11 de marzo de 2026

DESUNIÓN EUROPEA. Del eje francoalemán frente a la alianza ibérica. Tensiones en la política europea contemporánea.

En el escenario geopolítico actual, la Unión Europea parece atravesar una nueva fase de tensiones internas respecto a su posicionamiento en el orden internacional.

  

Por un lado, el tradicional eje francoalemán, representado por la presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, y el presidente francés, Emmanuel Macron, aparece alineado con la estrategia internacional de Estados Unidos. 

Por otro lado, la denominada alianza ibérica, encarnada por el presidente del Gobierno español, Pedro Sánchez, y el presidente del Consejo Europeo, António Costa (portugués) se presenta como un contrapeso que reivindica el respeto al derecho internacional y una mayor autonomía estratégica europea.

Del alineamiento del eje francoalemán con Washington

La actuación de Ursula von der Leyen ha sido interpretada por algunos sectores como una muestra de cercanía con la política exterior estadounidense. En diversas declaraciones, la presidenta de la Comisión Europea ha sugerido que el sistema internacional basado en normas podría no ser suficiente para afrontar la realidad geopolítica actual. Al afirmar que “ya no podemos confiar plenamente en un sistema basado en reglas”, abrió un debate dentro de la propia Unión Europea sobre el papel del derecho internacional en la política exterior comunitaria.

No obstante, ante las críticas generadas por estas palabras, Von der Leyen matizó posteriormente su posición ante el Parlamento Europeo, reafirmando el “compromiso inquebrantable” de la Unión Europea con el derecho internacional y asegurando que la UE continuará defendiendo los principios recogidos en la Carta de las Naciones Unidas. Este giro refleja las tensiones entre una visión más pragmática o realista de las relaciones internacionales y la tradición europea de defensa del multilateralismo.

En paralelo, Emmanuel Macron ha tratado de proyectar una imagen de liderazgo estratégico europeo, especialmente en el ámbito militar y de la disuasión nuclear. Sin embargo, sus gestos simbólicos y su intento de mantener una interlocución privilegiada con el expresidente estadounidense Donald Trump han sido interpretados por algunos críticos como intentos poco efectivos de reforzar la influencia francesa en el contexto transatlántico.

Históricamente, Francia ha defendido una relativa independencia estratégica respecto a Estados Unidos, especialmente desde la decisión del presidente Charles de Gaulle de distanciarse parcialmente de la estructura militar de la OTAN durante la Guerra Fría. Por ello, el actual posicionamiento francés es visto por algunos analistas como una evolución o reinterpretación de esa tradición.

La alianza ibérica como contrapeso político

Frente a esta orientación, España y Portugal han tratado de articular un discurso alternativo dentro de la Unión Europea. Pedro Sánchez ha mantenido una postura crítica frente a las intervenciones militares consideradas contrarias al derecho internacional, insistiendo en la necesidad de soluciones diplomáticas y de preservar los principios multilaterales.

En este contexto, Sánchez ha defendido que la política exterior debe basarse en el respeto entre naciones y en el diálogo, rechazando la idea de que la violencia o la presión militar puedan ser herramientas legítimas para resolver conflictos internacionales. Sus declaraciones también han subrayado la importancia de la autonomía de los Estados a la hora de definir su política exterior.

Por su parte, António Costa ha reforzado esta línea argumental desde su posición en el Consejo Europeo. El dirigente portugués ha insistido en que la Unión Europea debe defender los principios recogidos en la Carta de Naciones Unidas y evitar un escenario internacional dominado por esferas de influencia o por el unilateralismo de las grandes potencias. En su visión, el mundo actual exige soluciones multilaterales que eviten una mayor fragmentación global.

 La cooperación entre España y Portugal no es nueva. Durante los años en los que Costa fue primer ministro portugués, ambos gobiernos ya impulsaron iniciativas conjuntas dentro de la Unión Europea, como la llamada “excepción ibérica” en materia energética, que buscaba mitigar el impacto de la crisis energética en la península.

CONCLUSIÓN

Las posiciones divergentes entre el eje francoalemán y la alianza ibérica reflejan un debate más profundo sobre el papel de Europa en el mundo. Mientras algunos líderes apuestan por una política exterior más pragmática y alineada con los intereses estratégicos de Estados Unidos, otros defienden una mayor autonomía europea basada en el multilateralismo y el respeto al derecho internacional.

Estas tensiones no solo muestran la pluralidad de visiones dentro de la Unión Europea, sino también las dificultades del bloque para articular una política exterior verdaderamente común. En un contexto internacional cada vez más multipolar, el desafío para Europa será encontrar un equilibrio entre sus alianzas tradicionales y la defensa de los principios que han definido su proyecto político desde el final de la Segunda Guerra Mundial.

Fuente: El Pural.com

POSDATA

Sabidas las consecuencias de los conflictos armados, es de suponer, no quede nadie a favor de los mismos, excepto algún seguidor y usuario de la fuerza oscura del reverso tenebroso.

Por ello considero, que la Presidenta de la Comisión Europea, tanto sino se retracta de lo manifestado a favor de países agresores, como si  se retracta y luego volviese a reincidir en el mismo sentido sobre dicho asunto, que si fuese el caso, mejor sería dimitiese de su cargo, porque como ciudadano europeo y en mi modesta opinión, entiendo no está preparada para desempeñar tal alto cargo en la Unión Europea. 

Puesto que, no es lo mismo que se pronuncien en esos términos, jarrones chinos y políticos sin responsabilidades de gobierno, que altos cargos políticos que en el ejercicio de sus funciones, tengan tan poco respeto por los derechos humanos.

OTRO POSDATA

De las bases de EE.UU. en España: entre la estrategia militar y la tensión diplomática

La presencia militar de Estados Unidos en España ha sido durante décadas uno de los pilares de la cooperación entre ambos países dentro del marco de la Organización del Tratado del Atlántico Norte (OTAN).

Sin embargo, en los últimos años esta relación se ha visto sometida a tensiones políticas y a debates sobre la utilidad estratégica de determinadas instalaciones militares. En particular, la base naval de Rota y la base aérea de Morón se han convertido en puntos clave tanto para la estrategia estadounidense en el Mediterráneo como para el posicionamiento internacional de España.

Importancia estratégica de Rota para EE.UU.

  • La base de Rota es considerada por expertos como imprescindible para el control del Mediterráneo occidental y el acceso al canal de Suez.
  • Es una pieza clave para las operaciones navales y logísticas estadounidenses en Europa, África y Oriente Medio.

Contexto histórico y político

  • España aprobó su permanencia en la OTAN en 1986, lo que abrió la puerta a una cooperación militar más estrecha con EE.UU.
  • En 1988 se firmó el Convenio de Cooperación para la Defensa, que regulaba el uso de bases españolas por parte de EE.UU. (Torrejón, Zaragoza, Rota y Morón).
  • Con el tiempo, EE.UU. redujo su presencia en Torrejón y Zaragoza, concentrándose en Rota y Morón por su mayor valor estratégico.

Tensiones y renegociación futura

  • Las relaciones entre España y EE.UU. se han deteriorado recientemente, y las bases vuelven a aparecer como moneda de cambio diplomática.
  • Sectores conservadores en EE.UU. buscan cuestionar la utilidad de Rota para presionar en futuras negociaciones.
  • El artículo plantea que Donald Trump, si sigue en el poder en 2028, podría intentar renegociar el acuerdo usando como amenaza un traslado a Marruecos, aunque los expertos consideran esta opción irrealista.

Conclusión del análisis

  • Rota es demasiado estratégica para que EE.UU. renuncie a ella.
  • La retórica sobre un posible traslado sería más una herramienta de presión política que una posibilidad real.

Fuente: El Mundo.com