, fomentar la competencia, simplificar regulaciones y promover la innovación. Estas reformas no solo elevarían el potencial de crecimiento, sino que también reforzarían la resiliencia de las economías frente a futuros shocks.

En conclusión, la economía mundial se encuentra en una encrucijada marcada por riesgos significativos y oportunidades transformadoras. El desafío central consiste en gestionar las vulnerabilidades existentes —financieras, fiscales, geopolíticas y comerciales— sin sofocar el potencial de crecimiento que ofrece el progreso tecnológico. 

El equilibrio entre prudencia macroeconómica, cooperación internacional, y reformas estructurales, será determinante, para construir un crecimiento, más sostenible, inclusivo, y resiliente, en los próximos años.

Fuente: FMI

20 de enero de 2026

OPINIÓN. Las erráticas comparecencias públicas del Presidente Trump recuerdan mucho a algunas de Biden. Y también ponen en tela de juicio su lucidez mental.

Joe Biden fue sometido a mucha presión por sus lapsus y errores atribuidos a la edad, pero el comportamiento cada vez más extraño de Donald Trump ha sido ignorado por completo.

El debate sobre la edad y la salud mental de los líderes políticos ha adquirido una relevancia central en la política estadounidense reciente

Durante la presidencia de Joe Biden, cada lapsus o error verbal fue utilizado como prueba de un supuesto deterioro cognitivo, hasta el punto de forzar su retirada como candidato. Sin embargo, ahora se plantea que este mismo nivel de escrutinio no se ha aplicado con igual rigor a Donald Trump, pese a la abundancia de episodios públicos que despiertan preocupación.

A lo largo del 2025 se han descrito innumerables conductas de Trump que van desde dedivagaciones prolongadas e inconexas, hasta errores factuales graves y relatos inverosímiles, presentados como recuerdos reales. Expertos en psicología y psiquiatría interpretan estos comportamientos como posibles señales de deterioro cognitivo, destacando la dificultad del expresidente para mantener una idea coherente y su tendencia al pensamiento tangencial. Estas observaciones contrastan con la imagen de fortaleza y lucidez que Trump proyecta de sí mismo y que su entorno político refuerza activamente.

La respuesta institucional ha sido defensiva y agresiva, apoyándose en informes médicos oficiales que declaran a Trump cognitivamente apto, al tiempo que desacreditan a los críticos por motivos ideológicos. Esta polarización revela cómo la salud mental de los dirigentes se convierte en un arma política, más que en un asunto de interés público tratado con rigor y transparencia.

En última instancia, los demócratas, invitan a reflexionar sobre el doble rasero en la evaluación de los líderes y sobre la necesidad de un debate honesto y consistente acerca de la capacidad cognitiva de quienes ejercen el poder. Más allá de simpatías políticas, la lucidez mental de un presidente no es una cuestión partidista, sino un elemento nuclear del funcionamiento democrático.

Informes médicos ¿relevantes o irrelevantes?

En abril del 2025, el médico de la Casa Blanca, doctor Sean Barbabella, escribió que el presidente “muestra una excelente salud cognitiva y física. Y está en plena forma para desempeñar las funciones de comandante en jefe y jefe de Estado”. Dijo que Trump fue examinado para determinar su función cognitiva, que resultó normal.

No obstante, dicho informe no ha impedido que profesionales de la salud mental, cuestionen la agudeza mental de Trump.

Lo que observamos son los signos clásicos de la demencia, un deterioro grave de las capacidades y el funcionamiento de una persona”, afirmó en junio del 2025, John Gartner, psicólogo y profesor adjunto de psiquiatría durante 28 años en la Facultad de Medicina de la Universidad Johns Hopkins. “Si nos remontamos a transcripciones de la década de los ochenta, [Trump] era muy elocuente. Seguía siendo un cretino, pero era capaz de expresarse con párrafos pulidos y ahora le cuesta mucho completar una idea, lo que refleja un enorme deterioro”, afirmó el experto.

Gartner, que durante el primer mandato de Trump cofundó Duty to Warn (Deber de alertar), grupo de profesionales de la salud mental, que eran de la opinión,  que Trump padecía trastorno narcisista de personalidad del tipo maligno, y advirtió: 

Predije antes de las elecciones que probablemente caería por su propio peso antes de que terminara su (segundo) mandato. Y al ritmo al que se está deteriorando, ya sabes… veremos”.

Pero no hay duda de que va a empeorar. Ese es mi pronóstico, concluyó.

Recientemente, Gartner ha presentado nuevas conclusiones del análisis psicológico (no diagnóstico clínico formal) del presidente de los Estados Unidos, Donald Trump, a quien ha definido como "narcisista psicológico", rasgo compartido con dictadores como Adolf Hitler, tal y como ha explicado:

"Cuando comparo a Trump con Hitler... es que están cortados por el mismo patrón y tienen el mismo trastorno de personalidad", ha señalado el experto en salud mental, y añade, que el mandatario estadounidense probablemente tenga un "trastorno de personalidad raro y grave, llamado narcisismo maligno (ver anexo II)".

Fuente: El Diario.es; Huffingtonpost.es

¿Sufre trastorno narcisista de personalidad el Presidente Donald Trump?

En artículo publicado en 2017 en la revista Behavioral Psychology, el catedrático de Personalidad, Evaluación y Tratamiento Psicológico, Vicente Caballo, afirmó entonces que el presidente de EEUU cumplía con todos los criterios que la Asociación Americana de Psiquiatría establece para el diagnóstico del Trastorno Narcisista de la Personalidad (TNP)

 

RESUMEN DEL ARTÍCULO 

Análisis académico del cumplimiento, por parte de  Donald Trump, de los criterios del Trastorno Narcisista de la Personalidad (TNP) según el DSM-5.

 

Origen de la investigación

  • Autor.- Vicente E. Caballo Manrique, catedrático de la Universidad de Granada (UGR).
  • Publicación.- Revista Behavioral Psychology / Psicología Conductual (2017).
  • Contexto.- Investigación realizada durante una estancia del autor en EE. UU., coincidiendo con las elecciones presidenciales.
  • Base teórica.- Criterios diagnósticos del DSM-5 de la Asociación Americana de Psiquiatría.

CONCLUSIONES GENERALES DEL ESTUDIO

 

Según el autor del estudio, Donald Trump cumpliría con todos los criterios diagnósticos del Trastorno Narcisista de la Personalidad, aunque el propio investigador aclara que no se trataba de un diagnóstico clínico formal, ya que no hubo entrevista directa.

 

Características del Trastorno Narcisista de Personalidad (TNP) observadas en Trump


1. Sentido grandioso de la importancia

  • Se presenta como “el mejor”, “el más grande”, “el más honesto”.
  • Distorsiona la realidad para que encaje con su autoimagen (acusaciones de “fake news”).

2. Fantasías de éxito, poder y grandeza ilimitados

  • Uso constante de lenguaje grandilocuente: “tremendo”, “fantástico”, “genio”, “asombroso”, etc.

3. Creencia de ser especial y único

  • Afirma ser más inteligente que los demás y que solo personas “especiales” pueden comprenderlo.
  • Desprecio explícito hacia rivales políticos y gobernantes.

4. Necesidad excesiva de admiración

  • Obsesión por su popularidad, encuestas, portadas y cobertura mediática.
  • Consumo compulsivo de televisión para saber cómo es percibido.

5. Falta de empatía

  • No se disculpa por insultos o ataques.
  • Escasa sensibilidad hacia personas o colectivos a los que daña verbalmente.

6. Conducta explotadora

  • Confunde intereses personales con los del país.
  • Ejemplo: políticas migratorias que no afectan a países donde tiene intereses comerciales.

7. Actitudes agresivas y xenófobas

  • Declaraciones ofensivas hacia minorías (negros, hispanos, musulmanes).
  • Propuestas como el muro con México y vetos migratorios.

8. Envidia y creencia de ser envidiado

  • Cree que todos desean ser como él y que las críticas se deben a la envidia.

9. Conducta arrogante y presuntuosa

  • Comentarios sobre su riqueza, belleza y propiedades.
  • Actitud distante, desdeñosa y engreída.

10. Otros rasgos asociados

  • Cambios extremos de estado de ánimo.
  • Dificultad para aceptar críticas.
  • Mentiras frecuentes para mantener su autoestima.
  • Seguridad excesiva en sí mismo.
  • Conductas antisociales adicionales.

 

Aclaración final del autor

  • El estudio no pretende diagnosticar clínicamente a Trump.
  • Objetivos:
    • Ayudar a comprender mejor su comportamiento político y comunicativo.
    • Ofrecer ejemplos reales que ilustren los criterios del DSM-5 sobre el TNP.

 

Referencia bibliográfica:

Un análisis psicológico de Donald Trump

Vicente E. Caballo

Behavioral Psychology / Psicología Conductual, Vol. 25, Nº 1, 2017, pp. 227-249

Fuente: Universidad de Granada

 

ANEXO I


DE LAS POSIBLES REACCIONES DE PACIENTES CON "TNP"


Las personas con Trastorno Narcisista de la Personalidad (TNP) podrían presentar reacciones agresivas significativas, a menudo descritas como "Ira Narcisista (ver Anexo III)".


Tipos de agresión y causas


La agresividad en el narcisismo no siempre es física; puede manifestarse de diversas formas.

  • Agresión Reactiva e Ira.- Surge súbitamente cuando la persona siente que su autoimagen está bajo amenaza, lo que se conoce como una "herida narcisista". Esto ocurre frecuentemente ante críticas, humillaciones percibidas o falta de atención.
  • Agresión Pasivo-Agresiva.- Incluye el uso del silencio como castigo ("tratamiento de silencio") para manipular o controlar a otros.
  • Abuso Emocional y Manipulación.- Utilizan tácticas como el gaslighting (hacer dudar a la víctima de su realidad), la devaluación y la triangulación para mantener el control y compensar su propia inseguridad interna.
  • Violencia Física.- Investigaciones recientes (2025-2026) confirman un vínculo directo entre rasgos narcisistas y un aumento en el riesgo de comportamientos violentos y acoso (bullying), tanto en entornos físicos como digitales.

Factores que disparan la agresión


  • Fragilidad de la autoestima.- Aunque proyectan superioridad, su ego es extremadamente vulnerable a cualquier cuestionamiento.
  • Sentido de derecho.- Creen que merecen un trato especial y reaccionan con ira si no se cumplen sus expectativas.
  • Falta de empatía.- Al no reconocer los sentimientos de los demás, pueden ser fríos y calculadores en sus ataques para lograr sus metas personales.

Es importante destacar que el narcisismo se asocia con un incremento estimado del 21% en niveles de agresión y del 18% en comportamientos violentos en comparación con personas sin estos rasgos

Fuente: Psicología y psiquiatría1, Psicología y psiquiatría2, Conclusión de 437 Estudios al respecto

 

ANEXO II

El narcisismo maligno es un concepto psicológico (no un diagnóstico oficial en términos definidos en manuales como el DSM-5) que describe una forma extrema y peligrosa del narcisismo. Combina rasgos de varios trastornos de la personalidad y suele asociarse a conductas dañinas hacia los demás.


Características principales

Una persona con narcisismo maligno suele presentar:

·       Narcisismo extremo

o   Sentido grandioso de superioridad

o   Necesidad constante de admiración

o   Falta de empatía

·       Rasgos antisociales

o   Manipulación

o   Mentiras

o   Violación de normas sociales

o   Ausencia de remordimiento

·       Agresividad y sadismo

o Disfrute del control, humillación o sufrimiento ajeno

o   Conductas vengativas

·       Paranoia

o   Sospecha constante de los demás

o Creencia de que otros quieren dañarlo o traicionarlo.

¿En qué se diferencia del narcisismo “común o clásico”? 

  • El narcisismo clásico busca admiración y validación.
  • El narcisismo maligno busca dominar, controlar y destruir si es necesario para mantener poder o superioridad.

ANEXO III

Diferencia entre  “ira narcisista” y "narcismo maligno"


Ira Narcisista

La "ira narcisista" es una reacción emocional intensa que aparece cuando una persona con rasgos narcisistas siente que su ego es herido.

Características.

  • Estalla ante críticas, límites o humillaciones (reales o imaginadas)
  • Puede manifestarse como gritos, insultos, desprecio, silencio castigador o venganza.
  • Es episódica:
    • Aparece en momentos concretos.
    • También puede verse en personas con narcisismo “no maligno”
  • Es una respuesta defensiva, no un trastorno en sí.

Narcisismo Maligno

El narcisismo maligno es un patrón de personalidad estable y crónico, mucho más grave.

Incluye:

  • Narcisismo extremo
  • Rasgos antisociales
  • Falta total de empatía
  • Sadismo y deseo de dominar
  • Paranoia
  • Uso constante de la ira como herramienta de control
Fuente: UNED


POSDATA

Descansen en paz las víctimas mortales  del accidente ferroviario del domingo en Córdoba. Y un fuerte abrazo para todos sus familiares, porque estoy seguro, España entera les acompañan en el sentimiento.