4 de junio de 2026

ESTUDIO. Aportes positivos y riesgos para la población, de gobiernos radicales como Rusia e Israel, en diferentes contextos bélicos.

El estudio incluye comparativa entre ambos países de las probables  consecuencias para la población,  derivadas de los riesgos extremos detectados

Además, en el anexo IV, se analiza el impacto geopolítico de la guerra de  Israel y EE.UU. contra Irán. 

 INTRODUCCIÓN 

En regímenes o coaliciones de derecha con rasgos “radicales” —entendidos como posiciones duras frente al “enemigo interno/externo”, énfasis elevado en seguridad, orden y control, e incluso a veces una agenda restrictiva en derechos civiles— el contexto bélico suele intensificar tanto sus promesas de acción rápida como sus riesgos de daño social.

En tiempos de guerra, los gobiernos tienden a justificar medidas excepcionales bajo el argumento de la supervivencia nacional. Sin embargo, esas mismas medidas pueden generar efectos persistentes sobre la convivencia, las instituciones y la vida cotidiana.

Este estudio examina aportaciones potencialmente positivas y riesgos para la población asociados a ese tipo de gobernanza en escenarios como los de Israel y Rusia, para luego comparar consecuencias derivadas de riesgos extremos, con una moraleja final.


I. Aportes positivos. Seguridad, movilización y “orden” en la vida cotidiana


1) Cohesión y movilización social bajo amenaza


En conflictos prolongados, los gobiernos de línea dura pueden impulsar,

  • movilización nacional (servicio militar, voluntariado, apoyo logístico);
  • narrativa de unidad (“defensa de la patria”);
  • priorización operativa de recursos para inteligencia, protección civil y defensa.

Bajo ciertos marcos, la población puede percibir que el gobierno “responde con decisión”, reduciendo incertidumbres iniciales en momentos críticos. En Israel, por ejemplo, la gestión de seguridad en contextos de ataques y riesgos reales ha sido una prioridad histórica; políticas con énfasis en disuasión y control de amenazas pueden traducirse en sensación de control ante emergencias.

En Rusia, un discurso de “restauración” y seguridad estatal suele enmarcarse como una forma de contención de amenazas externas; en algunos sectores, esto se traduce en mayor estabilidad percibida o en claridad sobre objetivos estratégicos.


2) Rapidez decisional y enfoque en “resultados”


Las coaliciones radicales suelen,

  • reducir deliberaciones prolongadas,
  • concentrar competencias en seguridad,
  • ejecutar medidas con velocidad.

En contextos bélicos, esa rapidez puede derivar en resultados visibles: reforzamiento de infraestructuras críticas, cambios en sistemas de defensa, o implementación más rápida de políticas de emergencia.


3) Protección focalizada de determinados grupos


Algunos gobiernos endurecidos tienden a concentrar recursos en quienes consideran “prioridad nacional”,

  • comunidades fronterizas,
  • personal de fuerzas de seguridad,
  • víctimas directas y zonas de riesgo.

Esto puede traducirse en planes de protección más intensos para segmentos específicos, y en mejoras materiales (refugios, asistencia, compensaciones) aunque existan controversias sobre el acceso o criterios de selección.


II. Riesgos para la población civil: de la seguridad a la erosión de libertades y de la guerra a la polarización.


1) Militarización de la política y lógica de “enemigo”


Uno de los riesgos centrales es que la seguridad deje de ser un medio y pase a ser una identidad política total. En ese marco,

  • se criminaliza la disidencia,
  • se asume que “cualquier oposición” es amenaza,
  • se tolera un mayor nivel de presión social.

En contextos como Israel y Rusia, donde la confrontación es intensa, este riesgo se vuelve especialmente delicado: cuanto más se aplica una lógica binaria (lealtad/deslealtad), más difícil es que existan contrapesos democráticos o mediaciones sociales.


2) Restricciones a derechos civiles y libertad de expresión


En escenarios de guerra, gobiernos radicales de derecha con frecuencia impulsan o endurecen medidas como las siguientes,

  • limitaciones a medios y periodistas,
  • restricciones a organizaciones civiles,
  • vigilancia ampliada,
  • leyes más severas contra “propaganda” o “falta de patriotismo”.

Aunque algunas restricciones pueden justificarse por seguridad, como estas,

  • El desplazamiento del criterio.- De proteger contra amenazas reales, a limitar la crítica general y el debate público.
  • La consecuencia social.- Autocensura, debilitamiento del espacio público y mayor distancia entre ciudadanía e instituciones.

3) Aumento del autoritarismo y debilitamiento institucional


Cuando el poder se concentra —en el Ejecutivo, en el aparato de seguridad o en coaliciones disciplinadas— se produce,

  • menor control judicial,
  • menor transparencia administrativa,
  • riesgo de arbitrariedad.

En contexto bélico, la opacidad suele expandirse: el costo de equivocarse o abusar se “justifica” como daño colateral inevitable.

 4) Discriminación y “política de fronteras internas”

Otro riesgo es que la radicalidad identitaria se traduzca en,

  • políticas más severas contra minorías,
  • restricciones migratorias o de residencia,
  • diferenciación de ciudadanía o acceso a servicios.

Esto puede exacerbar tensiones preexistentes: en sociedades ya fragmentadas, el conflicto externo se “refleja” como conflicto interno.

 5) Normalización de la violencia y daño humano persistente

En guerra, especialmente con dinámicas de represalia y seguridad absoluta, aumenta el riesgo de,

  • daños a población civil,
  • desplazamientos,
  • trauma prolongado,
  • destrucción de tejidos comunitarios.

Incluso si la intención declarada es proteger, el impacto acumulado puede ser muy severo.


III. Riesgos extremos y consecuencias: Comparativa entre Israel y Rusia


Para comparar, conviene distinguir tipos de riesgo extremo y cómo se vuelven consecuencias sociales.


A) Riesgo extremo 1: “Guerra total” contra el enemigo (interno y externo)


ISRAEL (en contextos de conflicto prolongado y alta amenaza):

  • Tendencia a justificar controles y restricciones con el argumento de seguridad.
  • Existe presión para que la crítica sea percibida como deslealtad, especialmente en momentos de escalada.

RUSIA (en el contexto de una guerra sostenida y altamente controlada):

  • Se observa un patrón más fuerte de limitación del debate público sobre la guerra.
  • La disidencia puede enfrentar costos legales y sociales más altos.

Consecuencia comparada:

  • En ambos casos aumenta la censura indirecta.
  • En Rusia el riesgo de “cerrar” el espacio público suele ser mayor, por la magnitud del control institucional; en Israel, el debate interno existe con más intensidad, aunque sufre presiones en fases de máxima tensión.
.

B) Riesgo extremo 2: Erosión de contrapesos y opacidad estatal


    ISRAEL:

  • Hay instituciones robustas comparativamente, pero en guerra la rendición de cuentas puede complicarse.
  • La opinión pública puede confrontar decisiones, generando un contrapeso social parcial.

    RUSIA:

  • La estructura de control tiende a reducir más el margen de auditoría pública.
  • La opacidad crece por razones estratégicas, y ello suele dificultar verificar impactos y corregir abusos.

Consecuencia comparada:

  • Mayor dificultad para documentar, investigar y corregir abusos.
  • Menor capacidad de la ciudadanía para influir en decisiones estratégicas.
.
C) Riesgo extremo 3: Daño a civiles y desplazamiento prolongado


    ISRAEL:

  • En escaladas, el daño civil y el desplazamiento aparecen como consecuencia central del conflicto.
  • También se generan impactos psicológicos colectivos y rupturas del tejido social local.

    RUSIA:

  • En un escenario de guerra prolongada, el riesgo de normalización de pérdidas se extiende territorialmente.
  • El costo humanitario y la movilidad forzada se vuelven parte de la vida cotidiana en regiones afectadas.

Consecuencia comparada:

  • En ambos casos hay trauma, pérdida material y rupturas comunitarias.
  • Rusia tiende a presentar un patrón más “masivo” y sostenido en el tiempo/espacio; Israel presenta picos intensos con acumulación de efectos en áreas cercanas y bajo asedio.
.
D) Riesgo extremo 4: Discriminación y polarización identitaria


    ISRAEL:

  • Tensiones entre sectores dentro de la sociedad y entre comunidades.
  • Posibles efectos de endurecimiento hacia ciertos grupos bajo el paraguas de seguridad.

    RUSIA:

  • El discurso identitario y el alineamiento con el Estado suelen reforzarse.
  • La polarización puede traducirse en presión social contra quienes cuestionan la narrativa oficial.

Consecuencia comparada:

  • En ambos casos crece la desconfianza social y el aislamiento de quienes no encajan en la “lealtad” esperada.
  • Esto puede volver crónicos los conflictos internos incluso después de la fase militar más intensa.
.

IV. Síntesis. ¿ Cuando los aportes positivos superan los riesgos?


Una forma útil de determinarlo correctamente, es evaluar el balance bajo tres criterios:

  1. Temporalidad.- Medidas de emergencia pueden tener sentido si son limitadas y revisables. El problema aparece cuando se vuelven permanentes.
  2. Proporcionalidad y control.- Si persisten los contrapesos (judiciales, mediáticos, legislativos) y mecanismos de rendición de cuentas, los riesgos disminuyen.
  3. Impacto civil.- Cuando la lógica de “seguridad absoluta” incrementa el daño a civiles, el costo social termina superando cualquier beneficio político.

En contextos como Israel y Rusia, se observa que los aportes (orden, movilización, sensación de respuesta) pueden coexistir con riesgos graves: censura, polarización, discriminación, opacidad y deterioro de la protección civil. 

Cuando un gobierno radicaliza su marco de enemigo y reduce contrapesos, el sistema tiende a producir consecuencias extremas que perduran más allá del frente de guerra: fractura institucional, trauma social y normalización de prácticas excepcionales.


RESUMEN 

Los gobiernos de orientación radical en contextos bélicos, pueden aportar algún beneficio como, mayor movilización, rapidez, cohesión y enfoque en seguridad, que en fases iniciales, parecen responder con eficacia a la amenaza. No obstante, los riesgos (que sobrepasan con mucho a los beneficios) tienen fuerte tendencia a escalar: militarización de la política, limitación de derechos, opacidad institucional, polarización y mayor probabilidad de daño civil.

Comparando Israel y Rusia, los patrones comunes incluyen el fortalecimiento de marcos de seguridad y el estrechamiento del espacio para el disenso político en escaladas. 

La diferencia principal suele encontrarse en el grado de control del debate público y la opacidad institucional

  • Rusia muestra con frecuencia un cierre más profundo del espacio crítico;
  • Israel en cambio, conserva en mayor medida canales de debate aunque bajo presión creciente.

Finalmente, la lección común es clara: en guerra, la seguridad puede ser necesaria, pero si se vuelve totalizante y sin contrapesos, el precio para la población (en pérdida de derechos, cohesión social y bienestar humano) termina siendo demasiado alto.


Fuente: Medios digitales.


CONCLUSIÓN

Sobre la Rusia de Putin señalar, que desde el inicio de la invasión a Ucrania, se estima que ha provocado unas bajas militares ucranianas que oscilan entre 500.000 y 600.000 víctimas en total (incluyendo muertos, heridos y desaparecidos), según informes de inteligencia occidentales y think tanks como el Centro de Estudios Estratégicos e Internacionales (CSIS).

Por otra parte añadir, que las bajas militares rusas se estiman que están entre 1.200.000 y 1.360.000 víctimas en total (incluyendo muertos y heridos) desde el inicio de la invasión a gran escala en febrero de 2022, de acuerdo con los informes de la OTAN y de los servicios de inteligencia occidentales.

Es decir, entre los dos bandos, el total se acerca a los  dos millones de víctimas provocadas por el fanatismo y la barbarie imperialista de Putin que considera a Rusia merecedor de sentarse a la mesa con las grandes potencias, Estados Unidos y China. Pero ya veremos si le dejan los propios rusos, que ya empiezan a sentir por la guerra, la escasez y la subida de precios, en los supermercados rusos.

Y respecto a la última guerra de Israel contra Gaza, iniciada en octubre de 2023, destacar su magnitud, duración e impacto regional, superando ampliamente a los enfrentamientos anteriores.

Es necesario recordar que Netanyahu, presuntamente, engañó a Trump para que atacase a Irán mientras él se dedicaba a destruir Líbano, con la excusa de que ahí tenía su base la organización terrorista Hezbolá. Aunque Israel aprovechó antes para atacar a Siria y después a Irán, que se sepa, tampoco está allí Hitbulá.

Solo en los ataques desde 2023, ha provocado un genocidio en Palestina, y miles de víctimas entre Líbano, Siria e Irán, que en total (entre muertos, heridos y desaparecidos) muy probablemente hayan superado el cuarto de millón de víctimas (250.000 personas)

 La Corte Penal Internacional (CPI) ha emitido órdenes de detención contra Vladímir Putin y Benjamín Netanyahu por presuntos crímenes de guerra y crímenes de lesa humanidad. Y para ambos dos, bien podría servir la misma frase estos son mis principios y si no les gusta, tenemos bombas atómicas".

Esto es la locura por bandera, y el futuro que le espera a la humanidad.  

Más información

  • Ver en Anexo I.- Detalle de la comparativa entre ambas naciones
  • Ver en Anexo II.- Resumen de guerras de Israel con Gaza, bajo mandato de Netanyahu
  • Ver en Anexo III.- Resumen de guerras de Rusia, bajo mandato de Putin. Y detalle del desarrollo y consecuencias de su invasión a Ucrania.
  • Ver Anexo IV.- Análisis del impacto geopolítico de la guerra de  Israel y EE.UU. contra Irán.

 Fuente: Redacción


ANEXO I

Cuadro comparativo entre Israel y Rusia (gobiernos de línea dura en contexto bélico)


(Enfoque en aportes percibidos, riesgos y consecuencias derivadas de “riesgos extremos” de seguridad)


DIMENSIÓN

ISRAEL

RUSIA

Contexto bélico / seguridad

Conflicto de alta intensidad y prolongado en ciertas áreas; prioridad fuerte en disuasión y respuesta.

Guerra sostenida y altamente controlada a nivel narrativo y estatal; prioridad totalizante de la seguridad/orden.

Aportes positivos percibidos

- Sensación de respuesta ante amenazas.

- Movilización y protección focalizada (seguridad y emergencias).

- Debates públicos sobre seguridad (en fases menos críticas).

- Mayor cohesión “defensiva” en torno al Estado.

- Ejecución rápida de políticas de guerra.

- Mensaje de continuidad y control estatal.

Riesgos: militarización de la política

Puede aumentar durante escaladas: oposición y crítica pueden interpretarse como falta de lealtad, pero persisten debates internos.

Tendencia más marcada a tratar disenso como amenaza; mayor subordinación de lo político a lo bélico.

Riesgos: libertades civiles y expresión

En contexto de guerra puede haber restricciones y presión (autocensura), con espacio de debate todavía relevante en algunos sectores.

Restricción más amplia y persistente del espacio público crítico; costos mayores para disidentes y prensa crítica.

Riesgos: contrapesos institucionales

Existe un marco institucional que puede limitar abusos, aunque se tensiona con el estado de excepción y la seguridad.

Contrapesos más débiles en la práctica; auditoría pública e independencia tienden a reducirse.

Riesgos: opacidad y rendición de cuentas

Puede haber investigación y debate, aunque con límites durante la guerra y por temas de seguridad.

Mayor opacidad: verificación independiente y rendición de cuentas pueden ser más difíciles.

Riesgo extremo: cierre del disenso (“enemigo interno”)

En picos de tensión, el “enemigo” puede definirse más ampliamente y aumentar la estigmatización; el debate no desaparece del todo.

Riesgo extremo más alto: desacuerdo frecuente tratado como deslealtad o sabotaje; aumenta el aislamiento de críticos.

Riesgo extremo: daño a civiles y desplazamiento

Impacto humanitario fuerte en áreas afectadas por escaladas; afectación y trauma local pueden ser intensos.

Riesgo sostenido territorialmente por duración/expansión del conflicto en zonas afectadas; impactos continuos y masivos.

Riesgo: discriminación / tensiones internas

Tensiones entre comunidades y sectores; pueden intensificarse bajo el paraguas de la “seguridad”.

Tendencia más fuerte a reforzar alineamiento con la narrativa oficial; presión social contra minorías o posturas no conformes.

Consecuencia social más probable

Polarización y autocensura en fases críticas, con posibilidad de debate y corrección parcial si hay contrapesos activos.

Polarización con fuerte reducción del disenso; persistencia del “clima de excepción” y dificultad para corregir abusos.

Resultado probable si el riesgo escala

Persisten algunos canales de debate, pero se endurece la lógica de seguridad y aumenta el costo de la crítica.

Se consolida un entorno de control más estricto: menos espacio público, más opacidad y mayor dificultad para ver/mitigar abusos.


ANEXO II

Resumen de guerras y grandes operaciones militares de ISRAEL durante los gobiernos de Benjamín Netanyahu

Netanyahu ha sido primer ministro en varios períodos (1996-1999, 2009-2021 y desde 2022). Las guerras más relevantes asociadas a sus mandatos ocurrieron principalmente durante sus gobiernos desde 2009.

Año

Conflicto

Adversario principal

Resultado inmediato

2012

Operation Pillar of Defense

Hamas y otros grupos de Gaza

Alto el fuego mediado por Egipto

2014

2014 Gaza War

Hamas y grupos armados palestinos

Alto el fuego tras 50 días de combates

2021

2021 Israel–Palestine crisis

Hamas y Palestinian Islamic Jihad

Cese de hostilidades tras 11 días

2023- hasta el presente

Gaza War

Hamas y posteriormente otros actores regionales

Conflicto aún en desarrollo (con distintos altos el fuego temporales)

 CONCLUSIÓN

Durante los gobiernos de Netanyahu, Israel ha librado cuatro grandes conflictos con Gaza (2012, 2014, 2021 y desde 2023). El patrón general ha sido:

· Escalada de ataques con cohetes o acciones armadas desde Gaza.

·  Respuesta militar israelí de gran intensidad.

· Alto el fuego temporal sin una solución política definitiva.

·  Persistencia del conflicto israelí-palestino.

La guerra iniciada en octubre de 2023 destaca por su magnitud, duración e impacto regional, superando claramente a los enfrentamientos anteriores.


ANEXO III

Resumen de la guerras de RUSIA bajo el mandato de Putin (del 2000 hasta el presente)

Desde que Vladimir Putin llegó al poder en 1999-2000, Rusia ha participado en varios conflictos armados importantes. Algunos ocurrieron dentro de Rusia, otros en estados vecinos y otros más lejos de sus fronteras.

Conflicto

Fechas

Lugar

Objetivos declarados

Resultado principal

Segunda Guerra de Chechenia

1999–2009 (fase principal hasta 2000)

Chechenia

Combatir separatistas y terrorismo

Rusia restableció el control sobre Chechenia

Guerra de Georgia

Agosto 2008

Georgia

Proteger a Osetia del Sur y Abjasia

Victoria militar rusa; reconocimiento de territorios separatistas

Intervención en Siria

Desde 2015

Siria

Apoyar al gobierno sirio contra grupos rebeldes y yihadistas

Consolidación del gobierno de Assad y expansión de la influencia rusa

Guerra del Donbás (apoyo separatistas)

2014–2022

Este de Ucrania

Protección de poblaciones ruso-parlantes según Moscú

Conflicto congelado hasta la invasión de 2022

Anexión de Crimea

2014

Crimea

Integración de Crimea en Rusia

Rusia tomó control del territorio; ampliamente considerada ilegal por gran parte de la comunidad internacional

Invasión a gran escala de Ucrania (*)

2022–actualidad

Ucrania

"Desmilitarización" y "desnazificación" según el Kremlin

Guerra en curso con grandes pérdidas humanas y económicas

(*) Invasión rusa a gran escala de Ucrania (desde 2022 hasta el presente)

Inicio

El 24 de febrero de 2022 Rusia inició una invasión a gran escala de Ucrania.

Objetivos anunciados por Rusia

· "Desmilitarización" de Ucrania.

· "Desnazificación" de Ucrania.

· Protección de las regiones separatistas.

Desarrollo principal

· Ataque inicial sobre múltiples frentes.

· Fracaso del intento de tomar rápidamente Kiev.

· Contraofensivas ucranianas en 2022.

· Guerra de desgaste desde 2023.

Consecuencias

· Cientos de miles de bajas militares entre ambos bandos según diversas estimaciones.

·  Millones de desplazados.

·  Amplias sanciones occidentales contra Rusia.

·  Reconfiguración de la seguridad europea.

· Ingreso de Finlandia en OTAN y adhesión posterior de Suecia.

Balance general del periodo Putin

Principales características

· Uso recurrente de la fuerza militar para defender intereses estratégicos rusos.

· Intervención en el espacio postsoviético (Chechenia, Georgia y Ucrania).

·  Proyección militar fuera de la antigua URSS (Siria).

·  Modernización significativa de las fuerzas armadas rusas.

·  Creciente confrontación con Occidente desde 2014 y especialmente desde 2022.

Impacto geopolítico

Las guerras bajo Putin han transformado la posición internacional de Rusia: consolidaron su influencia en algunas regiones, pero también provocaron sanciones económicas, aislamiento diplomático parcial y un deterioro profundo de las relaciones con gran parte de Europa y Norteamérica.


ANEXO IV

Impacto geopolítico de la guerra de EE.UU. e Israel contra Irán

El impacto geopolítico de la guerra de Estados Unidos e Israel contra Irán (iniciada el 28 de febrero de 2026 con la campaña Operation Epic Fury) está reconfigurando el orden mundial, fracturando el comercio energético global y acelerando la competencia entre superpotencias. La escalada militar, que incluyó la muerte del Líder Supremo Alí Jamenei y el posterior ascenso de su hijo Mojtaba Jamenei, ha llevado a la región y al mundo a una volatilidad sin precedentes. 

A continuación se detallan los principales impactos geopolíticos a nivel internacional:

1. Shock energético y parálisis de rutas globales

  • Bloqueo del Estrecho de Ormuz.- La parálisis de este punto crítico, por donde transita entre el 20% y el 25% del petróleo mundial, ha retirado del mercado más de 10 millones de barriles diarios, provocando el mayor desajuste de suministro registrado en la historia. 
  • Disrupción logística.- El cierre de Ormuz y los ataques de represalia de las milicias del Eje de la Resistencia (como los hutíes) han paralizado también la ruta del Mar Rojo y el Canal de Suez, disparando los costes de los fletes marítimos y los seguros internacionales. 
  • Impacto inflacionario.- Aunque EE. UU. cuenta con independencia energética gracias al shale oil (petróleo de esquisto) los precios globales del crudo Brent se han disparado. Esto ha generado presiones inflacionarias masivas en Occidente y crisis de suministro de combustible en países asiáticos, que son altamente dependientes. 

2. Alineamientos regionales y erosión de la seguridad

  • Coordinación táctica sin precedentes.- Las monarquías del Golfo Pérsico —como Arabia Saudí y los Emiratos Árabes Unidos(EAU ó UAE)— se han visto arrastradas a una estrecha coordinación operativa con EE. UU. e Israel ante los ataques con drones y misiles iraníes. 
  • Fragilidad estructural.- A pesar de esta cooperación, existe un profundo resentimiento y frustración entre los líderes árabes por los daños colaterales a sus infraestructuras civiles y nucleares —como la central de Barakah en la U.A.E.—, debilitando la influencia a largo plazo de Washington sobre sus aliados históricos. 
  • Guerra subsidiaria total.- El conflicto ha encendido de forma directa otros frentes regionales, provocando la invasión israelí del sur de Líbano contra Hezbollah y ataques cruzados en Irak, Siria y Yemen. 

3. Reordenamiento de las Grandes Potencias (China y Rusia)

  • China toma ventaja económica.- Pekín observa el conflicto con cautela, pero aprovecha el aislamiento y las sanciones impuestas a Teherán para profundizar sus lazos económicos, asegurando la compra de crudo iraní a precios con grandes descuentos. Además, EE.UU. busca controlar indirectamente los flujos energéticos que abastecen a la economía china. 
  • Rusia y la distracción de Occidente.- El conflicto en Oriente Medio ha desviado recursos militares y la atención estratégica de la OTAN y de EE.UU., disminuyendo la presión directa sobre el frente de Europa del Este y permitiendo a Moscú fortalecer su retórica y alianzas euroasiáticas. 

4. Debilitamiento de la diplomacia y el multilateralismo

  • Pérdida de credibilidad de EE.UU. .- Críticos internacionales y analistas equiparan esta ofensiva unilateral con los errores estratégicos de la invasión de Irak en 2003, señalando la falta de un plan de estabilización democrática. 
  • Negociaciones bajo fuego.- Aunque se han alcanzado memorandos de entendimiento temporales y altos el fuego precarios (mediados por actores como Pakistán), la persistencia de la violencia militar dificulta un acuerdo nuclear vinculante y duradero, dejando el acceso al Estrecho de Ormuz condicionado a fines políticos y rompiendo la previsibilidad del derecho internacional del mar.

Fuente: Medios Digitales