21 de abril de 2026

OPINIÓN. Europa ante la guerra en Oriente Próximo: entre la inacción y el giro impulsado por España

 Este conflicto no solo pone a prueba la credibilidad de la Unión Europea como actor global, sino que también evidencia las tensiones internas entre sus Estados miembros, atrapados entre principios declarados y realidades geopolíticas.

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La reciente escalada bélica en Oriente Próximo, impulsada por las decisiones de Donald Trump y Benjamin Netanyahu, ha vuelto a situar a Europa frente a un dilema recurrente: su dificultad para responder de forma firme y coherente ante violaciones del derecho internacional.

Durante décadas, la política exterior europea ha estado marcada por una tendencia a la equidistancia en conflictos complejos, especialmente en Oriente Próximo. Sin embargo, la magnitud de los acontecimientos recientes —con miles de víctimas en países como Irán, Líbano y Palestina— ha comenzado a erosionar esa postura. La acusación de inacción ya no proviene únicamente de actores externos, sino también desde dentro del propio bloque comunitario, donde algunos gobiernos reclaman una respuesta más contundente.

En este contexto, España ha emergido como uno de los principales impulsores de un cambio de rumbo. Bajo el liderazgo de Pedro Sánchez, el Gobierno español ha adoptado una posición claramente crítica con las acciones del Ejecutivo israelí, denunciando lo que considera violaciones sistemáticas de los derechos humanos. Esta postura se traduce en iniciativas concretas, como la propuesta de suspender el Acuerdo de Asociación entre la UE e Israel, un tratado basado en el respeto a los principios democráticos y al derecho internacional.

La iniciativa española no surge en el vacío. Se inscribe en una estrategia más amplia de internacionalización del mensaje “no a la guerra”, con la que España busca posicionarse como un actor relevante en la escena global. A través de alianzas con países como Irlanda, Eslovenia o Brasil, y mediante foros internacionales, el Ejecutivo español intenta construir un bloque alternativo dentro de Europa que cuestione la dependencia tradicional del eje Washington-Tel Aviv.

No obstante, esta posición ha generado fuertes reacciones por parte de Israel. El Gobierno de Netanyahu ha acusado a España de parcialidad e incluso de antisemitismo, en una estrategia diplomática que busca deslegitimar las críticas. Estas tensiones reflejan un deterioro progresivo de las relaciones bilaterales, acentuado desde el reconocimiento español del Estado palestino y el embargo de armas a Israel.

El núcleo del conflicto político reside en el incumplimiento, según España y sus aliados, del artículo 2 del Acuerdo de Asociación, que exige el respeto a los derechos humanos como condición esencial. Las denuncias incluyen ataques contra población civil, bloqueo de recursos básicos y otras prácticas que, desde esta perspectiva, constituyen graves vulneraciones del derecho internacional. La cuestión, por tanto, no es solo política, sino también jurídica y moral.

A pesar de la firmeza del planteamiento español, su éxito depende de la compleja dinámica interna de la Unión Europea. La unanimidad requerida para suspender completamente el acuerdo representa un obstáculo significativo, especialmente ante la tradicional cautela de países como Alemania. Sin embargo, el contexto parece estar cambiando: naciones que antes se oponían, como Italia bajo el liderazgo de Giorgia Meloni, han comenzado a mostrar mayor disposición a respaldar sanciones.

Este posible giro se ve reforzado por la presión social. Iniciativas ciudadanas como “Justicia por Palestina” han logrado movilizar a cientos de miles de europeos, obligando a las instituciones comunitarias a abordar el debate. La combinación de presión política y social podría, por primera vez en años, traducirse en una acción concreta por parte de Bruselas.

En conclusión, la guerra en Oriente Próximo ha puesto en evidencia las limitaciones estructurales de la Unión Europea en materia de política exterior. Sin embargo, también ha abierto una ventana de oportunidad para redefinir su papel en el mundo. España, al liderar una postura más activa y crítica, intenta romper con la inercia histórica de la inacción. El desenlace de esta iniciativa no solo determinará la relación de Europa con Israel, sino también su credibilidad como defensora de los derechos humanos en el escenario internacional.

Fuente: El Plural.com


POSDATA

Lectura recomendada al PP y Vox en general y a Felipe González en particular.

Andrea Ropero hace temblar en solo dos minutos a Leopoldo López por el 'no' de Corina Machado a visitar Moncloa

En su paso por España, María Corina Machado se negaba a reunirse con el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, justificando su decisión en que "en determinados momentos no conviene ciertas reuniones". Sin embargo, con quien sí que ha mantenido distintos encuentros ha sido con el líder del Partido Popular (PP), Alberto Núñez Feijóo; el de Vox, Santiago Abascal; u otros dirigentes, como Isabel Díaz Ayuso y José Luis Martínez Almeida. La política acudía a un desayuno informativo al que también asistía Leopoldo López, quien fue acorralado por las preguntas de Andrea Ropero a la salida.

La periodista de El Intermedio esperaba paciente a que llegara su momento a las puertas del lugar donde se celebró el acto en la capital. Sin anestesia, Ropero le preguntó sobre la negativa de Machado a reunirse con el líder del Ejecutivo nacional y los rodeos de López iban a comenzar: "En lo personal creo que el Gobierno español y todos los gobiernos europeos deben de ayudar, empujar a que esta nueva fase sea una fase donde los venezolanos tengan una voz".

"¿Usted comparte esta no reunión, ese desplante al presidente del Gobierno? Porque María Corina Machado sí que se ha reunido, por ejemplo, con Santiago Abascal, líder de la extrema derecha, un partido que pide 'prioridad nacional' para los de aquí, no quieren inmigrantes. Ustedes son venezolanos, qué le parece", insistía la periodista. No obstante, López seguía echando balones fuera: "Creo que es importante que se ponga el énfasis en cómo avanzar en esta etapa".

Madre mía, vaya dos minutos de @andrearopero con Leopoldo López.

No tiene desperdicio como va recogiendo cable respecto al Gobierno de España el que fuera líder opositor en Venezuela

pic.twitter.com/6rAdo2CKR8— Diego (@DiegoRBCA) April 20, 2026

"Quién ha hecho más por Venezuela, ¿Ayuso y Feijóo o el Gobierno español y Zapatero?", era la siguiente pregunta. "Creo que los españoles", trataba de zanjar el opositor venezolano. "Eso es muy genérico", le acorralaba Ropero. "No, no, creo que hay que ser justos. Son muchos años de lucha. Ha habido gobiernos del PP que han hecho mucho. También hay que reconocer lo que ha hecho el Gobierno actual con respecto a la regularización de decenas de miles de venezolanos", decía López, tras muchas vueltas.

"A usted mismo le dieron la nacionalidad y a Edmundo González lo sacaron en un avión del Ejército español", le recordaba la periodista. "Creo que hay que reconocer que ha sido una política de España el atender el tema de Venezuela", volvía a generalizar el opositor.

Entonces, Ropero iba a trasladar el foco a la propia Venezuela, preguntándole "de quién es culpa que Delcy Rodríguez siga siendo la presidenta venezolana". "Hoy la realidad es que ella está allí con el apoyo de Estados Unidos, eso es innegable. Está allí de una manera ilegítima", se quejaba el político, al que los minutos parecían hacérsele interminables.

La periodista de la Sexta iba a insistir: "Si es ilegítima y la respalda Trump, ¿por qué compartir el Nobel de la Paz con él? ¿Se ha equivocado María Corina Machado?", le preguntaba, después de que la venezolana, a la que se le concedió esta distinción, la compartiera con Trump. "Estados Unidos dio un paso muy significativo en sacar a Nicolás Maduro y eso sí se le debe al Gobierno de los Estados Unidos", alagaba entonces el opositor venezolano.

Conclusión

En agradecimiento por los venezolanos y venezolanas acogidos en España (ver anexo siguiente) bien podría haber hecho el esfuerzo de reunirse con el Presidente del Gobierno,  la premio Nobel de la Paz, María Corina Machado, pues en este país tenemos un refrán que dice así, "es de bien nacidos el ser agradecidos". Así que, españoles y españolas tomamos nota al respecto.

Fuente: El Plural.com


ANEXO I

Venezolanos y venezolanas acogidos/as en España desde 2019

1) Magnitud total desde 2019

  • Población venezolana:
    • ~100.000 en 2018
    • ≈ 377.000–400.000 con nacionalidad venezolana en 2025
    • ≈ 690.000 nacidos en Venezuela (incluye nacionalizados)

Incremento estimado 2019–2025:

  • De 250.000 a 300.000 personas (aprox.)

2) Solicitudes de asilo (2019–2025)

· Los venezolanos son:

La principal nacionalidad solicitante de asilo en España

· Ejemplo reciente:

2025: → ≈ 85.000 solicitudes de venezolanos

o  Representan: → ≈ 50–60% del total de solicitudes

Tendencia:

·       Desde 2019: decenas de miles cada año

·      Total acumulado estimado: más de 400.000 solicitudes de venezolanos desde 2019

3) ¿Cuántos son realmente refugiados?

Estatuto de refugiado (Convención de Ginebra)

  • 2025 (todas nacionalidades):  7.838 refugiados reconocidos

Clave:

  • Los venezolanos NO están entre los principales grupos reconocidos como refugiados

Conclusión:

  • Venezolanos con estatus de refugiado: minoría muy reducida
  • Probablemente: → solo unos pocos miles acumulados desde 2019

4) Protección subsidiaria

  • 2025 (todas nacionalidades):         10.103 personas
  • Para venezolanos:                          Presencia limitada, no es la vía principal

5) Vía dominante: residencia por razones humanitarias

Este es el elemento clave del modelo español.

Datos clave

  • 2018–2026:
    ≈ 240.000 venezolanos regularizados por esta vía
  • 2025:
    49.178 venezolanos (≈99,4% del total)
  • Promedio:
    ≈ 40.000–50.000 al año

Característica:

  • Se concede tras denegar asilo formal
  • Permite:
    • residencia legal
    • TRABAJO

Conclusión:

La gran mayoría de venezolanos acogidos en España NO son refugiados, sino residentes por razones humanitarias.

6) Otros canales de residencia

Además del asilo:

  • Residencia ordinaria (trabajo, familia, estudios)
  • Nacionalizaciones:
    • 2024: más de 33.000 venezolanos obtuvieron nacionalidad española

Esto es clave para el voto (ver sección siguiente).

7) ¿Cuántos podrán votar?

Regla básica

  • En elecciones generales en España: Solo votan ciudadanos españoles

Situación de los venezolanos

NO pueden votar:

  • Solicitantes de asilo
  • Residentes (incluidos humanitarios)

SÍ pueden votar:

  • Venezolanos/as con nacionalidad española, unos 250.000, que suelen votar a la derecha (por eso huyeron de Venezuela) y ahí no tienen nada que decir Feijóo o Abascal, porque aparte de cumplir la ley, les votan a ellos.

 Así que “Win Win” ganan derechas y ultraderechas, aunque quieran deportar a todos los migrantes, no sé hasta que punto, venezolanos y venezolanas, habrán valorado el asunto.

8) Resumen global claro

Flujo total (2019–2025)

  • Entre 350.000–400.000 venezolanos llegados

Distribución por estatus

Tipo

Peso

Refugiado

Muy bajo

Protección subsidiaria

Bajo

Residencia humanitaria

Muy alto (principal vía)

Otros (trabajo/familia)

Alto

Cifras clave

  • ~400.000 venezolanos en España
  • 400.000 solicitudes de asilo acumuladas
  • ~240.000 regularizados por vía humanitaria
  • Refugiados reales: minoría

Voto

Solo nacionalizados
  • ≈ 20–30% del total

9) Conclusión interpretativa

El modelo español desde 2019 ha sido:

  • Bajo reconocimiento como refugiados
  • Alta regularización alternativa (humanitaria)
Fuente: Internet