Los responsables de este servicio han llevado a cabo la
supresión de 192 extensiones que estaban disponibles y el baneo de todas las
copias que ya están instaladas en algún navegador, afectando según fuentes de
la compañía a un total de 14 millones de usuarios, una cifra muy elevada y que
pone de manifiesto la cantidad de usuarios que a día de hoy podrían disponer
algún tipo de virus en su equipo sin ser conscientes.
Sin embargo, hay que tener en cuenta que no todas se
encuentran disponibles en la tienda de aplicaciones del navegador, ya que un
número bastante representativo se instala accediendo a sitios web que
distribuyen contenidos de estas características o bien mediante la descarga de
archivos de orígenes desconocidos.
Puestos a dar cifras, un estudio ha revelado que el 34% de las
extensiones existentes en la actualidad son capaces de inyectar código en el
navegador del usuario y mostrar una gran cantidad de anuncios en forma de
ventana emergente.
Google busca echar el cerrojo a extensiones falsas y
potencialmente peligrosas
- Los 14 millones de usuarios que estarían afectados demuestran la escasez de medidas de seguridad con respecto al software de terceros que podía llegar al navegador, permitiendo la descarga de malware en el equipo, el robo de datos o por ejemplo la realización de ataques Man-in-the-Middle.
- Desde el Gigante de Internet han prometido un endurecimiento de las normas a cumplir antes de que la aplicación se encuentre disponible para su descarga y la mejora de los sistemas incluidos en el propio navegador para detener la instalación de cualquier complemento que este catalogado como software no recomendado y pretenda instalarse en el navegador.