1 de mayo de 2026

OPINIÓN. Del acoso político, la polarización y los límites democráticos en la España actual.

Vito Quiles versus Begoña Gómez, que presenta denuncia ante la policía contra su agresor, que presume de ser periodista/acosador (desconocía dicha categoría  periodística)     

El reciente incidente protagonizado por  el agitador político Vito Quiles contra Begoña Gómez, pone de relieve una problemática cada vez más visible en la esfera pública española: la creciente normalización del acoso político y la intensificación de la polarización ideológica. Más allá de los hechos concretos —aún sujetos a investigación— el episodio permite reflexionar sobre los límites entre la libertad de expresión, la acción política y el respeto a la integridad personal.

Según fuentes oficiales, Gómez habría sido abordada en el interior de un restaurante en Las Rozas por Quiles, quien presuntamente le impidió salir del local y la acosó junto a sus acompañantes. Este tipo de acciones, independientemente de la intencionalidad declarada por su autor, introduce un elemento preocupante en el debate democrático: la transformación del espacio cotidiano en un escenario de confrontación política directa. La política deja de ser un ámbito institucional o mediático para irrumpir en la vida privada de las personas, difuminando las fronteras entre lo público y lo personal.

Por otro lado, la respuesta del propio Quiles, quien afirma haber sido víctima de una agresión mientras ejercía su derecho a preguntar sobre supuestos casos de corrupción, ilustra la dinámica de confrontación narrativa característica de la era digital. La publicación de vídeos editados y mensajes en redes sociales como X no solo busca defender una versión de los hechos, sino también influir en la opinión pública de forma inmediata. En este contexto, la verdad factual corre el riesgo de quedar subordinada a la eficacia comunicativa, si la justicia no toma cartas en el asunto primero. 

La reacción de miembros del Gobierno, como Óscar Puente o Diana Morant, ha sido contundente, calificando lo ocurrido como una agresión intolerable y enmarcándolo dentro de una estrategia más amplia de acoso político. Estas declaraciones reflejan un clima de alta tensión institucional, donde los adversarios políticos no solo discrepan, sino que se perciben mutuamente como amenazas estructurales para el sistema democrático.

Asimismo, el posicionamiento del Partido Socialista Obrero Español y de otras figuras políticas evidencia una dimensión adicional del problema: la instrumentalización del conflicto para reforzar narrativas partidistas. Mientras unos denuncian una escalada de violencia alentada por sectores de la derecha, otros relativizan o reinterpretan los hechos en clave de provocación o victimismo político. Esta dinámica contribuye a la fragmentación social y dificulta la construcción de consensos básicos sobre normas de convivencia.

El papel de Quiles como figura mediática también merece atención. Su trayectoria, marcada por la confrontación directa con políticos y periodistas, así como su presencia en actos vinculados a formaciones conservadoras, pone de manifiesto la emergencia de nuevos actores híbridos entre el activismo, el periodismo y el espectáculo. Este fenómeno, amplificado por las redes sociales, plantea interrogantes sobre los criterios de legitimidad, responsabilidad y ética en la comunicación política.

En última instancia, el caso invita a reflexionar sobre los límites que deben establecerse en una democracia para proteger tanto la libertad de expresión como la dignidad de las personas. El derecho a cuestionar a figuras públicas no puede convertirse en una justificación para el hostigamiento o la intimidación. Del mismo modo, las denuncias de acoso deben ser tratadas con rigor y sin instrumentalización política.

La calidad de una democracia no se mide únicamente por la existencia de elecciones libres, sino también por el respeto cotidiano entre quienes participan en ella, ya sea desde las instituciones, los medios o la ciudadanía.

 Episodios como éste ponen a prueba ese equilibrio y subrayan la necesidad de reforzar una cultura  política basada en el respeto, la responsabilidad y el diálogo.

Fuente: El País.com

POSDATA

El Partido Popular y Vox, en su afán de asaltar el poder, no cejan en su empeño de atacar al Gobierno del Estado por tierra, mar y aire, además de por cualquier medio, a fin de tapar la corrupción galopante que existe en el PP y la incipiente que hay en Vox.

  Feijóo ante las declaraciones del presunto delincuente Aldama, en el juicio de la Kitchen, donde lanzaba falsas acusaciones contra el Presidente del Gobierno, indirectamente reclama para sí respeto, como recordando que el Partido Popular es el partido político más corrupto que existe, pues cierto es, que el PP ha sido condenado en sentencia firme por corrupción en el Tribunal Supremo. Ciertamente la condena ocurrió hace años, pero esto es similar al arraigo en el sentido de que consta en algún sitio, en el caso que hablamos, en los antecedentes judiciales del PP.

De modo que mejor no se altere señor Feijóo, que es malo para la salud, pues para nada está en peligro el título de partido más corrupto de la galaxia, que con tanta desvergüenza va paseando por el planeta tierra, y que poco o nada tiene que envidiar a los partidos fascistas más corruptos de todos los tiempos.   

Y fíjese como será la cosa, que si hubiese un premio Nobel para el partido más corrupto, elegido por votación popular, votaría por el PP para que se lo diesen, porque no creo haya otro partido que se lo mereciese tanto como el suyo. Aunque considero, no les hiciese falta porque ustedes siempre juegan con ventaja, y en lugar de amañar votos como hace Israel en las votaciones de Eurovisión (que es bastante caro) seguro que utilizarían la técnica del pucherazo, mucho más económica y más de su estilo, naturalmente.

¡¡Ah!! Antes de terminar. Confirmado, las cabeceras de periódicos conservadores pueden seguir difundiendo bulos y difamando  Instituciones, porque tienen asegurado el pago de los servicios prestados “premiándoles” con la publicidad del partido del PP y de Instituciones como las de Madrid (ver abajo Anexo II) pues dicen por ahí, que al PP todavía le debe quedar algo del dinero negro que utilizó para pagar la sede el partido popular en Génova 13 de Madrid, por lo que fue condenado por el Tribunal Supremo.

Y otra cosa más, espero Sr. Feijóo que nunca nadie acose a su esposa como están acosando a la primera dama (la esposa del Presidente del Gobierno) un  agresor a sueldo del PP (ver abajo Anexo I) porque al contrario de usted y de su equipo de fascistas del PP, no me alegra que esto ocurra  en ningún caso.

 Siempre hay que ser un señor y un caballero, por el contrario, de no ser nada de lo anterior, solo alcanza para pertenecer a la categoría de "señoro" bien representada por el personaje de Torrente, el de la saga cinematográfica del mismo nombre.

Por otra parte, de demostrarse que los senadores del PP  se reunieron con el citado agresor 24 horas antes de consumarse la agresión, con intención de reclamar  los servicios de ese señor a tal efecto, todos ustedes ascenderían a la categoría de fascistas, al usar prácticas mafiosas ya utilizadas en la Kitchen (según declaración del inspector jefe de la policía el señor Morocho, ayer en el juicio de la Kitchen, que pringó a toda la cúpula del PP) que  si fuera el caso, como mínimo podrían haber  incurrido en los siguientes delitos (*).

(*) Si un grupo de personas contrata a un individuo para acosar a otro, todos los involucrados (tanto quienes pagan como quien ejecuta) pueden incurrir en delitos graves. En España, las figuras penales clave son las siguientes:

1. Delito de Acoso

El individuo que ejecuta el acoso comete el delito tipificado en el artículo 172 ter del Código Penal. Este delito castiga a quien, de forma insistente y reiterada, realice conductas como:

  • Vigilar, perseguir o buscar cercanía física con la víctima.
  • Establecer contacto a través de cualquier medio de comunicación o por medio de terceras personas.
  • Uso indebido de datos personales para contratar servicios o hacer que otros contacten con la víctima.

2. Responsabilidad del grupo (Inductores)

Las personas que contratan al acosador no quedan impunes. Según el artículo 28 del Código Penal, se consideran autores no solo quienes realizan el hecho, sino también: 

  • Inductores.- Quienes determinan directamente a otro a ejecutar el delito (en este caso, mediante el pago o encargo).
  • Cooperadores necesarios.- Quienes prestan una ayuda sin la cual el delito no se habría efectuado. 

El grupo que contrata al individuo recibiría, por lo general, la misma pena que el autor material del acoso.

3. Penas y Agravantes

  • Pena base.- Prisión de 3 meses a 2 años o multa de 6 a 24 meses.
  • Vulnerabilidad.- Si la víctima es una persona especialmente vulnerable (por edad, enfermedad o situación), la pena de prisión sube de 6 meses a 2 años.
  • Relación previa.- Si la víctima es o ha sido esposa o pareja del acosador (o de quien lo ordena), las penas son más severas. 

Otros posibles delitos relacionados

Dependiendo de cómo se ejecute el encargo, podrían sumarse:

  • Coacciones.- Si se usa violencia para impedir que la víctima haga algo lícito o para obligarla a hacer algo contra su voluntad (Art. 172 CP).
  • Amenazas.- Si el acoso incluye el anuncio de causar un mal futuro a la víctima o a su familia.
  • Delitos contra la intimidad.- Si para acosar se accede ilegalmente a datos privados o dispositivos electrónicos
Fuente Redacción


ANEXO I

El Partido Popular (PP) ha destinado al menos 681.420 euros en contratos públicos a las empresas vinculadas a Vito Quiles y Javier Negre desde el año 2021.

Estos pagos se desglosan de la siguiente manera según diversas investigaciones:

  • Administraciones del PP.- Se han identificado al menos 172 contratos menores adjudicados "a dedo" por gobiernos autonómicos y locales del PP, incluyendo la Comunidad de Madrid de Isabel Díaz Ayuso y administraciones previas de Alberto Núñez Feijóo en Galicia.
  • Diputación de Ciudad Real.- Se estima un reparto de más de 135.000 euros entre Vito Quiles, Javier Negre y otros perfiles por parte de esta institución gobernada por el PP y Vox.
  • Canales de difusión.- La mayor parte de estos fondos se han canalizado a través de contratos de publicidad institucional y servicios de comunicación otorgados a Eda TV (Estado de Alarma), medio donde colabora Quiles.
  • Otras fuentes.- Además de los fondos del PP, investigaciones recientes señalan que Quiles recibió 13.140 euros de Alvise Pérez para financiar su gira universitaria "España combativa".

ANEXO II

Las instituciones de Madrid destinan anualmente millones de euros a publicidad institucional, repartidos entre medios nacionales e internacionales en diversos formatos (prensa, digital, radio y televisión). 

Inversión del Ayuntamiento de Madrid

Según los datos del Portal de Transparencia del Ayuntamiento de Madrid, el gasto se ha mantenido en cifras similares en los últimos ejercicios:

  • Año 2025.- El gasto total en publicidad institucional ascendió a 12.528.311 €.
    • Medios Nacionales.- 10.423.607 € (incluye prensa escrita, digital, radio, TV y exterior).
    • Medios Internacionales.- 2.104.704 €.
  • Año 2024.- Inversión total fue de 12.885.407 €.
    • Medios Nacionales.- 10.747.254 €.
    • Medios Internacionales.- 2.138.153 €. 

Inversión de la Comunidad de Madrid

La Comunidad de Madrid gestiona presupuestos elevados mediante planes de medios que incluyen tanto prensa tradicional como soportes digitales.

  • Gasto General.- Solo en concursos de publicidad, la región de Madrid movilizó aproximadamente 452 millones de euros en 2025.
  • Distribución por Medios.- En campañas específicas de medios convencionales, la prensa escrita suele representar entre el 10 y el 11% de la inversión, mientras que el sector digital capta más del 25%.
  • Publicidad Online.- Es la partida principal, con una inversión que superó los 10,40 millones de euros en el último ejercicio analizado, destinando cerca de 8 millones a versiones web de medios nacionales. 

Ejemplos de Reparto por Cabeceras

Informes de medios como elDiario.es o infoLibre detallan adjudicaciones a grupos específicos entre 2021 y 2024:

  • El Mundo.- 2,84 millones de euros.
  • Telemadrid.- 2,41 millones de euros (como soporte publicitario).
  • OkDiario.- 1,52 millones de euros.
  • La Razón.- Aproximadamente 1,5 millones de euros