11 de abril de 2026

GEOPOLÍTICA. De la Nueva Era que nos trae el triunvirato que gobierna este nuevo mundo, formado por Trump, Putin y Netanyahu.

    Los mecanismos de contención que durante décadas limitaron el uso de la fuerza, están perdiendo peso en esta Nueva Era, caracterizada por una lógica cada vez más marcada por el poder militar y la política de hechos consumados. Todo esto se ha acrecentado, desde que han coincidido en el poder, los gobiernos de: Benjamín Netanyahu como primer ministro de Israel, Donald Trump como  presidente de EE.UU. y Vladimir Putin como presidente de Rusia.

El orden internacional surgido tras el final de la Guerra Fría atraviesa una crisis profunda. Las reglas compartidas, las instituciones multilaterales y los mecanismos de contención que durante décadas limitaron el uso de la fuerza están perdiendo peso frente a una lógica cada vez más marcada por el poder militar y la política de hechos consumados.

La guerra lanzada por Estados Unidos e Israel contra Irán se ha convertido en el último episodio de este deterioro. Para muchos analistas, no se trata de un conflicto aislado, sino de una señal más del cambio de era en el que el derecho internacional pierde terreno frente a la llamada “ley de la jungla”.

Figuras como Donald Trump, Vladimir Putin o Benjamin Netanyahu aparecen en el centro de este proceso, según expertos en relaciones internacionales, al impulsar políticas que desafían abiertamente las normas multilaterales construidas durante décadas.

La Nueva Era del desgobierno del buen mal como mal menor.

Cuando de la mano de unas elecciones democráticas es elegido un nuevo gobernante en un país, todos los demócratas se deberían alegrar y al tiempo celebrar que la democracia había vuelto a triunfar.

Pero cuando los candidatos elegidos son Putin, Trump o Netanyahu, a muchos personas que no han participado en dichas elecciones, les da por pensar que en esos países tienen una democracia fallida, y quizás sea un error pensar así, porque a priori, en las campañas electorales correspondientes, pocas personas podrían llegar a concluir que dichos candidatos electorales se iban a convertir en los nuevos señores de la guerra del siglo XXI. Y probablemente los citados líderes, tengan algún interés de tipo personal, político, económico, o religioso  —que a éste que escribe se le escapa para mantener sus actuales guerras en activo.

Por ello se presenta primero un breve resumen de las conflictos bélicos o/y operaciones militares especiales, que sin mediar provocación previa en la mayoría de casos, iniciaron durante sus mandatos estos acérrimos defensores de la guerra sin cuartel, que desprecian la diplomacia y si me apuran, de hasta la democracia reniegan.

Y de aquellos polvos estos lodos, pues dichas  operaciones militares especiales llevadas a cabo por estos tres dirigentes, no presagiaban nada bueno, derivando en presuntos crímenes de guerra, que tuvieron lugar en el transcurso de algunas de dichos conflictos supongo, que de haberlo sabido, habría sido  tenido en cuenta por sus correspondientes electores— puesto que lteoría se llevó a la práctica en la mayoría de dichos conflictos armados, cuando pusieron de relieve sus tendencias, demostrándose que compartían unas actitudes amorales ciertamente cuestionables, como  pueden ser: el imperialismo, la barbarie y la indiferencia respecto del respeto de los derechos humanos.

En la idea, que estos hechos no vuelvan a repetirse, se exponen los currículum bélicos de estos paladines de la guerra discontinua pero sin tregua, y las consecuencias de las mismas, en forma de violaciones de derechos humanos y pérdidas de vidas humanas, tanto  civiles como militares. 

SOBRE LAS GUERRAS DE NETANYAHU

Bajo el liderazgo de Benjamín Netanyahu, quien ha ocupado el cargo de primer ministro en varios periodos (1996-1999, 2009-2021 y de finales de 2022 hasta hoy), Israel ha llevado a cabo múltiples operaciones militares de gran envergadura y ha entrado en conflictos abiertos, principalmente contra grupos militantes palestinos y recientemente contra potencias regionales.

A continuación se presenta un resumen de los principales conflictos y guerras durante sus mandatos:

1º) Conflictos en la Franja de Gaza

La mayoría de las operaciones militares de Netanyahu se han centrado en el enfrentamiento con Hamás y la Yihad Islámica Palestina en Gaza.

  • Operación Pilar Defensivo (2012).- Una campaña de ocho días que comenzó con el asesinato del jefe militar de Hamás, Ahmed Jabari. El objetivo declarado fue detener el lanzamiento de cohetes hacia Israel.
  • Operación Margen Protector (2014).- Uno de los conflictos más letales, con una duración de 50 días. Se inició tras el secuestro y asesinato de tres adolescentes israelíes y escaló a una ofensiva terrestre para destruir los túneles de Hamás.
  • Operación Guardián de los Muros (2021).- Estalló tras tensiones en Jerusalén (desalojos en Sheikh Jarrah y enfrentamientos en la mezquita de Al-Aqsa). Duró 11 días y se caracterizó por intensos bombardeos aéreos y lanzamientos masivos de cohetes desde Gaza.
  • Guerra Israel-Hamás (octubre 2023 - presente).-Iniciada tras los ataques de Hamás el 7 de octubre de 2023 (que causaron más de 1.000 muertes). Según cifras oficiales del Ministerio de Salud de Gaza y de las autoridades israelíes, hasta diciembre de 2025, más de 72.000 personas habían muerto en la guerra de Gaza —descrito por numerosas fuentes como un genocidio—. En su gran mayoría en la Franja de Gaza. Entre los muertos se cuentan unos 1.600 trabajadores sanitarios, 390 trabajadores de la UNRWA(ONU) —el mayor número de muertos en la historia de las Naciones Unidas— 120 académicos y más de 259 periodistas. Se cree que hay miles de cadáveres más bajo los escombros de los edificios destruidos. Una serie de estudios académicos estiman  que el 80 % de palestinos muertos son civiles. Un estudio de la OACDH, que verificó las muertes de tres fuentes independientes, encontró que el 70 % de los palestinos muertos en edificios residenciales o viviendas, eran mujeres y niños.
    • Sudáfrica denuncia a Israel por Genocidio .El proceso iniciado por la República de Sudáfrica contra el Estado de Israel el 29 de diciembre de 2023, conocido oficialmente como Aplicación de la Convención para la Prevención y la Sanción del Delito de Genocidio en la Franja de Gaza (Sudáfrica contra Israel), se refiere a presuntas violaciones por parte de Israel de sus obligaciones en virtud de la Convención sobre el Genocidio de 1948 y el derecho internacional en relación con los palestinos en la Franja de Gaza. La presentación de Sudáfrica sitúa los cargos en lo que describe como «el contexto más amplio de la conducta de Israel hacia los palestinos durante sus setenta y cinco años de apartheid, sus cincuenta y seis años de ocupación beligerante del territorio palestino y su bloqueo de Gaza de dieciséis años». Sudáfrica ha solicitado que la Corte Internacional de Justicia (CIJ) dicte medidas provisionales de protección.

2º) Conflictos en el Líbano

Netanyahu ha mantenido una política de ataques contra infraestructuras de Hezbolá para evitar el tráfico de armas y asegurar su frontera norte.

  • Operaciones contra Hezbolá (2024-2026).- Aunque los enfrentamientos han sido constantes desde 2023, en 2026 se han reportado ofensivas de gran escala que incluyen bombardeos masivos en zona civil. Solo ayer el ejército israelí con sus bombardeos causó la muerte de 254 civiles y hubo 1.100 heridos. En total desde 2023 hasta el presente, que según el analista militar estadounidense Richard Gabriel, la cifra de muertos oscila entre 5.000 y 8.000 civiles. Y se cree que los heridos pueden superar los 100.000.  

3º) Guerra Directa con Irán

En sus mandatos más recientes, la "guerra en la sombra" con Irán ha pasado a ser un conflicto abierto.

  • Guerra de los Doce Días (junio de 2025).- Un conflicto directo que involucró ataques aéreos masivos contra instalaciones nucleares y militares iraníes, seguido de represalias con misiles por parte de Teherán.
  • Ofensiva de 2026.- Operaciones conjuntas con EE. UU. (bajo la administración Trump) que han buscado desmantelar la capacidad de producción de misiles e infraestructuras nucleares de Irán.

Resumen Cronológico de Operaciones Clave

Año

Operación / Conflicto

Objetivo Principal

2012

Pilar Defensivo

Neutralizar el mando militar de Hamás y detener cohetes.

2014

Margen Protector

Destruir túneles de ataque en Gaza.

2021

Guardián de los Muros

Responder al lanzamiento de cohetes tras tensiones en Jerusalén.

2023-Act.

Espadas de Hierro

Destruir la capacidad gubernamental y militar de Hamás.

2025

Guerra de los Doce Días

Atacar el programa nuclear e infraestructuras de Irán.

2026

Ofensiva contra Irán/Líbano

Eliminar amenazas existenciales de Irán y Hezbolá.

 

Cabe destacar que, antes de ser primer ministro, Netanyahu también participó como soldado en la Guerra de Desgaste(1967-1970) y la Guerra de Yom Kipur(1973) como miembro de la unidad de élite Sayeret Matkal

 

SOBRE LAS GUERRAS DE TRUMP

Durante las administraciones de Donald Trump, se han registrado acciones militares directas y ataques que diversos analistas y críticos internacionales han catalogado como ofensivas sin una provocación directa previa o "ataques preventivos".

A continuación se presenta un resumen estructurado de estas acciones, diferenciando entre su primer mandato (2017-2021) y los eventos reportados en su segundo mandato (iniciado en 2025):

Primer Mandato (2017–2021)

En este periodo, las acciones se centraron en ataques de precisión y represalias rápidas sin una declaración formal de guerra.

  • Siria (Abril 2017 y Abril 2018).- Trump ordenó ataques directos con misiles contra bases del gobierno de Bashar al-Assad. Estos se justificaron como respuesta al presunto uso de armas químicas, aunque fueron ataques unilaterales contra un estado soberano sin agresión previa a EE.UU.
  • Irán (Enero 2020).- La ejecución mediante un dron del general iraní Qasem Soleimani en Bagdad. Se realizó sin consulta al Congreso y sin presentar pruebas públicas de una "amenaza inminente" en ese momento, lo que disparó las tensiones regionales.
  • Yemen y Somalia.- Intensificación del uso de drones y operaciones especiales contra grupos insurgentes, a menudo en zonas declaradas de "hostilidades activas" para relajar las reglas de enfrentamiento y protección de civiles .

Segundo Mandato (2025– hasta el Presente)

Informaciones recientes indican una escalada significativa en el uso de la fuerza militar bajo la doctrina de "máxima presión" y "seguridad nacional".

  • Guerra de Irán (Febrero - Abril 2026)
    • Operación Furia Épica / Midnight Hammer.- El 28 de febrero de 2025 (y con ataques masivos en marzo de 2026), EE.UU. e Israel lanzaron una ofensiva aérea coordinada contra instalaciones nucleares y militares en Irán .
    • Justificación.- La administración alegó la necesidad de destruir la capacidad nuclear iraní y eliminar a sus líderes, aunque se realizó sin autorización del Congreso y ha sido calificada como un ataque masivo preventivo .
  • Venezuela (Enero - Marzo 2026)
    • Intervención militar.- Tras meses de bloqueo naval en el Caribe, EE.UU. bombardeó objetivos en Venezuela y capturó a Nicolás Maduro .
    • Contexto.- Las acciones comenzaron como "operaciones contra el narcoterrorismo" sobre embarcaciones en el Caribe antes de escalar al ataque directo y captura del mandatario.
  • Otras Incursiones (2025-2026).- Se han reportado bombardeos y ataques masivos en Nigeria, Irak, Yemen y Somalia como parte de una expansión de las operaciones antiterroristas globales.

Resumen de Países Atacados u Operados (2025-2026)

Según reportes actuales, en su segundo año de mandato ha ordenado operativos o ataques en al menos 7 países:

  1. Irán (Conflicto de gran escala y ataques a infraestructuras)
  2. Venezuela (Bombardeo y captura de líder)
  3. Siria (Ataques a objetivos militares)
  4. Irak (Bombardeos a milicias)
  5. Yemen (Ataques a militantes hutíes)
  6. Somalia (Operaciones antiterroristas)

 

SOBRE LAS GUERRAS DE PUTIN

Desde que Vladímir Putin asumió el poder como primer ministro en 1999 y posteriormente como presidente, Rusia ha estado involucrada en varios conflictos bélicos clave que han buscado reafirmar su influencia regional y global.

A continuación, se presenta un resumen estructurado de estas guerras:

1º) Segunda Guerra Chechena (1999–2009)

  • Contexto.- Putin, entonces primer ministro, lanzó la ofensiva tras una serie de atentados en apartamentos rusos y la invasión de Daguestán por rebeldes chechenos.
  • Resultado.- Rusia retomó el control de la república tras años de intensos combates y el asedio a la capital, Grózni. Se instauró un gobierno local prorruso liderado inicialmente por Ajmat Kadýrov.

2º) Guerra Ruso-Georgiana (2008)

  • Contexto.- Se desencadenó tras tensiones en las regiones separatistas de Osetia del Sur y Abjasia. Putin era primer ministro bajo la presidencia de Dmitri Medvédev, aunque fue el arquitecto político de la respuesta militar.
  • Resultado.- Fue un conflicto breve (5 días) que terminó con la derrota de Georgia y el reconocimiento por parte de Rusia de la independencia de ambas regiones, estableciendo bases militares permanentes allí.

3º) Intervención en Siria (2015–Presente)

  • Contexto.- Rusia intervino militarmente para apoyar al gobierno de Bashar al-Ásad contra diversos grupos rebeldes y el Estado Islámico.
  • Resultado.- La intervención fue decisiva para que el régimen de al-Ásad recuperara la mayor parte del territorio sirio y permitió a Rusia consolidar su presencia estratégica en el Mediterráneo mediante sus bases en Tartus y Jmeimim.

4º) Guerra Ruso-Ucraniana (2014 hasta el Presente)

Este conflicto se divide en dos fases principales bajo el liderazgo de Putin:

  • Anexión de Crimea y Guerra en el Donbás (2014).- Tras las protestas del Euromaidán en Kiev, Rusia se anexionó la península de Crimea y apoyó a milicias separatistas en las regiones de Donetsk y Lugansk.
  • Invasión a gran escala (2022 hasta la actualidad).

El 24 de febrero de 2022, Putin ordenó una "operación militar especial" con el objetivo de "desmilitarizar y desnazificar" Ucrania.

    • Estado actual (abril 2026).- El conflicto continúa como una guerra de desgaste a gran escala. Rusia controla aproximadamente el 18% del territorio ucraniano. Las bajas de Ucrania se estiman en cientos de miles de soldados y miles de civiles fallecidos (unos 15.000 civiles según la ONU )

(*) La Corte Penal Internacional ha emitido una orden de arresto contra Putin por crímenes de guerra en Ucrania.

Análisis comparado de conflictos recientes en Gaza, Ucrania y Oriente Próximo ampliado, respecto violaciones del derecho internacional humanitario. 

Resumen

En este apartado, se analiza comparativamente las violaciones graves del Derecho Internacional Humanitario (DIH) en tres contextos contemporáneos: 1) la guerra en Gaza bajo el gobierno de Benjamin Netanyahu; 2) las operaciones militares relacionadas con Irán y el Líbano en las que han participado Israel y Estados Unidos; 3) la invasión de Ucrania por Rusia bajo el liderazgo de Vladimir Putin. Donde se argumenta que, si bien existen patrones comunes —como ataques a civiles, desplazamientos forzados y restricciones a la ayuda humanitaria—, también se observan diferencias significativas en la naturaleza de los conflictos, la escala de las violaciones y su contexto geopolítico. El estudio concluye que estos casos reflejan una crisis estructural en la aplicación del DIH.

1. Introducción

El derecho internacional humanitario, codificado principalmente en los Convenios de Ginebra de 1949 y sus protocolos adicionales, establece normas fundamentales para limitar los efectos de los conflictos armados, protegiendo a la población civil y restringiendo los medios y métodos de guerra (International Committee of the Red Cross [ICRC], 1949/2016).

En los últimos años, diversos conflictos han puesto en cuestión la eficacia de estas normas. Entre ellos destacan la guerra en Gaza, las tensiones militares en torno a Irán y el Líbano, y la invasión rusa de Ucrania iniciada en 2022. Este artículo propone un análisis comparado de estos escenarios, centrándose en las violaciones graves del DIH.

2. Similitudes en las violaciones del DIH

2.1 Ataques contra civiles e infraestructuras civiles

Uno de los elementos más consistentes en los tres conflictos es el impacto desproporcionado sobre la población civil. Diversos informes documentan ataques a zonas densamente pobladas, hospitales e infraestructuras esenciales.

    • En Gaza, organizaciones como Human Rights Watch han denunciado ataques que podrían constituir crímenes de guerra debido a su carácter indiscriminado o desproporcionado (Human Rights Watch, 2025). 
    • En Ucrania, Naciones Unidas ha documentado bombardeos sistemáticos sobre infraestructuras energéticas y urbanas (United Nations, 2023).

Estos hechos sugieren posibles violaciones de los principios de distinción y proporcionalidad, pilares fundamentales del DIH.

2.2 Uso del hambre y bloqueo como método de guerra

El uso de la privación de recursos básicos como herramienta militar constituye otra similitud relevante.

    • En Gaza, el bloqueo y las restricciones a la ayuda humanitaria han generado acusaciones de uso del hambre como método de guerra (Amnesty International, 2024). 
    • En Ucrania, los ataques a infraestructuras agrícolas y el bloqueo de puertos han tenido consecuencias tanto locales como globales en la seguridad alimentaria (Food and Agriculture Organization, 2023).

Estas prácticas están prohibidas por el DIH, que establece la obligación de permitir el acceso humanitario a la población civil.

2.3 Desplazamiento forzado

Los desplazamientos masivos de población civil son otra característica común. 

    • En Ucrania, millones de personas han sido desplazadas interna y externamente (United Nations High Commissioner for Refugees, 2023).
    • En Gaza y el sur del Líbano, los bombardeos han provocado evacuaciones forzadas a gran escala.

El desplazamiento forzado, cuando no está justificado por razones de seguridad o necesidad militar imperativa, constituye una violación del DIH.

2.4 Problemas de rendición de cuentas

En todos los casos analizados se observa una limitada efectividad de los mecanismos internacionales de justicia. 

La Corte Penal Internacional ha iniciado investigaciones en varios de estos contextos, pero enfrenta resistencias políticas significativas (Schabas, 2020).

3. Diferencias clave entre los conflictos

3.1 Naturaleza del conflicto

Una diferencia fundamental radica en el tipo de conflicto:

  • La guerra en Ucrania es un conflicto armado internacional clásico entre Estados.
  • El conflicto en Gaza y el Líbano presenta características de guerra asimétrica entre un Estado y actores no estatales.
  • Las operaciones contra Irán combinan elementos de confrontación interestatal y guerra preventiva.

Estas diferencias afectan la aplicación práctica del DIH, especialmente en lo relativo a la identificación de combatientes.

3.2 Escala y sistematicidad

    • Las violaciones en Gaza han sido caracterizadas por algunos informes como sistemáticas y generalizadas (Amnesty International, 2024). 
    • En Ucrania, si bien se han documentado numerosas violaciones, estas suelen analizarse en términos de incidentes específicos (United Nations, 2023).
    • En el caso de Irán, los enfrentamientos han sido más puntuales, aunque con alto potencial de escalada regional.

3.3 Contexto geopolítico y narrativo

La respuesta internacional varía considerablemente según el conflicto. 

    • La invasión de Ucrania ha generado una condena amplia y sanciones económicas contra Rusia, mientras que el conflicto en Gaza está más polarizado a nivel internacional.
    • El papel de Estados Unidos y sus alianzas también influye en la interpretación y respuesta a las violaciones del DIH (Mearsheimer, 2018).

3.4 Objetivos estratégicos

Los objetivos militares difieren significativamente:

    • Rusia busca control territorial en Ucrania.
    • Israel ha declarado como objetivo la eliminación de grupos armados como Hamás en Gaza y Hezbolá en el Líbano.
    • Estados Unidos e Israel han justificado acciones contra Irán en términos de seguridad preventiva.

Estas diferencias influyen en la naturaleza de las operaciones militares y, por ende, en los tipos de violaciones observadas.

4. Discusión: crisis del derecho internacional humanitario

El análisis comparado sugiere que el DIH enfrenta una crisis de aplicación más que de validez normativa. Como señala Antonio Cassese, la eficacia del derecho internacional depende en gran medida de la voluntad política de los Estados.

Factores como la asimetría de poder, la proliferación de conflictos híbridos y el debilitamiento del multilateralismo contribuyen a esta situación.

5. CONCLUSIÓN

Los conflictos en Gaza, Ucrania y Oriente Próximo ampliado presentan tanto similitudes como diferencias en términos de violaciones del DIH. En todos ellos se observan patrones preocupantes de ataques a civiles, desplazamientos forzados y restricciones a la ayuda humanitaria. Sin embargo, las diferencias en la naturaleza de los conflictos, su escala y su contexto geopolítico condicionan la forma en que estas violaciones se producen y se interpretan.

En última instancia, estos casos reflejan una erosión del orden jurídico internacional, en la que la aplicación del DIH depende cada vez más de factores políticos que jurídicos.

Referencias (APA)

  • Amnesty International. (2024). Israel/Occupied Palestinian Territories: Evidence of war crimes and crimes against humanity.
  • Food and Agriculture Organization. (2023). The importance of Ukraine and the Russian Federation for global agricultural markets.
  • Human Rights Watch. (2025). World Report 2025.
  • International Committee of the Red Cross. (2016). The Geneva Conventions of 1949 and their Additional Protocols. (Trabajo original publicado en 1949).
  • Mearsheimer, J. J. (2018). The great delusion: Liberal dreams and international realities. Yale University Press.
  • Schabas, W. A. (2020). An introduction to the International Criminal Court (6th ed.). Cambridge University Press.
  • United Nations. (2023). Reports on the human rights situation in Ukraine.
  • United Nations High Commissioner for Refugees. (2023). Global trends: Forced displacement in 2023.


9 de abril de 2026

El FMI, ante la guerra en Oriente Próximo, insta a gobiernos de todo el mundo a “prepararse para lo impensable”

 

La directora del organismo pide a los países prepararse para escenarios extremos en un contexto cada vez más inestable

El contexto económico internacional actual se caracteriza por una creciente incertidumbre, en la que confluyen factores geopolíticos, energéticos y financieros que desafían la estabilidad global. Las recientes declaraciones de Kristalina Georgieva, directora gerente del Fondo Monetario Internacional, ponen de relieve la necesidad urgente de que los gobiernos adopten una visión estratégica capaz de anticipar escenarios extremos. Su advertencia, “pensar en lo impensable”, no solo refleja la gravedad del momento, sino también la transformación estructural del sistema económico internacional.

En primer lugar, el entorno geopolítico actual constituye una de las principales fuentes de riesgo. Conflictos como los que afectan a Oriente Próximo generan efectos que trascienden lo regional y repercuten directamente en la economía global. La interrupción potencial de rutas clave como el estrecho de Ormuz, por donde transita una parte significativa del petróleo y del gas natural licuado mundial, pone en evidencia la fragilidad de los sistemas energéticos. Este tipo de tensiones no solo incrementa los precios de la energía, sino que también alimenta presiones inflacionarias y desacelera el crecimiento económico.

Además, estas amenazas se suman a una cadena reciente de crisis que han erosionado la resiliencia global, como la pandemia de COVID-19 o la guerra en Ucrania. La acumulación de estos eventos ha configurado un escenario en el que las economías ya no enfrentan crisis aisladas, sino una sucesión continua de perturbaciones. En este sentido, la advertencia del FMI subraya un cambio de paradigma: la inestabilidad se ha convertido en una constante, no en una excepción.

Desde una perspectiva económica, el impacto de los shocks energéticos resulta especialmente relevante. Un aumento sostenido en los precios del petróleo, aunque aparentemente moderado, puede traducirse en un incremento significativo de la inflación global y en una reducción del crecimiento. Esto evidencia la interdependencia de los mercados y la sensibilidad de la economía mundial ante alteraciones en sectores estratégicos.

Frente a este panorama, las recomendaciones de Georgieva apuntan hacia la necesidad de fortalecer la capacidad de respuesta de los Estados. Reforzar las instituciones económicas, mantener disciplina fiscal y mejorar la flexibilidad ante imprevistos son pilares fundamentales para mitigar los efectos de futuras crisis. Más allá de medidas coyunturales, se trata de construir sistemas económicos más robustos y adaptativos.

Sin embargo, a pesar del aumento de los riesgos, la economía global ha demostrado una notable capacidad de resistencia. Las previsiones de crecimiento del FMI, aunque moderadas, reflejan que el sistema internacional aún conserva cierto dinamismo. Esta resiliencia sugiere que, si bien los desafíos son significativos, también existen herramientas y mecanismos para afrontarlos con eficacia.

En conclusión, el mensaje central del FMI no es únicamente una advertencia, sino una invitación a la acción. En un mundo marcado por la incertidumbre y la volatilidad, la anticipación, la cooperación internacional y la solidez institucional se convierten en elementos esenciales para garantizar la estabilidad económica. Prepararse para lo impensable ya no es una opción, sino una necesidad imperativa en la gestión de la economía global contemporánea.

Fuente: Fondo Monetario Internacional 


Del desorden global en tiempos de guerra y de las consecuencias en la geoeconomía estratégica y en la geopolítica.

La directora del FMI, avisa que el golpe económico de las guerras es más “profundo y duradero” que el de una crisis financiera.

Las tensiones geopolíticas contemporáneas han puesto de manifiesto la fragilidad del orden internacional y la estrecha interdependencia entre política y economía. 

En este contexto, la figura de Donald Trump emerge como un actor disruptivo cuyas decisiones han contribuido a intensificar la incertidumbre global. La reciente escalada bélica en Oriente Próximo, particularmente el conflicto con Irán, no solo ha alterado el equilibrio regional, sino que ha tenido profundas repercusiones económicas a escala mundial.

La ofensiva iniciada a finales de febrero, percibida como carente de una justificación clara, ha generado un clima de inestabilidad que impacta directamente en las expectativas de crecimiento global. Según Fondo Monetario Internacional (FMI), las perspectivas económicas han debido revisarse a la baja. Su directora gerente, Kristalina Georgieva, advirtió que el conflicto ha truncado una tendencia previa de recuperación, obligando a recalibrar las previsiones para 2026. Este giro evidencia cómo los conflictos armados, incluso cuando son regionales, pueden desencadenar efectos sistémicos en la economía global.

Uno de los factores más críticos en esta crisis ha sido la amenaza sobre el estrecho de Ormuz, una arteria clave para el transporte de petróleo mundial. La posibilidad de su cierre elevó la tensión internacional y puso en alerta a los mercados energéticos. Aunque el anuncio de un alto el fuego temporal alivió momentáneamente la situación, la incertidumbre persiste, reflejando la volatilidad inherente a los conflictos geopolíticos.

El FMI ha subrayado que el mundo enfrenta esta nueva crisis tras haber atravesado recientemente dos grandes perturbaciones: la pandemia de COVID-19 y la guerra en Ucrania. Ambas obligaron a los gobiernos a implementar políticas fiscales expansivas que incrementaron significativamente la deuda pública. En consecuencia, el margen de maniobra actual es limitado, lo que agrava el impacto económico de nuevos conflictos.

Más allá de su coste humano, las guerras generan efectos económicos profundos y duraderos. Las economías afectadas sufren caídas pronunciadas en la producción, con pérdidas que superan incluso las provocadas por crisis financieras o desastres naturales. Además, surgen tensiones presupuestarias, desequilibrios externos e incrementos en la inflación, configurando un escenario complejo para la estabilidad macroeconómica. En un mundo globalizado, estos efectos trascienden fronteras, afectando a socios comerciales y regiones vecinas a través de mecanismos de contagio.

El incremento del gasto en defensa constituye otro elemento clave de análisis. Desde la crisis financiera de 2008, se ha observado una tendencia creciente en los presupuestos militares, especialmente en economías emergentes. Aunque este gasto puede estimular la actividad económica a corto plazo, también conlleva un deterioro de las cuentas fiscales y un aumento de la deuda pública. El clásico dilema entre “cañones y mantequilla” vuelve a cobrar relevancia: los recursos destinados a defensa suelen implicar recortes en gasto social.

En este contexto, organismos como la OTAN han impulsado incrementos significativos en el gasto militar, lo que plantea desafíos adicionales para países ya presionados por altos niveles de deuda, envejecimiento poblacional y necesidades de inversión en infraestructura y transición energética. Así, el equilibrio entre seguridad y bienestar social se convierte en cuestión central para las políticas públicas.

A pesar de este panorama sombrío, el FMI señala que la recuperación económica tras los conflictos es posible, aunque lenta e incierta. La estabilidad política y una paz duradera son condiciones indispensables para restablecer el crecimiento y reconstruir el tejido productivo. En los casos más exitosos, la reducción del gasto militar tras la guerra ha permitido fortalecer el Estado de bienestar, generando lo que se denomina un “dividendo de la paz”.

En conclusión, la actual coyuntura internacional refleja un aumento preocupante de los conflictos armados y sus consecuencias geoeconómicas. Las decisiones políticas, especialmente cuando son percibidas como arbitrarias o impredecibles, pueden desencadenar dinámicas de inestabilidad con efectos globales. En un mundo interconectado, la paz no es solo un ideal moral, sino una condición esencial para la prosperidad económica y la estabilidad internacional.

Fuente: Fondo Monetario Internacional 


ANEXO I

Las prolongadas guerras actuales, han transformado la geoeconomía estratégica global hacia un modelo de fragmentación y competencia, donde la seguridad nacional ahora prima sobre la eficiencia del mercado.

Con datos actualizados a abril de 2026, seguidamente se presenta resumen de las principales consecuencias:

1. Reordenamiento de rutas y bloqueos logísticos

  • Crisis en puntos de estrangulamiento.- El bloqueo del Estrecho de Ormuz y la inestabilidad en el Mar Rojo han forzado la reconfiguración de las rutas marítimas globales, elevando los costos de flete y reduciendo la previsibilidad del comercio internacional.
  • Encarecimiento del transporte.- Los conflictos en Oriente Medio y Ucrania han mantenido la energía y los seguros de carga a precios elevados, lo que impacta directamente en la inflación global.

2. Fragmentación Geoeconómica

  • Multipolaridad.- Un 68% de los analistas prevé un orden mundial fragmentado para finales de esta década. Se observa una tendencia hacia el friend-shoring (comerciar solo con aliados) y la creación de nuevos bloques económicos fuera del marco de la OMC.
  • Uso de la economía como arma.- Las sanciones y aranceles "recíprocos" se han convertido en herramientas estándar de combate estratégico, afectando sectores críticos como minerales de tierras raras, metales y semiconductores.

3. Impacto en Mercados Estratégicos (Datos 2022-2026)

Los conflictos bélicos han generado una alta volatilidad en activos refugio y materias primas,

  • Energía y Alimentos.- Los precios del Petróleo Crudo y el Trigo han experimentado picos históricos tras invasiones y bloqueos, contribuyendo a escenarios de estanflación (bajo crecimiento con alta inflación).
  • Activos Refugio.- Oro y plata, han mantenido tendencia al alza ante la incertidumbre bélica prolongada.

4. Militarización de la Innovación y Gasto Público

  • Prioridad en Defensa.- El aumento masivo en los presupuestos militares está desplazando la inversión en industrias civiles y el gasto social, forzando a los gobiernos a tomar decisiones fiscales difíciles para el cierre de 2026.
  • Carrera Tecnológica.- La competencia por la soberanía en Inteligencia Artificial y capacidades cibernéticas se ha acelerado, siendo ahora una prioridad de seguridad nacional y económica.

5. Costos Económicos a Largo Plazo

  • Caída del PIB.-  En promedio, el PIB real de las naciones en conflicto cae un 13% y rara vez se recupera totalmente, incluso después de una década.
  • Pérdida de Capital Humano.- El desplazamiento masivo de personas y la destrucción de infraestructura educativa reducen la capacidad productiva futura a nivel global.
Fuente: FMI


8 de abril de 2026

OPINIÓN. Las amenazas que pueden hacer descarrilar la tregua de Trump e Israel, con Irán

La tregua impulsada por Donald Trump, teóricamente abre un alto en fuego de un par de semanas en la guerra de EE.UU. e Israel contra Irán, con un camino por delante que parece un campo de minas.

La tregua de dos semanas acordada, hoy 8 de abril de 2026 entre la administración de Donald Trump e Irán, es extremadamente frágil, habiéndose alcanzado apenas horas antes de que expirara un ultimátum estadounidense que amenazaba con la destrucción total de infraestructuras iraníes.

A continuación se refieren principales amenazas que podrían hacer descarrilar este cese al fuego:


1) El Control del Estrecho de Ormuz

  • El cumplimiento de la tregua depende de que Irán mantenga abierto el Estrecho de Ormuz para el paso seguro de barcos. Trump ha advertido que destruirá puentes y centrales eléctricas si se bloquea esta vía vital para el petróleo mundial. Cualquier incidente menor o malentendido en el estrecho podría reactivar los bombardeos de inmediato.

2) Divergencias en el Plan de Paz

Aunque Trump asegura que Irán ha propuesto un plan de 10 puntos "factible", las demandas de ambos bandos siguen siendo opuestas:

  • Irán exige el fin permanente de la guerra, el levantamiento total de sanciones y reparaciones por los daños causados por ataques previos de EE. UU. e Israel.
  • Estados Unidos exige el desmantelamiento completo del programa nuclear, el fin del enriquecimiento de uranio y el cese del apoyo a grupos aliados regionales como,  Hezbollah y Hamás.

3) El Rol de Israel y los Aliados Regionales

  • Israel, aliado clave de EE. UU. en esta guerra iniciada el 28 de febrero de 2026, ha declarado que la tregua no afectará sus operaciones contra Hezbollah en Líbano. La continuación de los ataques israelíes en Gaza, Líbano o Siria podrían forzar a Irán a romper la tregua para responder en defensa de sus aliados estratégicos.

4) Inestabilidad Interna en Irán

  • La situación política en Teherán es crítica tras el asesinato del Líder Supremo Ali Khamenei y otros funcionarios en ataques previos. El país enfrenta una crisis económica profunda y una represión interna que ha incluido cortes de internet. Si los sectores más radicales del Cuerpo de la Guardia Revolucionaria deciden actuar por cuenta propia —como el lanzamiento de misiles hacia Israel o ataques a barcos—, la negociación colapsaría.

5) La Retórica de los "Ultimátums"

  • La estrategia de Trump basada en amenazas de "destruir una civilización entera" genera una presión extrema que deja poco margen para la diplomacia tradicional. Hasta ahora, Trump ha prorrogado sus ultimátums en seis ocasiones, lo que genera una volatilidad que mantiene a los mercados y a los aliados internacionales (como la OTAN) en constante tensión.

En conclusión, cara a la opinión pública, “todos desean que esta tregua tenga éxito y se transforme en una paz definitiva”. 

Pero la realidad es bien distinta, puesto que Israel, en todo momento ha mantenido, que no se siente concernido por este alto en fuego de 15 días. Por tanto, seguirá cometiendo genocidios y crímenes de guerra, en el Líbano, Gaza y Cisjordania. 

Lo cual está claro, no ayudará a consolidar el alto el fuego, para llegar finalmente a la paz. Y también demostrará quien manda en la guerra de Oriente Medio.

POSDATA

Por cierto, ¿el PP y Vox, siguen contra el "no a la guerra" ?  

O dicho de otra forma, ¿a quien quieren más, a papá, o a mamá?, es decir ¿están a favor del alto el fuego de Trump o son más de seguir apoyando la continuidad de los crímenes de guerra de Netanyahu?

Fuente: Agencias

OPINIÓN. El caso Kitchen y los límites de la justicia, entre pruebas excluidas y verdad judicial.

 El tribunal veta la incorporación de los audios que mostrarían la implicación de María Dolores de Cospedal, ex secretaria general del Partido Popular, con la operación ilegal para sustraer pruebas al extesorero Bárcenas de la corrupción del Partido Popular. 

En cambio, si admite la declaración del empresario Javier Pérez Dolset, investigado en el 'caso Leire Díez', a propuesta del comisario jubilado Villarejo.

El llamado caso Kitchen constituye uno de los episodios más controvertidos de la política y la justicia recientes en España. Donde presuntamente, se utilizan prácticas parapoliciales, luchas de poder dentro de las instituciones y búsquedas de responsabilidades penales por hechos que podrían haber atentado contra el Estado de derecho.


 La reciente decisión del tribunal de excluir del juicio los audios que implicarían a María Dolores de Cospedal reabre el debate sobre los límites del proceso judicial y la dificultad de esclarecer la verdad en casos de alta complejidad política.

En esencia, la operación Kitchen se refiere a una presunta trama ilegal destinada a espiar al extesorero del Partido Popular, Luis Bárcenas, con el objetivo de sustraer documentación comprometedora relacionada con la llamada “caja B” del partido. Este tipo de actuaciones, de confirmarse, supondrían una grave vulneración de los principios democráticos, al implicar el uso de recursos públicos con fines partidistas y de obstrucción a la justicia.

Uno de los elementos más controvertidos del proceso es la exclusión de tres audios en los que supuestamente participan Cospedal y el comisario José Manuel Villarejo. Según la acusación popular ejercida por el PSOE, estas grabaciones aportarían indicios relevantes sobre el conocimiento e implicación de la ex secretaria general del PP en la operación. En ellas se haría referencia a prácticas como la captación del chófer de Bárcenas como confidente, el uso de fondos reservados para su pago o incluso maniobras para obstaculizar investigaciones judiciales.

Sin embargo, el tribunal ha decidido no admitir estas pruebas en la vista oral. Esta decisión, aunque jurídicamente fundamentada en criterios procesales —como la falta de investigación previa por el juez instructor o su inclusión en una pieza separada no desarrollada—, plantea interrogantes sobre la capacidad del sistema judicial para incorporar todos los elementos relevantes en la búsqueda de la verdad. La exclusión de pruebas potencialmente incriminatorias puede generar una percepción de impunidad o, al menos, de insuficiencia en el esclarecimiento de los hechos.

Este dilema pone de manifiesto una tensión inherente al Estado de derecho: la necesidad de garantizar un proceso con todas las garantías frente al imperativo de alcanzar la verdad material. No toda prueba, por relevante que parezca, puede ser admitida si no cumple con los requisitos legales establecidos. De lo contrario, se pondría en riesgo la validez del propio proceso. No obstante, cuando las reglas procesales impiden considerar elementos que podrían ser determinantes, surge una legítima preocupación social sobre si la justicia logra realmente cumplir su función.

Otro aspecto significativo es la situación de Cospedal como testigo. El tribunal ha advertido que, debido a la posibilidad de una futura imputación, podrá negarse a responder a determinadas preguntas. Esta circunstancia limita de antemano el alcance de su declaración, lo que podría restar claridad a los hechos investigados. De nuevo, se evidencia cómo las garantías individuales pueden entrar en conflicto con la necesidad de esclarecer responsabilidades.

En contraste, el tribunal sí ha admitido otras pruebas y testigos, como la declaración del empresario Javier Pérez Dolset o las denuncias de Bárcenas sobre su trato en prisión. Estas decisiones reflejan la complejidad del caso y la pluralidad de líneas de investigación, que abarcan desde posibles irregularidades policiales hasta vulneraciones de derechos fundamentales.

En definitiva, el desarrollo del caso Kitchen ilustra las dificultades de la justicia para abordar casos donde confluyen intereses políticos, estructuras de poder y actuaciones presuntamente ilícitas desde dentro del propio Estado. La exclusión de los audios de Cospedal no solo afecta al curso del juicio, sino que también influye en la percepción pública sobre la transparencia y eficacia del sistema judicial.

El reto, en última instancia, consiste en encontrar un equilibrio entre el respeto estricto a las garantías procesales y la necesidad de que la justicia pueda acceder a todos los elementos relevantes para reconstruir los hechos. Solo así será posible fortalecer la confianza ciudadana en las instituciones y asegurar que casos como el de Kitchen no queden envueltos en sombras de duda e incertidumbre

Fuente: Publico.es

ANEXO I

El Caso Kitchen es una de las tramas de corrupción más complejas de la historia reciente de España. Se trata de una supuesta operación parapolicial diseñada entre 2013 y 2015, bajo el Gobierno de Mariano Rajoy, para espiar al extesorero del Partido Popular (PP), Luis Bárcenas.

Puntos clave del caso

  • Objetivo.- El fin principal era sustraer a Bárcenas información comprometedora (documentos y grabaciones) que pudiera afectar a altos cargos del PP en el marco de la investigación del Caso Gürtel.
  • Fondos Reservados.- Se investiga el uso de fondos públicos para financiar el operativo, incluyendo el pago de unos 2.000 euros mensuales al chófer de Bárcenas para que actuara como confidente.
  • Implicados.-. La cúpula del Ministerio del Interior de aquella época está en el centro del juicio, destacando nombres como el exministro Jorge Fernández Díaz y el exsecretario de Estado de Seguridad Francisco Martínez. También figura el comisario jubilado José Manuel Villarejo.

Situación Actual (Abril 2026)

  • Inicio del juicio.- La vista oral del juicio comenzó el lunes 6 de abril de 2026 en la Audiencia Nacional.
  • Delitos.- Los acusados se enfrentan a cargos de prevaricación, malversación de fondos públicos y descubrimiento y revelación de secretos.
  • Relevancia política.- El caso ha generado una fuerte confrontación política, coincidiendo en el tiempo con otros procesos judiciales como el Caso Koldo (ver Anexo II)

Fuente: Agencias

ANEXO II

El Caso Koldo es una trama de presunta corrupción política que investiga el cobro de comisiones ilegales en la adjudicación de contratos públicos para la compra de mascarillas durante la pandemia de COVID-19. El juicio principal comenzó el 7 de abril de 2026 ante el Tribunal Supremo y la Audiencia Nacional.

Claves del caso

  • Protagonistas.- Los principales acusados son José Luis Ábalos (exministro de Transportes y exsecretario de organización del PSOE), su entonces asesor Koldo García, y el empresario Víctor de Aldama.
  • Delitos investigados.- Se juzgan delitos de organización criminal, blanqueo de capitales, cohecho, tráfico de influencias y malversación.
  • Peticiones de pena.- La Fiscalía y las acusaciones solicitan penas elevadas, destacando los 24 años de cárcel para Ábalos y 19 años y medio para Koldo García. Por su parte, Víctor de Aldama se enfrenta a una petición menor de 7 años tras haber decidido colaborar con la justicia.
  • Contexto judicial.- El juicio cuenta con más de 75 testigos, incluyendo a personalidades políticas de relevancia en el momento de los hechos.

Impacto político

  • El caso ha tenido una profunda repercusión en la política española, afectando directamente al entorno del Gobierno de Pedro Sánchez y al PSOE, que a diferencia del caso Kitchen, no implica al propio Presidente del Gobierno ni a sus ministros (pues Ábalos había dejado de ser  ministro, en 2021). Y además, tras revelarse las investigaciones al respecto, también fue expulsado del partido socialista y pasó al Grupo Mixto, antes de que el Tribunal Supremo asumiera la causa, debido a su condición de aforado en aquel momento.

Fuente: Agencias