4 de febrero de 2017

CISCO. Informe de ciberseguridad desvela coste real de brechas de seguridad

Más de un tercio de las organizaciones que sufrieron un ataque de ciberseguridad en 2016 tuvieron pérdidas sustanciales (superiores al 20%) de clientes, ingresos y oportunidades de negocio, según revelan los responsables de seguridad informática.
Tras los ataques, el 90% de dichas organizaciones están mejorando sus tecnologías y procesos de defensa frente a amenazas separando las funciones de seguridad y de TI (38%), mejorando la concienciación de los empleados mediante formación (38%) e implementando técnicas de mitigación del riesgo (37%).
Así se desprende del Informe Anual de Ciber-seguridad 2017 de Cisco, que incluye el Security Capabilities Benchmark Study y cuyas conclusiones se basan en entrevistas a cerca de 3.000 directores de Seguridad (CSOs, Chief Security Officers) y responsables de Operaciones de Seguridad de 13 países.
El coste de ciberamenazas: pérdida de clientes y de ingresos
El Informe Anual de Ciber-seguridad 2017 revela el impacto financiero potencial de los ataques para los negocios, desde pymes hasta grandes empresas. Para más del 50% de las organizaciones que sufrieron una brecha de seguridad, el incidente llegó a divulgarse y fue sometido a la opinión pública. Los procesos de operaciones (parada de sistemas de productividad críticos) y de finanzas fueron los más afectados, seguidos por reputación de marca y retención de clientes.
Para las organizaciones que sufrieron un ataque, las consecuencias fueron sustanciales:
  • El 22% de las organizaciones atacadas perdieron clientes (el 40% perdieron más del 20% de su base de clientes).
  • El 29% perdieron ingresos, y el 38% de este grupo tuvo pérdidas superiores al 20% de los ingresos.
  • El 23% de las organizaciones atacadas perdieron oportunidades de negocio (el 42% perdieron más del 20%).
Operaciones y modelos de ataque
En 2016, la actividad de los ciber-delincuentes se ha profesionalizado aún más. La continua evolución tecnológica, impulsada por la digitalización, crea nuevas oportunidades para los ciber-criminales. Aunque los atacantes siguen utilizando técnicas ya probadas y efectivas, también se apoyan en nuevas aproximaciones que imitan la estructura de “gestión intermedia” de sus objetivos empresariales.
  • Nuevos métodos de ataque simulan las jerarquías corporativas: algunas campañas de malvertising emplearon brokers (o “puertas”) que funcionan como links intermedios, enmascarando la actividad maliciosa. Los atacantes pueden entonces moverse con mayor rapidez, mantener su espacio operativo y evitar la detección.
  • Oportunidad y riesgo asociado al Cloud: el 27% de las aplicaciones Cloud de terceros introducidas por los empleados -con la intención de incrementar su eficiencia y crear nuevas oportunidades de negocio- fueron consideradas como de alto riesgo y generaron preocupaciones de seguridad significativas.
  • El clásico adware (software que descarga publicidad sin el permiso del usuario) ha mantenido su efectividad, infectando al 75 por ciento de las organizaciones investigadas.
  • Por el contario, ha disminuido el uso de grandes exploit kits como Angler, Nuclear y Neutrino -tras la desmantelación de sus creadores en 2016-, aunque les han suplantado pequeños grupos de ciber-delincuentes.
Blindar el negocio y mantener la vigilancia
El Informe 2017 desvela que sólo el 56% de las alertas de seguridad son investigadas, y menos de la mitad de las alertas legítimas son remediadas. Los defensores, aunque confían en sus herramientas de seguridad, se enfrentan a importantes retos de complejidad y carencia de profesionales, dejando brechas en términos de tiempo y espacio operativo que los atacantes pueden utilizar como ventaja. Cisco recomienda los siguientes pasos para prevenir, detectar y mitigar las amenazas y minimizar el riesgo:
  • Convertir la seguridad en prioridad de negocio: la dirección ejecutiva debe promover la seguridad y convertirla en una prioridad.
  • Evaluar la estrategia operativa: revisar las prácticas de seguridad, parcheo y control de puntos de acceso a los sistemas de red, aplicaciones, funciones y datos.
  • Medir la eficacia de seguridad: establecer métricas claras y utilizarlas para validar y mejorar las prácticas de seguridad.
  • Adoptar una estrategia de defensa integrada: convertir la integración y la automatización en una prioridad para incrementar la visibilidad, mejorar la interoperabilidad y reducir el Tiempo de Detección para detener los ataques. De esta forma, los equipos de Seguridad pueden enfocarse en investigar y remediar los ataques más dañinos.
David Ulevitch, vicepresidente y director general de la división de Seguridad en Cisco, declaró:  “Una de las métricas clave del Informe 2017 es el tiempo que se tarda en descubrir y detener la actividad maliciosa. Cisco ha conseguido reducir este ‘Tiempo de Detección’ a tan solo seis horas. Y una de las nuevas métricas es el ‘Tiempo para Evolucionar’, que examina la velocidad con la que los ciber-delincuentes cambian los ataques para ocultar su identidad. Con estas y otras métricas recopiladas en el Informe, y trabajando con las organizaciones para automatizar e integrar su defensa frente a amenazas, podemos ayudarles a minimizar el riesgo operativo y financiero y a que su negocio prospere”.
Fuente: Diarioti.com