18 de diciembre de 2018

POCOPHONE F1. Nadie ofrece más por menos de 339 € como Xiaomi

Xiaomi con el Pocophone sigue un planteamiento sencillo y práctico a la vez pues prescinde de funciones que aportan valor añadido al teléfono y se centra en los elementos básicos que busca el cliente: batería, potencia, experiencia de usuario, cámaras y precio..
El Pocophone F1 (desde 339 euros) monta el procesador más avanzado de Qualcomm, el Snapdragon 845, y una memoria RAM de 8 GB, con lo que su potencia interna está a la altura del Samsung Galaxy Note 9, Pixel 3, LG V40, Huawei Mate 20 Pro o OnePlus 6T, los topes de gama Android de este año.
Este 'corazón' no sólo hace que el terminal se mueva con fluidez y que la experiencia de usuario sea una de las mejores que se pueden tener dentro de la oferta de Xiaomi, sino que permite ejecutar aplicaciones exigentes sin sufrir, así como recuperar apps o juegos que habíamos dejado abiertos después de un tiempo.
Precisamente, para que el procesador trabaje a pleno rendimiento durante más tiempo, el F1 incorpora refrigeración líquida, un avance más habitual para smartphones gaming. Con este método disipador de calor, el smartphone es capaz de mantener la estabilidad y la alta frecuencia de rendimiento durante más tiempo.
Más allá del procesador y la memoria, para hacer más ligero el uso del terminal, Xiaomi ha rediseñado su sistema operativo con MIUI para POCO. Una adaptación de Android más fluida que se traduce en una mayor rapidez a la habitual a la hora de relacionarse con la interfaz y las aplicaciones. Entre las ventajas del nuevo software está la incorporación de App Drawer, una fórmula en la que las aplicaciones se categorizan en el menú y se pueden encontrar más fácilmente.
Atrae por potencia y precio, conquista por la cámara y la batería
Aunque el tándem de potencia a bajo precio es el principal atractivo del Pocophone F1, la batería y su cámara fotográfica terminan de conquistar al usuario reafirmando así la decisión de compra.
Incorpora una gran batería de 4.000 mAh que se traduce en una autonomía de algo más de dos días utilizando a diario y dándole buen uso al terminal. Incorpora además carga rápida Quick Charge 3.0, no es la más avanzada del mercado, pero brilla entre las mejores.
Por su parte, en el apartado fotográfico apuesta por una doble cámara trasera de 12 y 5 megapíxeles y una frontal de 20 megapíxeles. En ambos casos incorpora el tratamiento de la imagen a través de inteligencia artificial (IA) lo que permite mejorar la luminosidad, la calidad de las imágenes así como la velocidad de uso.
Tanto en la cámara trasera como en la delantera permite tomar imágenes con desenfoque. Mientras que la cámara principal lo realiza con ambos objetivos, en la frontal lo hace gracias a la IA, aunque la fotografía resultante es muy precisa.
Xiaomi explica que su software es capaz de reconocer hasta 206 tipos de escenas diferentes y adaptar la exposición, velocidad, saturación y otros ajustes, todo para que la imagen sea de la mayor calidad posible.
Lo cierto es que en el uso, respuesta y resultados de la cámara, el usuario olvidará que tiene entre manos un smartphone de 300 euros ya que su rendimiento está mucho más alto que los móviles de la misma categoría de precio.
Sombras: diseño, ausencia de NFC y gestión de notificaciones
El Pocophone F1 no es perfecto, tiene ciertas sombras, aunque si se ponen en perspectiva con su precio son más que comprensibles.
La primera carencia evidente es su diseño. Es más grueso que los de su categoría o la gama alta que dispone de la misma capacidad de bateria así como puesta por una terminación de plástico frente al cristal o metal de otros modelos.
Pese a que su pantalla de 6,18 pulgadas rinde de forma notable y pese a ser LCD permite ver contenido con comodidad incluso en el exterior con mucha luz gracias a sus 500 nits, el espacio que queda en la parte superior entre los bordes y el notch no es suficiente. Esto hace que la gestión de las notificaciones no sea todo lo cómodo que debería ya que el icono de aviso de las apps quedan ocultas en un primer vistazo. Así, será necesario deslizar hacia abajo para ver las notificaciones pendientes.
Otra de las ausencias del Pocophone es su carencia de tecnología NFC, la que permite entre otras cosas, usar el móvil para pagar en comercios o permitir realizar determinadas acciones. De este modo, si esto es crucial para su día a día, debe tenerlo en cuenta antes de comprarlo.
Frente a estas ausencias, el Pocophone sí incorpora dos tecnologías que van quedando en el olvido tanto en la gama alta y la gama media: soporte para tarjetas microSD así como salida de auriculares.
El rey de la calidad-precio
En suma, Xiaomi ha conseguido con el Pocophone un auténtico órdago al mercado de la telefonía móvil. Es capaz de -salvo por su diseño- dar al usuario una experiencia premium en un teléfono que en su configuración más alta no llega a los 400 euros.
El Pocophone F1 es el rey imbatible en la calidad y precio, superando así al bueno, bonito y barato Mi A2 de Xiaomi. Nadie ofrece tanto por tan poco.
Fuente: El Economista.es