18 de febrero de 2026

Aznar transfirió más de 35.000 dólares a “Equipo Económico”, despacho del exministro Montoro.

El juez del caso, ha reclamado las cuentas del exministro de Hacienda y del despacho “Equipo Económico” para continuar la investigación.

La investigación judicial en torno al llamado “caso Montoro” ha dejado de ser un asunto estrictamente técnico para convertirse en un terremoto político de amplio alcance.

 Lo que comenzó como una indagación sobre presuntas irregularidades en el Ministerio de Hacienda durante los gobiernos del Partido Popular ha terminado por situar en el centro del debate a figuras clave de la política española, entre ellas el expresidente José María Aznar. La aparición de su nombre en la documentación vinculada al despacho Equipo Económico, fundado por el exministro Cristóbal Montoro, añade una dimensión política que trasciende la mera responsabilidad individual y abre interrogantes sobre las relaciones entre poder, legislación y beneficio privado.

Un entramado bajo sospecha

El núcleo de la investigación se centra en Equipo Económico, consultora creada en 2006 por Montoro tras su primera etapa como ministro de Hacienda (2000-2004), precisamente bajo el mandato de Aznar. Según los informes de la Agencia Tributaria y de la Fiscalía Anticorrupción, el despacho habría actuado como intermediario para favorecer reformas fiscales a medida de determinadas empresas —especialmente de los sectores, gasístico, energético y del juego— a cambio de cuantiosos pagos. La investigación judicial, que ha permanecido bajo secreto durante siete años, apunta a la existencia de una presunta trama que podría haber generado comisiones cercanas a 50 millones de euros y beneficios fiscales para empresas por valor de 2.200 millones en 2012.

Entre los datos más relevantes figura el pago de 35.544,89 dólares realizado por Aznar al despacho de Montoro. Aunque la naturaleza exacta de este pago no ha sido aún esclarecida judicialmente, su mera existencia plantea preguntas políticas inevitables, dado el vínculo histórico entre ambos dirigentes y el papel central que Montoro desempeñó en los gobiernos del Partido Popular, tanto con Aznar como posteriormente con Mariano Rajoy.

El papel del juez y la ampliación de la investigación

El magistrado Rubén Rus, titular del Juzgado de Instancia número 2 de Tarragona, ha intensificado recientemente la instrucción. Ha solicitado las cuentas bancarias de Montoro y de Equipo Económico, así como hojas registrales, memorias y cuentas anuales entre 2008 y 2025 de diversas sociedades vinculadas. También ha requerido documentación sobre hasta trece empresas y las escrituras de constitución, transmisión de participaciones y titularidad real de múltiples sociedades, incluidas aquellas relacionadas con investigados directos.

Este movimiento judicial responde a un nuevo informe de la Agencia Tributaria que difiere sustancialmente del elaborado previamente por la Unidad Central Operativa (UCO) de la Guardia Civil en 2025. Mientras la UCO no apreció irregularidades significativas, los inspectores de Hacienda detectaron más de 150 cheques de origen desconocido por importe superior a dos millones de euros y pagos fraccionados que coincidirían temporalmente con la aprobación de reformas legislativas favorables a las empresas pagadoras. La disparidad entre ambos informes no solo complica la interpretación jurídica del caso, sino que introduce un debate sobre los criterios de análisis y la profundidad de las investigaciones.

Un “traje a medida” legislativo

Uno de los elementos más controvertidos es la acusación de que el Ministerio de Hacienda habría confeccionado un “traje a medida” fiscal para determinadas empresas gasísticas. Según la investigación, la Asociación de Fabricantes de Gases Industriales y Medicinales (AFGIM) consiguió en 2014 una reforma fiscal que había solicitado sin éxito en ocasiones anteriores. Tras la mediación de Equipo Económico, se aprobó una reducción del 85% en la base liquidable del impuesto eléctrico, lo que supuso una pérdida recaudatoria estimada en 59 millones de euros en 2015.

La tesis que sostienen algunos analistas, como el periodista Ernesto Ekaizer, es que la labor del despacho no se limitaba a la de un lobby tradicional —actividad que en España carece de regulación específica—, sino que su valor diferencial residía en la proximidad a los centros de decisión del Ministerio. En esta interpretación, las empresas no pagaban solo por asesoramiento técnico, sino por una puerta de acceso privilegiada a la arquitectura normativa.

Aznar en el foco mediático

La figura de Aznar adquiere especial relevancia en este contexto. Además de los pagos al despacho de Montoro, su nombre apareció a principios de 2026 en documentos desclasificados del caso del financiero estadounidense Jeffrey Epstein, donde figuraba como destinatario de dos paquetes enviados por Epstein y su socia Ghislaine Maxwell. Aunque estos hechos no implican necesariamente responsabilidad penal, contribuyen a erosionar la imagen pública del expresidente y a situarlo nuevamente bajo escrutinio mediático.

La coincidencia temporal de ambas controversias alimenta una narrativa de opacidad que impacta no solo en las personas implicadas, sino en la credibilidad institucional. En democracias consolidadas, la confianza en las instituciones depende en gran medida de la percepción de imparcialidad y transparencia en la toma de decisiones públicas.

Implicaciones políticas e institucionales

El “caso Montoro” no es únicamente un proceso judicial; es también un espejo que refleja tensiones estructurales del sistema político español, como la regulación insuficiente del lobby, la permeabilidad entre cargos públicos y consultoras privadas, y la dificultad para investigar tramas complejas que combinan decisiones técnicas con posibles intereses económicos.

El hecho, que Equipo Económico haya recurrido el informe de Hacienda, acusando al juez de “extrema pasividad” por alargar la causa durante ocho años, añade otra capa de complejidad. 

La defensa sostiene que existe una extralimitación en el análisis prospectivo de los ingresos del despacho, mientras que la Fiscalía considera imprescindible examinar la totalidad de las cuentas para determinar la existencia de delitos como cohecho, prevaricación, tráfico de influencias o falsedad documental.

En última instancia, el desenlace judicial determinará las responsabilidades penales individuales. Sin embargo, más allá de las condenas o absoluciones, el caso ya ha generado un impacto político significativo, dado que ha reabierto el debate sobre los límites éticos del ejercicio del poder, la necesidad de regular la actividad de los grupos de presión y la importancia de blindar la función pública frente a intereses particulares.

La intrahistoria del “caso Montoro” (ver Anexo I) muestra cómo las decisiones fiscales, aparentemente técnicas, pueden convertirse en el eje de una trama que conecta despachos privados, ministerios y grandes empresas. Y demuestra, una vez más, que en política la transparencia no es solo una virtud moral, sino una condición indispensable para la legitimidad democrática.

Fuente: Redacción

 

ANEXO I

INTRAHISTORIA DEL “CASO MONTORO”

El caso Montoro es un caso de corrupción política en España que involucra al exministro de Hacienda Cristóbal Montoro y a 27 personas más por presuntas irregularidades cometidas al frente de ese ministerio durante los gobiernos de Mariano Rajoy (2011-2018).

La investigación judicial se centra en el supuesto favorecimiento a empresas (gasísticas, renovables o del juego) al crear normas y reformas fiscales a cambio de pagos directos al despacho Equipo Económico, fundado por Montoro en 2006. Se considera este bufete como el "epicentro de una supuesta trama corrupta acusada de beneficiar a empresas a cambio de dinero".​ Entre otros casos, dicha empresa habría cobrado "casi un millón de euros para que el Ministerio de Hacienda, que Montoro dirigía, aprobara dos reformas fiscales a la carta",​ según investigación de la Agencia Tributaria en febrero de 2026. Los cambios legislativos se habrían aprobado contra el criterio de los técnicos.

Las empresas que pagaban a dicho bufete se habrían beneficiado tanto de las reformas legales impulsadas desde el Ministerio dirigido por el ex ministro del Partido Popular como de información privilegiada de los presupuestos generales del Estado antes que el propio Congreso.​ Según la investigación judicial, llevada por los Mozos de Escuadra y la Unidad Central Operativa (UCO) de la Guardia Civil la trama de Hacienda de Montoro consiguió en total comisiones cercanas a los 50 millones de euros. Asimismo, las empresas implicadas gozaron de un beneficio fiscal de 2.200 millones en 2012. Entre el Impuesto a las Actividades Económicas (IAE) y la rebaja en el Impuesto Especial sobre la electricidad, las empresas gasísticas dejaron de pagar más de 51 millones: 41 los dejó de ingresar el Estado y algo más de 10 millones varios ayuntamientos. Entre los municipios afectados, están Alcalá de Guadaíra, Morell, Tres Cantos y Sagunto.

Cronología

Cristóbal Montoro y cuatro de sus altos cargos, todos ellos investigados, coinciden en el Ministerio de Hacienda del Gobierno de José María Aznar entre 2000 y 2004.​ En el año 2006, Montoro funda con la cúpula de su Ministerio el bufete llamado Montoro y Asociados, que posteriormente se llamará Equipo Económico. En el año 2008, para regresar al Congreso de los Diputados, Montoro vende sus acciones del despacho consultor a 10 euros cada una, lo que no es “un precio razonable de venta”, según Hacienda. Cuando Rajoy lo nombra ministro de Hacienda (2011), los dirigentes de Equipo Económico supuestamente ejercieron una notable influencia sobre el Ministerio y los nuevos integrantes del mismo.

Entre 2008 y 2012, el operador de juegos de azar Codere pagó más de 140.000 euros al año al bufete Equipo Económico, sumando un total de 679.000 euros, Durante esos años, el ex ministro Rafael Catalá, quien había trabajado con Montoro como alto cargo de Hacienda durante el Gobierno de Aznar (entre 2000 y 2002), eran el secretario general de la empresa beneficiaria del sector del juego.​ Las normativas aprobadas sobre el juego en línea favorecieron a esta empresa.

En el año 2013 se produce la rebaja del impuesto a las compañías eléctricas. A finales de ese año, el diputado Pedro Saura le preguntó a Montoro sobre su posible conflicto de intereses con las empresas que contrataban a Equipo Económico. El ministro por entonces aseguró que no tenía ninguna vinculación. E insistió: "Se montan teorías por ahí, pero qué le vamos a hacer. Tanta difamación... Tanta difamación en esta vida solo se combate desde la transparencia".

En el año 2014, la Asociación de Fabricantes de Gases Industriales y Medicinales (AFGIM) consigue en muy poco tiempo una reforma fiscal que había propuesto en varias ocasiones sin éxito. La investigación de la UCO concluye que la mediación de Equipo Económico habría sido fundamental para cambiar el criterio de Hacienda respecto a la tributación del sector gasístico.​ AFGIM pagó a Equipo Económico 312.180 euros por favorecer una menor carga impositiva para ellas. Mientras que AFGIM se benefició de la reducción del 85% sobre la base liquidable del Impuesto eléctrico, Hacienda Pública tuvo una pérdida recaudatoria de 59 millones de euros en 2015. Los cambios legales favorables se realizaron entre 2014 y 2018.

En 2019, la fiscal anticorrupción encontró indicios de una operación compleja y sostenida en el tiempo ocasionando una trama en la que los socios "han podido recurrir al uso de testaferros y empresas pantalla para alejar la ganancia de su origen ilícito y ocultar su inversión". El entramado societario habría usado varias empresas instrumentales, como Econodos S.L, propiedad de Ricardo Martínez Rico; Tutman Fiscalía S.L., de Manuel de Vicente-Tutor; Consultaría y Diagnóstico S.L., de Francisco de Asís Piedras Camacho; y Plataforma de Soluciones Jurídicas, de Salvador Mariano Ruiz Gallud. La investigación de Mozos de Escuadra y de la UCO también rastreó 16 inmuebles adquiridos por estas empresas.

En el caso Montoro, están investigados miembros de la cúpula de Hacienda de los gobiernos de Aznar y Rajoy

Fuente: Wikipedia.org