2 de marzo de 2026

Respecto del papel de Estados Unidos e Israel en el escenario internacional, especialmente tras el ataque contra Irán.

Y de la merecidas críticas (tanto internas como externas) a la política exterior del presidente estadounidense.

   
Por contextualizar, en lo referido a la actuación de Donald Trump en cooperación con Benjamín Netanyahu en el conflicto que involucra a Irán. Así como también, la relación entre Israel y Estados Unidos con la situación actual de la Franja de Gaza. E incluso de las cuestionables razones para los  ataques anteriores de Trump a otros países.
 

A partir de estos hechos, es de resaltar tres ejes fundamentales: la legitimidad democrática interna, el respeto al derecho internacional y las consecuencias geopolíticas de una doctrina basada en la fuerza.

En primer lugar, es de subrayar la fragilidad del respaldo interno a la operación militar. El dato de que solo el 27% de los estadounidenses aprueba el ataque revela una desconexión entre el liderazgo presidencial y una parte significativa de la ciudadanía. Más aún, la crítica proviene no solo de la oposición demócrata, sino también de figuras asociadas al movimiento que llevó a Trump al poder bajo la consigna “America First”. La acusación de incoherencia —haber prometido evitar nuevas guerras y terminar impulsando una intervención directa— apunta a una tensión central: la contradicción entre el aislacionismo retórico y el intervencionismo práctico. En democracia, la legitimidad de la acción exterior no depende únicamente de la legalidad formal, sino también del consentimiento político y social. Cuando ese consenso se erosiona, la autoridad del líder se debilita.

En segundo lugar, es cuestionable el marco jurídico de la operación. La crítica al ninguneo de la ONU y del derecho internacional plantea un debate clásico en las relaciones internacionales: ¿puede una potencia actuar unilateralmente invocando su propia “moralidad” como límite? La arquitectura jurídica surgida tras la Segunda Guerra Mundial, con la Carta de las Naciones Unidas como pilar, establece restricciones claras al uso de la fuerza, salvo en casos de legítima defensa o con autorización del Consejo de Seguridad. Ignorar estos principios no solo afecta a la legalidad de una acción concreta, sino que erosiona el sistema multilateral en su conjunto. Cuando los Estados más poderosos desatienden las normas, envían el mensaje de que el derecho es opcional, debilitando la credibilidad de las instituciones globales.

El tercer eje es el geopolítico, donde no es comparable la operación en Irán con intervenciones previas, como la captura de Nicolás Maduro en Venezuela, de lo que surge la idea, de que no todos los escenarios son equivalentes. 

Irán ocupa una posición estratégica en Oriente Medio, con capacidad de influencia regional y potencial para desestabilizar rutas energéticas clave. Un conflicto prolongado podría tener repercusiones económicas globales y aumentar la polarización internacional. Además, la muerte de soldados estadounidenses introduce un elemento emocional y político que históricamente ha condicionado el apoyo interno a las guerras.

En cuanto a la dimensión europea, es de señalar que la mayoría de gobiernos del continente se alinean con Washington y Tel Aviv, mientras que el Ejecutivo español reclama el cumplimiento del derecho internacional, no así PP y Vox, que se ponen de parte de los genocidas como no podría ser de otra manera. 

Más allá de la valoración ideológica, esta observación refleja una tensión estructural en la política exterior europea: la dependencia estratégica respecto a Estados Unidos frente a la aspiración de autonomía y defensa del multilateralismo. La posición que adopten los partidos políticos nacionales ante este escenario revela sus prioridades en materia de alianzas, seguridad y valores.

En conjunto, se dibuja un panorama de creciente militarización de la política exterior estadounidense, con múltiples frentes abiertos y una disposición explícita a utilizar la fuerza como instrumento principal de disuasión y reconfiguración del orden global. 

Desde una perspectiva crítica, la cuestión de fondo no es solo la conveniencia táctica de una operación concreta, sino el modelo de liderazgo internacional que se está consolidando basado en: la unilateralidad, la rapidez de acción y el desprecio por los mecanismos colectivos de gobernanza.

En resumen, esta conclusión invita a reflexionar sobre la relación entre poder y derecho en el sistema internacional contemporáneo. La eficacia militar puede producir resultados inmediatos, pero si se percibe como ilegítima o ilegal, sus efectos a largo plazo pueden ser desestabilizadores.

El desafío no es únicamente estratégico, sino normativo: preservar un orden internacional en el que incluso las grandes potencias se sientan obligadas por reglas comunes.

Sin ese compromiso, el riesgo no es solo el desgaste de un presidente, sino la erosión de los principios que sostienen la convivencia global.

Fuente: Público.es; elcolombiano.com


ANEXO I

ESQUEMA COMPARATIVO

DIMENSIÓN

DATOS CLAVE

ELEMENTOS PRINCIPALES

RIESGOS / CONSECUENCIAS

1. Datos Políticos (EE.UU.)

Presidente: Donald Trump

- No consultó al Congreso.

- No compareció públicamente tras el ataque.

- Prometió no iniciar nuevas guerras.

- Críticas dentro del movimiento MAGA.

- Desgaste electoral.

- Posible pérdida de control del Congreso.

- Ruptura parcial de su base política.

Encuesta Reuters/Ipsos

- 27% aprueba los ataques.

- 43% en contra.

- 29% indecisos.

- 55% de republicanos a favor.

- 32% republicanos en contra.

- Polarización creciente.

- Cuestionamiento del liderazgo.

- Debate sobre uso excesivo de la fuerza.

Críticas internas

- Señalamientos de incoherencia con “America First”.

- Rechazo por muertes de soldados estadounidenses.

- Fractura ideológica en el Partido Republicano.


DIMENSIÓN

DATOS CLAVE

ELEMENTOS PRINCIPALES

RIESGOS / CONSECUENCIAS

2. Datos Militares

Ataque conjunto de Estados Unidos y Israel contra Irán

- Muerte del líder supremo iraní.

- 4 soldados estadounidenses muertos.

- Bombardeos en territorio iraní.

- Escalada regional.

- Represalias iraníes.

- Conflicto prolongado.

Otros frentes activos

- Siria (infraestructura militar).

- Irak (milicias pro-iraníes).

- Yemen (hutíes).

- Nigeria (grupos insurgentes).

- Somalia (Al-Shabaab).

- Venezuela (captura de Maduro).

- Multiplicación de escenarios bélicos.

- Sobrecarga estratégica.

- Mayor exposición militar global.

Doctrina militar

- Uso directo de la fuerza como herramienta central.

- Intervenciones preventivas y ofensivas.

- Aumento del intervencionismo.

- Costes humanos y económicos.


DIMENSIÓN

DATOS CLAVE

ELEMENTOS PRINCIPALES

RIESGOS / CONSECUENCIAS

3. Impacto Internacional

Derecho internacional y ONU

- Acusaciones de actuación sin respaldo legal.

- Desprecio hacia el multilateralismo.

- Erosión del sistema internacional basado en normas.

- Debilitamiento de la ONU.

Situación en Gaza

- 75.000 civiles muertos en Gaza..

- Acusaciones de genocidio.

- Crisis humanitaria prolongada.

Posición europea

- Mayoría de gobiernos alineados con EE.UU. e Israel.

- Gobierno español reclama cumplimiento del derecho internacional.

- Tensiones diplomáticas dentro de Europa.

- Debate sobre autonomía estratégica europea.

Impacto económico

- Riesgo sobre rutas energéticas y comerciales (Mar Rojo y Golfo de Adén).

- Aumento del precio del petróleo.

- Inestabilidad en mercados globales.


CONCLUSIÓN COMPARATIVA

  • Políticamente, el ataque genera desgaste interno y fractura dentro del propio electorado republicano.
  • Militarmente, amplía un mapa ya extenso de intervenciones y aumenta el riesgo de escalada regional.
  • Internacionalmente, cuestiona el respeto al derecho internacional y tensiona el orden multilateral.