La inteligencia artificial está
cambiando las reglas del juego y está haciendo que los diferentes operadores
del mercado tengan que empezar a tener en cuenta nuevas realidades.
Y es que, a medida que la inteligencia
artificial va entrando en los procesos de compra, va teniendo cada vez más un
papel más relevante en los mismos, haciendo que las decisiones cambien, que lo
que es relevante también lo haga y que el modo en el que las marcas deben
operar mute. La inteligencia artificial está cambiando las reglas del juego y
está haciendo que los diferentes operadores del mercado tengan que empezar a
tener en cuenta nuevas realidades.
Y es que a medida que la inteligencia
artificial va tomando más el control de las cosas y va posicionándose más y más
en el proceso, también va cambiando lo que las marcas pueden hacer. Como
explica a MarketsInsider Aaron Shapiro, CEo de Huge, una firma especializada en
marketing, "a medida que las máquinas empiezan a tomar decisiones por las
personas se hace más difícil para los marketeros el darse cuenta de cómo entrar
en esa ecuación y cómo influir en el comportamiento de los consumidores".
La
muerte del anuncio y la llegada de los cambios
Todo ello tiene un efecto directo
sobre el mercado y está haciendo que el paradigma cambie poco a poco. Hay
quienes dicen que las marcas desaparecerán o dejarán de ser relevantes en el
futuro (cuando le pides a tu asistente nutrido con inteligencia artificial que
te compre una cosa, lo hará sin tener en cuenta la marca) y hay quienes ven que
quienes están más en peligro son, sobre todo, los intermediarios entre el
consumidor y las marcas. Aquellos espacios que servían para que los
consumidores descubriesen marcas y, sobre todo, para que las marcas conectasen
con sus potenciales consumidores podrían estar en peligro.
Es lo que ocurre con la publicidad
online. Si los consumidores confían cada vez más en la inteligencia artificial
y dejan que sean los algoritmos los que toman decisiones de compra o les ayudan
en las mismas, su papel se vuelve un tanto superfluo e irrelevante. Al
algoritmo no se lo puede seducir con la promesa creada por un anuncio.
¿Perderán los anuncios en internet fuelle en un universo dominado por
algoritmos y máquinas inteligentes?
Como apunta el experto, la amenaza
está ahí y es lo que hace que compañías como Google estén trabajando en
asistentes virtuales para el hogar. Si los anuncios dejan de ser relevantes, su
modelo de negocio caerá como un castillo de naipes. Los anunciantes no
invertirán en algo que está superado y Google no tiene más remedio que
posicionarse mejor en el mundo que se avecina.
Fuente: puromarqueting.com