La combinación de los
tres elementos citados, es la fórmula ideal e infalible que utilizan los populismos, para lograr
que una democracia se transforme en autocracias o dictaduras.
Los populismos y las autocracias están estrechamente vinculados, ya que la retórica
populista de un "pueblo puro" contra "élites corruptas"
puede ser instrumentalizada por líderes personalistas para concentrar el poder,
socavar las instituciones democráticas (justicia, prensa, parlamento) y
erosionar el Estado de derecho, transformando progresivamente un sistema
democrático en uno autocrático a través de mecanismos legales o por la
anulación de contrapesos, —como hacen PP y Vox en España, y quizás en este momento, también pudiera estar ocurriendo en EE.UU.—
Esta deriva se nutre de la desconfianza en las democracias
liberales pero débiles, buscando una unidad nacional homogénea que niega el
pluralismo y la diversidad social.
La conexión entre el
gato de Schrödinger (teoría de la mecánica cuántica) y la democracia, se fundamenta en la metáfora de la incertidumbre
y la necesidad de "abrir la caja" para definir una realidad política,
donde el elector o ciudadano debe actuar para colapsar la superposición de
posibilidades (como un voto indeciso o problema social) en una única
conclusión definida, como la elección o la solución de un problema, enfrentando
el riesgo inherente de la observación para evitar la parálisis o la
indefinición prolongada, permitiendo el surgimiento del liderazgo o elecciones
anticipadas (caso de España). Y la contienda electoral, también puede servir para distinguir el político demócrata de quien no lo es; que a mí entender, detalles como no asistir a debates electorales, dicen mucho a ese respecto. Ver abajo Anexo I.
Otra cosa bien
distinta, es motivar con mentiras y falsedades, las exigencias de adelanto electoral, que basándose en la teoría del caos, al objeto de polarizar a la ciudadanía (para derrocar al Gobierno) manipulan y confunden a la
población, haciéndoles creer que la culpa de todo lo que pasa en el país (como ocurre en España) la tiene
el Gobierno Central, repitiendo a todas horas, populistas y fascistas, que la situación está
fuera de control y que el Estado, navega sin
rumbo ni capitán. Y que estamos gobernados por la corrupción, lo cual todo ello, en sí mismo, es una contradicción.
A ver, que siempre ha habido y siempre
habrá, corruptos, pero de ahí a decir que estamos gobernados por corruptos, hay
un abismo. Ni que estuviésemos hablando de los gobiernos del PP de Aznar o Rajoy,
donde el primero tenía a todos los ministros en la cárcel o imputados por corrupción, y el segundo, permitía que sus ministros hiciesen caja con leyes a la carta para empresas y empresarios, además de consentir el pago con dinero negro, de la sede central del PP de Madrid en Génova 13. Por no hablar de las 30 causas por corrupción que tienen pendientes con la justicia. Así que lecciones de democracia, ni pueden, ni deben dar a nadie.
Por cierto, en dicho partido
popular, creo recordar, estaba integrado el ahora santo varón Abascal, que bien
vivía, de los chiringuitos o de las mamandurrias, hasta que se hizo mayor y se
independizó, abriendo nuevo negocio con marca comercial VOX. Que supongo ahora pensará, que con lo bien que le iba, con las mamandurrias, quien le engañó para meterse en asuntos de negocios políticos, de los que ahora anda rindiendo cuentas en los
tribunales.
Pero mire usted, si París bien
vale una misa, la Casa Banca bien merece visitar algún juzgado de vez en cuando. Y
Dios me libre de pensar que usted es un corrupto, aunque con lo de "Revuelta" apunta maneras.
Fuente: Redacción
De los recortes multimillonarios en inversiones ferroviarias de los gobiernos del Estado de Rajoy
Por otra parte, quiero recordarles a todos, que durante los gobiernos nacionales del PP de Rajoy, el Estado paralizó inversiones ferroviarias por valor de 10.092 millones de euros. Pero sabiendo esto, PP y Vox siguen mintiendo como bellacos.
A consecuencia de ello, desde 2012 hasta 2018, los sucesivos gobiernos nacionales del PP de Rajoy, ha dejado de invertir esos 10.092 millones de euros en infraestructuras ferroviarias, pese que esas partidas estaban consignadas en sus cuentas anuales o Presupuestos Generales del Estado (PGE). Es decir, que en esos siete años, el ferrocarril ha padecido por parte del Estado, dos recortes en uno: 1º) Bajo presupuesto 2º) Incumplimiento en la ejecución del mismo.
Por ello, en cierto modo, al gobierno progresista actual, nadie puede acusarle de falta
de inversiones en la red ferroviaria, dado que el Congreso de Diputados, en su legítimo derecho, valoró suficientemente presupuestado la inversión en la red de ferrocarriles, en el último año que aprobaron los PGE de la anterior Legislatura, y por ello no han considerado oportuno ni necesario, aprobar nuevos
Presupuestos Generales del Estado en esta Legislatura, siendo todo el hemiciclo responsable, al ser plenamente consciente (o deberían serlo) que estaban infra-financiadas dichas inversiones ferroviarias. Así que ahora, nadie se rasgue las vestiduras o se llame a engaño, diciendo que no hay suficiente inversión en ferrocarriles en este momento, pues fue el propio Congreso de Diputados el que así lo decidió y los gobiernos del Estado de Rajoy, quien restó esos 10.092 millones de inversión en infraestructuras, que ahora tristemente, contemplamos las consecuencias, en los recientes accidentes de trenes, en distintas partes de España (Córdoba, Murcia, Cataluña y Asturias).
Entonces, además de PP y Vox, que el señor Puigdemont también se lo haga mirar, porque Junts, del cual creo recordar es dirigente, es parte del problema y no de la solución. Puesto que, sabiendo como estaban las inversiones en la red de trenes españoles en general y los de Cataluña en particular, todos ellos, se posicionaron enfrente, o votaron en contra, de aprobar los PGE en los últimos tres años.
Espero que Junts y Puigdemont, den la cara en las próximas elecciones en Cataluña, explicándoselo a la ciudadanía catalana.
Fuente: El Pais.com
El
populismo y la arquitectura del desorden (de la teoría del caos) contra la democracia
La política del siglo
XXI ha dejado de ser un ejercicio de previsibilidad para convertirse en un
escenario dominado por la volatilidad y la incertidumbre. En este entorno, los
populismos modernos han encontrado en la teoría del caos no solo un
marco descriptivo, sino una herramienta operativa para erosionar los
fundamentos de los gobiernos democráticos. Al aprovechar la hipersensibilidad
de los sistemas sociales a pequeños cambios —el llamado "efecto
mariposa"—, estos movimientos buscan generar una desestabilización
sistémica que haga colapsar la confianza en las Instituciones democráticas.
1. La amplificación
de la incertidumbre como estrategia
La teoría del caos
postula que en sistemas complejos e inestables, variaciones mínimas en las
condiciones iniciales pueden derivar en resultados masivos e imprevisibles. Los
líderes populistas aplican este principio mediante la disrupción constante
del discurso público. En lugar de proponer programas de gobierno
estructurados, utilizan la inteligencia artificial y las redes sociales para
inyectar miles de narrativas contradictorias por hora, una tendencia que se ha
agudizado en 2026, conocido vulgarmente como, “inundar de mierda la
zona”. Este bombardeo informativo satura los mecanismos de verificación
democráticos, que no pueden reaccionar a "velocidad digital",
provocando que la verdad se fragmente y el ciudadano caiga en la apatía o el
cinismo.
2. La creación de
"Atractores Extraños" en la polarización
En la dinámica de
sistemas, un "atractor" es un estado hacia el cual el sistema tiende
a evolucionar. El populismo construye su propio "atractor" mediante
la división binaria entre "el pueblo" y "la élite". Al forzar
incidentes menores y convertirlos en crisis existenciales (guerras culturales o
pánicos morales), los movimientos populistas empujan al sistema democrático
fuera de su punto de equilibrio. El caos resultante no es un fin en sí mismo,
sino un medio para que el líder aparezca como la única fuerza capaz de imponer
orden en el desorden que él mismo ha fomentado o catalizado.
3. Casos recientes y
erosión institucional (2025-2026)
A inicios de 2026,
observamos cómo esta táctica de "caos controlado" ha facilitado el
retroceso democrático global. Por primera vez en décadas, el número de
autocracias supera al de democracias. Casos recientes en Europa y América
muestran patrones similares:
- Deslegitimación
de procesos electorales.- El uso de sospechas infundadas para
crear un clima de duda permanente sobre la soberanía popular.
- Explotación de
crisis externas.- La instrumentalización de la inflación y las crisis
migratorias no para buscar soluciones, sino para agravar la sensación de
desgobierno.
- Asalto a los
contrapesos.- Una
vez que el sistema está sumido en la confusión, se ejecutan cambios de
régimen que buscan "blindar" el poder contra futuras
alternancias, presentándolos como la "voluntad del pueblo"
frente a un sistema corrupto.
CONCLUSIÓN
El uso de la teoría
del caos por parte de los populismos representa una evolución sofisticada de la
demagogia tradicional. Ya no se trata solo de convencer, sino de romper la
capacidad de comprensión de la ciudadanía.
En 2026, el desafío
para las democracias liberales no es solo defender sus instituciones, que también, sino
aprender a gestionar la complejidad y la velocidad del entorno digital para
evitar que el desorden sea la puerta de entrada a regímenes autoritarios.
Por ello, la
democracia solo sobrevivirá si el orden institucional es capaz de procesar y resolver adecuadamente, el
conflicto artificialmente creado, sin desintegrarse en el caos, provocado a propósito por dicho conflicto.
Fuente: Redacción
POSDATA
Por cierto, no corran tanto los
de Vox y PP, para ensuciar la memoria de las víctimas mortales por los accidentes
ferroviarios (cuando sus cuerpos todavía no se han enfriado) y faltar al respeto e insultar a sus familiares.
Que tiempo habrá para demostrar a la gente lo farsantes y mentirosos que son los dirigentes de ambos partidos políticos.
Fuente: Redacción
ANEXO I
Metáfora del Gato de
Schrödinger en política
- Superposición de
estados.- Un adelanto electoral, problema político, propuesta de reforma o candidato, pueden estar en
un estado de "vivo y muerto" (viable / inviable, o, aceptado/rechazado) hasta que se observa su resultado o se toma una
decisión.
- El acto de
observación (la "apertura de la caja")
- El voto.- Las elecciones
actúan como el acto de observación que obliga a una opción a definirse,
colapsando la incertidumbre en una victoria o derrota.
- La acción
ciudadana.- La
protesta, la participación o la asunción de riesgos por parte de los
ciudadanos para exigir cambios, como abrir la caja para ver si una
reforma está viva o muerta, es esencial.
- El dilema de la
indefinición.- La
parálisis política, la falta de liderazgo o el exceso de prudencia pueden
dejar a la democracia en una "caja", donde las posibilidades
siguen superpuestas sin una resolución clara, permitiendo que el populismo
o la inacción crezcan.
Implicaciones para la
democracia
- Necesidad de
decisión.- La
paradoja subraya que, para que la democracia avance, se necesita valentía
para tomar decisiones y "abrir la caja", aceptando que un
resultado se definirá, incluso si conlleva riesgos.
- Liderazgo y
acción.- La
figura del líder o el ciudadano activo es clave para ser el observador que
define la realidad política, evitando que la incertidumbre se perpetúe y
se convierta en una enfermedad democrática.
- Riesgo y reforma.-
La
verdadera reforma (o vida democrática) surge al atreverse a actuar y
visibilizar los cambios, no al permanecer en la duda de si funcionan o no.
En resumen, el gato
de Schrödinger se usa como una analogía para ilustrar que la democracia no
puede vivir eternamente en la incertidumbre; requiere, cuando legalmente corresponda, observación (voto y participación) y acción para "colapsar" las funciones de onda
políticas en realidades concretas, asumiendo el riesgo inherente a toda
decisión
Fuente: Redacción