En el escenario geopolítico actual, la Unión Europea parece atravesar una nueva fase de tensiones internas respecto a su posicionamiento en el orden internacional.
Por
otro lado, la denominada alianza ibérica, encarnada por el presidente del
Gobierno español, Pedro Sánchez, y el presidente del Consejo Europeo, António
Costa (portugués) se presenta como un contrapeso que reivindica el respeto al derecho
internacional y una mayor autonomía estratégica europea.
Del
alineamiento del eje francoalemán con Washington
La
actuación de Ursula von der Leyen ha sido interpretada por algunos sectores
como una muestra de cercanía con la política exterior estadounidense. En
diversas declaraciones, la presidenta de la Comisión Europea ha sugerido que el
sistema internacional basado en normas podría no ser suficiente para afrontar
la realidad geopolítica actual. Al afirmar que “ya no podemos confiar
plenamente en un sistema basado en reglas”, abrió un debate dentro de la propia
Unión Europea sobre el papel del derecho internacional en la política exterior
comunitaria.
No
obstante, ante las críticas generadas por estas palabras, Von der Leyen matizó
posteriormente su posición ante el Parlamento Europeo, reafirmando el
“compromiso inquebrantable” de la Unión Europea con el derecho internacional y
asegurando que la UE continuará defendiendo los principios recogidos en la
Carta de las Naciones Unidas. Este giro refleja las tensiones entre una visión
más pragmática o realista de las relaciones internacionales y la tradición
europea de defensa del multilateralismo.
En
paralelo, Emmanuel Macron ha tratado de proyectar una imagen de liderazgo
estratégico europeo, especialmente en el ámbito militar y de la disuasión
nuclear. Sin embargo, sus gestos simbólicos y su intento de mantener una
interlocución privilegiada con el expresidente estadounidense Donald Trump han
sido interpretados por algunos críticos como intentos poco efectivos de
reforzar la influencia francesa en el contexto transatlántico.
Históricamente,
Francia ha defendido una relativa independencia estratégica respecto a Estados
Unidos, especialmente desde la decisión del presidente Charles de Gaulle de
distanciarse parcialmente de la estructura militar de la OTAN durante la Guerra
Fría. Por ello, el actual posicionamiento francés es visto por algunos
analistas como una evolución o reinterpretación de esa tradición.
La
alianza ibérica como contrapeso político
Frente
a esta orientación, España y Portugal han tratado de articular un discurso
alternativo dentro de la Unión Europea. Pedro Sánchez ha mantenido una postura
crítica frente a las intervenciones militares consideradas contrarias al
derecho internacional, insistiendo en la necesidad de soluciones diplomáticas y
de preservar los principios multilaterales.
En
este contexto, Sánchez ha defendido que la política exterior debe basarse en el
respeto entre naciones y en el diálogo, rechazando la idea de que la violencia
o la presión militar puedan ser herramientas legítimas para resolver conflictos
internacionales. Sus declaraciones también han subrayado la importancia de la
autonomía de los Estados a la hora de definir su política exterior.
Por su
parte, António Costa ha reforzado esta línea argumental desde su posición en el
Consejo Europeo. El dirigente portugués ha insistido en que la Unión Europea
debe defender los principios recogidos en la Carta de Naciones Unidas y evitar
un escenario internacional dominado por esferas de influencia o por el
unilateralismo de las grandes potencias. En su visión, el mundo actual exige
soluciones multilaterales que eviten una mayor fragmentación global.
CONCLUSIÓN
Las
posiciones divergentes entre el eje francoalemán y la alianza ibérica reflejan
un debate más profundo sobre el papel de Europa en el mundo. Mientras algunos
líderes apuestan por una política exterior más pragmática y alineada con los
intereses estratégicos de Estados Unidos, otros defienden una mayor autonomía
europea basada en el multilateralismo y el respeto al derecho internacional.
Estas
tensiones no solo muestran la pluralidad de visiones dentro de la Unión
Europea, sino también las dificultades del bloque para articular una política
exterior verdaderamente común. En un contexto internacional cada vez más
multipolar, el desafío para Europa será encontrar un equilibrio entre sus
alianzas tradicionales y la defensa de los principios que han definido su
proyecto político desde el final de la Segunda Guerra Mundial.
Fuente: El Pural.com
POSDATA
Sabidas las consecuencias de los conflictos armados, es de suponer, no quede nadie a favor de los mismos, excepto algún seguidor y usuario de la fuerza oscura del reverso tenebroso.
Por ello considero, que la Presidenta de la Comisión Europea, tanto sino se retracta de lo manifestado a favor de países agresores, como si se retracta y luego volviese a reincidir en el mismo sentido sobre dicho asunto, que si fuese el caso, mejor sería dimitiese de su cargo, porque como ciudadano europeo y en mi modesta opinión, entiendo no está preparada para desempeñar tal alto cargo en la Unión Europea.
Puesto que, no es lo mismo que se pronuncien en esos términos, jarrones chinos y políticos sin responsabilidades de gobierno, que altos cargos políticos que en el ejercicio de sus funciones, tengan tan poco respeto por los derechos humanos.
OTRO POSDATA
De las
bases de EE.UU. en España: entre la estrategia militar y la tensión diplomática
La presencia militar de
Estados Unidos en España ha sido durante décadas uno de los pilares de la
cooperación entre ambos países dentro del marco de la Organización del Tratado
del Atlántico Norte (OTAN).
Sin
embargo, en los últimos años esta relación se ha visto sometida a tensiones
políticas y a debates sobre la utilidad estratégica de determinadas
instalaciones militares. En particular, la base naval de Rota y la base aérea
de Morón se han convertido en puntos clave tanto para la estrategia
estadounidense en el Mediterráneo como para el posicionamiento internacional de
España.
Importancia
estratégica de Rota para EE.UU.
- La base de Rota es
considerada por expertos como imprescindible para el control del
Mediterráneo occidental y el acceso al canal de Suez.
- Es una pieza clave para las
operaciones navales y logísticas estadounidenses en Europa, África y
Oriente Medio.
Contexto histórico y
político
- España aprobó su permanencia en
la OTAN en 1986, lo que abrió la puerta a una cooperación militar
más estrecha con EE.UU.
- En 1988 se firmó el Convenio
de Cooperación para la Defensa, que regulaba el uso de bases españolas
por parte de EE.UU. (Torrejón, Zaragoza, Rota y Morón).
- Con el tiempo, EE.UU. redujo su
presencia en Torrejón y Zaragoza, concentrándose en Rota y Morón
por su mayor valor estratégico.
Tensiones
y renegociación futura
- Las relaciones entre España y
EE.UU. se han deteriorado recientemente, y las bases vuelven a aparecer
como moneda de cambio diplomática.
- Sectores conservadores en EE.UU.
buscan cuestionar la utilidad de Rota para presionar en futuras
negociaciones.
- El artículo plantea que Donald
Trump, si sigue en el poder en 2028, podría intentar renegociar el
acuerdo usando como amenaza un traslado a Marruecos, aunque los
expertos consideran esta opción irrealista.
Conclusión del
análisis
- Rota es demasiado estratégica
para que EE.UU. renuncie a ella.
- La retórica sobre un posible
traslado sería más una herramienta de presión política que una
posibilidad real.
Fuente: El Mundo.com
