En España, la violencia machista ha permeado las instituciones y el debate público, manifestándose como violencia política de género.
1. El Escenario Actual y los Datos
A
pesar de que España es un referente internacional con el Índice Europeo de
Igualdad de Género 2025, donde ocupa el tercer puesto, la realidad sobre el
terreno sigue siendo alarmante. La Macroencuesta de Violencia contra la Mujer
2024 revela que una de cada tres mujeres en España ha sufrido algún tipo de
violencia machista a lo largo de su vida. En el plano institucional, el año
2025 cerró con cifras trágicas: 46 mujeres y tres menores asesinados por
violencia de género, lo que el Gobierno ha calificado como un "fracaso
colectivo".
2. Manifestaciones en la Esfera Pública
La
violencia política se manifiesta de formas específicas en el contexto español:
· Violencia
Digital.- Según datos
del Ministerio de Igualdad, la violencia en entornos digitales afecta ya a 2,6
millones de mujeres, siendo especialmente virulenta contra aquellas con perfil
público y político.
· Discursos
de Odio.- Se observa
un repunte de discursos que cuestionan la existencia misma de la violencia de
género, lo que dificulta el consenso político necesario para renovar el Pacto
de Estado contra la Violencia de Género.
· Acoso
Institucional.- Prácticas
como la negación de información o la obstaculización del desempeño de funciones
son formas de violencia que buscan minar la autoridad de las mujeres electas.
3. Respuesta Legislativa y Desafíos
España
ha liderado respuestas legales robustas, como la Ley Orgánica de Garantía
Integral de la Libertad Sexual (conocida como "solo sí es sí"), que
entró en vigor en 2022 para unificar el tratamiento de las agresiones sexuales.
Asimismo, el Plan España te Protege (2022-2025) busca extender la protección
más allá de la pareja o expareja.
Sin
embargo, el reto persiste en la polarización política. Mientras el Gobierno
asegura que no permitirá "ni un paso atrás" en estas políticas, la
irrupción de discursos negacionistas en las instituciones pone en riesgo los
avances logrados en las últimas décadas.
RESUMEN
La violencia machista en la política española no es solo una agresión individual contra las representantes, sino un ataque a la calidad democrática del país. Erradicarla requiere no solo leyes punitivas, sino un cambio cultural profundo que garantice que el espacio público sea un lugar seguro y de igualdad real para todas.
Diferencias de actuación respecto casos de abusos sexuales dentro del partido, entre el PSOE y el PP.
Modus operandi
respecto casos de abuso sexual en el PSOE
Políticas
y mecanismos existentes dentro del PSOE
v
Existencia
de un protocolo antiacoso
Ø El PSOE cuenta con un protocolo interno de prevención e intervención para casos de acoso y abuso sexual en el seno del partido.
v Canales internos de denuncia
Ø El partido ha habilitado canales internos de comunicación para que afiliadas y afiliados puedan denunciar conductas inapropiadas.
v
Compromiso
público con la igualdad
Ø La dirección del PSOE defiende que la lucha contra el machismo y la protección de las mujeres forma parte de su identidad política.
Respuesta
oficial pública a las crisis
v Reconocimiento de errores
Ø Líderes del PSOE — incluido el presidente Pedro Sánchez — han admitido públicamente errores en la gestión de denuncias internas.
v
Expresiones
de arrepentimiento
Ø La formación ha pedido disculpas a las denunciantes por no haber actuado con la rapidez o apoyo esperado.
v Negación de encubrimiento
Ø La dirección insiste en que no ha intentado “tapar” ni encubrir casos, aunque reconoce fallos de comunicación o procedimiento.
Gestión
específica de casos polémicos
v Caso de Francisco Salazar
Ø Denuncias internas tardaron meses en tramitarse.
Ø El PSOE reconoció falta de diligencia y admitió haber incumplido partes de su propio protocolo (p. ej., apoyo psicológico/legal a víctimas).
v Otros casos denunciados
Ø Han surgido denuncias contra cargos locales — por ejemplo, un ex secretario general del PSOE en Torremolinos — donde la supuesta víctima apunta a mala gestión interna y falta de respuesta inmediata.
v Suspensiones y represalias internas
Ø En varios casos los implicados han sido suspendidos de militancia o dimitido de sus cargos tras hacerse públicas las acusaciones.
Críticas
a la actuación del PSOE
v Desde dentro del propio partido
Ø Militantes y dirigentes socialistas han reclamado mayor contundencia y transparencia en la gestión de estos casos.
v Desde la oposición política
Ø La gestión de los casos se ha convertido en un punto de crítica política por parte de otros partidos, que califican la respuesta de insuficiente o tardía.
v
Percepción
pública
- La tardanza en activar protocolos completos (asesoramiento legal, apoyo psicológico, medidas de protección) ha sido vista — incluso por sectores feministas — como una decepción ante las expectativas que el partido genera sobre igualdad y feminismo.
El
PSOE ha generado mecanismos internos de actuación frente a casos de abuso y
acoso sexual, incluyendo protocolos formales, canales de denuncia y
declaraciones públicas de rechazo a estas conductas. Sin embargo, la aplicación
de esos mecanismos en casos concretos ha sido criticada por retrasos, falta de
apoyo completo a víctimas y debilidad en la implementación práctica, lo que ha
llevado a la dirección a disculparse públicamente por errores y a reforzar su
compromiso con la igualdad y la tolerancia cero.
Modus operandi respecto casos de abuso sexual en el Partido Popular.
Protocolos y declaraciones
oficiales del PP
Ø v Protocolos internos y defensa institucional
Ø
El
PP ha difundido públicamente que dispone de un protocolo interno específico
para casos de acoso y abuso sexual, que incluye:
§ Canales de denuncia internos.
§ Oficina de Cumplimiento Normativo
(Compliance) para
analizar las denuncias.
§ Mecanismos que, según su relato,
deberían permitir una investigación interna y la posible expulsión si se
confirma la conducta.
Ø Dirigentes populares suelen subrayar
la existencia de ese protocolo como una diferencia frente a otras
formaciones políticas cuando son cuestionados sobre su gestión en estos casos.
Ø También han utilizado estos temas como
herramientas de crítica política, acusando a la izquierda de doble moral
o de “ver, oír y tapar” ante denuncias del otro lado.
v Críticas sobre la acción
efectiva en casos concretos
Ø Caso exedil de Móstoles
- Una concejala del municipio de Móstoles denunció presunto acoso sexual y laboral contra el alcalde del PP (Manuel Bautista), además de otros delitos.
Ø La denunciante afirmó que:
§ Solicitó en repetidas ocasiones
activar el protocolo interno del PP,
sin recibir apoyo efectivo.
§ Fue instada por dirigentes a no
hacer pública la denuncia.
§ El caso fue archivado internamente sin
investigación formal ni audiencias.
Ø Un medio reportó que el PP manejó el
caso con negación de la veracidad del testimonio, calificándolo de
“fabricado”, y con defensas públicas contradictorias entre dirigentes.
v
Crítica por falta de protección
Ø Documentos filtrados mostraron que
dirigentes del partido preguntaron repetidamente a una víctima si “valía la
pena denunciar”, algo que fue considerado por la denunciante como desaliento
para activar los canales internos.
v
Percepción y discurso externo
Ø Tendencia a politizar y descentralizar responsabilidades
§ En comunicados y debates
parlamentarios, el PP ha tendido a:
· Situar
casos como problemas individuales y aislados más que como fallos
sistémicos de organización.
· Enmarcarlos
dentro de la agenda política o como argumento contra adversarios (por ejemplo,
acusando a otros partidos de encubrir).
Ø En ocasiones, cuando los casos
trascienden públicamente, la respuesta inicial ha sido la negación,
minimización o contraposición a críticas políticas, más que un enfoque
centrado exclusivamente en la víctima.
v Evaluación crítica del
“modus operandi”
Ø Acciones formales que el PP dice públicamente que existen
§ Protocolos internos y acatamiento de normas internas para
gestionar denuncias.
§ Canales de denuncia interna promovidos
en declaraciones públicas.
§ Mensajes de exigencia de
responsabilidad en casos de otros partidos.
Ø Prácticas que la crítica y algunas víctimas, han denunciado.
§ Archivado interno sin investigación
efectiva o sin
medidas cautelares claras.
§ Presiones o desaliento a víctimas para que no presenten
denuncias públicas o judiciales.
§ Defensas institucionales previas a la verificación de los hechos
(negación o tildado de “fabricado”).
§ Tendencia a enmarcar casos en debate
político en lugar de enfoque centrado en protección de víctimas.
RESUMEN
El modus operandi del
PP en casos de abuso y acoso sexual, según diversos informes periodísticos
y testimonios, muestra una tensión entre:
- Protocolos formales declarados que buscan dar un marco de
respuesta interna
- Y la crítica pública con gestión
práctica de casos concretos, que en varias ocasiones ha sido vista
como insuficiente por las víctimas, con percepciones de dificultad real
para activar esos mecanismos y apoyo institucional efectivo.
La respuesta
institucional del PP suele centrarse en la defensa de sus procedimientos
internos, a la vez que en algunos casos específicos ha generado
controversias por el modo en que trató las denuncias y por la narrativa pública
que se construyó alrededor de ellas.
CONCLUSIÓN GENERAL
Partido Socialista Obrero Español (PSOE)
En líneas generales:
1) Suspensión o expulsión cautelar más
rápida
a) En varios casos mediáticos, el partido ha optado por suspender de militancia o apartar de cargos al implicado mientras se investiga.
2) Mayor énfasis en el discurso feminista
institucional
a) El PSOE ha vinculado su actuación a su posicionamiento político en materia de igualdad y violencia sexual, especialmente desde el impulso de leyes como la del “solo sí es sí”.
3) Protocolos internos contra el acoso
a) Dispone de protocolos formales contra el acoso y la violencia sexual dentro del partido, activados en denuncias internas.
4) Críticas recibidas
a) Se le ha acusado en algunos casos de actuar solo cuando el asunto se hace público o hay presión mediática.
Partido Popular (PP)
En líneas generales:
1) Actuaciones más variables según el
caso
a) Ha habido situaciones en las que el partido ha esperado a decisiones judiciales antes de adoptar medidas internas contundentes.
2) Menor identificación con discurso
estructural de género
a) Su narrativa suele centrarse más en la presunción de inocencia y en tratar los casos como hechos individuales.
3) Medidas disciplinarias
a) También contempla suspensión o expulsión cuando hay imputación formal o condena, pero históricamente se le ha criticado por mayor cautela previa.
4) Críticas recibidas
a) En determinados casos mediáticos, sectores sociales han considerado que la reacción fue lenta o defensiva.
EDITORIAL
El partido popular "ve la paja en el ojo ajeno, pero no ve la viga en el propio"
A mi entender, el PP no debe sentirse orgulloso de su forma de proceder en los casos de abusos sexuales dentro de su propio partido. Aunque supongo que sus futuros pactos con Vox, algo tiene que ver con el negacionismo impostado, empleado en contra de la violencia de género a las mujeres del Partido Popular y de cualquier otra mujer.
Y digo yo, que si así tratan a las mujeres de su propio partido, que no harán con los políticos y políticas de los otros partidos políticos.
¿Y con el resto de la ciudadanía qué?
Me temo que la negación de la violencia de género solo es el principio. Después, caso PP y Vox ganen las elecciones generales y gobiernen el Estado, vendrá la expulsión de muchos residentes en España. Luego se eliminarán los sindicatos, las autonomías y los partidos políticos, aunque supongo, no en ese orden. Y más tarde empezarán las detenciones y las desapariciones forzadas, de cualquier persona con nacionalidad española.
Así que si todos se ponen de acuerdo en votar a PP y Vox, va a haber fascismo en este país, para rato. Y como suelen decir los paisanos en el pueblo, "vamos a cagar todos lo más duro como agua", que todavía no sé muy bien que querían decirme, aunque algo me imagino y no creo tenga que ver con problemas gástricos.
Fuente: Redacción
