27 de abril de 2026

OPINIÓN. España y la nueva era de la defensa europea, con los radares Nemus frente al desafío Shahed

Los radares que la empresa española Indra, fabricará en Córdoba, están diseñados para frenar a los drones Shahed que están revolucionando las tácticas militares en Ucrania y Oriente Medio

INTRODUCCIÓN

Los radares Nemus representan un gran avance en la capacidad defensiva europea frente a una amenaza que ha transformado radicalmente el panorama bélico internacional. Los drones Shahed iraníes, con su sencillez, bajo coste y letal efectividad, han inaugurado una nueva era de guerra asimétrica que obliga a repensar las estrategias de defensa convencionales. La respuesta española a este desafío sistémico posiciona a la ciudad andaluza como epicentro de la innovación defensiva europea, con implicaciones que trascienden lo meramente tecnológico para adentrarse en consideraciones geopolíticas de envergadura global.

La Revolución de los drones Shahed, un cambio de paradigma

Desde su irrupción masiva en agosto de 2022, los drones Shahed han subvertido las reglas del juego militar establecidas durante décadas. La diferencia de coste es tan abismal que resulta casi incomprensible desde la lógica tradicional de la guerra: mientras un misil convencional alcanza los quince millones de dólares, un Shahed cuesta entre veinte y treinta y cinco mil. Esta brecha económica no representa simplemente una ventaja financiera, sino un cambio fundamental en la ecuación costo-beneficio de la guerra moderna.

La plataforma Just Security, en su análisis especializado, ha calificado acertadamente estos dispositivos como la "columna vertebral" de los ataques rusos dirigidos a agotar defensas, maximizar daños y aterrorizar poblaciones civiles. No se trata únicamente de una herramienta militar, sino de un instrumento de terror de masas que ha probado su eficacia en múltiples teatros de operaciones.

Características Técnicas y Vulnerabilidades Estratégicas

El Royal United Services Institute británico ha destacado la "ingeniosa simplicidad" de estos drones, una característica que constituye simultáneamente su mayor fortaleza y su talón de Aquiles. Fabricados con fibra de carbono y estructura de panal, pueden ser ensamblados por prácticamente cualquier técnico, lo que democratiza la capacidad de producción y multiplica exponencialmente el riesgo de proliferación.

Las dos variantes principales —Shahed 131 y 136— presentan características operativas formidables. La primera despliega 2,2 metros de envergadura, hasta veinte kilos de explosivos y un alcance de entre setecientos y mil kilómetros. La segunda, más potente, alcanza los 2,5 metros, cuarenta kilos de carga explosiva y hasta dos mil kilómetros de distancia. Pero quizás su ventaja más significativa radica en su capacidad para volar a baja altura, haciéndolos "frustrantemente" difíciles de detectar mediante sistemas convencionales.

Sin embargo, una vez detectados, resultan relativamente vulnerables frente a defensas antiaéreas tradicionales. Esta contradicción fundamental —difíciles de encontrar, pero fáciles de derribar una vez localizados— define precisamente el problema que Indra aborda con sus radares Nemus.

Los Radares Nemus. La Respuesta Europea a un Desafío Sistémico

Frente a esta amenaza multidimensional, los radares Nemus que Indra fabricará en Córdoba representan la más avanzada respuesta defensiva europea. Basados en tecnología AESA (radar de barrido electrónico) y concebidos para pequeñas dimensiones y versatilidad táctica, estos dispositivos están específicamente diseñados para detectar, identificar y rastrear precisamente aquello que los Shahed representan.

Sus capacidades operativas son formidables: detectan no solo drones y microdrones, sino también misiles anticarro, lanzagranadas y municiones de tipo flecha. Más significativamente, están dotados para discriminar "falsos blancos" y resistir intentos de interferencia mediante técnicas de jamming, además de operar en condiciones meteorológicas extremas. En mayo de 2025, superaron exitosamente pruebas en carros de combate Leopard, demostrando su viabilidad operativa en el entorno más exigente posible.

Complementando esta capacidad táctica, Indra también fabricará en Córdoba los dispositivos S3D y LDR25, diseñados para detectar amenazas a más larga distancia, incluyendo drones, misiles balísticos y otras amenazas aéreas. Este enfoque integral —corto, medio y largo alcance— proporciona una arquitectura defensiva multinivel que aborda el problema desde múltiples ángulos.

Implicaciones Geopolíticas y Estratégicas

La decisión de concentrar esta producción en Córdoba tiene implicaciones que trascienden lo puramente industrial. Representa un reconocimiento explícito de que Europa debe desarrollar capacidades defensivas autónomas frente a amenazas asimétricas que erosionan la seguridad del flanco oriental de la OTAN y amenazan vitales intereses en Oriente Medio.

Indra proyecta crear cuatrocientos cincuenta empleos y producir cien radares anuales, cifras que, aunque modestas en términos globales, resultan significativas para una ciudad como Córdoba y ejemplifican la reconfiguración industrial que la nueva realidad geopolítica está impulsando.

El silencio de Indra respecto a aspectos estratégicos del Nemus, así como la ausencia de comentarios del Instituto Nacional de Técnica Aeroespacial, refleja la sensibilidad clasificada de estas cuestiones, indicando que estamos ante sistemas de defensa de máxima relevancia nacional.

La Evolución de los Shahed: De lo Secreto a lo Estratégico

Comprender plenamente la amenaza requiere contextualizar la evolución de estos sistemas. Su primera aparición documentada se remonta a septiembre de 2019, cuando los huzíes yemeníes lanzaron ataques contra instalaciones petroleras saudíes. Irán mantuvo entonces silencio sobre su arma secreta. Dos años después, en julio de 2021, el Mercer Street fue alcanzado con un dispositivo idéntico. En septiembre de 2021, Israel reveló públicamente la existencia del Shahed 136, e Irán lo presentó oficialmente en ejercicios militares en diciembre.

La guerra de Ucrania proporcionó el escenario perfecto para estrenar masivamente esta nueva arma. La colaboración tecnológica entre Irán y Rusia ha intensificado su potencial destructivo, transformando un arma experimental en una herramienta sistemática de terror y presión militar.

Reflexión Final

Los radares Nemus que Córdoba fabricará no son simplemente instrumentos tecnológicos. Representan la respuesta europea a un desafío sistémico que ha probado ser capaz de paralizando economías, generando crisis energéticas y provocando muertes masivas de civiles. En un mundo donde la "ingeniosa simplicidad" de dispositivos económicos amenaza el statu quo estratégico, las soluciones como los Nemus no son lujos sino necesidades existenciales.

Córdoba, con esta fabricación, se posiciona en la vanguardia de la defensa europea frente a la guerra asimétrica del siglo XXI, confirmando que la innovación tecnológica sigue siendo el instrumento fundamental para mantener el equilibrio estratégico en un mundo cada vez más volátil e impredecible.

Fuente: El Diario.es