27 de enero de 2026

POLITICA Y SOCIEDAD. Del decreto ómnibus y la disputa por la justicia social en el Congreso de Diputados de España

 Los diputados de PP, Vox, Junts y UPN, votan en contra de la ciudadanía al oponerse al "decreto ómnibus" en el que iban, la prórroga de las ayudas sociales y la subida de las pensiones, demostrando con ello el modo tan particular de entender la justicia social que tienen.


El rechazo del decreto ley ómnibus por parte de PP, Vox, Junts y UPN, en el Congreso de los Diputados ha reabierto un intenso debate político y social en torno a la justicia social, la protección de los colectivos vulnerables y las estrategias parlamentarias de los distintos partidos. 

Este decreto, que incluía medidas tan relevantes como la revalorización de las pensiones, la prórroga de ayudas sociales y la prohibición de desahucios para personas en situación de vulnerabilidad, se convirtió en un campo de batalla ideológico, donde las prioridades políticas de cada partido quedaron claramente expuestas.

El Gobierno defendió el carácter urgente y social del paquete de medidas, subrayando que afectaba positivamente a más de 13 millones de personas, entre pensionistas, familias vulnerables y damnificados por catástrofes naturales como la dana o los incendios. La revalorización de las pensiones, la ampliación del bono energético y la protección frente a desahucios no solo pretendían garantizar derechos básicos, sino también evitar un deterioro del nivel de vida de los sectores más frágiles de la población. Desde esta perspectiva, votar a favor del decreto significaba asumir una responsabilidad social acorde con la función representativa del Parlamento.

Sin embargo, derechas y ultraderechas, justificaron su voto en contra alegando que el Gobierno utilizó un “decreto ómnibus” para mezclar cuestiones heterogéneas y forzar apoyos, lo que calificaron como una falta de respeto al Parlamento. 

Especialmente controvertida fue la prórroga de la suspensión de desahucios, presentada por la derecha como una medida que perjudica a los propietarios. No obstante, tal argumento fue duramente rebatido por los grupos de izquierda, que recordaron que la medida solo afecta a grandes tenedores de vivienda y que incluye mecanismos de compensación económica financiados por el Estado.

La incoherencia política se convirtió en uno de los ejes centrales del debate. Varios portavoces del Gobierno y de la izquierda señalaron que estos mismos partidos ya habían votado a favor de decretos similares en el pasado, incluso con contenidos prácticamente idénticos. Este hecho plantea dudas sobre si el rechazo responde realmente a razones técnicas o parlamentarias, o por el contrario, se trata de una estrategia política orientada a desgastar al Ejecutivo, aun a costa de bloquear medidas sociales muy necesarias y ampliamente respaldadas por la ciudadanía.

El debate también evidenció tensiones dentro del propio bloque de investidura, con críticas al Gobierno por no negociar las medidas por separado. Aun así, la mayoría de estos grupos optaron por apoyar el decreto para no dejar desprotegidas a miles de familias. Frente a esto, la decisión de PP, Vox,  Junts y UPN, tuvo consecuencias inmediatas: la paralización de ayudas energéticas, la incertidumbre para pensionistas y el debilitamiento del llamado “escudo social”.

En resumen, el rechazo del decreto ómnibus no solo refleja una confrontación política sobre la convalidación del decreto, sino que además, pone de manifiesto dos concepciones opuestas de la justicia social y de la responsabilidad institucional.

Mientras unos (conservadores y ultraconservadores) priorizan la negociación fragmentada y el enfrentamiento político, otros (el centro y la izquierda) defienden la urgencia de garantizar derechos básicos a los sectores más vulnerables.

CONCLUSIÓN

El episodio demuestra que, más allá de los discursos, las decisiones parlamentarias tienen un impacto directo en la vida de millones de personas y que la coherencia política es un elemento clave para sostener la credibilidad democrática.

También parece indicar, que derechas u ultraderechas, han perdido la poca credibilidad democrática que les quedaba, y que además, tienen una manera muy peculiar de entender la justicia social, pues los intereses de estos partidos, es seguro que no están alineados con las necesidades de la ciudadanía.

Lo cual, entiendo, debiera ser tenido en cuenta por los votantes cuando lleguen las elecciones, porque está claro que prefieren defender los intereses de la clase alta, dejando tirados a pensionistas, trabajadoras/es y a desfavorecidas/os.

Y a las derechas y las ultraderechas también les recuerdo, que las personas que han abandonado a su suerte, también votan, y no solo eso, sino que además forman el grueso del padrón de electores.

Y si Dios existe, habrá  justicia (aunque sea divina) y no permitirá nunca, que ninguno de estos negacionistas de los derechos humanos, vuelva a gobernar el país.

Fuente: Redacción


POSDATA

La injusticia social, que predican y fomentan estos vulneradores de los derechos humanos, más conocidos por sus siglas políticas, PP y Vox, también alcanza a la próxima regularización en España de unos 500.000 migrantes, donde los populares que en 2024 votaron la ILP (Iniciativa Legislativa Popular)  a favor de su tramitación, anuncian ahora recurso ante el Tribunal Supremo — que no me creo, sea solo por pactos a futuro del partido popular con Vox— porque dicen tiene efecto llamada y es ilegal, cuando casi todos los Presidentes de Gobierno anteriores también las hicieron. Y los de Vox se atreven a decir, que "esa invasión mata (que así llaman a la migración)" sin comentarios al respecto, porque ese mensaje se comenta por sí mismo. Además los ultras, amenazan con recurrir ante el Tribunal Supremo, dicha regularización de migrantes. Ahí lo dejo.

Fuente: Redacción 

OPINIÓN. Memoria frente al cinismo. La radiografía de un abandono ferroviario

La política, en su expresión más noble, debería ser el ejercicio de la gestión basado en la realidad y la responsabilidad. 


Sin embargo, con frecuencia asistimos a un espectáculo de amnesia selectiva donde el relato pretende asfixiar al dato.


Este escrito solo pretende ser, un breve resumen del artículo publicado en el periódico digital El Plural.com donde se detalla la información adelantada en este blog en anteriores post, sobre las consecuencias de los recortes de inversión, del gobierno del PP de Rajoy, en la red de ferrocarriles españoles entre 2012 y Mayo de 2018.

 El citado artículo, no es solo una denuncia contra los actuales dirigentes del Partido Popular —Feijóo, Ayuso o el legado de Rajoy—, que también, pero además es  un testimonio de fiscalización parlamentaria que utiliza la memoria institucional como antídoto contra el oportunismo tras la tragedia ferroviaria de Adamuz.


La tesis central es clara.-  La ofensiva política de la derecha tras el accidente no nace de una preocupación legítima por la seguridad, sino de un cinismo que ignora deliberadamente el deterioro sistémico provocado durante sus años de mandato.

El autor no habla desde la conjetura, sino desde el registro oficial del Congreso de los Diputados. La fuerza del argumento reside en que las pruebas del "abandono" no proceden de la oposición de entonces, sino de las propias respuestas firmadas por el Gobierno del PP entre 2012 y 2017.

El documento en sí, desgrana una década de gestión ferroviaria para demostrar que el sistema no solo se estancó, sino que retrocedió.


Y los datos son demoledores.-  El AVE, antaño orgullo de puntualidad, vio cómo los retrasos graves se triplicaban en apenas cinco años.

Bajo una supuesta bandera de austeridad, se escondía una realidad de "vías vacías".- Se invertía en cemento para inaugurar kilómetros de red mientras se dejaba morir el corazón del sistema, las infraestructuras.

La ausencia total de compra de nuevos trenes para Cercanías y Media Distancia durante casi un lustro condenó a la flota a la obsolescencia, a la falta de repuestos y a una estancia perpetua en los talleres.

Ese "minimalismo inversor" llegó a extremos casi grotescos, reflejados en la degradación de servicios básicos como la limpieza de los aseos, demostrando que cuando se recorta en lo pequeño, se termina comprometiendo lo grande.

En este escenario, además de Cataluña, Andalucía aparece como la gran damnificada, sufriendo una desinversión crónica y la pérdida de proyectos estratégicos por pura incapacidad de gestión.


El autor establece un contraste necesario con el presente.

Frente a la parálisis de la era Rajoy, se esgrime el giro de 180 grados iniciado en 2018.

El aumento del gasto en mantenimiento —un 52% más— y la licitación histórica de 345 nuevos trenes, no se presentan como logros triunfalistas, sino como una labor de reconstrucción de emergencia para revertir años de dejadez.

La seguridad, se argumenta, no es un concepto abstracto, sino el resultado directo de la inversión y la conservación.


CONCLUSIÓN

En resumen, el texto es un alegato contra la demagogia.

Al recordar la tragedia de Angrois bajo el mandato del PP, el autor no busca el ataque gratuito, sino exigir un respeto mínimo a las víctimas que pase por el rigor y la prudencia.

La política ferroviaria no puede ser un arma arrojadiza cuando quien la empuña tiene las manos manchadas de recortes, y por tanto de sangre.

Al final, los diarios de sesiones y las respuestas parlamentarias permanecen.

Como bien concluye el artículo, frente al bulo y el ruido mediático, la verdad documentada es la única vía para respetar la inteligencia de los ciudadanos y la seguridad de nuestro sistema de transporte.


Más información 

  Artículo que se cita de El Plural.com


Fuente: Redacción y El Plural.com


25 de enero de 2026

ANALISIS Y OPINIÓN. Del orden económico internacional ante el giro proteccionista. Retos y oportunidades según el FMI

 El economista jefe del FMI, Pierre-Olivier Gourinchas señala que Estados Unidos “está pagando los aranceles” y ve una “gran oportunidad” para Venezuela. Y además confirma que España crece por mano de obra, y también ha mejorado en productividad.

 El Fondo Monetario Internacional (FMI)  históricamente ha sido uno de los pilares del orden económico internacional surgido tras la Segunda Guerra Mundial, basado en el multilateralismo, la cooperación y la liberalización del comercio.


Bajo el liderazgo de Estados Unidos, principal potencia económica y mayor accionista del organismo, este sistema buscó evitar los errores del periodo de entreguerras y promover la estabilidad macroeconómica global. 

Sin embargo, en la actualidad, ese mismo orden se ve tensionado por un giro proteccionista impulsado desde Washington, particularmente durante la Administración de Donald Trump. 

Las reflexiones del economista jefe del FMI, Pierre-Olivier Gourinchas, permiten analizar las consecuencias de este cambio de rumbo y sus implicaciones para Estados Unidos, Europa, España y economías en crisis como Venezuela.

Uno de los ejes centrales del análisis de Gourinchas es el impacto de la guerra comercial y el uso de los aranceles como herramienta de presión política y económica. El economista advierte que los aranceles no deben utilizarse como un arma, ya que generan distorsiones y riesgos sistémicos para la economía global

La historia ofrece un precedente claro: tras la Gran Depresión, el auge del proteccionismo y las represalias comerciales hundieron el comercio internacional y agravaron la crisis económica mundial

Y aunque en el corto plazo el comercio global ha mostrado resiliencia —gracias a la adaptabilidad del sector privado y a la reconfiguración de las cadenas de suministro—, Gourinchas subraya que los efectos negativos se acumulan a largo plazo en forma de pérdida de eficiencia y aumento de costes.

En este contexto, resulta especialmente relevante su afirmación de que, en última instancia, es Estados Unidos quien “está pagando los aranceles”. 

Los datos indican que estos funcionan como un impuesto interno, elevando los precios de los productos y contribuyendo a una inflación persistente que preocupa a los consumidores estadounidenses. Si bien otros factores, como el auge tecnológico, la política fiscal expansiva y la bajada de tipos por parte de la Reserva Federal, han compensado parcialmente estos efectos, el FMI alerta, que las políticas que estimulan excesivamente la demanda pueden comprometer la estabilidad macroeconómica a medio plazo.

Ligado a esta cuestión aparece un segundo elemento clave: la independencia de los bancos centrales. Gourinchas defiende con firmeza que la credibilidad de estas instituciones es esencial para mantener ancladas las expectativas de inflación. La experiencia reciente, en contraste con la inflación de los años setenta, demuestra que una política monetaria creíble permite reducir la inflación sin provocar recesiones profundas. Cualquier intento de injerencia política, como los dirigidos a la Reserva Federal, podría erosionar esa confianza y generar mayor volatilidad, inestabilidad macroeconómica y menor crecimiento.

El análisis del economista jefe del FMI también aborda la aparente resiliencia del capitalismo ante choques recientes como la pandemia, la crisis energética, la guerra en Ucrania o las tensiones comerciales. Aunque reconoce que ha existido una resistencia notable, especialmente en los mercados emergentes, advierte contra una lectura complaciente. Esta resiliencia ha sido posible gracias a políticas económicas más sólidas y a un despliegue excepcional de estímulos fiscales, equivalentes a economías de guerra. Sin embargo, este margen de actuación no es ilimitado: muchos países carecen hoy del espacio fiscal necesario para responder con la misma intensidad a una nueva crisis.

En el caso de la eurozona, Gourinchas reconoce un crecimiento moderado pero señala un problema estructural de fondo: el bajo crecimiento potencial y la brecha creciente de productividad respecto a Estados Unidos. Esa situación no se debe a factores externos, sino a limitaciones internas, como la fragmentación del mercado único y la falta de integración de los mercados de capitales. Europa, pese a su elevado nivel de ahorro, no logra canalizarlo de forma suficiente hacia la innovación y el desarrollo de empresas tecnológicas de alto crecimiento, lo que lastra su competitividad a largo plazo.

Dentro de la eurozona, destaca a España como un caso moderadamente positivo. Donde el crecimiento reciente se ha apoyado, tanto en el aumento de la mano de obra —impulsado en parte por la inmigración— como en una mejora de la tasa de empleo y, de forma creciente, en la productividad

El FMI también observa en España signos de convergencia con otras economías europeas y un crecimiento potencial superior a la media de la zona euro. No obstante, también anticipa una moderación del crecimiento en los próximos años y subraya la necesidad de seguir invirtiendo en productividad para sostener el progreso económico.

Finalmente, no se puede dejar al margen, la situación actual de Venezuela, descrita por Gourinchas como "un colapso económico profundo". La combinación de emigración masiva, inflación extrema, bajos ingresos públicos y problemas de deuda ha devastado la economía del país. Aun así, el economista introduce una nota de cauteloso optimismo: cuando existe voluntad política para emprender reformas, la estabilización puede lograrse con relativa rapidez. En ese sentido, el FMI se muestra dispuesto a apoyar un eventual proceso de recuperación si se dan las condiciones políticas necesarias.

En resumen, las reflexiones del economista jefe del FMI, dibujan un panorama global marcado por tensiones comerciales, desafíos estructurales y una resiliencia que no debe darse por sentada. 

El retorno al proteccionismo amenaza los fundamentos del orden económico internacional, mientras que la estabilidad futura depende de instituciones creíbles, políticas responsables y reformas orientadas hacia la productividad y la innovación

En este escenario incierto, tanto las economías avanzadas como las emergentes se enfrentan a la necesidad de reforzar sus bases internas para sostener el crecimiento y evitar errores del pasado.

Fuente: Redacción y  El País.com

CONCLUSIÓN

 Como ha quedado dicho, las anteriores reflexiones proceden del economista jefe del FMI, Pierre-Olivier Gourinchas

  Pero  las declaraciones, relacionadas con la economía española, realizadas por los gurús  económicos de PP y Vox  entre los cuales podemos citar a, Aznar, Ayuso, Feijóo, Abascal, Tellado, Juan Bravo, Miguel Ángel Rodriguez, y el resto de la cuadrilla, como es lógico y no podía ser de otra manera, no se sostienen si se comparan con las reflexiones, arriba expresadas, por el economista jefe del FMI. 

 Otro palito de los Organismos Internacionales para los mentirosos compulsivos del "España está quebrada". 

Perdón, que estos son muy finos y hablan en inglés; entonces fuera de España, dirían algo así como, "Spain is in default". Con lo cual la mentira suena mejor, como más internacional, ¿no les parece a ustedes? 

Por supuesto que sí. Naturalmente.


POSDATA

Por cierto, ahora que desde PP y Vox, las mentiras  alcanzan otra dimensión, basándose en falsedades procedentes de medios de comunicación —subvencionados con el dinero de publicitarse el partido en estos— y de esta manera, estar disponible para seguir la farsa, que  imponen desde dichos partidos para atacar en este caso, al Ministro de Transportes, Oscar Puente, a propósito del accidente ferroviario que se produjo en Córdoba hace ochos días, donde desgraciadamente murieron 45 personas, inventándose noticias, en el sentido que el rail que se rompió en dicho accidente era uno viejo y no renovado.

Tras publicar dichas informaciones (mal intencionadas), en las que se da a entender que la vía podría haber sido renovada parcialmente y no en su totalidad, el ministro ha asegurado que es un carril nuevo, que fue fabricado en 2023, e instalado durante mayo y junio de 2025. 

Y añade, que cuenta con el certificado de inspección de haber pasado las comprobaciones técnicas correspondientes.

Está claro, los populistas de PP y Vox, están siguiendo mismo modus operandi que utilizaron para cargarse al Fiscal General del Estado, y en ese caso tuvieron "suerte"  y les salió bien, — con una polémica sentencia del Tribunal Supremo que promete llegar hasta los Tribunales Europeos de Justicia— Pero en este caso, que, el origen del desastre está en los más de 10.000 millones de euros que el Gobierno del Estado de Rajoy recortó (quien sabe para qué) de los Presupuestos Generales del Estado entre 2012 y 2018, que no intenten desviar el foco mediático, porque esta vez no van a tener tanta "suerte" y por eso creo,  que van a pringar en las elecciones generales, cuando toquen, evidentemente. 

Por otra parte, bien harían las autoridades y ex altos cargos del PP o Vox, en presentarse a los juicios cuando los jueces les requieran como testigos, porque de esa manera, demostrarían que todavía respetan la ley y la justicia.

Fuente: Redacción

22 de enero de 2026

OPINIÓN. Del gato de Schrödinger, la democracia, y la teoría del caos.

 La combinación de los tres elementos citados, es la fórmula ideal e infalible que utilizan los populismos, para lograr que una democracia se transforme en autocracias o dictaduras.


Los populismos y las autocracias están estrechamente vinculados, ya que la retórica populista de un "pueblo puro" contra "élites corruptas" puede ser instrumentalizada por líderes personalistas para concentrar el poder, socavar las instituciones democráticas (justicia, prensa, parlamento) y erosionar el Estado de derecho, transformando progresivamente un sistema democrático en uno autocrático a través de mecanismos legales o por la anulación de contrapesos, como hacen PP y Vox en España, y quizás  en este momento, también pudiera estar ocurriendo en EE.UU.—

 Esta deriva se nutre de la desconfianza en las democracias liberales pero débiles, buscando una unidad nacional homogénea que niega el pluralismo y la diversidad social.

La conexión entre el gato de Schrödinger (teoría de la mecánica cuántica) y la democracia, se fundamenta en la metáfora de la incertidumbre y la necesidad de "abrir la caja" para definir una realidad política, donde el elector o ciudadano debe actuar para colapsar la superposición de posibilidades (como un voto indeciso o problema social) en una única conclusión definida, como la elección o la solución de un problema, enfrentando el riesgo inherente de la observación para evitar la parálisis o la indefinición prolongada, permitiendo el surgimiento del liderazgo o elecciones anticipadas (caso de España). Y la contienda electoral, también puede servir para distinguir el político demócrata de quien no lo es; que a mí entender, detalles como no asistir a debates electorales, dicen mucho a ese respecto.  Ver  abajo Anexo I.

Otra cosa bien distinta, es motivar con mentiras y falsedades, las exigencias de adelanto electoral, que basándose en la teoría del caos, al objeto de polarizar a la ciudadanía (para derrocar al Gobierno) manipulan y confunden a la población, haciéndoles creer que la culpa de todo lo que pasa en el país (como ocurre en España) la tiene el Gobierno Central, repitiendo a todas horas, populistas y fascistas, que la situación está  fuera de control y que el Estado,  navega sin rumbo ni capitán. Y que estamos gobernados por la corrupción, lo cual todo ello, en sí mismo, es una contradicción.

A ver, que siempre ha habido y siempre habrá, corruptos, pero de ahí a decir que estamos gobernados por corruptos, hay un abismo. Ni que estuviésemos hablando de los gobiernos del PP de Aznar o Rajoy, donde el primero tenía a todos los ministros en la cárcel o imputados por corrupción, y el segundo, permitía que sus ministros hiciesen caja con leyes a la carta para empresas y empresarios, además de consentir el pago con dinero negro, de la sede central del PP de Madrid en Génova 13. Por no hablar de las 30 causas por corrupción que tienen pendientes con la justicia. Así que lecciones de democracia, ni pueden, ni deben dar a nadie.

Por cierto, en dicho partido popular, creo recordar, estaba integrado el ahora santo varón Abascal, que bien vivía, de los chiringuitos o de las mamandurrias, hasta que se hizo mayor y se independizó, abriendo nuevo negocio con marca comercial VOX. Que supongo ahora pensará, que con lo bien que le iba, con las mamandurrias, quien le engañó para meterse en asuntos de negocios políticos, de los que ahora anda rindiendo cuentas  en los tribunales.

Pero mire usted, si París bien vale una misa, la Casa Banca bien merece visitar algún juzgado de vez en cuando. Y Dios me libre de pensar que usted es un corrupto, aunque con lo de "Revuelta" apunta maneras.

Fuente: Redacción

De los recortes multimillonarios en inversiones ferroviarias de los gobiernos del Estado de Rajoy

Por otra parte, quiero recordarles a todos, que  durante los gobiernos nacionales del PP de Rajoy, el Estado paralizó inversiones ferroviarias por valor de 10.092 millones de euros. Pero sabiendo esto,  PP y Vox siguen mintiendo como bellacos.

A consecuencia de ello, desde 2012 hasta 2018, los sucesivos gobiernos nacionales del PP de Rajoy, ha dejado de invertir esos 10.092 millones de euros  en infraestructuras ferroviarias, pese que esas partidas estaban consignadas en sus cuentas anuales o Presupuestos Generales del Estado (PGE). Es decir, que en esos siete años, el ferrocarril ha padecido por parte del Estado, dos recortes en uno: 1º) Bajo presupuesto 2º) Incumplimiento en la ejecución del mismo.

Por ello, en cierto modo, al gobierno progresista actual, nadie puede acusarle de falta de inversiones en la red ferroviaria, dado que el Congreso de Diputados, en su legítimo derecho, valoró suficientemente presupuestado la inversión en la red de ferrocarriles, en el último año que aprobaron los PGE de la anterior Legislatura, y por ello no han considerado oportuno ni necesario, aprobar nuevos Presupuestos Generales del Estado en esta Legislatura, siendo todo el hemiciclo responsable, al  ser plenamente consciente (o deberían serlo) que estaban infra-financiadas dichas inversiones ferroviarias. Así que ahora, nadie se rasgue las vestiduras o se llame a engaño, diciendo que no hay  suficiente inversión en ferrocarriles en este momento, pues fue el propio Congreso de Diputados el que así lo decidió y los gobiernos del Estado de Rajoy, quien restó esos 10.092 millones de inversión en infraestructuras, que ahora tristemente, contemplamos las consecuencias, en los recientes accidentes de trenes, en distintas partes de España (Córdoba, Murcia, Cataluña y Asturias).

Entonces, además de PP y Vox, que el señor Puigdemont también se lo haga mirar, porque Junts, del cual creo recordar es dirigente, es parte del problema  y no de la solución. Puesto que, sabiendo como estaban las inversiones en la red de trenes españoles en general y los de Cataluña en particular, todos ellos, se posicionaron enfrente, o votaron en contra, de aprobar los PGE en los últimos tres años. 

Espero que Junts y Puigdemont, den la cara en las próximas elecciones en Cataluña, explicándoselo a la ciudadanía catalana.

Fuente: El Pais.com


El populismo y la arquitectura del desorden (de la teoría del caos) contra la democracia

La política del siglo XXI ha dejado de ser un ejercicio de previsibilidad para convertirse en un escenario dominado por la volatilidad y la incertidumbre. En este entorno, los populismos modernos han encontrado en la teoría del caos no solo un marco descriptivo, sino una herramienta operativa para erosionar los fundamentos de los gobiernos democráticos. Al aprovechar la hipersensibilidad de los sistemas sociales a pequeños cambios —el llamado "efecto mariposa"—, estos movimientos buscan generar una desestabilización sistémica que haga colapsar la confianza en las Instituciones democráticas.

1. La amplificación de la incertidumbre como estrategia

La teoría del caos postula que en sistemas complejos e inestables, variaciones mínimas en las condiciones iniciales pueden derivar en resultados masivos e imprevisibles. Los líderes populistas aplican este principio mediante la disrupción constante del discurso público. En lugar de proponer programas de gobierno estructurados, utilizan la inteligencia artificial y las redes sociales para inyectar miles de narrativas contradictorias por hora, una tendencia que se ha agudizado en 2026, conocido vulgarmente como, “inundar de mierda la zona”. Este bombardeo informativo satura los mecanismos de verificación democráticos, que no pueden reaccionar a "velocidad digital", provocando que la verdad se fragmente y el ciudadano caiga en la apatía o el cinismo.

2. La creación de "Atractores Extraños" en la polarización

En la dinámica de sistemas, un "atractor" es un estado hacia el cual el sistema tiende a evolucionar. El populismo construye su propio "atractor" mediante la división binaria entre "el pueblo" y "la élite". Al forzar incidentes menores y convertirlos en crisis existenciales (guerras culturales o pánicos morales), los movimientos populistas empujan al sistema democrático fuera de su punto de equilibrio. El caos resultante no es un fin en sí mismo, sino un medio para que el líder aparezca como la única fuerza capaz de imponer orden en el desorden que él mismo ha fomentado o catalizado.

3. Casos recientes y erosión institucional (2025-2026)

A inicios de 2026, observamos cómo esta táctica de "caos controlado" ha facilitado el retroceso democrático global. Por primera vez en décadas, el número de autocracias supera al de democracias. Casos recientes en Europa y América muestran patrones similares:

  • Deslegitimación de procesos electorales.- El uso de sospechas infundadas para crear un clima de duda permanente sobre la soberanía popular.
  • Explotación de crisis externas.- La instrumentalización de la inflación y las crisis migratorias no para buscar soluciones, sino para agravar la sensación de desgobierno.
  • Asalto a los contrapesos.- Una vez que el sistema está sumido en la confusión, se ejecutan cambios de régimen que buscan "blindar" el poder contra futuras alternancias, presentándolos como la "voluntad del pueblo" frente a un sistema corrupto.

CONCLUSIÓN

El uso de la teoría del caos por parte de los populismos representa una evolución sofisticada de la demagogia tradicional. Ya no se trata solo de convencer, sino de romper la capacidad de comprensión de la ciudadanía.

En 2026, el desafío para las democracias liberales no es solo defender sus instituciones, que también, sino aprender a gestionar la complejidad y la velocidad del entorno digital para evitar que el desorden sea la puerta de entrada a regímenes autoritarios. 

Por ello, la democracia solo sobrevivirá si el orden institucional es capaz de procesar y resolver adecuadamente, el conflicto artificialmente creado, sin desintegrarse en el caos, provocado a propósito por dicho conflicto.

Fuente: Redacción

POSDATA

Por cierto, no corran tanto los de Vox y  PP, para ensuciar la memoria de las víctimas mortales por los accidentes ferroviarios (cuando sus cuerpos todavía no se han enfriado) y faltar al respeto e insultar a sus familiares. Que tiempo habrá para demostrar a la gente lo farsantes y mentirosos que son los dirigentes de ambos partidos políticos.

Fuente: Redacción


ANEXO I

Metáfora del Gato de Schrödinger en política

  • Superposición de estados.- Un adelanto electoral, problema político, propuesta de reforma o candidato, pueden estar en un estado de "vivo y muerto" (viable / inviable, o, aceptado/rechazado) hasta que se observa su resultado o se toma una decisión.
  • El acto de observación (la "apertura de la caja")
    • El voto.- Las elecciones actúan como el acto de observación que obliga a una opción a definirse, colapsando la incertidumbre en una victoria o derrota.
    • La acción ciudadana.- La protesta, la participación o la asunción de riesgos por parte de los ciudadanos para exigir cambios, como abrir la caja para ver si una reforma está viva o muerta, es esencial.
  • El dilema de la indefinición.- La parálisis política, la falta de liderazgo o el exceso de prudencia pueden dejar a la democracia en una "caja", donde las posibilidades siguen superpuestas sin una resolución clara, permitiendo que el populismo o la inacción crezcan.

Implicaciones para la democracia

  • Necesidad de decisión.- La paradoja subraya que, para que la democracia avance, se necesita valentía para tomar decisiones y "abrir la caja", aceptando que un resultado se definirá, incluso si conlleva riesgos.
  • Liderazgo y acción.- La figura del líder o el ciudadano activo es clave para ser el observador que define la realidad política, evitando que la incertidumbre se perpetúe y se convierta en una enfermedad democrática.
  • Riesgo y reforma.- La verdadera reforma (o vida democrática) surge al atreverse a actuar y visibilizar los cambios, no al permanecer en la duda de si funcionan o no.

En resumen, el gato de Schrödinger se usa como una analogía para ilustrar que la democracia no puede vivir eternamente en la incertidumbre; requiere, cuando legalmente corresponda, observación (voto y  participación) y acción para "colapsar" las funciones de onda políticas en realidades concretas, asumiendo el riesgo inherente a toda decisión

Fuente: Redacción

21 de enero de 2026

Del poder de los milmillonarios, a la fragilidad de las democracias contemporáneas.

En las últimas décadas, la acumulación de riqueza en manos de una reducida minoría, se ha convertido en uno de los fenómenos más alarmantes del sistema económico global.

El informe "Contra el imperio de los más ricos", publicado por Oxfam Intermón, pone cifras y contexto a una realidad que ya no puede considerarse invisible: La concentración extrema de riqueza no solo profundiza la desigualdad económica, sino que erosiona los cimientos mismos de la democracia. 

El crecimiento acelerado del patrimonio de los milmillonarios, en contraste con el empobrecimiento relativo de la mayoría de la población, evidencia un sistema que favorece a unos pocos a costa del bienestar colectivo.


A nivel mundial, la riqueza conjunta de los milmillonarios alcanzó en 2025 un máximo histórico de 18,3 billones de dólares, tras crecer más de un 16% en un solo año. 

Desde 2020, este incremento ha sido del 81%, una cifra obscena si se compara con la situación de casi la mitad de la población mundial, que sobrevive con menos de 8,3 dólares diarios. 

Esa paradoja revela una profunda falla estructural: mientras la riqueza se multiplica en la cúspide, la pobreza, el hambre y las enfermedades prevenibles siguen afectando a miles de millones de personas.

 Resulta especialmente revelador que solo el aumento de riqueza registrado en el último año a nivel global, sería suficiente para erradicar la pobreza extrema durante más de dos décadas, lo cual demuestra, que el problema no es la falta de recursos, sino su distribución.


Sin embargo, el impacto de esta desigualdad no se limita al ámbito económico. El informe advierte de un fenómeno aún más peligroso: la conversión del poder económico en poder político.

Los milmillonarios tienen hasta 4.000 veces más probabilidades de ocupar cargos políticos que la gente común, lo que les permite influir directamente en las leyes, las políticas fiscales y las reglas del mercado.

 Esta captura de la política por parte de las élites económicas se traduce en rebajas fiscales para los más ricos, debilitamiento de la regulación de monopolios y bloqueo de reformas que podrían reducir la desigualdad. 

En este contexto, la democracia deja de ser un espacio de representación ciudadana para convertirse en un instrumento al servicio del capital.


El control de los medios de comunicación y de las plataformas digitales refuerza aún más esta dinámica. Y también lo hace, que más de la mitad de las grandes empresas mediáticas y la totalidad de las principales redes sociales estén en manos de milmillonarios.

La capacidad de moldear la opinión pública, influir en el debate político e incluso normalizar discursos de odio otorga a estas élites un poder desproporcionado.

 Casos como la compra de Twitter/X por Elon Musk o el control de grandes medios por magnates con agendas ideológicas claras evidencian cómo la información puede convertirse en un arma política. El aumento de los discursos de odio y la polarización social no son fenómenos espontáneos, sino consecuencias directas de este control concentrado.


España no es ajena a esta realidad global 

En 2025, la riqueza de los 33 milmillonarios españoles superó la que posee el 39% de la población, mientras los salarios crecían muy por debajo de la inflación.

El resultado es una pérdida continuada de poder adquisitivo para millones de hogares, que ven cómo el dinamismo económico beneficia casi exclusivamente a las grandes fortunas. Esta brecha creciente alimenta la frustración social, dificulta el acceso a derechos básicos como la vivienda y debilita la confianza en las instituciones democráticas.


La historia reciente demuestra que altos niveles de desigualdad aumentan significativamente el riesgo de retrocesos democráticos. Cuando amplios sectores de la población sienten que el sistema no responde a sus necesidades, la desafección política se transforma en ira, polarización, y apoyo a discursos autoritarios, que prometen soluciones simples a problemas complejos.

 En este sentido, la desigualdad económica actúa como un catalizador de la inestabilidad política y social, empujando al resurgimiento de radicalismos y extremismos.


Frente a este panorama, Oxfam Intermón plantea una serie de medidas urgentes: reforzar los límites entre riqueza y política, regular la financiación de campañas y los lobbies, garantizar la independencia de los medios, aplicar una fiscalidad justa a los superricos y fortalecer el papel de la sociedad civil y los sindicatos.


 Estas propuestas, lejos de buscar castigar a la riqueza, intentan proteger a la democracia y asegurar que el progreso económico beneficie al conjunto de la sociedad.


CONCLUSIÓN  

La concentración extrema de riqueza no es solo una cuestión de injusticia social, sino que además es una amenaza directa a la democracia.

Permitir que una élite económica acumule poder sin límites implica aceptar un modelo en el que los derechos y libertades de la mayoría quedan subordinados a los intereses de unos pocos.


 Frenar estas dinámicas no es una opción ideológica, sino una necesidad democrática. 


Solo mediante una redistribución más justa de la riqueza y un fortalecimiento de las instituciones públicas será posible construir sociedades más equitativas, libres y cohesionadas.


Fuente: Oxfam

ECONOMÍA. Crecimiento resiliente gracias a tecnologías y adaptabilidad, que contrarrestan obstáculos en las políticas comerciales

Proyecciones de crecimiento mundial del FMI son, 3,3% en 2026 y 3,2% en 2027, ligera subida respecto la edición de octubre de 2025 de Perspectivas de la Economía Mundial.

La inversión en tecnología, el apoyo monetario y fiscal, las condiciones financieras favorables y la adaptabilidad del sector privado se prevé contrarresten los cambios en las políticas comerciales. 

También se prevé que la inflación mundial descienda, si bien la inflación en Estados Unidos retornará más lentamente al nivel fijado como meta. Los principales riesgos son un reajuste de las expectativas sobre tecnología y una escalada de las tensiones geopolíticas. Las autoridades deben reponer los márgenes de maniobra fiscal, preservar la estabilidad financiera y de precios, reducir la incertidumbre y ejecutar reformas estructurales.

Así mismo, se considera que el crecimiento del volumen del comercio mundial disminuya del 4,1% en 2025 al 2,6% en 2026, para luego aumentar hasta el 3,1% en 2027. 

Estas dinámicas son producto de decisiones que se toman en anticipación a las nuevas políticas y los consiguientes ajustes de los flujos comerciales. A mediano plazo, se prevé que los programas fiscales expansivos en las economías con superávits en cuenta corriente contribuyan a moderar los desequilibrios mundiales. En contraposición a esta fuerza está el auge de la inversión empresarial impulsado por la tecnología, que se espera siga atrayendo flujos de capital a Estados Unidos incluso conforme se modere. 

Se proyecta que la inflación mundial continúe disminuyendo, con un descenso de la inflación general hasta el 3,8% en 2026 y el 3,4% en 2027. Esto prácticamente no ha variado con respecto al informe de octubre de 2025, y las tendencias generales de debilitamiento de la demanda y menores precios de la energía permanecen intactas.

Persiste la divergencia entre Estados Unidos y la mayor parte de los demás países. Como el efecto de traspaso de los aranceles más altos se materializa de forma paulatina, se proyecta que la inflación subyacente de Estados Unidos retorne a la meta del 2% durante 2027.

Se proyecta asimismo que en Australia y Noruega la inflación persista por más tiempo en niveles superiores a la meta.

En el Reino Unido, se prevé que la inflación, que el año pasado aumentó debido en parte a variaciones puntuales de los precios regulados, vuelva a su nivel fijado como meta para finales de 2026, ya que el deterioro del mercado laboral sigue ejerciendo presiones a la baja sobre el crecimiento salarial.

En Japón, se espera que la inflación disminuya en 2026 y que para 2027 converja hacia el nivel fijado como meta por el país, al moderarse los precios de los alimentos y las materias primas.

En la zona del euro, se proyecta que la inflación general se sitúe entorno al 2%, mientras que la inflación subyacente disminuiría hasta ese nivel en 2027.

Se proyecta que la inflación en China empiece a subir desde niveles bajos, mientras que en India se espera que vuelva a situarse en niveles cercanos a la meta tras el marcado descenso observado en 2025 a causa de la moderación de los precios de los alimentos. 

Riesgos, tensiones y oportunidades en la era de la IA, para la economía mundial.

La economía mundial atraviesa un periodo de aparente resiliencia, pero dicha fortaleza se sostiene sobre bases frágiles y expuestas a múltiples factores de riesgo. Aunque el crecimiento ha logrado mantenerse frente a choques recientes, este desempeño ha dependido en gran medida de políticas monetarias y fiscales acomodaticias, así como de expectativas optimistas en torno a la innovación tecnológica, especialmente la inteligencia artificial (IA). Sin embargo, el escenario global sigue marcado por vulnerabilidades estructurales, tensiones geopolíticas, riesgos financieros y un delicado equilibrio en las políticas comerciales, lo que plantea interrogantes relevantes sobre la sostenibilidad del crecimiento a corto y mediano plazo.

Uno de los principales focos de incertidumbre radica en las expectativas depositadas en la IA como motor de productividad. Si bien la rápida adopción de esta tecnología ha impulsado la inversión y ha elevado las valoraciones bursátiles de un reducido grupo de empresas tecnológicas, existe el riesgo de que dichas expectativas resulten excesivamente optimistas. Un eventual desencanto podría provocar una caída abrupta de la inversión en el sector de alta tecnología y una corrección prolongada en los mercados financieros. La rápida obsolescencia de activos mal asignados, junto con la costosa reasignación de capital y trabajo, podría reducir el dinamismo empresarial y generar efectos negativos sobre el consumo y la inversión privada. Además, estas perturbaciones no se limitarían a las economías avanzadas, sino que se transmitirían a nivel global a través del comercio internacional y del endurecimiento de las condiciones financieras.

El contexto comercial internacional añade otra capa de fragilidad. El escenario base de crecimiento depende de un equilibrio precario en las políticas comerciales, el cual podría verse alterado por la imposición de nuevos aranceles o medidas no arancelarias, especialmente en sectores estratégicos. Estas restricciones pueden generar cuellos de botella en la oferta, elevar los costos de producción y presionar los precios al alza. Asimismo, un aumento del proteccionismo, motivado por la reorganización de las rutas comerciales, podría amplificar los efectos inflacionarios y prolongar la desaceleración económica, afectando tanto a países desarrollados como en desarrollo.

A estos riesgos económicos se suman las tensiones geopolíticas persistentes. Conflictos en regiones clave como Oriente Medio o Ucrania, y potencialmente en Asia o América Latina, podrían desencadenar shocks negativos de oferta mediante interrupciones en rutas marítimas, cadenas de suministro y transporte aéreo. Los daños a infraestructuras críticas elevarían los precios de las materias primas y profundizarían la inflación. Paralelamente, la incertidumbre política asociada a procesos electorales o a interferencias en instituciones económicas independientes puede erosionar la confianza, aumentar la probabilidad de errores de política y frenar la actividad económica.

Las vulnerabilidades fiscales y financieras constituyen otro elemento central del panorama global. Los elevados niveles de deuda pública en varias economías sistémicamente importantes generan preocupaciones sobre la sostenibilidad fiscal y la estabilidad macrofinanciera. Estas inquietudes pueden elevar los costos de financiamiento, aumentar la volatilidad de los mercados y endurecer las condiciones crediticias para el sector privado. La creciente dependencia de inversionistas sensibles a los precios incrementa el riesgo de dislocaciones financieras, lo que podría obligar a los bancos centrales a intervenir con mecanismos de liquidez, reavivando debates sobre riesgo moral y predominio financiero.

No obstante, el panorama no es exclusivamente negativo. La IA, si se adopta de manera eficaz y acompañada de políticas adecuadas, puede convertirse en un poderoso catalizador del crecimiento. La inversión en infraestructura física e intangible, junto con la difusión de innovaciones, podría impulsar la productividad, reactivar la destrucción creativa y fortalecer el dinamismo empresarial. En este escenario favorable, el crecimiento global podría incrementarse de forma sostenida, siempre que se implementen políticas complementarias que garanticen el suministro energético, aseguren insumos críticos y faciliten las transiciones en el mercado laboral.

En el corto plazo, avances concretos en la cooperación comercial internacional podrían reducir aranceles, aumentar la previsibilidad de las políticas y mejorar la eficiencia económica global. A mediano y largo plazo, el contexto actual ofrece una oportunidad para revitalizar las reformas estructurales orientadas a mejorar las competencias laborales, fomentar la competencia, simplificar regulaciones y promover la innovación. Estas reformas no solo elevarían el potencial de crecimiento, sino que también reforzarían la resiliencia de las economías frente a futuros shocks.

En conclusión, la economía mundial se encuentra en una encrucijada marcada por riesgos significativos y oportunidades transformadoras. El desafío central consiste en gestionar las vulnerabilidades existentes —financieras, fiscales, geopolíticas y comerciales— sin sofocar el potencial de crecimiento que ofrece el progreso tecnológico. 

El equilibrio entre prudencia macroeconómica, cooperación internacional, y reformas estructurales, será determinante, para construir un crecimiento, más sostenible, inclusivo, y resiliente, en los próximos años.

Fuente: FMI